Jueves, 12 Diciembre 2019
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El desarrollo actual del capitalismo ha llegado a límites tales que no permiten ninguna rectificación bajo los parámetros del libre mercado. Mientras los medios de producción estén en manos privadas y la ley de la libre competencia sea la que marque el ritmo de la producción, el control por los recursos naturales mediante guerras de rapiña, y la explotación desmedida llevada a los máximos extremos, serán las únicas alternativas del imperialismo. Destruir o no el planeta no son opciones para quienes pretenden salvaguardar este sistema decrépito; tan solo les interesa su supervivencia.

El capitalismo es un sistema que ha quedado obsoleto, puesto que la producción está socializada, mientras que todo lo que producimos los trabajadores es propiedad de quienes controlan los medios de producción. Los dueños de las grandes empresas ya no tienen ninguna labor ni son necesarios para el funcionamiento de las mismas, toda la producción está en manos de trabajadores, incluidas las tareas de dirección, por lo que lo único que hacen los empresarios es usurpar la plusvalía de nuestro trabajo.

La concentración de más riqueza en cada vez menos manos unida al desarrollo actual de la tecnología, que al servicio de los trabajadores nos permitiría trabajar menos horas y vivir mucho mejor, hacen que las contradicciones de este sistema sean cada vez más evidentes.

La época de los monopolios, del imperialismo, es la época de la competencia feroz por el control de recursos, que conlleva un descontrol absoluto de la producción, lo que está acelerando el proceso de cambio climático. Solo una producción organizada y al servicio del pueblo puede garantizar el respeto al medio ambiente y frenar el cambio climático. Solo si la economía está al servicio de las clases populares, si arrebatamos el control a quienes sólo buscan su beneficio particular, podremos frenar la destrucción del planeta.

Pedir soluciones a los parlamentos tampoco va a solucionar nada, puesto que estos están al servicio de las empresas, que son quienes financian y controlan a los partidos del sistema, y las que presionan mediante lobbies para que se hagan políticas favorables a sus intereses.

Solo la unidad de la clase obrera, organizada con todas las clases populares en un Frente Único del Pueblo, puede frenar la barbarie capitalista que nos lleva a la destrucción del planeta. Solo construyendo el Socialismo podremos tener un futuro.

 

¡Por el futuro del planeta!

¡Organízate en el Frente Único del Pueblo!

 

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)

Korea

 

El Partido Comunista Obrero Español (PCOE), tras las informaciones del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) que implican a la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en el asalto a la Embajada de la República Popular Democrática de Corea el pasado 22 de febrero, rechaza y condena enérgicamente el silencio y la pasividad del Gobierno de España ante una clara vulneración de las convenciones internacionales por parte del imperialismo estadounidense.

Reiteramos nuestro más firme apoyo y solidaridad con la República Popular Democrática de Corea y, en especial, con los ocho miembros del cuerpo diplomático de la embajada que fueron maniatadas, golpeadas e interrogadas por los asaltantes durante más de dos horas. Resulta inadmisible que, en un país con un nivel alto de amenaza terrorista, las autoridades españolas dejen a una embajada sin protección alguna y que los cuerpos de seguridad solo hayan reaccionado tras la llamada de un vecino.

Exigimos al presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, y al ministro de Asuntos Exteriores, Josep Borrell, que rompan su silencio y denuncien públicamente el asalto perpetrado por miembros de los servicios de inteligencia estadounidenses, que violaron los convenios internacionales que protegen las legaciones diplomáticas. De lo contrario, quedará patente una vez más la sumisión y servilismo del Estado español hacia la Casa Blanca.

 

¡Abajo el imperialismo estadounidense!

¡Solidaridad con la República Popular Democrática de Corea!

¡Viva el comunismo!

 

Secretaría de Relaciones Internacionales del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)

 

Official statement on the information revealed by the CNI about the assault of the embassy of the DPRK

The Spanish Communist Workers Party (PCOE) rejects and strongly condemns the silence and passivity of the Government of Spain after the National Intelligence Centre (CNI) having linked the Central Intelligence Agency (CIA) to the assault on the Embassy of the Democratic People’s Republic of Korea perpetrated on February 22nd. This episode constitutes a clear violation of international conventions by United States imperialism.

We reiterate our strongest support and solidarity with the Democratic People’s Republic of Korea and, in particular, with the eight diplomats of the embassy who were handcuffed, beaten and interrogated by the assailants for more than two hours. It is inadmissible that, in a country with a high level of terrorist threat, the Spanish authorities leave an embassy without any protection and that the security forces have only reacted after a neighbor’s alert.

We demand the President of the Government of Spain, Pedro Sánchez, and the Minister of Foreign Affairs, Josep Borrell, to break their silence and publicly denounce the assault perpetrated by members of the US intelligence services, which violated international agreements that protect diplomatic legations. Otherwise, it will be clear once again the submission and servility of the Spanish State to the White House.

 

Down with US imperialism!

Solidarity with the Democratic People’s Republic of Korea!

Long live communism!

 

Secretariat of International Relations of the Spanish Communist Workers Party (PCOE)

Macri

 

Seis meses han discurrido desde que el presidente de la Nación Argentina, Mauricio Macri, implorase al Fondo Monetario Internacional (FMI) una ampliación del rescate financiero aprobado en junio de 2018. Al blindaje inicial de 50.000 millones de dólares (mdd), equivalentes a casi el 10% del PIB argentino, se sumó otro paquete de 7.000 mdd después de que el Ejecutivo adujera que el préstamo no sería suficiente para ahuyentar el fantasma de la suspensión de pagos y recuperar la confianza de los mercados internacionales.

En 2018, la inflación cerró en 40,5% y el peso argentino reportó una depreciación del 50% frente al dólar. Argentina deberá enfrentarse este año a una caída del 1,7% en la economía y lograr un déficit de 0,4%. Ni tras recibir el mayor rescate de la historia del FMI ha podido el Ejecutivo de Macri frenar la caída de la moneda ni detener la alta inflación. Sin embargo, ha sumido al país en una vorágine de endeudamiento, con una deuda pública que no ha hecho más que aumentar en 20 puntos porcentuales entre 2017 y el segundo trimestre de 2018, hasta alcanzar el 77,4% del PIB, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

Las políticas neoliberales de Macri, propugnadas por el imperialismo estadounidense junto al de sus feudatarios europeos, han conducido a Argentina al desastre económico. El socaire del inusitado rescate financiero, como medida para sostener a la desesperada un sistema que se desmorona, se ha desvanecido en el aire. La burguesía internacional y toda la pléyade de mercenarios defensores de la sacrosanta economía de mercado contemplan consternados la ignominia de su obra y corporaciones de talla internacional como Coca-Cola, Femsa, Avianca y Carrefour ya han solicitado adherirse a un Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC).

La clase obrera argentina vuelve a ser la principal damnificada por la debacle económica propiciada por el incompetente pero fiel siervo de los monopolios Mauricio Macri. El PPC que pidieron más de un centenar de empresas el pasado año –108 solicitudes en 2018, 25 más que en 2017 y 53 más que en 2016, según las estadísticas oficiales de la Secretaría de Trabajo– permite a las corporaciones concretar suspensiones y pagar menos por las indemnizaciones. Son cada vez más las empresas que, anticipando el colapso económico, contemplan despidos para evitar lo que sucedió durante los primeros años de Macri en la Casa Rosada, cuando 3.198 empresas cerraron entre diciembre de 2015 y marzo de 2017 –siete cierres al día, según datos de la Administración Federal de Ingresos Públicos–, echando a miles de obreros al paro y sumiendo a familias enteras en la miseria.

A la concatenación de medidas económicas nefastas hay que añadir la represión directa al pueblo argentino y, en especial, a las minorías étnicas como elemento coadyuvante de políticas a favor de los monopolios nacionales e internacionales. Desde su investidura, Macri no ha cesado ni un solo instante en emplear el aparato del Estado para detener, apresar y asesinar a activistas sociales. La desaparición forzosa y el posterior asesinato de Santiago Maldonado durante la represión policial de una protesta sobre la Comunidad Mapuche de Cushamen o la encarcelación de la dirigente social e indígena Milagro Sala forman parte de una infame lista de actos criminales ejecutados por el Gobierno de un fascista irredento. Con tal de aplacar la lucha del pueblo contra el Estado, Macri ha emprendido la senda de los encarcelamientos y asesinatos selectivos que reviven los fantasmas de la entoldada dictadura militar.

Esta variada casuística de hechos no es exclusiva del país trasandino y sigue un patrón común a varios países del globo. El régimen capitalista, decadente y caduco, se desmorona a la par que arrecia la contradicción entre imperialismo y socialismo. La pugna por la hegemonía entre las potencias imperialistas y las emergentes se vuelve cada vez más encarnizada y la burguesía internacional junto con sus monopolios, conscientes de la quiebra de su imperio de la discordia, imponen represión, violencia, guerras de rapiña y golpes de Estado para salvaguardar sus intereses.

En este contexto se debe circunscribir el inminente colapso de la economía argentina. La profundización de la crisis general del capitalismo, a cada paso que se extiende el imperialismo, obliga a los monopolios a apostarlo todo al fascismo para sostener su criminal dominio del mundo. El proletariado argentino, al igual que sus hermanos de clase del resto de países del planeta, atestigua cómo los pocos derechos que conservan son suprimidos bajo la explotación cada vez más feroz de la dictadura del capital. El conflicto entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción, a medida que estas se desarrollan, se agudiza a ritmos vertiginosos y la burguesía, en su porfía por mantener sus riquezas, inunda el mundo en un océano de crisis económicas. El régimen de la propiedad privada y del libre comercio atrofia el progreso natural de la historia de la humanidad, que es acabar con el capitalismo y avanzar hacia el Socialismo, en su conquista a sangre y fuego de los mercados.

Desde el PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.), exigimos a Mauricio Macri su dimisión inmediata y expresamos nuestra solidaridad y apoyo al proletariado argentino. Asimismo, advertimos que, si bien el presidente se halla en una difícil tesitura en las postrimerías de su mandato, no es más que otro títere de los monopolios y que, por tanto, el término de su legislatura no significará el fin de la crisis económica y de la represión al pueblo. Hacemos un llamamiento a la clase obrera argentina y a todos los trabajadores del mundo a organizarse bajo la bandera del Comunismo y llevar a cabo una lucha internacionalista contra el imperialismo criminal. Solo el fin de la dictadura del capital y la imposición revolucionaria de la dictadura del proletariado traerá paz y bienestar al mundo. Solo mediante el Socialismo podremos avanzar hacia el Comunismo, hacia la emancipación total de la humanidad.

 

¡Abajo el Gobierno criminal y fascista de Mauricio Macri!

¡Viva la clase obrera y el pueblo argentino!

¡Proletarios del mundo, uníos!

 

F. G. – Secretario de Relaciones Internacionales del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)

8M

 

Un año más, los medios de comunicación y todo tipo de organismos al servicio del capital, vuelven a hacer un ejercicio de revisionismo y manipulación al hablar del Día Internacional de la Mujer, ocultando el carácter de clase que subyace en el origen del mismo, pretendiendo desproveer de significado un día que debe ser de lucha de la clase trabajadora. Al contrario, se hace un llamamiento a las mujeres en general, una convocatoria desprovista de contenido de clase, sin atacar al sistema de producción capitalista.

Esto puede verse claramente en algunas publicaciones que circulan por las redes sociales, que ya se repitieron el último año, en las que se da una guía para hombres sobre cómo actuar el 8 de marzo ante la convocatoria de huelga, y en la que se dicen, entre otras, cosas como, “si eres compañero de trabajo, facilita que tus compañeras vayan a la huelga cubriendo su puesto”, o, “si eres empresario, dale el día libre a las mujeres” o “no descuentes el día”. De esta forma se desfigura por completo el sentido de una huelga, cuya finalidad debe ser la de paralizar la producción, genuina herramienta de la clase trabajadora en su lucha frente al capital. Se pide, sin embargo, justo lo contrario, que esa “huelga feminista” no afecte al patrón de turno, que no se paralice la producción, que se mantengan las cuotas de beneficio de los empresarios.

Ante semejante convocatoria, no dudan en sumarse a la misma, mujeres como la reina Letizia u organizaciones como la Guardia Civil. Y es que cuando sindicatos reaccionarios del sistema como CCOO y UGT, partidos que van desde Unidos Podemos, pasando por PSOE, hasta Ciudadanos, que presenta un decálogo sobre feminismo liberal, cuando medios de comunicación de todo pelaje dan una cobertura de esta magnitud a una huelga, es evidente que es un movimiento controlado por el sistema, que no lo cuestiona ni supone un peligro para el mismo, y que incluso se convierte en una herramienta. Una herramienta para dividir a la clase trabajadora, para atrapar a las mujeres trabajadoras con espíritu combativo en una pelea inocua para el capitalismo. De ninguna otra manera podría entenderse la cobertura mediática y el apoyo institucional casi unánime a una huelga.

El 8 de marzo los y las comunistas recordamos a las obreras textiles que en 1857 fueron duramente reprimidas por la policía en la manifestación llevada a cabo contra la brutal explotación de la que estaban siendo víctimas, con jornadas de hasta 12 horas por un mísero salario. Recordamos a las 146 mujeres de la fábrica textil Cotton de Nueva York, que en 1908 murieron calcinadas en un incendio provocado por las bombas incendiarias que les lanzaron, ante la negativa de abandonar el encierro en el que protestaban por los bajos salarios y las infames condiciones de trabajo que sufrían. Tampoco olvidamos a las 123 trabajadoras que murieron en el incendio de la fábrica de confección de camisas Triangle en 1911. Ni la lucha encabezada por las obreras textiles de la ciudad de Petrogrado en la manifestación convocada un 8 de marzo de 1917 (23 de febrero en el calendario ruso) bajo la consigna de pan y fin de la guerra, que aun siendo duramente reprimida, dará pie al inicio y al triunfo de la revolución bolchevique en octubre de 1917, y cómo la revolución socialista mostró que es posible poner fin a la inferioridad en la que vive la mujer en la sociedad capitalista.

Desligar la lucha por los derechos de las mujeres de la lucha por el socialismo, de la lucha por la construcción de un mundo más justo en el que se alcancen verdaderas cuotas de igualdad, equivale en la práctica a debilitar a la clase trabajadora en su conjunto, hombres y mujeres.

¿Qué significa igualdad entre hombres y mujeres, cuando mujeres como Ana Patricia Botín son infinitamente más ricas y privilegiadas que millones de hombres que trabajan en condiciones de semi-esclavitud en países africanos? ¿Se pretende acaso reducir la desigualdad entre mujeres del tercer mundo y hombres ricos del primero? Ni mucho menos, pues se visibilizan cuestiones como el llamado “techo de cristal”, que impide a mujeres de países desarrollados llegar a puestos de alta dirección en empresas, o la “sororidad”, que pretende crear un sentimiento de solidaridad entre mujeres, independientemente de su clase social, ignorando que mujeres como Angela Merkel son responsables de la miseria en la que viven mujeres de países que están siendo saqueados por la OTAN, o bancos como el Santander, presididos por una mujer, se ceban con las madres trabajadoras al realizar un ERE. ¿Qué clase de solidaridad puede sentir una mujer palestina a la que han echado de su casa o asesinado a su familia con una mujer como Tzipi Livni, que ha formado parte del gobierno de Israel y promovido crímenes de estado contra el pueblo palestino?

Por eso desde el Partido Comunista Obrero Español hacemos un llamamiento a todas las mujeres trabajadoras a organizarse en un Frente Único del Pueblo y luchar junto a sus hermanos de clase para destruir el sistema capitalista, verdadera fuente de la desigualdad de las mujeres en todo el mundo, y a construir el Socialismo, única forma de alcanzar verdaderas cotas de igualdad.

 

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)

PCOECordoba

 

El pasado lunes 4 de marzo tuvo lugar una concentración frente al Ayuntamiento de Córdoba en defensa de las pensiones, así como por la igualdad salarial y de pensión entre hombres y mujeres, a raíz de los recortes en estos derechos sociales que para los voceros del capitalismo en el Congreso son insostenibles.

El Partido Comunista Obrero Español (PCOE) acudió a la misma con la intención de apoyar la causa, si bien uno de los organizadores se mostró hostil hacia nuestra presencia. Este organizador tiene nombre y apellidos: José Moñino, de la Plataforma Ciudadana para la Defensa del Sistema Público de Pensiones (una de las dos organizaciones convocantes) y del colectivo Yay@flautas.

Inicialmente usó un intermediario para avisarnos de que, si no quitábamos nuestras banderas, ellos no querían relación alguna con nosotros. Nosotros respondimos que nos daba igual si los organizadores no querían colaborar con nuestra organización, pues no estábamos allí por ellos, sino por el derecho a las pensiones. Viendo que esto no nos convencía, optó por acudir él mismo.

Con prepotencia y agresividad, se encaró a nosotros, reprochándonos el que portáramos banderas comunistas. Ante nuestra negativa a recogerlas, nos dijo con la misma actitud que “quiénes nos habían invitado” (¡siendo un acto público y para el que habían repartido una gran cantidad de propaganda!), a lo que respondimos que nadie nos había invitado, simplemente fuimos a defender un derecho social porque es nuestro deber. Posteriormente procedió a echarnos diciendo que “no éramos pensionistas”, como si no tuviéramos familiares que sí lo fueran o como si el no serlo nos privara de reivindicar un derecho básico para la clase obrera. Finalmente, José Moñino optó por la amenaza diciendo que nos iba a “criticar con el megáfono y denunciar a la policía”.

No es la primera vez que esta plataforma de retórica transversal y hostil al comunismo se nos encara en una concentración semejante como ya relatamos en otro comunicado, y mientras los organizadores sienten hostilidad hacia el PCOE, no actúan del mismo modo cuando en aquel acto algunos de los asistentes sacaron banderas de Comisiones Obreras (CC.OO.) o apareció una comitiva con una pancarta de Podemos, sin que en ningún momento los encararan como sí hicieron con nosotros.

José Moñino no oculta su simpatía hacia Unidos Podemos. En una entrevista publicada en Cordópolis el 25 de febrero del 2018, éste mantiene una postura que culpa a “los políticos”, en abstracto, de la situación en el sistema de pensiones en España:

El sistema es sostenible. Lo que ocurre es que son los políticos los que lo han minado para dar la idea de que no es sostenible”.

 Esta visión negativa hacia unos políticos en abstracto se desvanece al hablar de Unidos Podemos:

Que PSOE, Unidos Podemos y las convergencias no se sientan a dialogar porque el PSOE, sobre todo, no tiene en cuenta la realidad de la gente. Ahora mismo, nuestras propuestas están más cercanas a las que están haciendo Unidos Podemos y las convergencias en el Parlamento”.

Más adelante en la entrevista nos dice:

Siempre ha habido una tendencia en las personas mayores de 65 años que ha consistido en votar a los gobiernos mayoritarios, ya sea PP o PSOE. Lo que tenemos que hacer es votar a aquellas propuestas o posibilidades de gobierno que defiendan el sistema público de pensiones”.

Es de suponer que José Moñino invita a votar de forma tácita a Unidos Podemos, precisamente los únicos que tienen su bendición para participar en las concentraciones que organizan, lejos de ser un movimiento apartidista o apolítico, como les gusta venderse. Cabe destacar que tanto IU como Podemos han cogobernado en diferentes lugares con ese PSOE al que tanto critican y participado en recortes respecto a diferentes derechos sociales. De esta forma se demuestra que estas plataformas no son más que una maniobra de Podemos para atraer a las masas huérfanas de un referente político, haciéndolas víctimas de su vil oportunismo.

Por otro lado, la actitud de José Moñino nos invita a preguntarnos: ¿en qué se diferencia de la de un militante de VOX? Alguien que junto a otros compañeros de su plataforma pretenden negarnos el derecho como parte del pueblo a manifestarnos, y nuestra libertad a expresarnos e identificarnos de manera política en un acto público como lo consideramos oportuno, derechos y libertades recogidos, incluso, en la actual constitución que ellos dicen defender. Como se puede apreciar, ni siquiera son coherentes con lo que dicen sus propias leyes.

Para acabar, quisiéramos advertir a la clase obrera cordobesa del oportunismo de los dirigentes de estas plataformas, con actitudes fascistas y propias de matones que se sienten amenazados en su mesianismo por la bandera del comunismo, el único sistema que garantizaría un sistema de pensiones digno, así como una vida digna para nuestra clase. Del mismo modo, se agradecen las muestras de apoyo que recibimos ante tal situación y avisamos de que la próxima vez nos volverán a tener con nuestras banderas luchando por las pensiones.

 

¡Sólo avanzando hacia el Socialismo con el Frente Único del Pueblo la clase obrera podrá conseguir sus objetivos!

¡Socialismo o barbarie!

 

Comité Provincial del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Córdoba

fraguas

 

A modo de introducción, haremos un breve repaso por la historia reciente de Fraguas, una pequeña localidad ubicada en la Sierra Norte de Guadalajara, que al igual que otros cientos de pueblos del territorio español, fue expropiada y arrasada por el régimen franquista para convertirla en una fábrica maderera.

Una vez el franquismo expropió los terrenos a través del ICONA, todos sus habitantes fueron expulsados de sus hogares, y su flora y fauna autóctonas completamente destruidas.

En el año 2013, un grupo de jóvenes madrileños ambientalistas decide instalarse en torno a los restos del pueblo, recuperar parte de las edificaciones destruidas (en su mayoría por las maniobras militares de los años 80 y 90 realizadas allí), y crear un asentamiento estable para dar comienzo a los trabajos de recuperación de Fraguas y de su entorno.

En esta tarea reciben, desde el principio, el apoyo incondicional de antiguos habitantes de la localidad que fueron forzados al exilio por la dictadura fascista, surgida mediante alzamiento militar contra la II República en 1936.

Para tal fin, el de la reconstrucción, se emplearon materiales de la zona y medios totalmente respetuosos con su entorno (esquilmado por la siembra masiva de especies invasoras no autóctonas). Comenzaba la repoblación de Fraguas, surgida de una idea tan benévola e inocua, como inocente y honesta, de un grupo de trabajadores excluidos por el sistema de los medios de producción y abocados al éxodo y a la búsqueda de alternativas de vida fuera de las grandes urbes.

En junio de 2015, da comienzo la persecución, la “caza de brujas” por parte del régimen tardofranquista a través de los esbirros de la Junta de Comunidades de Castilla – La Mancha, mediante la interposición de una denuncia basada en un supuesto delito de “atentado contra la ordenación del territorio” y elevada como tal a la Audiencia Nacional.  Cargos a los que, si no eran ya de por sí sangrantes, se sumarían un tiempo después los de “atentado contra el medio ambiente y usurpación del monte público”, con el único objetivo se someter a los repobladores de Fraguas a una ordalía, a la inquisición, en esencia, por su gesto de compromiso con el medio ambiente y la despoblación hiriente en estas tierras.

En noviembre de 2018, la Audiencia Nacional (antiguo Tribunal del Orden Público franquista), condena a seis miembros del colectivo Fraguas a un año y nueve meses de prisión, además de a una multa (a la que no podrán hacer frente) obscena y desproporcionada, desde el céntimo uno, de 27.000 euros, amparados en la –dice el auto– necesidad de “sufragar los daños ocasionados y el coste del derribo de las viviendas recuperadas”. Vaya, como si los fascistas “amnistiados” por el PSOE en el 77 no hubieran acometido esta tarea destructiva en los años sesenta.

A pesar del apoyo popular mayoritario al proyecto Fraguas y de los infames e inverosímiles argumentos esgrimidos por la JCCM y la Audiencia Nacional, todo el aparato represor del estado se ha volcado en llevar a cabo un escarnio público a estos jóvenes para que sirva como mensaje de advertencia: La propiedad privada, en el Reino de Franco, no se toca.

Estas tácticas represivas son una seña de identidad de las dictaduras capitalistas, de la burguesía más reaccionaria. Son rasgos inequívocos del fascismo: represión y uso del terror a través del estado para doblegar a las masas populares, al proletariado, y someterlo a sus intereses espurios.

No se nos pueden olvidar la infinidad de atentados medioambientales que la JCCM (con PSOE, Podemos y PP al frente) ha pasado por alto, administrativamente hablando. Enumeramos una pequeña muestra de ellos:

  • Incendio forestal de la Riba de Saelices en el Parque Natural del Alto Tajo, fruto de la más que evidente ausencia de medios preventivos y activos para luchar contra el fuego que costó la vida a 11 personas y arrasó más de 13.000 ha de monte.
  • El continuo esquilme de agua en la cabecera del Tajo para alimentar la especulación urbanística y a la mafia SCRATS (Regantes del Acuerdo Tajo Segura) en el levante, causando un grave daño medioambiental a la cuenca del Tajo y a los municipios dependientes de esta. Hay pueblos ribereños en Guadalajara que son abastecidos por cisternas debido a este despropósito.
  • El uso del Fracking (fractura hidráulica, altamente destructiva y contaminante) en el norte de la provincia de Guadalajara, en las mismísimas puertas del Parque Natural del Alto Tajo, aprobados por los partidos políticos burgueses PSOE y PP.
  • La ruinosa y especulativa obra del aeropuerto de Ciudad Real, llevada a cabo por el PSOE en connivencia con empresarios, aristócratas, terratenientes y especuladores de la zona, es una clara muestra más de con quienes tratamos. Este despropósito fue construido sobre una zona ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves), que finalmente terminó sirviendo como plató de cine y como aparcamiento para los jets privados de aristócratas.
  • La concesión de licencias fraudulentas para la instalación de macro granjas porcinas (actividad altamente contaminante por la gran cantidad de residuos, purines y consumo de agua que conlleva, además del sometimiento indecente a unos seres vivos a los que se les inflige un sufrimiento obsceno y criminal) en todo el territorio regional para satisfacer las demandas de sus mecenas.
  • EL vallado en toda la región, de espacios naturales de alto valor ecológico para uso y disfrute de caciques y terratenientes que se dedican a cubrir su ocioso tiempo asesinando inocentes seres vivos por placer, como es el caso de Los Yébenes, en el corazón de los Montes de Toledo.
  • El cercado de pueblos enteros “adquiridos” cual mercancía de intercambio por mercaderes sin escrúpulos, como es la localidad de Villaescusa de Palositos, situada en el noreste de la provincia de Guadalajara, y cuya privatización ha causado dolor y sufrimiento a los antiguos vecinos, que ni tan siquiera pueden acceder al cementerio de la localidad donde se hallan sus familiares y seres queridos.

Vivimos en una tierra de caciques, repleta de auténticos desmanes cometidos por la burguesía más reaccionaria, con la autorización implícita y explícita de la JCCM y del PSOE, partido que pretende silenciar y privar de libertad a unos jóvenes ecologistas por repoblar una localidad expropiada, abandonada, y posteriormente derruida sin que los “tan ambientalistas” dirigentes del PSOE se rasgaran las vestiduras por ello – la burguesía reacciona violentamente cuando ve peligrar sus intereses -.

La JCCM, en el caso de Fraguas (y en otros muchos), está actuando como un agente opresor, un brazo ejecutor al servicio de la burguesía, clérigos, caciques y terratenientes, que valiéndose y apoyándose en actuaciones llevadas a cabo por el franquismo (ese que dicen repudiar) y en leyes represivas dictadas por los arquitectos de la dictadura, que esgrimiendo un elenco de argumentos irrisorios propios del zarismo,  está basando y justificando sus actuaciones represivas y violentas contra un colectivo, contra toda una sociedad, contra una clase, nuestra clase: la clase trabajadora.

Fraguas, es un claro ejemplo de que, tras la muerte de Franco, todo quedó “atado y bien atado”, y que la única alternativa a las dictaduras capitalistas y reaccionarias, es la organización y el Socialismo.

 

Frente a las injusticias y contra el yugo burgués ¡UHP!

 

COMITÉ PROVINCIAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.) EN GUADALAJARA

La derecha española, léase el fascismo, excitada por las encuestas inductoras, poco a poco va descubriendo sus verdaderas intenciones, entre ellas descuellan las de endurecer las posiciones del Estado frente al independentismo, pero no solo el catalán, también el vasco, dado que anuncia a gritos la ilegalización de todos los partidos “pro-etarras”; naturalmente, se refiere a la negación de todo lo que vaya contra el Estado actual, donde también estarán incluidos los comunistas como han anunciado en más de una ocasión.

La ética y cuanto suponga la visión racional del mundo burgués en decadencia estará bajo sospechas de anti-españolismo, porque ser español para los crápulas políticos significa ser fascista o filo-fascista. Pero no lo hacen a ciegas y solo por convicciones políticas e ideológicas, sino que también necesitan desviar la atención del pueblo para ocultar sus fechorías y su cinismo, pues más antiespañoles que ellos, y menos soberanistas, no existen en el mundo.

Ellos vendieron empresas públicas levantadas por el pulso y el quehacer de los trabajadores españoles a capitalistas extranjeros; cedieron el monopolio de la comercialización de productos agrarios autóctonos como en el caso del aceite andaluz a empresas italianas, a la par que permiten que gran parte de la energía eléctrica, que tanto está haciendo sufrir a las casas humildes de ‘su’ España, se hallen en manos del capital foráneo; ceden nuestras minas a los explotadores extranjeros a costa de perjudicar el medio ambiente, recordemos los estragos de Boliden en Aznalcollar; promocionan y exoneran a los corruptos con leyes discriminatorias para que se lleven a paraísos fiscales grandes cantidades del dinero generado por nuestras clases laboriosas; se dedican como lobby a desahuciar a los españoles para regalar sus casas a los depredadores extranjeros; y por último, para no hacernos cansados, se enorgullecen de tener fuerzas militares extranjeras en nuestro suelo.

No es aventurado decir que lacayos del capital de esa catadura son capaces de todo, como vaciar las arcas españolas para enriquecerse, manejar a su antojo a los celadores de la justicia, comprar votos, deslindarse de las reglas del juego que ellos mismo concibieron para ganar elecciones. Se venden a empresarios y al demonio si es preciso, porque no tienen escrúpulos, son gentes desalmadas y disolutas, capaces de todo, porque su ideología es solo el odio al pueblo trabajador y bajo el manto de su fobia todo es posible y permitido.

No, el fascismo no es solo una forma de concebir el mundo, es la crueldad en su máximo desarrollo y contra esto nos enfrentamos. Sus valores más apreciados son el odio y la violencia. Contra ello no existen medidas persuasorias, son traicioneros, inescrupulosos, perros guardianes del capital amaestrados para matar y hacer sufrir inmisericordemente. Contra el fascismo solo cabe la unidad del pueblo bajo el objetivo de exterminar la causa que le da vida: el capitalismo.

Este Comité Regional aplaude las luchas de las mujeres trabajadoras, de los pensionistas, de las mareas de todos los colores, pero no estaríamos sirviendo al pueblo si no hablamos claro y alto; la solución a sus problemas, a nuestros problemas, no está en las luchas dispersas o gremiales, ni de sexos, sino de todos como clase y como pueblo contra el capitalismo. Y es que, de lo contrario, sino es así, al final nos desgastarán, porque el capitalismo tiene capacidad suficiente para atajar esas luchas por su desmembramiento y por falta de un objetivo anti causa. No es solo el gobierno de turno al que hay que combatir sino al sistema que, además, en estos momentos se recubre de fascismo para crear el terror y el miedo en el pueblo. Todos unidos en un frente común con un programa que satisfaga a todas las clases populares, no solo con reivindicaciones inmediatas sino cardinales, es decir, extirpando la causa, EL CAPITALISMO, es lo que nos puede conducir a la satisfacción plena de nuestras necesidades. Los fascistas no van a ceder mientras permanezcamos desunidos.

Este Comité Regional aplaude la formación del FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO y hace un llamamiento a las clases trabajadoras y a los partidos de izquierdas a trabajar dentro de él, para entre todos conformar el baluarte de una nueva sociedad que elimine todo vestigio del fascismo y de su causa, que es el capitalismo. ASISTAMOS TODOS A LA PRÓXIMA CONVOCATORIA DEL DÍA 16 DE MARZO EN SEVILLA.

 

¡ABAJO EL FASCISMO!

¡ABAJO EL CAPITALISMO!

¡POR EL PROGRESO SOCIAL, POR EL SOCIALISMO!

 

COMITÉ REGIONAL DE ANDALUCÍA DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)

Fascistas

 

Que una radio fascista como la COPE y un banquero elogien al Gobierno socialdemócrata portugués es buen indicativo de que se trata de un Gobierno nocivo y criminal para la clase obrera, plegado a los intereses de la banca y de los monopolios.

Para el portavoz de la oligarquía fascista española Carlos Herrera, las medidas del gobierno luso son “sensatas”. En la misma tónica, el banquero portugués Antonio Ramalho, CEO de Novo Banco, ha afirmado que el “gobierno socialista, con apoyo de la izquierda, ha mantenido totalmente el pragmatismo de las instituciones”.

 

Según el banquero, Portugal vive una “historia fenomenal” protagonizada por un Ejecutivo en el que se encuentran “socialistas pragmáticos”. Asimismo, se ha labrado una “gran unidad entre el presidente de la República de Portugal y el primer ministro”, lo que, según Ramalho, es “más importante para el país que la izquierda o la derecha“.

La “historia fenomenal” que ha vivido el pueblo portugués es en realidad la aplicación de medidas austericidas impuestas por la troika (Comisión Europea, Banco Central Europeo y Fondo Monetario Internacional) y continuadas por el Gobierno “pragmático” del Partido Socialista (PS) de Antonio Costa, en coalición con la supuesta “extrema izquierda” del Partido Comunista de Portugal (PCP), del Partido Ecologista-Verdes (PEV) y del Bloco de Esquerda (BE), homólogos lusos del oportunismo español de Podemos-IU-PCE.

Tal ha sido el entusiasmo que ha suscitado el “milagro” portugués en los monopolios europeos, que el ministro de Finanzas, Mário Centeno, doctor de la Escuela de Negocios de la Universidad de Harvard y reputado liberal partidario de una gran flexibilidad del mercado laboral, fue elegido presidente del Eurogrupo. El ex ministro de Finanzas alemán Wolfgang Schäuble lo ha definido como el Ronaldo del Ecofin.

El “milagro portugués”, que según Carlos Herrera ha permitido convertirse en “un foco atractivo para muchos inversores”, está basado en la flexibilización y abaratamiento de la mano de obra y en ventajas para los empresarios y para la oligarquía financiera.

Entre las medidas que Carlos Herrera considera “sensatas” y que han convertido a Portugal en un paraíso fiscal se encuentran:

  • Recorte de la indemnización por despido de 22 a 14 semanas.
  • Congelación del salario mínimo en 565 euros.
  • Bajada del grado de proteccionismo laboral de un 23% desde el estallido de la crisis hasta el año 2013, según los indicadores de la OCDE.
  • Menor aplicación de convenios colectivos; el número de trabajadores con salarios regulados por convenios colectivos ha bajado de 1.800.000 a 200.000 trabajadores.
  • Endurecimiento significativo de los requisitos para cobrar la prestación por desempleo.
  • Introducción de un tipo reducido del 12,5% en el Impuesto de Sociedades para empresas del interior.
  • Incentivos fiscales que benefician a quienes invierten en empresas de nuevo cuño.
  • Creación de un régimen especial donde los residentes no habituales paguen un tipo único del 20 % sobre todos sus ingresos obtenidos en suelo luso, con independencia del monto al que lleguen sus remuneraciones.
  • Exención de tributación de todos los ingresos percibidos del extranjero, de manera que dichas rentas no están sujetas al pago del Impuesto sobre la Renta.

Estas políticas han seducido a multinacionales como Vodafone, MetLife, Hewlett Packard y a empresas estatales como Mapfre, ya sea bajo su propio control o mediante subcontratas como Teleperformance, Sitel o Connecta. Todas ellas cuentan con sede en España pero, sin embargo, prestan cada vez más servicios desde el país luso. Según Financial Times, el gobierno de Costa dijo ser socialista y contrario a la austeridad, pero en la práctica ha actuado de forma muy distinta, logrando el déficit más bajo en 40 años.

Así pues, en Portugal se crea el empleo que se destruye en otros países, sobre todo el de España, pero en condiciones aún peores, con salarios que rondan los 700 euros en sectores como el telemarketing. En Portugal se atrae el capital de otros países a base de hacer más baratos y manejables a los trabajadores locales.

Desde el PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE) recordamos que no existe tercera vía ni término medio entre capitalismo y socialismo. Mientras no se cuestione el sistema, todo Gobierno de derechas y de “izquierdas” está obligado a seguir el “pragmatismo de las instituciones”, la “sensatez” de los banqueros y de los inversores carroñeros, la “historia fenomenal” del saqueo y la sobreexplotacion a la que nos aboca la lucha eterna por el mercado a nivel mundial.

La clase obrera portuguesa y española tienen el interés común de despojarse de la burguesía, clase parasitaria capitalista, y de imponer la dictadura del proletariado y el socialismo. Solo así podrá emanciparse y conquistar la plenitud de sus derechos.

 

¡Abajo la burguesía y sus lacayos oportunistas!

¡Por el socialismo!

¡Sin Partido no hay revolución!

 

Secretaría de Relaciones Internacionales del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)

Rallo

 

En los medios de comunicación de la burguesía, cada día y a todas horas, aparecen personajillos que nos hablan permanentemente de la libertad. Vulgares lacayos del capitalismo a los que dichos medios de comunicación, mejor dicho, de manipulación de masas, les otorgan el halo de economistas, de pensadores, de intelectuales que emiten todo tipo de barbaridades para apuntalar ideológicamente al capitalismo monopolista de estado, la explotación del hombre y para arremeter y vilipendiar de manera permanente a la única alternativa real que existe al capitalismo: El socialismo como fase primaria hacia el comunismo.

Un ejemplo de este tipo de especímenes son los que siempre llevan en la boca el término ‘libertad’, y que se autodenominan ‘liberales’, al objeto de ‘ilustrar’ al pueblo que sin el dominio de los monopolios, sin la dictadura de la burguesía, que fuera de la formación socioeconómica capitalista la libertad es una quimera, y que la libertad, así en términos absolutos, únicamente es posible bajo lo que denominan ‘capitalismo puro’ o ‘economía de libre mercado’ donde el Estado no intervenga en nada en el aspecto económico, usando al Estado – en este caso al estado burgués – como chivo expiatorio para exculpar al sistema capitalista de su inviabilidad.

La hipocresía de estos personajes ‘liberales’ es manifiesta porque pretenden mostrarse como impugnadores del estado capitalista en aras de hacer prevalecer la ‘libertad individual’, pero les aplauden cuando éste arremete contra los trabajadores y favorece a la burguesía. Estos ‘liberales’, que no quieren injerencias en el terreno económico de su estado, ni de nadie, para imponer a sus anchas y con impunidad absoluta la explotación inmisericorde contra los trabajadores, son los primeros que exigen ‘seguridad jurídica’ para garantizar sus privilegios. ¡Eso son los ‘liberales’! que se les llena la boca hablando de libertad – para su clase social, para la burguesía –, y que critican de boquilla al estado burgués pero, en la práctica y en la teoría, lo defienden a ultranza, como por ejemplo hizo Juan Ramón Rallo en el periódico fascista ‘La Razón’ en abril de 2016, cuando salía en defensa de los paraísos fiscales argumentando que “un paraíso fiscal es una jurisdicción con bajos impuestos, alta seguridad jurídica y extrema protección de la privacidad de los ahorradores. (…) el ahorrador internacional desea proteger su propiedad y, en consecuencia, no se siente atraído por entornos con bajos tributos, pero con muy poca protección frente a otras formas de rapiña política (nacionalizaciones, confiscaciones, inflación, corrupción, etc). Justo por esta combinación de baja fiscalidad y elevada calidad institucional, aquellas economías que se convierten en paraísos fiscales tienden a atraer mucho capital global y a crecer a ritmos que más que duplican los del resto del planeta”. Ahí tenéis a un liberal defendiendo la necesidad del estado burgués que les proporcione impunidad absoluta económica y política, que le garantice todos los privilegios a la gran burguesía – eufemísticamente denominada por este sujeto como ‘ahorradores internacionales’. Y es que el capitalista, ya sea bajo la máscara liberal, socialdemócrata o fascista, todos ellos defensores del capitalismo e iguales de burgueses, necesitan el estado burgués para sostener su criminal sistema de pillaje, para sostener su sistema clasista basado en la explotación del hombre por el hombre, para mantener los privilegios de su clase social burguesa y someter a la clase obrera, al campesinado pobre e incluso a las capas de la pequeña burguesía.

Rallo, que se da golpes en el pecho enarbolando la bandera del liberalismo, que es la forma más cínica de capitalista, tiene un referente que, según él mismo señala, fue el que le convirtió en ‘economista’ y que no es otro que Ludwig Von Mises y su obra “La acción humana” tal y como reconoció en un artículo publicado en el reaccionario digital de Jiménez Losantos.

Hay que reconocer a Rallo que dicha obra muestra perfectamente lo que es un liberal, y la infinita hipocresía que atesoran. Von Mises, en dicha obra, nos muestra su visión del Estado y la necesidad de éste para la existencia de lo que él llama libertad: “Para que la sociedad y la civilización puedan establecerse y pervivir, preciso es adoptar medidas que impidan a los seres antisociales destruir todo eso que el género humano consiguió a lo largo del dilatado proceso que va desde la época Neanderthal hasta nuestros días. Con miras a mantener esa organización social, gracias a la cual el hombre evita ser tiranizado por sus semejantes de mayor fortaleza o habilidad, preciso es instaurar los correspondientes sistemas represivos de la actividad antisocial. La paz pública – es decir, la evitación de una perpetua lucha de todos contra todos- sólo es asequible si se monta un orden donde haya un ente que monopolice la violencia y que disponga de una organización de mando y coerción, la cual, sin embargo, sólo ha de poder operar cuando lo autoricen las correspondientes normas reglamentarias, es decir, las leyes (…) Lo que caracteriza a todo orden social es precisamente la existencia de esa institución autoritaria o impositiva que denominamos gobierno”.

Como se puede comprobar, Mises como burgués que es, pretende frenar las leyes del desarrollo histórico de las sociedades, de tal modo que la historia se acabe con el capitalismo. La historia nos demuestra que Mises miente, pues el estudio de ella nos señala que en la historia se van sucediendo las formaciones socioeconómicas – el régimen del comunismo primitivo, el esclavista, el feudal, el capitalista y el comunista – y que el paso de una a otra atiende a las contradicciones que se desarrollan en el interior de la vieja sociedad que conducen a su muerte, creando las bases para el nuevo régimen que será de orden superior económicamente engendrando también una sociedad más desarrollada. En la actualidad, la lucha de clases es una lucha descarnada entre el socialismo y el imperialismo que, objetivamente, supone un obstáculo para el desarrollo de la humanidad que ésta deberá sortear derrocando revolucionariamente a la burguesía para que se abra paso el desarrollo de la nueva formación socioeconómica, al igual que hizo el capitalismo con el feudalismo. Mises ubica al estado capitalista como el palo que la clase burguesa dispone para ponerle freno a la rueda de la historia y detener su desarrollo, su progreso histórico, sin embargo, bien saben los burgueses que la fuerza de la rueda de la historia, de las leyes que rigen el desarrollo de la sociedad humana, es infinitamente más fuerte que el más fuerte de los estados burgueses.

Vemos, pues, que los liberales, o liberales-libertarios como también se autodenominan, son firmes defensores del estado burgués, el cual, como expresa Von Mises, debe tener el monopolio de la violencia y la coerción, debe reprimir a todo aquél que cuestione el sistema de libre mercado, amparando todo ello en las leyes, leyes que, por otra parte, son realizadas por la misma burguesía – a través de sus partidos políticos – siendo  la expresión escrita de la voluntad de la clase burguesa al objeto de someter al proletariado. Por tanto, los propios liberales como Von Mises hacen cierta la definición de estado formulada por el marxismo como instrumento de opresión y sometimiento de una clase sobre otra, en el caso del estado burgués la opresión del proletariado por parte de la criminal burguesía, y profundiza todavía más, el estado burgués no sólo debe reprimir a todo aquél que cuestione al capitalismo, a la dictadura de la burguesía, dentro de sus propios límites, sino que debe ser militarista y someter por la fuerza de la guerra, de las armas, a todo aquél estado que cuestione el libre mercado, que en su silogismo es equivalente a la libertad, como Von Mises señala en “La acción humana”, siendo un ferviente partidario de la guerra imperialista: “(…) Quien ame la libertad ha de hallarse siempre dispuesto a luchar hasta la muerte contra aquéllos que sólo desean suprimirla (…) la misión fundamental del gobierno consiste en proteger el orden social no sólo contra los forajidos del interior, sino también contra los asaltantes de fuera. Quienes hoy se oponen al armamento y al servicio militar son cómplices, posiblemente sin ellos mismos advertirlo, de gentes que sólo aspiran a esclavizar al mundo entero. (…)”.

Sobre la libertad, Von Mises habla de ella en términos absolutos y a la vez la relativiza, desde el idealismo más absoluto, o como él mismo señala, desde la praxeología, que es la forma ‘refinada’ en que la Escuela Austriaca de Economía denomina a la lógica y al silogismo, que es su método de análisis concibiendo los fenómenos de manera metafísica, como claramente se ha podido comprobar anteriormente con la cuestión del estado y cómo vamos a analizar más adelante cuando Von Mises se refiere a la libertad.

Decimos que Von Mises habla de la libertad en términos absolutos, razonando de manera metafísica y estática, abrazando el idealismo, porque para él ésta es la capacidad del hombre, desde su individualidad, a “consideramos libre, desde un punto de vista praxeológico, al hombre cuando puede optar entre actuar de un modo o de otro, es decir, cuando puede personalmente determinar sus objetivos y elegir los medios que, al efecto, estime mejores”. Y puesto que el estudio de Von Mises, como el del resto de los capitalistas, para sostener dicho sistema económico no pueden emplear las  leyes universales de la dialéctica que rigen en el mundo, por su materialidad, puesto que quedaría totalmente desbaratado – como Marx ya hizo hace más de 150 años –  deben ir ‘inventando’ para sostener la inmensa mentira del sistema que defienden, no dudando en pasar a matizar la libertad, cuando Mises en “La acción humana” señala “(…) Bajo una economía de mercado, es decir, bajo una organización social de tipo laissez faire, existe una esfera dentro de la cual el hombre puede optar por actuar de un modo o de otro, sin temor a sanción alguna (…) Consideramos, consecuentemente, libre al hombre en el marco de la economía de mercado. Lo es, en efecto, toda vez que la intervención estatal no cercena su autonomía e independencia más allá de lo que ya lo estarían en virtud de insoslayables leyes praxeológicas. A lo único que, bajo tal organización, el ser humano renuncia es a vivir como un irracional”. Según Von Mises el hombre sólo puede ser libre en el marco de la economía de mercado, por tanto, Von Mises está señalando que el ser humano, antes de que el capitalismo llegara, jamás pudo ser libre y, además, según el propio Mises, bajo la economía de mercado organizada según él señala, “existe una esfera dentro de la cual el hombre puede optar por actuar de un modo o de otro, sin temor a sanción alguna (…)”, es decir, que dentro de su economía de mercado el ser humano tiene un pequeño margen para actuar en libertad, según las palabras del propio Von Mises.

Y es que no se puede hablar de libertad en términos absolutos, sino que la libertad va intrínsecamente relacionada con la necesidad y, por consiguiente, no existe la libertad absoluta, sino que la libertad es equivalente a actuar con conocimiento de causa, esto es, con conocimiento de las leyes que rigen el medio, conocimiento de la necesidad u objetivo, y aplicar los primeros de manera consciente para superar a la necesidad o conseguir cumplir el objetivo marcado. ¿Acaso puede considerarse libre o actuar en libertad de uno u otro modo desde la espontaneidad y el desconocimiento? Es evidente que no, aunque para Von Mises la libertad no va relacionada ni con el conocimiento de las leyes que rigen el medio ni tampoco con el objetivo, sino que para Mises la libertad es la capacidad de elección individual dentro del marco del capitalismo, y fuera de éste lo que existe es la irracionalidad.

¿Acaso era irracional el género humano cuando descubrió las leyes de la tierra, la agricultura, y comprendió que podían encontrar su sustento sin necesidad de ser nómadas buscando los diferentes humedales? Es evidente que no, más bien todo lo contrario, es un ejemplo de cómo el género humano actuó en libertad y se liberó de su vida nómada creando las primeras poblaciones sedentarias.

La libertad, por tanto, ni se puede expresar en términos absolutos, ni se ciñe a la fase capitalista. ¿puede actuar en libertad el ignorante? ¿puede actuar en libertad el alienado? ¿puede actuar en libertad el obrero dentro del capitalismo? Es evidente que la respuesta es no, mientras que el ignorante no se libere de su ignorancia, mientras que el alienado no se libere de la vida que lo aliena, y mientras que el obrero no se libere del sistema que lo explota y que le niega su autosuficiencia como consecuencia de estar despojado del control de los medios de producción. Por tanto, el obrero, tiene la necesidad objetiva de romper el capitalismo, de ser dueño de los medios de producción para poder ganar grados de libertad, pues, como el mundo es una permanente cadena de causas y efectos, es evidente que, una vez emancipado del yugo capitalista, el obrero tendrá nuevas necesidades y un mayor poso de conocimiento que le permitirán actuar con conocimiento de causa, actuar en libertad para superar dichas necesidades. Como puede apreciarse, mientras los marxistas analizamos los fenómenos en movimiento, tal y como son y como se desarrollan, los capitalistas extraen una fotografía de la realidad –atendiendo a su interés de clase – estudiándola de manera estática y aislada y, por tanto, abrazando el idealismo y despreciando el empleo del método científico, que es el método dialéctico.

El analizar los hechos con la lógica metafísica, o como los de la Escuela Austriaca de Economía señalan, mediante el empleo de “leyes praxeológicas”, conlleva a las falsedades más descaradas, como puede desprenderse de lo siguiente que dice Von Mises “De libertad sólo disfruta quien vive en una sociedad contractual. La cooperación social, bajo el signo de la propiedad privada de los medios de producción, implica que el individuo, dentro del ámbito del mercado, no se vea constreñido a obedecer ni a servir a ningún jerarca (…)”. ¿Desde cuándo en el capitalismo rige “la cooperación social”? En la sociedad burguesa se reproduce la contradicción que rige en la base económica, emanada de la propiedad privada sobre los medios de producción, que arroja una sociedad clasista con dos clases fundamentales cuyos intereses son antagónicos. El obrero, en el capitalismo, no es esclavo de un burgués, sino que es esclavo del conjunto de la clase burguesa, pues éste está obligado a vender su fuerza de trabajo a un burgués para poder subsistir. Así pues, en el capitalismo la relación entre obreros y patronos no es de colaboración sino de sometimiento del obrero al burgués.

Como puede apreciarse, los liberales o libertarios, cuando hablan de libertad, evidentemente, se refieren a la libertad de la burguesía, a la libertad de explotar con impunidad, a la libertad de saquear y reprimir. De tal modo que el propio Von Mises, lejos de refutar al marxismo-leninismo, lo reafirma, pues tal y como Lenin expresaba, en la sociedad clasista, absolutamente todo atiende y lleva detrás un interés de clase.

Hemos visto que Von Mises defiende abiertamente la dictadura de la burguesía, donde el Estado burgués tenga el monopolio de la violencia para reprimir a todo aquél que se oponga al capitalismo, al libre mercado, así como también defiende que el Estado no dude en enfrentarse contra otros estados que no sean capitalistas de tal modo que, en nombre de la defensa de la libertad que para él es la economía de mercado o capitalismo, “ha de hallarse siempre dispuesto a luchar hasta la muerte contra aquéllos que sólo desean suprimirla”, ergo Von Mises es un defensor de la guerra entre los pueblos al objeto de defender al capitalismo.

Von Mises subordina al ser humano al capitalismo, a los intereses de la burguesía. En consecuencia, Von Mises repudia por completo al humanismo en tanto que ubica al capitalismo por encima de la dignidad y el valor del hombre, subordina el derecho al libre desarrollo humano al libre mercado y a la explotación del hombre que generan desigualdad política y nacional, desigualdad entre el trabajo manual e intelectual, entre la ciudad y el campo, condenando a la humanidad a la incultura, a la alienación, en definitiva, a la miseria material y espiritual.

Von Mises señala en “La acción humana” que “Desde tiempos inmemoriales, Occidente ha valorado la libertad como el bien más precioso. La preeminencia occidental se basó, precisamente en esa su obsesiva pasión por la libertad, ideario social éste totalmente desconocido por los pueblos orientales. La filosofía social de Occidente es, en esencia, la filosofía de la libertad (…)” que, como se puede comprobar, trasluce su chovinismo y expresa su superioridad y desprecio hacia los pueblos orientales, en particular, y hacia todo aquél que cuestione el capitalismo en general.

Von Mises, en sus obras, realiza auténticos ejercicios revisionistas con los que falsea la historia sin pudor ni vergüenza, al objeto de satisfacer los intereses de la burguesía, y ahí está sus obras “La acción humana” o “El Socialismo” que lo atestiguan y donde, además, manifiesta abiertamente su anticomunismo voraz.

Como puede comprobarse, por todo lo relatado a lo largo del presente documento, no nos equivocamos si advertimos que los seguidores de la Escuela Austriaca de Economía, que se etiquetan como liberales y libertarios son, fundamentalmente, los ideólogos del fascismo.

 

F.Barjas

Secretario General del Partido Comunista Obrero Español

galiza

 

O día 21 de Febreiro, o PCOE achegouse ás diversas concentracións convocadas pola plataforma “Galiza con Catalunya” para apoiar o lexítimo dereito á autodeterminación que o pobo catalán defendeu literalmente cos seus propios corpos o 1 de Outubro de 2017 e solidarizarse co greve xeral que se convocou nesa mesma nación. Ante as agresións en consonancia do réxime fascista español e o imperialismo europeo, os comunistas debemos loitar porque os pobos poidan ser donos dos seus destinos. Sen embargo, somos conscientes de que ante o panorama nacional e internacional, a única vía para a autodeterminación de Cataluña ven da man dos traballadores, os cales teñen o deber de se organizar e desvincular da burguesía covarde que para o único que ten valor é para despoxar aos seus empregados da plusvalía.

Parécenos tamén importante destacar o papel que tivo a “nova” socialdemocracia, que en Galiza toma forma das Mareas, nesta cuestión. Os que inundaban os medios e redes sociais con sorrisos, po de fadas e peticións de diálogo ante a crise do estado español, agochan a cabeza ante as diferentes reivindicacións do pobo catalán. Isto ten todo o sentido, posto que realmente co “diálogo” só querían reforzar ao Estado Español, dándolle un punto de apoio máis onde exercer a súa opresión. Aqueles que cada día falan do cambio e de asaltar os ceos, cando teñen ao cambio na fronte póñense a tremer, posto que saben á perfección que a mínima conciencia que poida obter o proletariado vai por en perigo o seu estatus socio-económico. De feito, o terror que senten é tan forte que lles impediu (tanto a En Marea, como a Marea Atlántica, Compostela Aberta ou outras coalicións oportunistas) se desprazar as concentracións, deixando de manifesto máis aínda as intencións coas que ían nas mobilizacións anteriores que se fixeron en Galiza.

O PCOE chama a todos os traballadores do Estado a loitar para decidiren o seu destino. Sen burguesía e sen oportunistas, pola Fronte Única do Pobo.

 

Autodeterminación para os pobos do Estado español!

Socialismo ou barbarie!

 

Secretaría de Axitación e Propaganda do PCOE en Galiza

 

Galicia se solidariza con la huelga en Cataluña

 

El día 21 de febrero el PCOE se acercó a las diversas concentraciones convocadas por la plataforma “Galiza con Catalunya”, para apoyar el legítimo derecho a la autodeterminación que el pueblo catalán defendió literalmente con sus propios cuerpos el 1 de octubre de 2017, y solidarizarse con la huelga general que se convocó en esa misma nación. Ante las agresiones en consonancia del régimen fascista español y el imperialismo europeo, los comunistas debemos luchar porque los pueblos puedan ser dueños de sus destinos. Sin embargo, somos conscientes de que, ante el panorama nacional e internacional, la única vía para la autodeterminación de Cataluña viene de la mano de los trabajadores, los cuales tienen el deber de organizarse y desvincularse de la burguesía cobarde que para lo único que tiene valor es para despojar a sus empleados de la plusvalía.

Nos parece también importante destacar el papel que ha tenido la “nueva” socialdemocracia, que en Galicia toma forma de las Mareas, en esta cuestión. Los que inundaban los medios y redes sociales con sonrisas, polvo de hadas y peticiones de diálogo ante la crisis del Estado Español, esconden la cabeza ante las diferentes reivindicaciones del pueblo catalán. Esto tiene todo el sentido, puesto que realmente con el “diálogo” sólo querían reforzar al Estado español, dándole un punto de apoyo más donde ejercer su opresión. Aquellos que cada día hablan del cambio y de asaltar los cielos, cuando tienen al cambio en frente se ponen a temblar, puesto que saben a la perfección que la mínima conciencia que pueda obtener el proletariado va a poner en peligro su estatus socio-económico. De hecho, el terror que sienten es tan fuerte que les impidió (tanto a En Marea, como a Marea Atlántica, Compostela Aberta y otras organizaciones oportunistas) desplazarse a las concentraciones, dejando de manifiesto más aún las intenciones con las que iban en las movilizaciones anteriores que se hicieron en Galicia.

El PCOE llama a todos los trabajadores del Estado a luchar para decidir su destino. Sin burguesía ni oportunistas, por el Frente Único del Pueblo.

 

¡Autodeterminación para los pueblos del Estado español!

¡Socialismo o barbarie!

 

Secretaría de Agitación y Propaganda del PCOE en Galicia