Miércoles, 20 Septiembre 2017
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La decente Dinamarca confisca los bienes a los refugiados

Publicado en Actualidad internacional 08 de Enero de 2016

La Dinamarca que considera “indecente y ofensiva” una exposición de fotografías de mujeres desnudas ha presentado un proyecto de ley con el que se pretende confiscar bienes a los regufiados que lleven encima más de 400 euros. El objetivo, dicen, es sufragar los gastos de su mantenimiento.

Esta es la solidaridad de los países nórdicos cómplices de las matanzas de la OTAN de la OTAN (el exprimer ministro danés Anders Fogh Rasmussen fue su presidente entre 2009 y 2014) en los países de donde vienen huyendo esos mismos refugiados. En esta Dinamarca que ponen como modelo los líderes de Podemos la extrema derecha neofascista ganó las últimas elecciones europeas y forma parte del gobierno actual.

Las ilusiones del supuesto Estado de bienestar que proclama el oportunismo socialdemócrata se reflejan en los países escandinavos que tanto añora Pablo Iglesias: los estudiantes no reciben becas sino créditos, los parados deben aceptar cualquier trabajo que se les proponga, existe el copago sanitario (18,33 euros el generalista, 24,27 euros por ver un especialista, 12 euros por análisis de sangre, curas entre 30 y 66 euros), la mendicidad está penada incluso con la cárcel y donde los niveles de violencia (el 40% de mujeres finlandesas han experimentado violencia de manos de los hombres), alcoholismo y suicidio están entre las más altas de Europa.

En la fase actual del capitalismo hasta en el corazón de las potencias imperialistas hay miseria y como consecuencia de no haber una organización comunista con influencia en las clases populares ese descontento es canalizado por la cara más violenta del capitalismo que es el fascismo y que enfrenta a unos pueblos frente a otros. La solución está en los mismos pueblos que deben unirse y organizarse en Frentes Únicos del Pueblo para tomar el control de las riquezas que se produce a nivel mundial y evitar así las guerras de rapiña que diseñan los oligarcas financieros desde sus despachos de las decentes capitales imperialistas. Es a éstos a quien habrá que confiscar lo que nos han robado durante siglos.