Tu voto a la papelera
 

Partido Comunista Obrero Español (PCOE)


Elecciones al Parlamento

Como ya sabemos las elecciones al parlamento hace tiempo que acapara toda la atención política. Y cuanto ocurra hasta el día 9 de Marzo pasará a un segundo plano en el interés de los partidos, salvo lo que ellos consideren que puedan favorecerles como propaganda electoral. A partir de ahora, las acciones, las palabras, los análisis, es decir, todo lo que suponga el contacto con el pueblo deja de ser obra de los partidos y pasa a manos de los grupos encargados del marketing, contratados para diseñar el tipo de propaganda, que mas convenga para la captación del voto.
            El pueblo se convierte en una mercancía que los grandes partidos están dispuestos a comprar, cueste lo que cueste.
            Los programas, las ideologías de las fuerzas políticas, se arrinconan, porque lo que prima en las elecciones burguesas, no son los principios, sino el voto.
            Los grupos propagandísticos toman las riendas y se encargan de saber por medio de prospecciones y encuestas, que es lo que desea oír y ver el pueblo y ellos se los transmitirán a los líderes. Incluso aspectos referentes a la familia del posible electo, la proyección de su imagen, las poses, el momento de reír, de ponerse serio, todos los detalles, son cuidados al máximo. El pueblo escuchará y verá lo que le hace ilusión. Porque a la hora de emitir su voto, recordará la ternura o la agresividad del político, la fórmula que ha empleado para anular a su adversario, su simpatía, el color de sus ojos y un par de medidas que cubren sus afanes egoístas y poco más. Del programa como no saben nada no se acordarán, ni tan siquiera les importan, además se olvidarán de lo bien o de lo mal que lo han hecho los políticos durante los últimos cuatro años.
            Los que pierdan, no dirán nunca que su fracaso proviene de los errores y pecados que hayan cometido en estos cuatro años, sino que ha sido la consecuencia de los fallos que han tenido en la forma de dirigirse al elector en los 15 días que dura la propaganda electoral.
            Por lo tanto, los expertos en la propaganda prepararán ese cóctel explosivo, cuyo trueno atraiga las miradas. Un poco de imagen física, otro poquito de simpatía, algo de ironía, un gramo de agresividad y finalmente dos promesas rimbombantes que nunca cumplirán. Después ganará aquél que pueda obtener el dinero más que suficiente para materializar la estafa.
            Y he aquí el centro vital sobre el que gira las elecciones y los partidos, el dinero. Pero el dinero lo tienen los bancos y los grandes empresarios. Los partidos si quieren intervenir en el proceso electoral y mucho más si quieren ganar o aumentar sus resultados anteriores, se ven obligados a pedir a los bancos los préstamos que sean necesarios.
            Sabemos que los bancos prestan dinero a cambio de algo, ese es su negocio, ese es su vivir.
            De la misma manera que cuando un ciudadano solicita un crédito, los bancos además de exigirle el pago de las mensualidades les obliga a presentar unas garantías, y si no las tiene les deniegan el préstamo, de igual forma se procede con los partidos políticos.
            ¿Cuáles son las garantías que pueden ofrecer los partidos? Muy sencillo. Los partidos políticos les garantizan a los bancos que si salen elegidos no van a ir contra sus intereses, ni contra los intereses de sus empresas. Cada banco prestará más dinero a los partidos que consideran que mejor van a salvaguardar sus intereses.
            De esta forma la democracia burguesa y sus elecciones, se deciden en los departamentos de créditos de los bancos y en las cajas de las grandes empresas, que son lo mismo. Cada banco, cada empresario, tienen su partido particular o preferido. Por ejemplo, el Sr. Botín dueño del Banco Santander se deshace en elogios hacia el PSOE y el Banco Bilbao Vizcaya hace lo propio con el PP.
            Después el dinero prestado revierte de nuevo en los Bancos y en sus empresas por medio del pago de la propaganda en las televisiones, radios y periódicos, que como es natural pertenecen a las grandes empresas y bancos. Con lo cual las elecciones se convierten en un gran negocio para estos, porque reciben el dinero que prestaron por dos veces más los intereses del préstamo.
            Como hemos dicho la prensa, la radio y la televisión, que pertenecen a grupos de grandes empresarios y banqueros, ejercerán una gran influencia sobre el electorado para que éste vote a su partido o a sus partidos, por ejemplo El Mundo al PP, El País al PSOE, El Correo al Partido Nacionalista Vasco, La Vanguardia a CIU etc.
            A esta regla no escapa nadie. Imaginemos que Izquierda Unida presenta un programa de nacionalizaciones ¿Qué banco le iba a prestar el dinero? Ninguno. Por consiguiente, Izquierda Unida es una coalición que no atentará jamás al poder de los capitalistas. Además desempeña el papel que le conviene a la burguesía para aparentar que el sistema es democrático. La existencia de Izquierda Unida le viene estupendamente a la democracia burguesa, porque de esta manera el sistema avala su falsedad más grosera cual es que respeta todas las ideologías, como la comunista representada por Izquierda Unida.
            Mientras tanto, comunistas y nacionalistas de izquierdas, sin haber cometido ningún delito de sangre, se pudren en las cárceles del Estado.
            En conclusión, las elecciones burguesas, son el colmo del cinismo. El pueblo es utilizado para decidir cada cuatro años, qué sector económico, industrial y financiero, van a manejar el gobierno durante la próxima legislatura.
            Nuestro partido no se presenta a las elecciones y no lo hace porque esté en contra, en determinados momentos de participar en ellas, para utilizar el parlamento de tribuna popular, con el fin de dirigirse al pueblo y a las gentes mas atrasadas, y denunciarles en la práctica, que las instituciones burguesas no sirven para defender los derechos y la libertades de las clases trabajadoras.
            No nos presentamos en estos comicios, porque estamos en proceso de organización y nos parece una estupidez, que el poco o mucho dinero que recaudemos entre militantes y simpatizantes, y que en estos momentos necesitamos para engrandecer el partido, se lo entreguemos tan fácilmente a nuestros enemigos de clase, que supondría también retrasar nuestro desarrollo.
            En la actualidad, lo que corresponde es ampliar las filas del partido y penetrar en las entrañas de la clase obrera, para organizarla y fortalecerla ideológicamente, configurando el FRENTE UNICO DEL PUEBLO.
            Mientras que nuestra fuerza no aconseje comparecer electoralmente, en tanto no concurra un auténtico partido comunista con un mínimo de significación, mientras que partidos nacionalistas de izquierda y partidos comunistas estén proscritos y no puedan concurrir, procede la ABSTENCIÓN, que significa, denuncia firme al sistema y un reconocimiento de la necesidad de que exista un partido revolucionario, con las fuerzas mínimas para neutralizar el juego burgués.

            Para nosotros las elecciones burguesas son secundarias. Lo fundamental es ayudar al pueblo a organizarse y dotar a los trabajadores de su ideología de clase.