Viernes, 15 Diciembre 2017
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El desarrollo del imperialismo conduce a la reacción. El nuevo caso alemán

Publicado en Actualidad internacional 26 de Septiembre de 2017
Alternativa para Alemania ayer, hoy y mañana Alternativa para Alemania ayer, hoy y mañana
Las elecciones en Alemania permiten, por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial, la entrada de un partido fascista en el Parlamento. Alternativa por Alemania (Afd) ha logrado un 12,6% de los votos (94 escaños), según los sondeos, y demuestra así la comodidad de la democracia burguesa con el fascismo, al cual se le abren las puertas de par en par.
 
Estos comicios, aparte de dejar un panorama desolador para la clase obrera -con el derrumbamiento de las fuerzas clásicas, el avance del remozado reformismo y el ascenso meteórico de la formación neofascista - han demostrado que el mito de la tolerancia cero de las instituciones alemanas con el nazismo es tan sólo eso: un mito. El estado alemán ha permitido a la formación Neonazi AfD desarrollar su discurso xenofobo, fascista, con toda tranquilidad y lo ha promocionado y blanqueado con su aparato mediático todo lo que ha podido.
 
Mientras los comunistas del KPD siguen ilegalizados, imposibilitados de realizar un trabajo político en el terreno de lo legal por su defensa del Socialismo y de un mundo sin explotados ni explotadores, el Estado alemán planta el fascismo a todos los niveles: promocionando a Alternativa para Alemania y rechazando el Constitucional alemán ilegalizar el neonazi Partido Nacional Democrático (NPD).  
 
Para que un partido pueda ser considerado como anticonstitucional en Alemania y, por tanto, ser prohibido, se tiene que probar que sus fines políticos y la actitud de sus miembros busquen 'perjudicar' o 'eliminar' el orden liberal democrático y/o 'amenacen la existencia de la República Federal de Alemania'. En concreto, es necesario demostrar que la agrupación en cuestión asuma una actitud 'agresivo-beligerante' frente al orden constitucional, según el artículo 21 de su Constitución. Del rechazo a ilegalizar el NPD se desprende que este partido Neonazi ni amenaza la existencia de la República Federal Alemana ni su orden constitucional. Como bien sabemos los que luchamos contra el fascismo, el capitalismo se servirá de él cuando lo requiera para mantener su dictadura contra los trabajadores. 
 
En 1956, sin embargo, tras un procedimiento de cinco años, el Tribunal Constitucional prohibió el Partido Comunista Alemán (KPD) por buscar 'una dictadura del proletariado' que sí amenaza el actual orden constitucional alemán, ese que defiende la explotación y la miseria del pueblo alemán. Razón por la cual sus camaradas hacen su labor revolucionaria en la clandestinidad, luchando contra el fascismo emergente con todas sus fuerzas y demostrándose en la practica que el único enemigo del capitalismo criminal es el Partido Comunista que lucha por la democracia del pueblo y que si este no se impone, si no se impone el socialismo, la democracia burguesa desemboca en el oceáno del fascismo.
 
La caída del SPD alemán, en consonancia con el derrumbe de la socialdemocracia en toda europa debido a su continua traición a la clase obrera (en Alemania se consolida la traición con el ya clásico bloque de Gobierno con Angela Merkel), refleja su inutilidad actual para el pueblo y el daño que ha hecho a los intereses del proletariado. La socialdemocracia, en quien el pueblo trabajador fía sus esperanzas en un primer momento, incapaz de proporcionar ninguna mejora sustancial de las condiciones de vida al proletariado -como podemos observar en Grecia- lo hastía. Y mientras la burguesía planta el fascismo, lo financia y lo coloca en la escena política con sus medios de propaganda de masas (Prensa, radio, televisión, cine…) la socialdemocracia insiste en la democracia burguesa como única salvación, negando y denigrando al Socialismo a cada oportunidad de que dispone, abriendo de par en par las puertas del Gobierno al fascismo.
 
Medios de comunicación que actúan vergonzosamente blaqueando el fascismo y sus fuerzas políticas, regalando infinidad de horas televisivas y radiofónicas y tinta de sus periódicos a poner en la palestra sus infames políticas y actos, con el único objetivo de pervertir ideológicamente al pueblo. En el estado español hemos observado recientemente como medios supuestamente progresistas, como El Diario, define como ultras” a los fascistas que atacaron la asamblea de Unidos Podemos sobre Catalunya en Zaragoza, evitando incluir en el texto la palabra fascista” o nazi”. Pero los fascistas no son hinchas de un equipo de fútbol, son asesinos a sueldo del sistema.
 
La situación política que vivimos ahora da plena vigencia a las tesis leninistas, no hay más que observar la realidad para ver como la profundización en la democracia burguesa desemboca irremediablemente en el fascismo, como estamos comprobando en prácticamente todos los países de Europa. En algunos de ellos, con nuevos y remozados partidos políticos, en otros -como es el caso de España- sacando a relucir ya sin tapujos su verdadera esencia fascista, que nunca abandonaron.
 
El pasado siglo el proletariado tuvo la gloriosa experiencia de la Revolución de Octubre (de la cual este año es su centenario), que acabó con el fascismo en Europa y proporcionó al proletariado un lugar mejor donde vivir, la URSS. Hoy, el proletariado está desguarnecido ideológica y políticamente y deberá retomar el Marxismo Leninismo si quiere acabar con el fascismo, la burguesía que lo promueve y el capitalismo que lo engendra y construir el Socialismo que trae consigo la Democracia obrera y la paz en el mundo.
 
El Partido Comunista Obrero Español denuncia el actual auge del fascismo en toda Europa, desde Suecia hasta España, pasando por Austria, Alemania Francia o Italia, y hace un llamamiento a sus pueblos a organizarse políticamente contra la amenaza del fascismo y por la construcción del Socialismo que acabará con el capitalismo y sus lacayos asesinos.
 
¡Abajo el fascismo!
 
¡Viva la clase trabajadora!
 
¡Por la construcción del Socialismo!
 

 D. García  Secretario de Relaciones Internacionales del Partido Comunista Obrero Español

 

THE GROWTH OF IMPERIALISM LEADS TO REACTION. THE GERMAN CASE

The German elections allow, for the first time after the Second World War, the entry of a fascist party in the Parliament. According to opinion polls, Alternative for Germany (AfD) has reached 12,6 % of votes (94 seats),  demostrating how confortable is the bourgeois democracy with fascism, for whon the doors are opened wide. 

These polls, apart from giving a bleak picture for working class – with the collapse of traditional forces, the advance of renewed reformism and the meteoric rise of this neo-fascist organisation – have demonstrated that the myth of zero tolerance of the German institutions to nazism is just what it is : a myth. The German state has allowed AfD to develop its xenophobic and fascist discourse as if nothing happened, promoting and launder it with its media apparatus all they could.

While the communists of the German Communist Party (KPD)  are still outlawed, unable to do political work in legal fields for its defense of Socialism and a world without exploited or exploiters., the German state plants the fascism at all levels promoting Alternative for Germany and the German Constitutional Court refusing to outlaw the neo-Nazi National Democratic Party (NPD).

In order to consider a party as unconstitutional in Germany, and thus illegal, one has to prove that its political goals and members' attitude seek to prejudice and end the democratic liberal order and/or threaten the existence of the Federal Republic of Germany. Specifically it is necessary to demonstrate that the group concerned assumes an agressive and belligerant attitude against the constitutional order, according to article 21 of its Constitution. From the rejection to NPD's outlawing it follows that this neo-Nazi party threaten neither the existence of the Federal Republic of Germany nor its constitutional order. As those we who fight fascism very well know, capitalism make use of it when required for keeping its dictatorship against workers.                                  

However, in 1956, following a five-year procedure, the Constittional Court outlawed the German Communist Party (KPD) due to its goal of a « Dictatorship of the proletariat » that do threatens the current German constitutional order, and that defends the exploitation and misery of the German people. This is the reason why its comrades do a revolutionary work underground, fighting emerging fascism with all their strength, demonstrating in practice that the only enemy of the criminal capitalism is the Communist Pary that stands up for people's democracy and that if this is not imposed, if Socialism is not imposed, the bourgeois democracy debouch in the ocean of fascism.      

The German SPD's fall, in agreement with the collapse of social democracy all over Europe due to its permanent treason against the working class (in Germany treason is consolidated by the classic government's block with Angela Merkel), reflects its current futility for the people and the damage it has caused to the interests of the proletariat. The social democracy, in which the labourer people place at first its hopes, unable to provide any substantial improvement in living conditions of the proletariat – as we can see in Gree -, tires it.

And while the bourgeoisie plants, finance and bring the fascism to the political scene with its mass media propaganda (press, radio, television, cinema, …), the social democracy insists on the bourgeois democracy as the only salvation, denying and denigrating Socialism in every available chance, opening wide the door of the Government to fascism.

Mass media behave disgracefully whiting the fascism and its political forces, giving a multitude of hours on the radio and TV and ink of their newspapers to bring its infamous policies and acts, with the sole purpose of ideologically distort the people. In the Spanish state we have recently observed how media, supposed to be progressive, like El Diario, define as «hoolingans» the fascists who attacked the meeting of Podemos in Zaragoza about Catalonia, avoiding the use of the word «fascist » or «Nazi » in the text. But the fascists are not hooligans of a soccer team, but killers in the pay of the system.

The political situation we are living now gives full force to the Lenninist theses. One has only to observe the reality to see how the deepening of the bourgeois democracy ends up irretrievably with fascism, as we are seing in virtually all countries of Europe. In some of them with new and renovated political parties, in others – as in the case of Spain – digging up plainly already their real fascist essence which they never left.

The last century the proletariat had the glorious experience of the October Revolution (this year marks its one hundred years), that ended to fascism in Europe and provided to the proletariat a better place to vie, the USSR. Today, the proletariat is ideologically and politically helpless and it should return to Marxism-Leninism if it wants to get rid of  fascism, of the bourgeoisie who promotes it and of capitalism which generates it. And to build Socialism that brings with it workers' democracy and peace in the world.

The Spanish Communist Workers Party denounce the current rise of fascism in all over Europe, from Sweden to Spain,  through Austria, Germany, France or Italy, and make an appeal to the peoples to organise themselves politically against the threat of fascism accross Europe and for the construction of Socialism that will eradicate capitalism and its killer lackeys.

Down with fascism!

Long live the working class!

For the construction of Socialism !

D. GarcíaSecretary of International Relationships of the Spanish Communist Workers Party