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El terrorismo incendiario se llama capitalismo

Publicado en Actualidad Nacional 19 de Octubre de 2017

No hay un año en que el Estado español no presencie episodios dramáticos de incendios en sus bosques. Se han convertido en un fenómeno habitual cada época de sequía, pero lo cierto es que no se tratan de un elemento aislado del sistema capitalista, sino que está íntimamente relacionado con él.

El pasado 15 de Octubre, pudimos comprobar cómo decenas de incendios se activaban en Galicia, Asturias y Cantabria, dando el resultado de miles de hectáreas calcinadas, cientos de viviendas destruidas e inhabitables y, hasta la fecha, cuatro muertos en Galicia y veintisiete en Portugal. Las brigadas forestales, víctimas de los continuos recortes en su plantilla y en sus medios materiales, no daban abasto para cubrir todo el territorio gallego. Tal era el grado de desesperación, que los propios habitantes de las localidades afectadas tuvieron que movilizarse para intentar frenar el avance de las llamas. La respuesta que ha tenido el pueblo gallego, asturiano y cántabro ha sido impecable, a diferencia de las reacciones del Estado español y de los gobiernos autonómicos como el de la Xunta de Galicia, ambos gobernados por uno de los herederos del régimen franquista y alumbrados por la mal llamada transición democrática: el Partido Popular.

Poco antes de esta catástrofe, y por la propia naturaleza bárbara del capitalismo, centrada en mantener la tasa de ganancia de los capitalistas a costa de recortar servicios públicos que, según los políticos lacayos de la burguesía han dejado de ser rentables, se anunciaba el despido de casi 500 brigadistas, algo que Alberto Núñez Feijóo aseguró que no repercutiría en nada a la efectividad de la lucha contra el fuego. Pero la sombra de este sistema criminal no termina aquí. A esto, hay que añadirle las continuas políticas de replantación que se están dando en el Norte de España, sustituyendo las especies arbóreas autóctonas por otra cuya rentabilidad es mucho mayor: el eucalipto. Sin embargo, una de las características principales de estos últimos es la facilidad que tienen para arder. Ante esta situación, de incendios periódicos desatados cada año, las instituciones burguesas parecen querer avivar las llamas echando más leña al fuego con el trasiego de dinero público a manos privadas y la práctica descontrolada de plantación de eucaliptos: desde el año 2000, se ha disparado un 65% en Galicia, superando las previsiones de los planes forestales vigentes. De esta situación salen beneficiados, según apunta una investigación judicial en marcha, lobbies de empresarios dedicados a la extinción de incendios, amañando concursos públicos con los que obtienen fraudulentamente adjudicaciones millonarias que a veces han incrementado el coste real del servicio en un 30%.

Habría que sumar a todo lo anterior las leyes de recalificación del terreno, que permiten a empresarios y terratenientes llenarse los bolsillos con la quema masiva de montes.

Y, por último, para aderezar este trágico escenario, se añade la respuesta casi nula de los medios de comunicación del capital ante estos funestos hechos; no obstante, estos mismos medios se han volcado en hacer campaña a favor de la respuesta reaccionaria del Estado español contra el derecho de autodeterminación del pueblo catalán que exige su independencia. La Constitución del 78 jamás tendrá respuesta ni interés alguno contra todo lo que no sea la defensa a ultranza de los intereses de los monopolios.

Con esto, señalamos la necesidad de romper con este Estado criminal asentado en el capitalismo monopolista, que no protege nuestros bosques, así como tampoco a nuestra fauna ni a los trabajadores. Por ello, vemos necesario que todos los trabajadores azotados por el látigo del capitalismo se unan en un sólo frente, el Frente Único del Pueblo, donde podremos combatir a la burguesía criminal y a sus títeres; sólo así caminaremos hacia la emancipación de la clase obrera, a través de la acumulación de fuerzas en pos del Socialismo.

¡No a las prácticas terroristas forestales!

¡No a los crímenes que sufren continuamente los trabajadores!

¡No a la precarización de las brigadas forestales!

COMUNICADO CONJUNTO DEL PCOE EN GALIZA Y ASTURIAS