Sábado, 18 Agosto 2018
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Cambian las caras del gobierno, siguen las políticas reaccionarias y la corrupción, y todo se escora más a la derecha.

Publicado en Actualidad Nacional 23 de Julio de 2018

Pasado un mes y medio de la Moción de Censura, y a pesar del teatro que están haciendo toda la cohorte de oportunistas y reaccionarios que apoyan al Gobierno del PSOE, que va desde Unidos-Podemos a Bildu, para blanquearlo, la realidad está mostrando que el Gobierno de Sánchez no altera, ni una coma, las políticas reaccionarias y corruptas que desarrollaba Rajoy.

La Moción de Censura desalojó a Rajoy y a su corrupto gobierno, y lo cambió por otro que mantiene letra por letra la misma política, esta vez refrendada y votada favorablemente por aquéllos que antes se habían opuesto, como Podemos, ERC o Bildu, no dudando en votar a favor del programa que presentó Pedro Sánchez en el Parlamento que no era otra cosa que votar a favor de los presupuestos generales del PP, a favor de la política imperialista – integración monetaria y económica y la política agraria - dictada por la UE y de su vertiente militarista de la OTAN, y votar a favor de la no derogación de otras leyes del PP, como la reforma laboral, la reforma de las pensiones o la Ley Mordaza, o la negación del derecho a la autodeterminación de la nación catalana.

Señalaba Mussolini, “Todo en el Estado, nada contra el Estado, nada fuera del Estado”, y en dichos términos se expresó la Ministra de Defensa del PSOE cuando tomó el cargo, señalando como advertencia al pueblo, y sobre todo a los catalanes y vascos, parafraseando a Mussolini al indicar que “con la Constitución todo, pero fuera de ella, nada”, en referencia a lo que los reaccionarios llaman “desafío catalán”, evidenciando el desprecio que sienten hacia los derechos democráticos de las naciones, como es el derecho a la autodeterminación y a la separación, y que demuestra cual es la fuente de donde beben los que se autodenominan “demócratas”, máscara tras la cual se esconden los fascistas.

El gobierno del PSOE ha sido aupado por el oportunismo y lo han erigido como depurador de la corrupción pestilente del PP, sin embargo, el PSOE de Andalucía nada en la ciénaga de corrupción en la que han convertido dicha región, saliéndole nuevos casos de corrupción como, por ejemplo, la financiación irregular del PSOE en la Comunidad Valenciana. Un gobierno que al segundo día tuvo que sustituir al Ministro de Cultura por haber sido condenado años atrás por crear empresas para disminuir sus pagos de impuestos, un gobierno cuyo Ministro de Educación es el primer defensor de la enseñanza privada, un gobierno que ha jurado fidelidad a la OTAN y que no ha dudado en asumir la política de Rajoy en que se comprometió a incrementar hasta el 2% del PIB el gasto militar, a la par que se mantienen las políticas antiobreras del PP, profundizando en ellas con la firma del IV Acuerdo por el Empleo y la Negociación Colectiva, apalabrado por el Gobierno del PP, donde los sindicatos amarillos, vendidos a la patronal, CCOO y UGT no han dudado, nuevamente, en traicionar a la clase obrera. El que iba a hacer pública la lista de los defraudadores fiscales que se acogieron a la amnistía fiscal, ilegal según la propia justicia burguesa, de Montoro, no ha dudado en desdecirse y en seguir protegiendo el anonimato de estos ladrones de cuello blanco. Un gobierno que sigue por la senda de la negación de los derechos democráticos de las naciones y que, a la par que utilizó a los inmigrantes para posicionarse ante Europa, no ha dudado en mantener los CIEs y en estar de acuerdo con líderes europeos reaccionarios, como Macron, en crear “centros cerrados en suelo europeo” para los inmigrantes, eufemismo que tienen los capitalistas para dar nombre a los campos de concentración de las víctimas de sus criminales guerras imperialistas como fórmula que tienen para salvaguardar los intereses económicos de los monopolios que los dirigen.

Y a pesar de lo criminal y reaccionario de los estados que conforman el bloque imperialista de la UE, de su criminal política internacional como imperialistas que son y de su política económica en Europa que condena a la miseria a las clases laboriosas, los sistemas judiciales de algunos de éstos, como Alemania o Bélgica, han señalado que el estado español se halla todavía más en la extrema derecha, en el fascismo, como ha quedado demostrado en la negación de la extradición de Comín, Serret, Puig y Puigdemont por parte de estos países, desenmascarando al Tribunal Supremo y a su persecución política, en el fondo, reconociendo que en el estado español hay persecución política, se hacen montajes judiciales y policiales al objeto de reprimir políticamente, ya no sólo al pueblo, sino incluso a miembros de la propia burguesía, retratando perfectamente al estado fascista; siendo reconocida esta realidad por la reacción del propio Llarena arremetiendo contra la justicia alemana y retirando la euroorden consciente que dos nuevos palos le venían por el camino de las justicias de Escocia y Suiza.

Un estado, que niega los derechos democráticos, que practica persecución política, que es racista, que otorga impunidad a los ladrones y a los corruptos y que, en realidad es la corrupción organizada. Y esta corrupción está a todos los niveles del estado, el cual está carcomido y asolado por ella, yendo desde la jefatura del estado, desde la Corona impuesta por el dedo del asesino Franco, hasta cualquier funcionario de comunidad autónoma o ayuntamiento.

La burguesía puede sacrificar a la monarquía al objeto de salvaguardar su estado burgués que le permita seguir robando y explotando a la clase obrera. En esta labor contará con la complicidad y colaboración de los mismos traidores que colaboraron en los 70s en aceptar la monarquía impuesta por Franco y maquillar el fascismo con máscara “democrática”, los que hoy dan al interclasismo, a la negación de la lucha de clases, el nombre de la transversalidad.

Con el nuevo gobierno nacido tras la moción de censura todo se ha ido más hacia la extrema derecha, la competencia entre las organizaciones políticas del capital es a ver quién es más de derecha, quién es más fascista. Desde Bildu, ERC a Unidos-Podemos, todo el bloque que apoyó la moción de censura acató las políticas de extrema derecha del PP de Rajoy; la ministra de defensa, que ya fue alto cargo en el gobierno del PSOE de Felipe González, los del GAL e Intxaurrondo, no duda en parafrasear a Mussolini; Rivera no duda en emular a José Antonio Primo de Rivera compitiendo en ver quién es más facha con el nuevo Presidente del PP, evidenciando que la descomposición del estado español, su bancarrota, lo único que puede aportar al pueblo es más opresión, más explotación, más fascismo descarnado. La realidad política española se resume mirando tres fotos acontecidas la pasada semana, la de la policía apaleando a los trabajadores en la huelga convocada en la empresa Amazon, la policía agrediendo al fotógrafo antifascista Jordi Borràs y la policía compadreando con los fascistas congregados en el Valle de los Caídos.

Lenin tenía razón cuando afirmaba que el desarrollo del imperialismo conducía a la reacción política, al fascismo. La burguesía debe recurrir al fascismo ante la bancarrota en la que su estado se encuentra. El gobierno de Sánchez no sólo no va a revertir las políticas laborales, la ley mordaza o los pensionazos – que por cierto firmaron ellos junto a CCOO y UGT – sino que va a profundizar en dichas políticas en la senda marcada por la Unión Europea, como ya se ha visto con la firma del IV AENC y las pensiones.

Los propios economistas burgueses reconocen que la deuda española es impagable, que el estado en términos económicos está quebrado, el desarrollo tecnológico y la automatización según éstos harán que dos de cada tres puestos de trabajo en los sectores de producción y transporte sean susceptibles de automatización a medio plazo, es decir, que en los próximos años desaparecerán en torno a 9 millones de puestos de trabajo en el estado español. Hace dos semanas el BCE ya advirtió al estado español que no debe revertir la política de las pensiones, haciendo que las pensiones y los salarios queden desvinculados del incremento de la carestía de vida, de tal modo que los trabajadores – ya estén en activo o estén jubilados - sigan perdiendo poder adquisitivo; advirtiendo tanto a España como a Italia que sus sistemas de pensiones son inviables.

El Banco Central Europeo ha realizado una política de compra de deuda y otros activos durante estos años, comprando los bonos y deudas de los estados, que a la par se endeudaban para salvar a los bancos y a los monopolios. Esta política de estímulo económico y de compra de deuda según su presidente, Draghi, finalizará este año 2018, con lo que en 2019 subirán los tipos de interés, y por tanto, subirá la prima de riesgo de los estados, y el dinero a pagar por el endeudamiento avanzando, inexorablemente, al estallido de una nueva burbuja creada, la burbuja de la deuda, haciendo arreciar la crisis en la que el imperialismo lleva décadas instalado.

La clase obrera y el pequeño campesinado no tenemos otra salida que salir del proyecto de los monopolios europeos, de la Unión Europea, que impone la política del expolio de los monopolios, la explotación descarnada, la miseria y la corrupción. Lo único que puede ofertar la burguesía al pueblo es más fascismo, de tal modo que la única salida que tiene la clase obrera es romper con el capitalismo, acabar con este sistema y su estado. Sin embargo, sin el desarrollo de nuestro partido, que lleve a los centros de trabajo y a los barrios la ideología del marxismo-leninismo y su organización, la clase obrera seguirá estando engañada y bajo el influjo de los oportunistas y los reaccionarios. Todo nuestro Partido, nuestros simpatizantes y amigos, debemos centrarnos en el desarrollo de nuestra política de masas, en el fortalecimiento de la unidad de los trabajadores desde la base, desde los centros de trabajo y extendiendo esta unidad a los barrios, constituyendo el Frente Único del Pueblo. El Estado está quebrado, agoniza, pero ni muerto caerá por sí mismo y seguirá matando al pueblo con más intensidad; al proletariado le corresponde poner fin a esta locura asesina y criminal a la que la burguesía nos conduce, organizado y dirigido ideológicamente por el marxismo-leninismo es como únicamente conseguirá que esta tiranía corrupta caiga, y ello pasa por fortalecer el instrumento que fusiona el marxismo-leninismo y el movimiento obrero, siendo ese instrumento el Partido Comunista Obrero Español. LA REVOLUCION SOLO VENDRÁ DE MANOS DE LOS QUE PRODUCEN LAS RIQUEZAS.


¡TRABAJADOR, FORTALECE Y ENGROSA LAS FILAS DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL!

¡ABAJO EL ESTADO IMPERIALISTA ESPAÑOL!

¡POR EL SOCIALISMO!

Madrid, 22 de julio de 2018

 

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Pasado un mes y medio de la Moción de Censura, y a pesar del teatro que están haciendo toda la cohorte de oportunistas y reaccionarios que apoyan al Gobierno del PSOE, que va desde Unidos-Podemos a Bildu, para blanquearlo, la realidad está mostrando que el Gobierno de Sánchez no altera, ni una coma, las políticas reaccionarias y corruptas que desarrollaba Rajoy.

La Moción de Censura desalojó a Rajoy y a su corrupto gobierno, y lo cambió por otro que mantiene letra por letra la misma política, esta vez refrendada y votada favorablemente por aquéllos que antes se habían opuesto, como Podemos, ERC o Bildu, no dudando en votar a favor del programa que presentó Pedro Sánchez en el Parlamento que no era otra cosa que votar a favor de los presupuestos generales del PP, a favor de la política imperialista – integración monetaria y económica y la política agraria - dictada por la UE y de su vertiente militarista de la OTAN, y votar a favor de la no derogación de otras leyes del PP, como la reforma laboral, la reforma de las pensiones o la Ley Mordaza, o la negación del derecho a la autodeterminación de la nación catalana.

Señalaba Mussolini, “Todo en el Estado, nada contra el Estado, nada fuera del Estado”, y en dichos términos se expresó la Ministra de Defensa del PSOE cuando tomó el cargo, señalando como advertencia al pueblo, y sobre todo a los catalanes y vascos, parafraseando a Mussolini al indicar que “con la Constitución todo, pero fuera de ella, nada”, en referencia a lo que los reaccionarios llaman “desafío catalán”, evidenciando el desprecio que sienten hacia los derechos democráticos de las naciones, como es el derecho a la autodeterminación y a la separación, y que demuestra cual es la fuente de donde beben los que se autodenominan “demócratas”, máscara tras la cual se esconden los fascistas.

El gobierno del PSOE ha sido aupado por el oportunismo y lo han erigido como depurador de la corrupción pestilente del PP, sin embargo, el PSOE de Andalucía nada en la ciénaga de corrupción en la que han convertido dicha región, saliéndole nuevos casos de corrupción como, por ejemplo, la financiación irregular del PSOE en la Comunidad Valenciana. Un gobierno que al segundo día tuvo que sustituir al Ministro de Cultura por haber sido condenado años atrás por crear empresas para disminuir sus pagos de impuestos, un gobierno cuyo Ministro de Educación es el primer defensor de la enseñanza privada, un gobierno que ha jurado fidelidad a la OTAN y que no ha dudado en asumir la política de Rajoy en que se comprometió a incrementar hasta el 2% del PIB el gasto militar, a la par que se mantienen las políticas antiobreras del PP, profundizando en ellas con la firma del IV Acuerdo por el Empleo y la Negociación Colectiva, apalabrado por el Gobierno del PP, donde los sindicatos amarillos, vendidos a la patronal, CCOO y UGT no han dudado, nuevamente, en traicionar a la clase obrera. El que iba a hacer pública la lista de los defraudadores fiscales que se acogieron a la amnistía fiscal, ilegal según la propia justicia burguesa, de Montoro, no ha dudado en desdecirse y en seguir protegiendo el anonimato de estos ladrones de cuello blanco. Un gobierno que sigue por la senda de la negación de los derechos democráticos de las naciones y que, a la par que utilizó a los inmigrantes para posicionarse ante Europa, no ha dudado en mantener los CIEs y en estar de acuerdo con líderes europeos reaccionarios, como Macron, en crear “centros cerrados en suelo europeo” para los inmigrantes, eufemismo que tienen los capitalistas para dar nombre a los campos de concentración de las víctimas de sus criminales guerras imperialistas como fórmula que tienen para salvaguardar los intereses económicos de los monopolios que los dirigen.

Y a pesar de lo criminal y reaccionario de los estados que conforman el bloque imperialista de la UE, de su criminal política internacional como imperialistas que son y de su política económica en Europa que condena a la miseria a las clases laboriosas, los sistemas judiciales de algunos de éstos, como Alemania o Bélgica, han señalado que el estado español se halla todavía más en la extrema derecha, en el fascismo, como ha quedado demostrado en la negación de la extradición de Comín, Serret, Puig y Puigdemont por parte de estos países, desenmascarando al Tribunal Supremo y a su persecución política, en el fondo, reconociendo que en el estado español hay persecución política, se hacen montajes judiciales y policiales al objeto de reprimir políticamente, ya no sólo al pueblo, sino incluso a miembros de la propia burguesía, retratando perfectamente al estado fascista; siendo reconocida esta realidad por la reacción del propio Llarena arremetiendo contra la justicia alemana y retirando la euroorden consciente que dos nuevos palos le venían por el camino de las justicias de Escocia y Suiza.

Un estado, que niega los derechos democráticos, que practica persecución política, que es racista, que otorga impunidad a los ladrones y a los corruptos y que, en realidad es la corrupción organizada. Y esta corrupción está a todos los niveles del estado, el cual está carcomido y asolado por ella, yendo desde la jefatura del estado, desde la Corona impuesta por el dedo del asesino Franco, hasta cualquier funcionario de comunidad autónoma o ayuntamiento.

La burguesía puede sacrificar a la monarquía al objeto de salvaguardar su estado burgués que le permita seguir robando y explotando a la clase obrera. En esta labor contará con la complicidad y colaboración de los mismos traidores que colaboraron en los 70s en aceptar la monarquía impuesta por Franco y maquillar el fascismo con máscara “democrática”, los que hoy dan al interclasismo, a la negación de la lucha de clases, el nombre de la transversalidad.

Con el nuevo gobierno nacido tras la moción de censura todo se ha ido más hacia la extrema derecha, la competencia entre las organizaciones políticas del capital es a ver quién es más de derecha, quién es más fascista. Desde Bildu, ERC a Unidos-Podemos, todo el bloque que apoyó la moción de censura acató las políticas de extrema derecha del PP de Rajoy; la ministra de defensa, que ya fue alto cargo en el gobierno del PSOE de Felipe González, los del GAL e Intxaurrondo, no duda en parafrasear a Mussolini; Rivera no duda en emular a José Antonio Primo de Rivera compitiendo en ver quién es más facha con el nuevo Presidente del PP, evidenciando que la descomposición del estado español, su bancarrota, lo único que puede aportar al pueblo es más opresión, más explotación, más fascismo descarnado. La realidad política española se resume mirando tres fotos acontecidas la pasada semana, la de la policía apaleando a los trabajadores en la huelga convocada en la empresa Amazon, la policía agrediendo al fotógrafo antifascista Jordi Borràs y la policía compadreando con los fascistas congregados en el Valle de los Caídos.

Lenin tenía razón cuando afirmaba que el desarrollo del imperialismo conducía a la reacción política, al fascismo. La burguesía debe recurrir al fascismo ante la bancarrota en la que su estado se encuentra. El gobierno de Sánchez no sólo no va a revertir las políticas laborales, la ley mordaza o los pensionazos – que por cierto firmaron ellos junto a CCOO y UGT – sino que va a profundizar en dichas políticas en la senda marcada por la Unión Europea, como ya se ha visto con la firma del IV AENC y las pensiones.

Los propios economistas burgueses reconocen que la deuda española es impagable, que el estado en términos económicos está quebrado, el desarrollo tecnológico y la automatización según éstos harán que dos de cada tres puestos de trabajo en los sectores de producción y transporte sean susceptibles de automatización a medio plazo, es decir, que en los próximos años desaparecerán en torno a 9 millones de puestos de trabajo en el estado español. Hace dos semanas el BCE ya advirtió al estado español que no debe revertir la política de las pensiones, haciendo que las pensiones y los salarios queden desvinculados del incremento de la carestía de vida, de tal modo que los trabajadores – ya estén en activo o estén jubilados - sigan perdiendo poder adquisitivo; advirtiendo tanto a España como a Italia que sus sistemas de pensiones son inviables.

El Banco Central Europeo ha realizado una política de compra de deuda y otros activos durante estos años, comprando los bonos y deudas de los estados, que a la par se endeudaban para salvar a los bancos y a los monopolios. Esta política de estímulo económico y de compra de deuda según su presidente, Draghi, finalizará este año 2018, con lo que en 2019 subirán los tipos de interés, y por tanto, subirá la prima de riesgo de los estados, y el dinero a pagar por el endeudamiento avanzando, inexorablemente, al estallido de una nueva burbuja creada, la burbuja de la deuda, haciendo arreciar la crisis en la que el imperialismo lleva décadas instalado.

La clase obrera y el pequeño campesinado no tenemos otra salida que salir del proyecto de los monopolios europeos, de la Unión Europea, que impone la política del expolio de los monopolios, la explotación descarnada, la miseria y la corrupción. Lo único que puede ofertar la burguesía al pueblo es más fascismo, de tal modo que la única salida que tiene la clase obrera es romper con el capitalismo, acabar con este sistema y su estado. Sin embargo, sin el desarrollo de nuestro partido, que lleve a los centros de trabajo y a los barrios la ideología del marxismo-leninismo y su organización, la clase obrera seguirá estando engañada y bajo el influjo de los oportunistas y los reaccionarios. Todo nuestro Partido, nuestros simpatizantes y amigos, debemos centrarnos en el desarrollo de nuestra política de masas, en el fortalecimiento de la unidad de los trabajadores desde la base, desde los centros de trabajo y extendiendo esta unidad a los barrios, constituyendo el Frente Único del Pueblo. El Estado está quebrado, agoniza, pero ni muerto caerá por sí mismo y seguirá matando al pueblo con más intensidad; al proletariado le corresponde poner fin a esta locura asesina y criminal a la que la burguesía nos conduce, organizado y dirigido ideológicamente por el marxismo-leninismo es como únicamente conseguirá que esta tiranía corrupta caiga, y ello pasa por fortalecer el instrumento que fusiona el marxismo-leninismo y el movimiento obrero, siendo ese instrumento el Partido Comunista Obrero Español. LA REVOLUCION SOLO VENDRÁ DE MANOS DE LOS QUE PRODUCEN LAS RIQUEZAS.


¡TRABAJADOR, FORTALECE Y ENGROSA LAS FILAS DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL!

¡ABAJO EL ESTADO IMPERIALISTA ESPAÑOL!

¡POR EL SOCIALISMO!

Madrid, 22 de julio de 2018.


COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)