Lenin y el
movimiento comunista internacional
Cuando el oportunista apela a la época de Lenin para
encubrir su revisionismo, lo hace siempre pensando en evitar
ser agredido por su traición. Un revisionista de izquierda,
puede autodenominarse leninista porque afirma que cuanto él
predica sirve para enriquecer el leninismo y para hacerlo
asequible al momento actual. El que así procede, después
de retractarse de los principios revolucionarios, suele
insistir en que Lenin hubiese hecho lo propio si hubiese
vivido en nuestro mundo, por lo tanto, sostiene que no
existe razón alguna para que se le pueda tachar de
revisionista. El leninismo es creativo y evolucionista, de
lo contrario, no sería marxista, afirmará.
Al tomar en consideración cuanto Lenin dijo e hizo,
debemos prestar atención al concepto revisionismo de
izquierda, que está contenido junto con el reformismo de
derecha en el término oportunismo. Lenin marchaba por
senderos opuestos a las posiciones de determinados partidos
marxistas-leninistas.
Lenin juzgaba a los partidos, a veces por sus
lineamientos ideológicos y políticos y en ocasiones por su
práctica, pero jamás tuvo en cuenta la denominación del
partido en cuestión, puramente anecdótico. Lenin habló
siempre y en todo instante muy claro “Observemos de paso
que, al llamar socialistas a los no bolcheviques de Rusia,
es decir, a los mencheviques y eseristas, Kautsky se guía
por su denominación, es decir, por la palabra, y no por el
lugar que efectivamente ocupan en la lucha del proletariado
contra la burguesía ¿Magnífico modo de concebir y aplicar
el marxismo”.
El contenido de clases está presente en todos los
conceptos, refutaciones y teorías leninistas. Lenin nunca
hizo abstracción del carácter clasista que tienen los
acontecimientos sociales cotidianos e históricos. Jamás
generalizaba, para él todo estaba sujeto a la lucha de
clases. Ser de izquierda o de derecha, o que un partido
mereciera ser oficial o no, en el Movimiento Comunista
Internacional, tendrá en él connotaciones de posición de
clase, para lo que únicamente puede valer como referencia
irrefutable el lugar que la organización en concreto ocupa
en el terreno del combate ideológico entre las clases
antagónicas. Más, para Lenin la lucha ideológica contra
la burguesía carece de sentido si simultáneamente no se
desarrolla con extraordinaria hostilidad y virulencia al
desenmascaramiento del oportunismo en el interior del
movimiento obrero.
En este sentido, no admitía discusión, es obligado por
el bien de la revolución mundial, llamar a cada cual por su
nombre, su literatura está repleta de recriminaciones hacia
personas y partidos por muy oficiales y hermanos que fueran
(El izquierdismo enfermedad infantil del comunismo, por
ejemplo) Este aspecto del leninismo es algo que muchos
partidos “leninistas” olvidan con demasiada facilidad.
Echemos un vistazo a nuestro alrededor: reuniones
bilaterales sin contenido ideológico, que soslayan la
confrontación y tienden a confundir al profano. También en
conferencias internacionales se observa como se firman
documentos de dudosos significados políticos e ideológicos
por partidos “heterogéneos” en nombre del comunismo.
¿De qué tipo de comunismo, preguntamos nosotros? ¿Acaso
actuaba Lenin de este modo? El tratamiento que le concedió
a los partidos de la IIª Internacional evidencian que el
leninismo solo admitía y se desenvolvía bajo el interés
de la clase obrera mundial.
En resumidas cuentas, el leninismo supera su significado
teórico, porque además, es por encima de todo y antes que
nada, una actitud revolucionaria frente a la época
imperialista.
Hoy nos duele contemplar el blandir de la bandera del
leninismo, por personas y partidos (Movimiento Comunista
Internacional) que a la hora de la verdad se muestran
indolentes ante el fenómeno del revisionismo. Y si lo
analizamos con detenimiento esta conducta denota influencias
oportunistas.
(Teoría Socialista núm. 3, pags. 26-27. PCOE)