DEPAUPERIZACIÓN
DE LA CLASE OBRERA. EL ESTADO AL SERVICIO DE LA PATRONAL.
El estado burgués, con
las elites sindicales entregadas por completo a la patronal
y la CEOE llevan más de seis meses negociando sin que los
trabajadores sepamos mucho de aquello que están dialogando,
y cuyos afectados somos nosotros, los trabajadores. Por lo
que ha trascendido sabemos que la patronal exige un
abaratamiento del despido de tal forma que la indemnización
de los contratos indefinidos en el futuro sea de 33 días
por año trabajado con un máximo de 24 meses, en la
actualidad son 45 días por año trabajado con un máximo de
42 meses. La Patronal también exige una reducción de las
cotizaciones empresariales a la Seguridad Social y al
Desempleo, incrementar los contratos a tiempo parcial y
flexibilizar el tiempo de trabajo, para las ETTs reclama la
gestión de contratos en todos los sectores y eliminar la
autorización administrativa en los despidos colectivos
ampliando las causas por las que se puedan aplicar dichos
despidos, es decir, aplicar EREs por un tubo para
flexibilizar y reducir sus plantillas con cargo a la
Seguridad Social. Por tanto, la patronal lo que reclama es más
precariedad, más explotación, menos derechos laborales y
salarios miserables. Ante estas exigencias de la Patronal,
el Gobierno del PSOE, apoyados por IU o ERC, coincide en el
abaratamiento del despido y apuesta por dar beneficios a las
empresas en la consecución de estas tropelías exigidas por
estas alzándose el reformismo, como siempre, contra los
intereses de la clase trabajadora. Ante todo esto ¿a qué
esperan los sindicatos para convocar una Huelga General? ¿Por
qué no movilizan a los trabajadores? Es evidente que sus
elites están totalmente vendidas al Capital imponiéndonos
la realidad la necesidad de la Central Única de
Trabajadores.
Mercenarios de la Patronal como el Ministro de Trabajo del
estado español y demás esbirros de la burguesía, y no
olvidemos que la izquierda del sistema apoya a ese Gobierno
burgués, vociferan “que el abaratamiento del despido
genera menos contratación precaria y creará mayores
puestos de trabajo fijos”.Esos voceros son secundados por
los medios de comunicación, brazo ideológico del
capitalismo criminal que padecemos en este estado, loando
las políticas económicas de Solbes tendentes a rebajar la
carga fiscal a los más ricos y en aplaudir medidas
conducentes a la desregulación total del mercado de
trabajo. Esa desregulación, abuso de la temporalidad,
subcontratas, ETTs, incremento de las jornadas de trabajo,
agudización de la explotación, falta de cualificación y
formación (hay que tener en cuenta la apreciación
realizada en la encuesta anual sobre Coste Laboral 2004 del
INE donde se indica que “los empresarios invierten más en
indemnizaciones para hacer frente a los despidos que en
apoyar la formación profesional continua de sus
trabajadores”, dicha encuesta también constata “que los
empresarios gastan más en indemnizaciones para hacer frente
a los despidos entre 109,98 y 116,49 euros por trabajador
que en apoyar la formación profesional continua de sus
empleados, capítulo al que destinan entre 85,66 y 98,8
euros por trabajador”), incremento de trabajos al destajo,
violación sistemática de las Leyes de Riesgos Laborales,
realizadas por la burguesía con el apoyo de las cúpulas
sindicales (entregados al patrón), jornadas cada vez más
“flexibles”,… hacen que el estado español esté a la
cabeza en siniestralidad laboral, o terrorismo patronal, de
los países miembros de la UE. Por esto, y como al César lo
que es del César, la clase trabajadora no puede llamar más
que asesinos a aquellos que aplican estas políticas
capitalistas y a aquellos que desde los medios de manipulación
e intoxicación, con fondos de la gran burguesía,
justifican dicho terrorismo. Porque en el estado español
han muerto en lo que llevamos de año más de 900
trabajadores en su puesto de trabajo, según cifras de este
terrorista y corrupto estado (instrumento del criminal Patrón),
donde no se contabilizan ni aquéllos que han muerto en
accidente de tráfico cuando acuden al puesto de trabajo,
aquellos que fallecen víctimas de infartos como
consecuencia del estrés al que les someten las condiciones
inhumanas de explotación que padecen o aquellos que mueren
como consecuencia de trabajar con mercancías peligrosas,
donde según un estudio de CCOO, sindicato no dudoso de
colaborar con la patronal, ascienden a más de 4000, decimos
bien, cuatro mil muertos por año. Por todo esto podemos
afirmar que el gobierno, apoyados por IU y ERC, mercenarios
de las ondas llamados “analistas” o “periodistas
libres” y empresarios son unos auténticos asesinos y como
tales deben ser vistos por la clase obrera.
Los crímenes de esta gente tienen rostros, nombres y
apellidos, y en la pasada semana pudimos ver como se cayó
una plancha de un montón de toneladas en la construcción
de la autovía A-7 en Almuñécar asesinando a 6
trabajadores, pudieron haber sido muchos más, y aquí nada
pasa. El asesino de estos seis trabajadores fue la
subcontratación, como en el 99% de los accidentes (o
asesinatos) acaecidos en el sector de la construcción. Los
asesinos son aquellos que la emplean, empresarios; aquellos
que dan cobertura legal a la subcontratación, gobiernos y
sindicatos; y aquellos que apoyan a estos gobiernos, IU o
ERC.
Pero es que, aparte de asesinos, además son embusteros.
Mienten el gobierno, la patronal y sus medios de manipulación
e intoxicación, también llamados de manipulación, cuando
afirman “que el abaratamiento del despido genera menos
contratación precaria y creará mayores puestos de trabajo
fijos”. España es el país de la OCDE que más ha
reducido el coste del despido en los últimos 20 años y
apreciamos que hoy la tasa de precariedad en el empleo es
infinitamente mayor y como muestra de esto un botón, en el
pasado mes de octubre, según cifras de CCOO (sindicato no
sospechoso de entreguismo al Capitalismo), del 1.637.186 de
contratos realizados 1.488.952 fueron temporales y solamente
148.234 indefinidos. Es decir, en octubre el 91% de los
contratos realizados fueron temporales contra el 9% de
contratación indefinida realizada. Según la Encuesta de
Población Activa (EPA) sabemos que la tasa de temporalidad
asciende al 34,4%, es decir, más de un tercio de la fuerza
de trabajo en contraposición de la tasa de precariedad
media de la Unión Europea. Por tanto, y a tenor de lo
acontecido en España, comprobamos que es falso lo que los
siervos de la Patronal (partidos políticos burgueses y
defensores del sistema, cúpulas y camarillas sindicales,
medios de comunicación, etc…) mienten al señalar que
“abaratar el despido se generará menos contratación
precaria”.
Las condiciones actuales de trabajo convierten al obrero en
combustible para ser quemado por la gran burguesía
criminal. Ya no vale el dicho del “usar y tirar”, los
capitalistas ya no “usan y tiran” a los obreros, los
capitalistas para engrosar sus beneficios utilizan como
combustible al ser humano, al cual lo queman y lo destruyen.
Esto lo podemos apreciar nítidamente si vemos la situación
de la juventud. Nuestra juventud trabajadora no dispone de
futuro, salarios ínfimos que niegan el acceso a la
vivienda, ya sea en propiedad o en alquiler, necesaria para
el desarrollo de un proyecto futuro de vida en común con la
pareja o de manera autónoma. Este sistema criminal e
inhumano llamado capitalismo hace que cada día parejas de
trabajadores se rompan. Jornadas maratonianas con sueldos
paupérrimos y la suma de las frustraciones de ambos ya que
incluso trabajando ambos este sistema les niega la vida, la
falta de tiempo para poder desarrollar una vida familiar armónica,
esa falta de tiempo provocada por el incremento de la
explotación sobre los trabajadores y trabajadoras implica
una deficiente comunicación de pareja y, en un sistema
clasista donde la diferenciación y el encuadramiento es un
elemento central, es la misma sociedad burguesa quienes
etiquetan y encuadran a los jóvenes y no jóvenes
trabajadores en “triunfadores” y “fracasados”. Cada
día son más los infartos, las crisis de ansiedad, las
depresiones, la pérdida de la autoestima, la pérdida de
rumbo, …, provocados por un sistema donde la incertidumbre
y la explotación máxima del trabajador es la esencia de un
sistema que destruye a la mayoría y que enriquece a una
minoría. Este sistema niega el futuro a los trabajadores,
nos convierte en el combustible de su maquinaria criminal y
asesina de expolio de la riqueza a favor de una minoría.
Marx nos indica en la ley general de la acumulación
capitalista lo siguiente: “Cuanto mayores son las riquezas
de sociales, el capital en funciones, el volumen y la energía
de su crecimiento, y mayores también, por tanto, la
magnitud absoluta del proletariado y la capacidad productiva
de su trabajo, tanto mayor es el ejército industrial de
reserva… Y cuanto mayor es este ejército de reserva en
proporción al ejército obrero activo, más se extiende la
masa de la superpoblación permanente, cuya miseria se halla
en relación directa a los tormentos del trabajo del ejército
obrero activo. Por fin, cuanto mayores son las capas
indigentes de la clase obrera y del ejército industrial de
reserva, tanto mayor es el pauperismo oficial. Tal es la ley
general, absoluta, de la acumulación capitalista”. Es
decir, Marx nos indica nítidamente que cuanto más rica se
hace la burguesía, mayor es el ejército de los sin trabajo
(desempleados), mayor es el grado de explotación de los
obreros ocupados, más bajos son sus salarios, pero es su
situación económica y más intensa la depauperización.
Todo ello lo hemos visualizado, y queda demostrado, con los
datos que hemos aportado anteriormente donde hemos visto
como las condiciones de los trabajadores con empleo empeoran
a la par que la burguesía avanza y se enriquece, y cuando
nos referimos a burguesía introducimos a sus instituciones,
a sus políticos (PP-PSOE-IU-ERC-CIU-PNV-BNG-PA-IC…) y a
sus cúpulas sindicales. Ese avance hemos visto que se
traduce en incremento de la eventualidad y la temporalidad,
en el incremento del terrorismo patronal, en el
abaratamiento del despido, inferencia del sistema de
explotación en la vida del individuo, de su vida en pareja
y de su relación con la sociedad impregnada de valores
insolidarios, degenerados y que justifican la situación de
explotación.
En toda Europa el desempleo va al alza, en España la
precariedad galopa como hemos podido comprobar con la
información dada anteriormente y, por tanto, el grado de
explotación. No sólo se trabajan jornadas maratonianas
sino que los salarios de los obreros ocupados descienden a
la par que se incrementan los beneficios empresariales.
El salario medio real (el que queda al descontar el IPC, la
inflación) en España se ha estancado en los últimos cinco
años (entre marzo de 2000 y marzo de 2005); la evolución
«más desfavorable» en la UE, con un incremento casi nulo
(del 0,1%), según el Euroíndice Laboral IESE-Adecco, que
analiza este apartado, y la evolución del mercado de
trabajo, en el Reino Unido, Francia, Italia, Alemania,
Portugal y Polonia (75% de la población y del PIB de los 25
miembros comunitarios). El dato español contrasta con el
crecimiento del 5,5% en el salario medio real europeo, tras
una subida en el primer trimestre del año del 0,8%
interanual. En este mismo periodo, sólo los salarios de
España y Alemania experimentaron caídas del 0,7% y 0,3%
respectivamente.
Según el Banco de España, en su informe sobre los
resultados de las empresas no financieras de 2004, reconoce
que el gasto de personal se ha reducido en el último
sexenio. Las razones de que los salarios pierdan peso en el
conjunto de la masa laboral son por un lado que se están
eliminando (vía prejubilaciones, EREs ) a los trabajadores
con mayor antigüedad y mejores condiciones contractuales,
no siendo sustituidos en algunos casos por otros
trabajadores y los que son sustituidos lo son por
trabajadores que pasan a cobrar la mitad del sueldo del
trabajador antiguo de la empresa. El segundo motivo se
centra en la elevada tasa de rotación laboral, fruto de la
subcontratación y de la eventualidad, no olvidemos que el
92% de los contratos laborales realizados son eventuales.
Empresas como Telefónica o Endesa son un ejemplo claro de
lo que estamos indicando y tanto el Estado como los
sindicatos son responsables directos de esto que lo admiten
y lo apoyan. Mientras el Euroíndice Laboral IESE-Adecco
indica que el Salario Medio Real en cinco años ha subido
apenas un 0,1% el Banco de España nos indica que en los últimos
seis años los capitalistas han obtenido unos beneficios
anuales por encima del 15% y, según los datos difundidos
por el Banco de España el pasado 4 de octubre, el beneficio
neto de las empresas no financieras creció en el primer
semestre de 2005 el 31,9% con respecto al mismo periodo del
año anterior mientras que los salarios en el primer
trimestre de 2005 cayeron en el Estado Español un 0,7%. Se
demuestra al pie de la letra la ley general, absoluta, de la
acumulación capitalista de Marx.
Así, en la prensa burguesa, véase 20minutos, Diario del
Bierzo o Época, podemos leer datos como “El salario medio
real apenas ha crecido en España en cinco años”, todo
ello teniendo en cuenta, a tenor de lo que nos señalan los
voceros del sistema, que en el estado español la economía
va creciendo más del 3% anualmente desde hace varios años.
¿Qué pasará con los salarios cuando se acentúe la crisis
capitalista? Lenin respondía lo siguiente: “Las crisis y
los periodos de estancamiento industrial … hacen mayor la
dependencia del trabajo asalariado del capital y originan un
empeoramiento relativo, y a veces absoluto, de la situación
de la clase obrera”. Esto lo vemos claramente en el
momento actual, donde la explotación se acrecenta, y por
tanto la intensidad del trabajo, crece la necesidad de una
alimentación mejor, de servicios médicos, sociales, etc…
Esa necesidad, con las políticas antisociales hechas por
los brazos políticos burgueses y sus políticas del “déficit
cero” y el “equilibrio presupuestario”, denominación
dada por la parásita y traidora clase política burguesa a
las políticas económicas consistentes en maximizar la
explotación y el robo a la clase trabajadora, no se
satisface empeora la situación de la clase obrera, se hace
mayor su necesidad. El empeoramiento o depauperización del
proletariado se hace más patente cuando se disminuye la
parte que le corresponde al obrero de la renta nacional.
Esto lo vemos diariamente en el creciente endeudamiento de
las familias del estado español. Así, según se reporte de
Europa Press del día 19 de noviembre de 2005, “El
endeudamiento de las familias españolas para la adquisición
de vivienda mantiene el elevado ritmo de avance registrado
en los últimos meses, tras anotarse un incremento del 24,4%
en los primeros nueve meses del año, lo que supone una
aceleración de algo más de medio punto respecto al
incremento registrado en el mismo periodo del año anterior,
según los últimos datos del Banco de España .”
En concreto, los préstamos concedidos por las entidades de
crédito residentes a los hogares para la compra de vivienda
alcanzaron los 447.953 millones de euros hasta septiembre;
es decir, una ligera aceleración de tres décimas frente al
mes de enero. El incremento del endeudamiento por la compra
de vivienda es consecuencia del aumento paulatino del precio
de los inmuebles, lo que ha motivado que las familias tengan
que solicitar créditos de mayor cuantía para poder hacer
frente al pago del precio creciente de los inmuebles.
De hecho, el importe medio de las hipotecas hasta julio, último
dato publicado por el Instituto Nacional de Estadística
(INE), creció un 13,7% con respecto al mismo mes del año
anterior, hasta situarse en 138.184 euros.
Además de los préstamos concedidos por las entidades
financieras para la compra de vivienda, los créditos al
consumo recibidos por los hogares alcanzaron los 168.789
millones de euros, lo que supone un incremento del 11,4%
respecto al mismo periodo del año anterior”. Europa Press,
haciéndose eco de los datos aportados por el Banco de España
en su Informe de Estabilidad Financiera difundido el 19 de
noviembre de 2005 nos indica que “el endeudamiento de las
familias ha llegado ya al 95% de su renta bruta disponible,
cinco puntos por encima del nivel alcanzado en 2003”.
Deseamos concluir este estudio haciendo la siguiente
comparativa que ilustra lo indicado y muestra claramente la
depauperización de la clase trabajadora en el estado español.
El precio medio del metro en la vivienda libre en el tercer
trimestre de 2005 es 1.781,5 euros por metro y de la
vivienda protegida 931,8 euros por metro, teniendo en cuenta
que la vivienda protegida realizada en el estado es mínima,
más del 90% de las viviendas construidas son de renta
libre. El ministerio calcula en 16.504 las viviendas
protegidas iniciadas en el segundo trimestre de 2005, lo que
supone un descenso del 14,9% respecto al 2004. Por el
contrario, un jornalero andaluz cobra entre 24 y 39 euros
brutos diarios, si es inmigrante no sobrepasa los 24 euros
brutos diarios. Tirando del Convenio Colectivo Estatal de
Empresas consultoras de planificación, organización de
empresa y contable, servicios de informática y estudios de
mercado y de la opinión pública (BOE 25 de junio de 2004 número
153) observamos que las tablas salariales nos arrojan que un
Licenciado, que trabaje como tal, cobrará 1454,21 euros
brutos por mes, un titulado medio (Ingeniero técnico /
diplomado) cobrará 1051,04 euros brutos por mes, un
operario de primera 794,79 euros brutos mensuales, una
telefonista recepcionista 725,51 euros brutos por mes, un
auxiliar de caja 636,75 euros brutos por mes, un delineante
822,03 euros brutos mensuales, un administrativo 779,61
euros brutos mensuales, un calcador 638,47 euros brutos
mensuales, un entrevistador 615,80 euros brutos mensuales,
un botones 521,57 euros brutos mensuales o un oficial de
primera 694,05 euros brutos mensuales. Teniendo en cuenta
que en la mayoría de las empresas se paga por debajo del
convenio, ¿pueden estos trabajadores acceder a una
vivienda? Es evidente que no. Este ejemplo nos ilustra nítidamente
la depauperización de la clase trabajadora y nos demuestran
la certeza de las palabras de Marx y de Lenin.
Por ello es más necesario proseguir en la edificación de
un Frente Único de Trabajadores que se convierta en un
instrumento que dote a la clase obrera de información,
capacidad organizativa y conciencia y haga que el Partido,
el PCOE, pueda entrar en contacto directo con las masas
trabajadoras. Es más necesario que nunca la lucha por la
consecución de una Central Sindical Única, si sólo existe
una clase sólo debe existir un sindicato que defienda dicha
clase y que sea escuela revolucionaria de los trabajadores,
un verdadero sindicato de clase cuyo objetivo sea la
transformación de la sociedad. El Partido está obligado a
participar y crear los mayores espacios y cauces
revolucionarios que lleven a la clase trabajadora, cada día
peor a tenor de los datos aportados, a destruir este sistema
que lo condena a ser explotado y oprimido. ¡Socialismo o
barbarie!
Partido Comunista Obrero Español.