Miércoles, 11 Diciembre 2019
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CSC
 
El Partido Comunista Obrero Español quiere trasladar su saludo y felicitaciones a la Asamblea General de la Coordinadora Sindical de Clase desarrollada el pasado sábado 26 de octubre en Madrid.

Toda la clase trabajadora, y también su vanguardia, está deseosa de la unidad del sindicalismo de clase y combativo, siguiendo la línea de lucha clasista y superación del capitalismo que la Federación Sindical de Mundial está desarrollando en todo el mundo.

Esperamos que esta Asamblea General haya logrado plenamente sus objetivos y tareas y estamos convencidos de que será una fecha recordada como un gran paso en esa unidad hacia un sindicato fuerte de clase y combativo que plante cara al sindicalismo amarillo y vendido que encabezan Comisiones Obreras y UGT, enfrentando como corresponde al momento histórico que vive la clase obrera hoy.

 

¡Por la unidad del sindicalismo de clase y combativo!
¡Por la superación del capitalismo!


Secretaría de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del PCOE
Macarena
 
Hoy domingo se ha celebrado en Sevilla un acto pidiendo que se saque de la Basílica de la Macarena al genocida Queipo de Llano, responsable al menos de 3000 asesinatos según asociaciones por la Memoria Histórica. El PCOE se ha sumado a la repulsa contra el verdugo y se solidariza con las familias de los ejecutados vilmente por las hordas fascistas dirigidas en Sevilla por Queipo de Llano.

En el acto se han recordado las palabras con las que Queipo de Llano pedía matar como perros a aquellos que desobedecieran el nuevo orden fascista y llamaba a violar a las mujeres de republicanos en aras de practicar el “amor libre”:

“Nuestros valientes legionarios han demostrado a rojos cobardes lo que significa ser hombres de verdad. Y de paso también a sus mujeres. Esto está totalmente justificado porque estas comunistas y anarquistas practican el amor libre. Ahora sabrán lo que son hombres de verdad y no milicianos maricones. No se van a librar por mucho que berreen y pataleen”.

Esta es la vileza y la crueldad de los verdugos fascistas que ejecutan y ejecutarán sin contemplaciones y recreándose en los más profundos dolores causados a aquellos que luchen contra el régimen de explotación. Verdugos como Queipo de Llano siguen órdenes de sus amos, la oligarquía financiera, terratenientes y gran burguesía que recurren a ellos para aplacar cualquier intento de “sedición” o “rebelión” por parte de las clases populares.

Lo cual ocurrirá mientras no acabemos con ese régimen de explotación que es la causa de nuestros principales males. Para sostener la explotación las clases poseedoras utilizan el aparato del Estado, Audiencia Nacional, Tribunal Supremo y Fuerzas de Seguridad del Estado, herederas del régimen franquista. Frente a esa super-estructura, las clases populares no pueden enfrentarse con escaramuzas y cientos de plataformas que luchan contra cada uno de los síntomas de dicho régimen.

La historia nos enseña, desde Chile hasta España, que el régimen de explotación del hombre por el hombre tiende a la violencia por la vía económica, de las leyes y de la represión, y que o acabamos con ellos o ellos acaban con nosotros.

Desde el PCOE hacemos un llamamiento a organizar un movimiento antifascista y conectarlo con el movimiento obrero y las clases populares de los centros de trabajo, barrios obreros, centros de estudio, y pueblos jornaleros para unir y vertebrarlos construyendo un movimiento social y político que tumbe al mismo tiempo a los verdugos y a su amo: el Capital.

 

Organicemos a las clases populares contra el Fascismo
Por la creación de un Frente Único del Pueblo
Por el Socialismo


Secretaría de Agitación y Propaganda del Comité Provincial del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Sevilla
Sanidad
 
“El proletariado no tiene apoyo; no puede vivir para sí mismo ni un solo día. La burguesía se apropia el monopolio de todos los medios de subsistencia… el proletariado sólo puede recibir de esta burguesía lo que necesita, mientras ella es protegida en su monopolio por la fuerza del Estado. El proletariado es, por lo tanto, legalmente y de hecho, el esclavo de la burguesía; ella puede disponer de su vida y de su muerte. Le ofrece los medios de subsistencia, pero por un equivalente, por su trabajo […]”. (Federico Engels, La situación de la clase obrera en Inglaterra).

“El régimen de producción capitalista como corresponde a su carácter contradictorio y antagónico, da un paso más y dilapida la vida y la salud del obrero, considerando la degradación de sus mismas condiciones de vida como economía en el empleo del capital constante y, por tanto, como medio para la elevación de la cuota de ganancia”. (Carlos Marx, El Capital, vol. III).

Dichos fragmentos tienen un gran significado sobre el tema a tratar, debido a que describen de una forma exacta la relación de explotación del proletariado a manos de la burguesía, que usa todo lo que esté a su alcance con el fin de mantener la precaria condición de la clase trabajadora, capitalizando su salud y todas sus necesidades para poder aumentar la acumulación del capital por manos de la burguesía.

Esta relación aberrante entre los trabajadores y empresarios solo se puede dar dentro del sistema capitalista, que prima la posesión de capital, deshumanizando por completo cualquier aspecto de la sociedad, como es en este caso la precarización de la salud de los obreros, haciendo que haya incontables víctimas mortales y que este hecho esté totalmente normalizado en una sociedad capitalista enfermiza.

A continuación estudiaremos las últimas noticias sobre la desoladora situación de la sanidad asturiana en su conjunto, para poder observar cómo esta relación entre dos clases antagónicas sigue vigente en el sector servicios. La Voz de Asturias estos últimos meses ha arrojado artículos que dan una visión sobre la precarización de la sanidad en esta comunidad autónoma.

Uno de estos artículos trata la saturación de pacientes en los centros médicos ante la carencia de profesionales de la salud. Según La Voz, los médicos asturianos durante los siete primeros meses del 2019 han tenido que atender a casi tres millones de pacientes, sin embargo el problema no es el número de personas citadas en un centro médico, si no que el verdadero problema reside en la relación de pacientes por profesional de la salud (presión asistencial real). Analizando esta magnitud es donde obtenemos los datos que nos hacen ver que hay una escasez de médicos en los centros de salud y sus periféricos.

En cuanto a las localidades con poca población, perteneciente a la zona rural, se tienen profesionales con menos de 10 pacientes al día, lo que nos muestra el proceso de despoblación desolador que sufren las zonas rurales asturianas, sin embargo, los datos más preocupantes en cuanto a la falta de personal vienen de las zonas más pobladas en Asturias, así, en Noreña, La Corredoria o Nava-Bimenes-Cabranes la media se dispara a más 40 subiendo esta cifra hasta 60 ante una epidemia de gripe. Además esta situación se agrava al no cubrirse las bajas o las vacaciones.

Esta situación fue denunciada por Carlos Fernández Moro, portavoz de primaria en el Sindicato Médico, para La Voz de Asturias, afirmando: “En esta situación lo único que podemos hacer es intuir que no tienen nada grave [..] A día de hoy hay compañeros que atienden a más de 60 de manera regular, sin picos concretos”. Por otra parte, también ha expresado su descontento un médico avilesino, contando como cada aproximadamente cinco minutos tiene una nueva consulta o urgencia.

Ante esta situación, los facultativos llevan años reivindicando 10 minutos por paciente, ya que consideran que es el tiempo mínimo necesario para poder realizar un diagnóstico consistente. Si se respetase este tiempo, el número de pacientes oscilaría entre 28 y 30.

Otro de los artículos que también llama la atención es el que narra el cierre de un centro de salud en Gijón por falta de personal.


Los vecinos de la zona se encontraron con el cartel mostrado en la foto anunciando el cierre del centro de salud el 26 de agosto de 2019. Ante esta situación, Manuel Cañete, presidente de la asociación de vecinos denuncia: “Tenemos que mostrar nuestro más enérgico rechazo a esta situación que la administración sabía desde hace tiempo. Sólo demuestra la mala política sanitaria en Atención Primaria. Están logrando la privatización de la salud por inacción”.

Además, los coordinadores de los centros de salud de área V de la misma ciudad han firmado una carta en la que expresan su preocupación por el estado de la sanidad pública y la falta de profesionales, ya que entre los principales problemas se encuentra la falta de médicos disponibles para cubrir bajas, vacaciones o permisos.

Esta situación no solo ha ocurrido en Gijón, sino que también suceden casos similares en localidades más pequeñas, donde la noticia no llega a ser sonada aunque los hechos tengan la misma relevancia. Un ejemplo es el caso de la villa de Salas, perteneciente al concejo que lleva el mismo nombre, donde hace aproximadamente un año el área de pediatría estaría unas semanas sin actividad, movilizando a padres y madres preocupados por la situación. Ante esta situación, ningún partido burgués del concejo ha tomado cartas en el asunto para combatir la precariedad, mostrando, como siempre, inoperancia e ineptitud.

Con estos hechos sobre la mano se pueden sacar unas conclusiones claras sobre la naturaleza del problema, que se encuentra en los mismos entresijos del sistema económico y social actual en el que, el culto a la acumulación del capital es diario, obviando todos los problemas de la clase trabajadora, ya que de la precariedad de los obreros la burguesía aumenta su capital.

Esta acumulación del capital debida a la buscada precariedad de los servicios sanitarios públicos se da ya que obligan al obrero, creador de toda riqueza, a buscar cubrir sus necesidades primarias mediante empresas privadas, enalteciendo la privatización y provocando que hasta el dinero que la clase trabajadora usa en cuidar su propia salud vaya a parar a manos de la burguesía, sin mencionar los impuestos soportados por la clase trabajadora. Esto se puede observar empíricamente gracias a un informe hecho por la fundación IDIS (Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad) titulado ‘Sanidad privada, aportando valor: Análisis de situación 2018’. En dicho informe se arroja que la sanidad privada cuenta actualmente en Asturias con más de 130.000 asegurados, once hospitales y 969 camas, realiza el 23,6% de las intervenciones y atiende el 12,8% de las urgencias, exponiendo como Asturias cuenta en la actualidad con un sistema sanitario privado en expansión.

Además, también se puede ahondar en el concepto de “Sanidad pública”, debido a que en un sistema en el que todo se basa en el aumento de capital de una clase social con un gran poder no tiene sentido llamar público a nada, ya que mediante su poder, la burguesía, como hemos visto anteriormente, juega a su antojo con dichos servicios sanitarios supuestamente públicos buscando únicamente su propio beneficio. Es decir, no puede llamarse público algo usado para satisfacer los deseos económicos de una minoría.

Debido a esto se puede afirmar que la sanidad pública actual solo se trata de un espejismo fundamentado por la clase dominante actual, o dicho de otra forma, la sanidad pública pertenece en su totalidad a la burguesía, pero es pagada con el sudor la clase trabajadora.

En el PCOE tenemos claro que la única forma que tendrá el pueblo de conseguir un sistema sanitario que de verdad le pertenezca es con la marcha hacia un modelo socialista, en el que se produzca la ruptura del estado capitalista y la desaparición de la burguesía, pasando el poder a manos de los trabajadores. Será en este momento cuando por fin todos los servicios pertenecerán y servirán a la clase obrera.

Con el fin de denunciar, organizarse y hacer frente a los intentos de privatización y precarización de los servicios sanitarios, desde el PCOE llamamos a todos los trabajadores, pensionistas, estudiantes, etc. a organizarse en el Frente Único del Pueblo (FUP), ya que la única forma posible de luchar contra tan poderoso sistema que aplasta a al pueblo trabajador es la unión en un frente común de todas las clases explotadas por el Capitalismo para enviarlo al basurero de la historia y edificar el Socialismo.

 

¡Por una sanidad digna para Asturias y todas las regiones!
¡Que viva la lucha de la clase obrera!


PCOE en Asturias
PCOC
 
El 22 de septiembre de 2019, el Partit Comunista Obrer de Catalunya (PCOC) celebró su I Conferencia Nacional.

En la misma, se debatió tanto la situación socioeconómica de Catalunya y sus particularidades con respecto al resto del Estado español, así como la táctica y objetivos más inmediatos que el Partido debe seguir en esta realidad concreta.

Organizativamente, ésta significó la renovación del Comité Nacional del PCOC. Finalmente, se aprobaron las Tesis Políticas que a continuación se adjuntan:

TESIS POLÍTICA APROBADA POR LA CONFERENCIA NACIONAL DE CATALUÑA DEL PARTIT COMUNISTA OBRER DE CATALUNYA (P.C.O.C.)


Algunos datos sobre Cataluña que ilustran el conflicto.

Según los datos del Institut d’Estadística de Catalunya (IDESCAT), dependiente de la Generalitat de Catalunya, correspondientes al año 2018, Cataluña tiene 7.496.000 habitantes, lo que corresponde al 16,11% de la población del estado español. Sin embargo, la densidad de población de Cataluña es de 233,5 habitantes por kilómetro cuadrado, por los 92,5 del conjunto del estado español, esto es una densidad de población un 252% mayor a la del Estado.

En Cataluña había, en 2018, 1.195.947 extranjeros con certificado de registro o tarjeta de residencia. En el conjunto del estado español hay 5.424.781 extranjeros con certificado de registro o tarjeta de residencia, de tal modo que el 22,05% de los extranjeros con certificado de registro o tarjeta de residencia que viven en el estado español se concentran en Cataluña y, fundamentalmente, en la provincia de Barcelona.

En Cataluña, según IDESCAT, en 2018 la población creció en 66.173 habitantes, de tal modo que de éstos 40.731 provienen de otros países del mundo.

En términos económicos, el PIB por habitante en Cataluña ascendió, en 2017, a los 29.966 euros, por los 24.000 euros por habitante del conjunto del estado español. La tasa de actividad en Cataluña se sitúa en el 77,7%, que es un 3,5% superior a la tasa de actividad en el conjunto del estado español.

El PIB catalán en marzo de 2017 ascendía a 223.629 millones de euros, siendo el PIB del estado español para ese período de 1.113.851 millones de euros. Por tanto, Cataluña significa el 20,08% del PIB del estado español, siendo de largo la autonomía que más peso aporta al conjunto del estado español.

Con respecto al comercio con el exterior, Cataluña importa del extranjero por una cuantía de 78.159 millones de euros, por los 281.270 de España, lo que significa que Cataluña significa el 27,8% de las importaciones del estado español. Por otro lado, Cataluña exporta al exterior por valor de 65.161 millones de euros, exportando el estado español 262.192 millones de euros, lo que implica que Cataluña significa el 24,85% de las exportaciones españolas.

El volumen de negocios de las empresas destinadas al comercio, en España, asciende a los 682.058 millones de euros, siendo el volumen de negocio de las empresas catalanas destinadas al comercio 131.661 millones de euros, lo que implica que el peso de éstas empresas catalanas, con respecto al conjunto, es del 19,31%.

Cataluña es la parte del estado español que mayor número de empresas tiene activas; el saldo comercial de Cataluña con el resto de España en 2016 fue favorable a Cataluña en 17.548 millones de euros y el déficit o balance fiscal de Cataluña con respecto de España resulta negativa para Cataluña en torno a unos 16.500 millones de euros, esto es, que la diferencia entre lo que Cataluña recibe y lo que Cataluña entrega al Estado es negativa para Cataluña.

Como puede comprobarse, Cataluña es el motor económico del estado español y fiscalmente aporta más de lo que recibe de tal modo que el estado español, el cual está quebrado económicamente, sería todavía más inviable si Cataluña consiguiera su aspiración de emanciparse nacionalmente. Todo problema nacional, en realidad, refleja una lucha económica entre dos burguesías, que en este caso es una lucha entre la burguesía catalana – más concretamente la pequeña y la mediana burguesía catalana así como el campesinado catalán – y la burguesía española – en la que está integrada también la alta burguesía monopolista catalana.

Nacimiento de la nación española y el Estado español.

Stalin define a la nación como “una comunidad humana estable, históricamente formada y surgida sobre la base de comunidad de idioma, territorio, de vida económica y de psicología manifestada ésta en la comunidad de cultura”. Es decir, que la nación existe si, y sólo si, verifica los cuatro rasgos o condiciones fundamentales que la definen como tal y que son:

• Comunidad de idioma.
• Comunidad de territorio.
• Comunidad de vida económica, la ligazón económica.
• Comunidad de psicología reflejada en la comunidad de cultura.

Marx en su artículo “La España revolucionaria” publicado en el New York Daily Tribune el 9 de septiembre de 1854, nos dibuja como va pereciendo el feudalismo y progresivamente se va conformando España como nación y como, progresivamente a lo largo de décadas de zigzag por la lucha entre el absolutismo y la burguesía liberal, la nación da lugar a un Estado, cómo a lo largo de la primera mitad del siglo XIX, en la fase de capitalismo ascensional, a la comunidad de idioma y territorio como con el desarrollo del capitalismo, y por tanto con el incremento del poder político de la burguesía, se van desarrollando tanto la ligazón económica como la consecuente psicología de nación. Empieza Marx mostrando la situación terminal del feudalismo en España:

«A medida que la vida comercial e industrial de las ciudades declinó, los intercambios internos se hicieron más raros, la interrelación entre los habitantes de diferentes provincias menos frecuente, los medios de comunicación fueron descuidados y las grandes carreteras gradualmente abandonadas. Así, la vida local de España, la independencia de sus provincias y de sus municipios, la diversidad de su configuración social, basada originalmente en la configuración física del país y desarrollada históricamente en función de las formas diferentes en que las diversas provincias se emanciparon de la dominación mora y crearon pequeñas comunidades independientes, se afianzaron y acentuaron finalmente a causa de la revolución económica que secó las fuentes de la actividad nacional. Y como la monarquía absoluta encontró en España elementos que por su misma naturaleza repugnaban a la centralización, hizo todo lo que estaba en su poder para impedir el crecimiento de los intereses comunes derivados de la división nacional del trabajo y de la multiplicidad de los intercambios internos, única base sobre la que se puede crear un sistema uniforme de administración y de aplicación de leyes generales. La monarquía absoluta en España, que solo se parece superficialmente a las monarquías absolutas europeas en general, debe ser clasificada más bien al lado de las formas asiáticas de gobierno. España, como Turquía, siguió siendo una aglomeración de repúblicas mal administradas con un soberano nominal a su cabeza. (…) El despotismo cambiaba de carácter en las diferentes provincias según la interpretación arbitraria que a las leyes generales daban virreyes y gobernadores; si bien el gobierno era despótico, no impidió que subsistiesen las provincias con sus diferentes leyes y costumbres, con diferentes monedas, con banderas militares de colores diferentes y con sus respectivos sistemas de contribución. El despotismo oriental sólo ataca la autonomía municipal cuando ésta se opone a sus intereses directos, pero permite con satisfacción la supervivencia de dichas instituciones en tanto que éstas lo descargan del deber de cumplir determinadas tareas y le evitan la molestia de una administración regular».

Con esta breve radiografía, Marx muestra el agotamiento de la superestructura del feudalismo en España, el Antiguo Régimen, un sistema económico caduco que reflejaba un sistema político y una sociedad decrépita, agotado, totalmente fragmentado. Ante este escenario la burguesía francesa, victoriosa tras su revolución iniciada en 1789, trató de apropiarse de la moribunda España feudal, sigamos leyendo a Marx:

«Así ocurrió que Napoleón, que, como todos sus contemporáneos, consideraba a España como un cadáver exánime, tuvo una sorpresa fatal al descubrir que, si el Estado español estaba muerto, la sociedad española estaba llena de vida y repleta, en todas sus partes, de fuerza de resistencia. (…) Mediante el tratado de Fontainebleau había llevado sus tropas a Madrid; atrayendo con engaños a la familia real a una entrevista en Bayona, había obligado a Carlos IV a anular su abdicación y después a transferirle sus poderes; al mismo tiempo que había arrancado ya a Fernando VII una declaración semejante. Con Carlos IV, su reina y el Príncipe de la Paz conducidos a Compiègne, con Fernando VII y sus hermanos encerrados en el castillo de Valençay, Bonaparte otorgó el trono de España a su hermano José, reunió una Junta española en Bayona y le suministró una de sus Constituciones previamente preparadas. Al no ver nada vivo en la monarquía española, salvo la miserable dinastía que había puesto bajo llaves, se sintió completamente seguro de que había confiscado España».

Este hecho, unido la crisis económica y política que vivía la España del Antiguo Régimen donde, por un lado, la Aristocracia estaba enfrentada al monarca Carlos IV y su valido Godoy, así como la confrontación con Francia primero, y después con Gran Bretaña, llevó al pueblo español a una rebelión contra la ocupación francesa, esto es al desarrollo del movimiento nacional impregnado por la burguesía liberal, en palabras de Marx:

«Pero pocos días después de su golpe de mano recibió la noticia de una insurrección en Madrid. Cierto que Murat aplastó el levantamiento matando cerca de mil personas; pero cuando se conoció esta matanza estalló una insurrección en Asturias que muy pronto englobó a todo el reino. Debe subrayarse que este primer levantamiento espontáneo surgió del pueblo, mientras las clases ‘bien’ se habían sometido tranquilamente al yugo extranjero. (…) De esta forma se encontraba España preparada para su reciente actuación revolucionaria, y lanzada a las luchas que han marcado su desarrollo en el presente siglo. Los hechos e influencias que hemos indicado sucintamente actúan aún en la creación de sus destinos y en la orientación de los impulsos de su pueblo. Los hemos presentado porque son necesarios, no sólo para apreciar la crisis actual, sino todo lo que ha hecho y sufrido España desde la usurpación napoleónica: un período de cerca de cincuenta años, no carente de episodios trágicos y de esfuerzos heroicos, y sin duda, uno de los capítulos más emocionantes e instructivos de toda la historia moderna».

Sin duda, este hecho histórico sirvió para cimentar la psicología de nación del pueblo, de hecho el Levantamiento del pueblo de Madrid contra los franceses del Dos de Mayo de 1808 es uno de los iconos del nacionalismo español.

La Guerra de la Independencia significó no sólo la lucha contra la potencia invasora francesa, sino también implicó, aunque de manera efímera, la creación embrionaria de estructuras de estado burgués, como lo acreditan la creación de las juntas organizadas por el pueblo en muchas localidades que dieron lugar a las juntas provinciales y éstas a la Junta Suprema Central que, en principio, implementaban el principio de soberanía nacional. Junta Central que convocó las Cortes, que fueron elegidas por sufragio universal masculino, que elaboraron la Constitución de 1812, en el periodo de máxima ocupación de las tropas napoleónicas sobre la península; así como la guerrilla, que era la forma en la que el pueblo se organizó para resistir a las tropas francesas.

La guerra que lanzó Francia contra Rusia obligó a Napoleón a retirar tropas desplazadas a España – hecho éste que hizo que la guerrilla española avanzara, con apoyo británico y portugués – de tal modo que, en 1813, Napoleón firma el Tratado de Valençay por el que se firma la paz con España y se reconoce a Fernando VII como rey de España.

Contra Napoleón habían luchado los defensores de la monarquía borbónica, que aglutinaban tanto a los absolutistas como a los liberales que aspiraban a reformar la monarquía tomando como ejemplo la Constitución de 1812.

La correlación de fuerzas, favorable a los absolutistas, implicó el restablecimiento de la monarquía absolutista derogándose la Constitución de 1812 en lo que fue el período histórico denominado la Restauración, que fue derrocado por el pronunciamiento militar del General Riego, dando paso al llamado trienio liberal que, a su vez apoyado por la ola absolutista que recorría Europa en la década de los 20 del siglo XIX, fue derrocada imponiéndose una nueva etapa absolutista que duró una década, la llamada Década Ominosa.

A la muerte de Fernando VII se inició la Regencia de María Cristina, iniciándose la primera guerra carlista. Detrás del conflicto entre los Carlistas – partidarios de Carlos María Isidro como sucesor de Fernando VII – y los Isabelinos – partidarios de Isabel II como sucesora de su padre – subyacía en realidad la disputa entre la continuidad o el fin del absolutismo, del régimen feudal; la lucha de la burguesía – apoyada por las capas populares de las ciudades – contra parte de la nobleza, el clero y parte del campesinado, que tuvo fuerte influencia en Navarra, País Vasco y la parte norte del Ebro.

Es en la década de los 30 del siglo XIX, tras la muerte de Fernando VII, bajo la Regencia de María Cristina, cuando se conformó la nación española, bajo el dominio político ya de la burguesía, transformándose en Estado; es en realidad en este momento en el que nace el Estado español, en la fase ascensional del capitalismo.

Como se puede comprobar, en España, al igual que aconteció en Francia, explicado magistralmente por Marx en el Dieciocho Brumario de Luis Bonaparte, y en Europa, la primera mitad del siglo XIX fue una permanente lucha entre lo viejo que no acababa de morir, el feudalismo, y lo nuevo entonces que debía de imponerse, el dominio político de la burguesía toda vez que éste era absoluto en el terreno de la economía.

Cataluña, nación postergada.

Gran parte del nacionalismo catalán ubica el nacimiento de la nación en la Guerra de Sucesión española, como consecuencia del fallecimiento sin descendencia del rey Carlos II y el subsiguiente conflicto desencadenado por el apoyo de la Corona de Castilla y Navarra a que el heredero fuera Felipe de Borbón y, por el contrario, la Corona de Aragón apoyaba al Archiduque Carlos de la Casa de los Habsburgo. Y más concretamente en el asedio a la ciudad de Barcelona de las tropas borbónicas durante dos meses y la batalla final el 11 de septiembre de 1714. De hecho, los nacionalistas en la actualidad mantienen no sólo aquéllos sucesos, sino también la denominación de los bandos, que en Valencia se denominaban “botiflers” a los nobles que defendían a los Borbones y “maulets” que eran los defensores de los Habsburgo, nombre adoptado por una organización juvenil de la izquierda independentista catalana que es fundadora de lo que hoy es Arran.

Este conflicto que se dirimía en la Guerra de Sucesión no era un conflicto nacional, pues no podía serlo, sino un conflicto de sucesión dinástica del trono de la Corona de Castilla y Navarra y la Corona de Aragón y Cataluña, es decir, un conflicto que se da dentro del feudalismo. Y decimos que no podía ser un conflicto nacional porque la nación, tal y como señalaba Stalin en “el marxismo y la cuestión nacional”, “no es simplemente una categoría histórica, sino una categoría histórica de una determinada época, de la época del capitalismo ascensional. El proceso de liquidación del feudalismo y de desarrollo del capitalismo es, al mismo tiempo, el proceso en que los hombres se constituyen en naciones”.

La burguesía catalana se empieza a desarrollar a lo largo del siglo XVIII, fundamentalmente gracias a la concepción centralista – decretos de Nueva Planta – y las políticas económicas y fiscales impulsadas primero por los Borbones. De tal modo que por los decretos de Nueva Planta, si bien la lengua catalana y sus instituciones feudales fueron reprimidas, la política centralizadora llevó a la burguesía catalana a acceder a un mercado de dimensiones superiores al peninsular que fue conformándose a lo largo de dicho periodo y que propició el desarrollo de la industria vinícola, destilera, papelera y, en menor medida, el metal y la mecánica; así como la liberalización del comercio con las colonias americanas, gracias a la entrada en vigor del Reglamento del Libre Comercio de 1778, esencial para el desarrollo de la industria textil y algodonera catalana.

Cuando estalla la Guerra Carlista, en un marco de pleno apogeo de lucha entre lo nuevo en aquél momento histórico – el capitalismo – y lo viejo – feudalismo – en toda Europa, así como de las ideas de la burguesía que en el plano cultural fue lo que se llamó el Romanticismo, o la exacerbación de la ideología burguesa como por ejemplo es el nacionalismo y la exaltación patriótica, el individualismo y el idealismo; tanto en Cataluña como en los territorios de habla catalana – Valencia y Baleares – la burguesía lanza un movimiento cultural y literario, que como no puede ser de otro modo tiene también componente política y hunde sus raíces en el desarrollo del capitalismo en Cataluña y la conformación de una burguesía autóctona, al objeto de comenzar a inocular la psicología de nación entre los catalanes.

En principio la burguesía catalana estaba lejos de reivindicar Cataluña como nación y mostrar la necesidad de edificar un Estado liberal, republicano y no centralista. Con el desarrollo de la Renaixença, la burguesía catalana, al objeto de garantizar sus intereses articula la respuesta política contra el centralismo impuesto desde Madrid surgiendo como respuesta el llamado catalanismo político con el objetivo de fortalecer una posición regionalista y catalanista fuerte y así conseguir satisfacer las apetencias de la burguesía catalana, alcanzando la Renaixença su punto álgido en la década de los 70 y 80 del siglo XIX. Es decir, en Cataluña se empiezan a sentar unas bases que encajarían con la definición de nación a finales del siglo XIX, esto es, en la fase ya de inicio del capitalismo monopolista en lo que es, sin duda, una nación postergada en los términos expresados magistralmente por Stalin.

Como se puede observar, ni Cataluña como nación se conforma tal y como explican los independentistas catalanes, ni la nación española descubrió América como afirma el iletrado de Pablo Casado y demás sicarios del nacionalismo español.

Sobre el derecho a la autodeterminación de Cataluña hoy.

Como hemos podido comprobar, la nación española se conforma en el periodo de capitalismo ascensional y la conformación como nación hace que se constituya en Estado burgués.

La nación catalana se conforma ya en el periodo de imperialismo, siendo una nación postergada la cual no se ha podido constituir en Estado por dos razones:

1) Stalin nos muestra aquellas “naciones postergadas que despiertan a una vida propia” y conforman un conjunto que se desarrolló en el periodo final del capitalismo ascensional o, incluso, en el periodo de imperialismo, los cuales no se constituyen en Estados nacionales independientes como consecuencia de la oposición de las capas dirigentes de la burguesía de los Estados nacionales ya constituidos.

2) En la fase de imperialismo, con el mundo ya repartido por las potencias imperialistas, el derecho a la autodeterminación, y la independencia y nacimiento de un Estado nuevo, es una quimera. Cataluña, y su burguesía, lo demuestran. Los independentistas catalanes hicieron un referéndum de autodeterminación el primero de octubre de 2017 que fue defendido de manera heroica por el pueblo el cual votó por la independencia. Sin embargo, los mismos promotores del referéndum no sólo no respetaron el resultado, sino que lo apostaron todo al reconocimiento e intervención internacional de las potencias imperialistas, esto es, buscan en las potencias imperialistas la concesión de un derecho que corresponde a la nación catalana y no a actores exógenos como son las potencias imperialistas.

En Cataluña, como en el resto de las naciones oprimidas y postergadas del mundo, en la fase de imperialismo en la cual nos encontramos, la única salida que tiene para su reconocimiento nacional pasa por la independencia como clase, es decir, por la imposición revolucionaria del socialismo como fase inmadura del comunismo.

La única salida es el socialismo. Contra el nacionalismo, internacionalismo proletario.

Stalin nos enseñó que la lucha entre las naciones postergadas y los Estados nacionales dominantes es una lucha entre las clases dominantes de las naciones dominadoras y de las naciones postergadas, en definitiva, es una lucha entre sus burguesías, una lucha por el mercado; la burguesía de la nación dominadora quiere dominar completamente el mercado y la joven burguesía de la nación postergada necesita el control sobre su mercado para dar salida a su producción, y por ese objetivo blande el pendón del nacionalismo y trata de sumar a su lucha a la clase obrera y demás clases populares de su nación, conformando el movimiento nacional inoculando el nacionalismo para alinear al proletariado y el campesinado y dirigirlo hacia la consecución del citado objetivo de la burguesía de la nación postergada. Nacionalismo que también es inoculado por la burguesía de la nación dominadora para justificar tal situación de opresión.

Esta verdad se está verificando en el asunto catalán. Ante la crisis económica, mejor dicho la quiebra del Estado al servicio de la burguesía monopolista, donde también está integrada la gran burguesía catalana, la concentración de la riqueza se concentra en un puñado de monopolios, de tal modo que toda aquella burguesía catalana que no es monopolista comprueba cómo se reducen sus prebendas, sus privilegios, al igual que gran parte de la pequeña burguesía urbana y agraria se arruina.

Agotado el ciclo político del pujolismo, que no fue otra cosa que el pacto putrefacto entre las élites del Estado y la burguesía catalana de acatar la Constitución del 78 y la mutación del Estado franquista, magnífico para saquear tanto al pueblo catalán como al español, se hacía esencial para la burguesía catalana establecer otro pacto donde se establecieran nuevas prebendas, mayor autogobierno, para los burgueses catalanes. Con el Govern del tripartit d’esquerres, el objetivo era la de acordar un nuevo Estatut.

Un Estatut que fue aprobado en septiembre de 2005 por el Parlament, que en palabras de Alfonso Guerra fue cepillado por el Congreso meses más tarde, fue aprobado por el 36,10% de los catalanes en referéndum, que tuvo una participación del 48,85% del censo y que, de manera inmediata, fue impugnado ante el Tribunal Constitucional por la impugnación realizada por el PP, impugnación que sirvió para que el Tribunal Constitucional en 2010 tumbase parte del Estatut aprobado por el pueblo catalán, dejando claro que el Estado franquista maquillado con los retoques cosméticos aportados por la Constitución de 1978 son incapaces de resolver la cuestión nacional catalana.

La burguesía españolista apostaba todo a la represión y al nacionalismo español para sostener su bancarrota económica, que también se iba extendiendo al campo político.

Por otro lado, la burguesía catalana, con CiU y ERC como sus referentes políticos fueron implacables en los recortes sociales, en ejecutar las órdenes de Europa y de su títere gobierno español, a la par que se profundizaba la crisis económica.

La quiebra y la descomposición tanto económica como política tenía en la inoculación del veneno ideológico burgués, del nacionalismo y el chovinismo, la herramienta por la que la burguesía catalana y española pretenden subordinar bajo sus intereses a un pueblo, cada vez más arruinado y más incómodo con lo que le ofrece el capitalismo agonizante.

No es de extrañar que esa pugna entre nacionalismo español y catalán cada vez haya sido más intensa, un choque cualitativamente superior, como lo acreditan diferentes hechos como el referéndum de noviembre de 2014, el 1 de octubre de 2017, o la inminente sentencia contra los dirigentes políticos del Procès.

Los acontecimientos acontecidos tras el 1 de octubre, así como las sucesivas elecciones celebradas a partir de dicha fecha, dejan a las claras que la apuesta de la burguesía por la exacerbación del nacionalismo ha servido, no sólo para ser un elemento acelerador del tumbo total hacia la extrema derecha del sistema político, sino también para que la burguesía consiga guiar al proletariado a la pugna nacionalista, a su teatrillo burgués alejándolos de la contradicción de clase y alienándolos cada vez más. Y todo ello en un escenario donde la burguesía catalana no ha dudado no sólo en estafar al pueblo catalán que puso su cuerpo el 1 de octubre para ejercer su derecho a la autodeterminación, no habiendo dudado en pisotear el mandato emanado de dicho referéndum y, la burguesía monopolista que dirige el Estado que cada vez es más reaccionaria y explota y reprime con mayor grado al proletariado. De hecho, detrás del conflicto entre burguesías – catalana y española – lo que hay es la aspiración de la burguesía catalana de tener la exclusividad en la explotación del proletariado catalán y, empleando terminología futbolística, sentarse en la misma mesa del estado español y del resto de potencias imperialistas europeas en el marco de la Unión Europea para ser socios y establecer marcos de saqueo y explotación de los pueblos. Eso es lo que están defendiendo Puigdemont, Junqueras y compañía.

En Cataluña, el proletariado se concentra, fundamentalmente, en los 36 municipios metropolitanos de Barcelona – que concentra a 3,2 millones, es decir prácticamente el 43% de la población de toda Cataluña -, a lo que habría que añadirle Granollers, Sabadell, Terrassa, Manresa así como Tarragona y Reus.

En Cataluña, al igual que en el resto del estado español, es necesario el desarrollo de nuestro Partido. Nuestro Partido posee el programa político revolucionario, armado de la ciencia del marxismo-leninismo, necesario para que el proletariado rompa revolucionariamente con el imperialismo y tome el poder político para imponer su dictadura y poder desarrollar el socialismo.

El nacionalismo, que es veneno ideológico burgués, únicamente puede ser contrarrestado por nuestro internacionalismo proletario, es decir, nuestro Partido tiene la obligación de llevar al proletariado la conciencia de la comunidad, de la unidad de los intereses de todos los proletarios del mundo, sean del país y la nación que sean, mostrando que únicamente el socialismo puede resolver los males que hoy aquejan a los pueblos de todo el mundo, causados por la burguesía y su criminal sistema de explotación. Y para ello, tanto en Cataluña como en el resto del estado español, la unidad y la organización de los comunistas en torno a nuestro Partido, al objeto de ejercer una mayor influencia entre el proletariado es esencial, es vital.

 

I Conferència del Partit Comunista Obrer de Catalunya (PCOC)
Asturias
 
En agosto de 2019 la Voz de Asturias publicó una noticia mostrando un estudio hecho por la Consultora Estratégica de Comunicación Stratego sobre el abandono de población en las comunidades autónomas españolas. Los resultados de dicho análisis arrojan un resultado desolador para Asturias, ya que es la comunidad autónoma con menos población joven, perdiendo en los últimos años aproximadamente 50.000 jóvenes.

Concretando más, el estudio muestra que casi el total de los municipios de Asturias han disminuido población en estas últimas dos décadas en 70 de los 78 existentes y, de ellos, 24 han perdido a más de un cuarto de sus habitantes. En total, Asturias ha perdido 48.323 habitantes, con una caída en el padrón del 4,49%, siendo la mayor registrada en España en ese periodo.

En relación a la edad de los habitantes de los diferentes municipios asturianos también es preocupante, ya que solo el 14,65% de la población es menor de 20 años, y el 25,25% es mayor de 65, con lo que, como se ha dicho al principio, su población es la que menos residentes jóvenes y la que más habitantes mayores tiene de toda España. Además, en dos municipios asturianos no hay ningún niño de menos de 4 años.

Haciendo un análisis de la situación en la que se encuentra Asturias en referencia a la despoblación encontramos un factor principal que provoca este perjudicial fenómeno, que es la deslocalización y privatización de la industria y el sector primario (que es la fuente original de toda riqueza) con sus devastadoras consecuencias.

Por una parte, en cuanto a la deslocalización y privatización de la industria asturiana, se observa claramente como las empresas privadas buscan nuevas localizaciones para sus instalaciones debido al abaratamiento de los costes en otros países, dejando sin opciones a los trabajadores que, ante un traslado de una empresa, tienen que afrontar injustos despidos, mientras que las multinacionales campan a sus anchas sin ningún tipo de responsabilidad ejerciendo el poder del capital (un ejemplo claro es el caso del ERE ejecutado por la multinacional Vesuvius en las dos plantas que poseía en Asturias). Esto ocasiona que las nuevas generaciones tengan que trasladarse a otras comunidades autónomas o incluso a otros países con el fin de poder encontrar un trabajo. Para poder solucionar este problema solo hay una vía, se tiene que apostar por la nacionalización de la industria, garantizando así a los actuales y futuros trabajadores unas condiciones dignas sin que grandes empresarios puedan destruir el gran potencial industrial que posee Asturias.

Por otra parte, en cuanto a la deslocalización y privatización del sector primario, se ve como es la principal causa de la despoblación de los núcleos de población rural asturiana, ya que estos están sostenidos por la ganadería y la agricultura en gran parte. Debido a la privatización de la tierra repartida en pequeños propietarios que predomina en Asturias y al traslado de grandes plantaciones y granjas a países tercermundistas (donde la verdadera esclavitud del empresario sobre los trabajadores e incluso niños se da sin existir ninguna legalidad que juzgue tan graves crímenes), se tiene como consecuencia que los pequeños propietarios no puedan competir con los bajos precios que las empresas consiguen al basar su producción en la explotación de trabajadores en países subdesarrollados, destrozando toda la agricultura y ganadería de la región.


La nacionalización de la tierra es la única solución a este problema, ya que haría que el avance tecnológico del sector primario se desarrollase mucho más rápido, debido a que los pequeños terratenientes, al poseer un poder adquisitivo mucho más pequeño del que se dispondría si la tierra fuese nacionalizada, son incapaces de invertir en avances tecnológicos por sí mismos. Como consecuencia del avance tecnológico, se incrementaría la producción y la eficacia del sector primario asturiano. Además, los intereses pasarían de ser privados (teniendo como consecuencia dichos intereses privados una repugnante competencia con consecuencias nefastas como un crecimiento progresivo de la renta, lo que acarrea nuevas posibilidades a los propietarios de las tierras, que viven de los productores) a buscar el desarrollo de la sociedad incrementando el desarrollo tecnológico.

Así, como consecuencia de la nacionalización de la tierra se conseguiría un fuerte y competitivo sector primario, capaz de garantizar trabajo digno para los actuales y futuros trabajadores, abasteciendo sin ningún tipo de problemas a la región y hacer frente a aquellas multinacionales que, con el propósito de aumentar su capital, destruyen el gran potencial del sector primario asturiano.

Además, al producirse un crecimiento de estos dos pilares económicos (industria y sector primario) se produce un crecimiento en otras actividades económicas y disciplinas, como es por ejemplo el desarrollo de la ciencia y tecnología.

Como conclusión, se puede afirmar que con la nacionalización y la consecuente creación de sistemas de producción sólidos en la industria y el sector primario puede solucionarse el problema de la despoblación, ya que esto hace que la riqueza de Asturias pueda crecer sin dependencia de sectores privados, salvaguardando única y exclusivamente los intereses de los trabajadores y garantizando puestos de trabajo dignos.

Los partidos burgueses por su parte, nos engañan diciendo que quieren fomentar la población rural, desarrollando actividades que poco o nada ayudan a solucionar este problema, como es la organización de una travesía por diferentes concejos asturianos, asegurándonos (y dicho sea de paso, mintiendo a todo el pueblo) que es con la finalidad de luchar contra la despoblación, sin cuestionar por un momento que este problema es mucho más profundo y que su base reside en la propia organización económica capitalista, siendo su única solución romper con dicho sistema.

Desde el PCOE proponemos para solucionar el problema de la despoblación rural en Asturias la puesta en marcha de una reforma agraria antilatifundista, consiguiendo la socialización de las tierras y el agrupamiento en cooperativas cuyos productos pertenecerán a toda la sociedad, poniendo también a disposición del campo las estructuras adecuadas para introducir los avances científicos y tecnológicos. Además, el transporte y la comercialización de los productos no supondrían costes añadidos a la economía de los nuevos campesinos. Estos cambios se procederán de igual forma con los pequeños agricultores ya existentes.

Además, tendrá también un carácter antimonopolista, ya que los grandes monopolios que controlan el sector primario son la razón por la que los pequeños campesinos actuales se ven abocados a la ruina, sin poder afrontar los gastos que son superiores a los ingresos.

Por otra parte, la pertenencia a la UE significa el sometimiento a los intereses supremos del imperialismo europeo que controla, gestiona, dirige la política y la economía de los países socios buscando su propio beneficio. Dicho de otro modo, la UE impide la racionalización y la planificación democrática según los deseos y necesidades del pueblo trabajador. Por eso para poder llevar a cabo la reforma agraria es necesaria la salida de la Unión Europea.

Por último, con el fin de solventar los problemas y luchar contra las amenazas capitalistas tan evidentes en el ámbito rural asturiano, desde el PCOE llamamos a la organización de los agricultores, ganaderos y trabajadores del medio rural en el Frente Único del Pueblo (FUP), con el fin de defender los intereses de la clase trabajadora fundamentándose en la unión. De esta forma, será eficaz la lucha por la puesta en marcha de la reforma agraria, así como todos los aspectos que lleven al derrocamiento del actual sistema capitalista.

 

 

¡Por un futuro digno para Asturias!
¡Por la soberanía económica asturiana!


PCOE en Asturias
Vigo
 
Desde o triunfo do socialfascista PSdeG en Vigo en xuño do ano 2007, Abel Caballero preocupouse por seguir unha estratexia política que nos fai facilmente lembrar a política que os patricios (a clase privilexiada e explotadora na antiga Roma) aplicaban no seu momento coa clase plebea; Panem et circenses, pan e circo, co fin de perpetuarse no concello e de mitigar a conciencia do pobo traballador vigués.

En primeiro lugar, destacamos un clásico dos gobernos locais como é a adxudicación de faraónicas obras públicas a empresas privadas. Non grato é lembrar a gran oposición veciñal e politica que se organizou polo ano 2015 coa construción dunha rotonda que custou preto dun millon de euros aos contribuíntes e menos aínda lembrar os tamén case dous millóns e medio de euros que se dedicaron en exclusiva á iluminación mentres que o diñeiro destinado a axudas sociais durante os meses nos que estivo colocado a iluminación (3 meses) non pasou dos 80.000.

Tampouco debemos esquecer a ridícula competición coa iluminación do Nadal de Nova Iorque, gastándose no proceso preto dun millón de euros, nin os festivais e concertos nos que se contratan grandes bandas e artistas, coa finalidade de utilizar os devanditos eventos como reclamo turístico.

Como xa comentamos, estas accións teñen un obxectivo máis aló do lúdico ou o económico. Estas políticas teñen un alto contido ideolóxico dedicado a apartar aos traballadores da liberación das súas cadeas. Que Vigo sexa ademais a cidade de Galicia que máis destaque por ter un alcalde cun sentido do ridículo nulo non é casualidade, debido a que dita localidade é a que maior Produto Interior Bruto de toda a Comunidade Autónoma, o cal implica a necesidade de realizar un maior labor de alienación para as masas.

Como partido revolucionario que é, o PCOE ten a obriga de mostrar a realidade ao pobo, a cal dista de ser algo que festexar como ben nos pode suxerir o bufón de Abel Caballero. O paro segue subindo e os contratos de emprego que se asinan non son máis que lixo temporal que só aparece en etapas nas que a industria do sector terciario necesita de man de obra barata coa que beneficiarse. Como consecuencia disto atopámonos con que un 21% da poboación viven por baixo do limiar da pobreza.

Os desafiuzamentos sucédense e o número de persoas sen fogar prosegue. O albergue municipal, medida de humillación ante quen non ten teito onde durmir, atópase colapsado. Ante isto decenas de persoas organizáronse e montaron unha acampada, na propia praza do Concello, tanto como unha forma de protesta como unha maneira de dar un lugar onde poder durmir a aquela xente que non pode sequera acceder ao propio albergue.

Pola acampada xa pasaron centos de persoas desamparadas, e a administración caudillista de Caballero pasou de ignorar aos senteito a mesmo mover a acampada a unha esquina da praza do concello e rodeala por un valo coma se dunha zona de perigo ou detención se tratase. A administración demostra con este exemplo a súa natureza fascista. Neste contexto a oposición política está constituída por dous partidos: por unha banda o PP, que tan só critica as decisións e políticas que o caciquismo toma e adopta e polo outro lado, En Marea, socialdemocracia que só propón melloras irrealizables dentro dos marcos do sistema capitalista.

Todo iso móstranos máis claramente a necesidade dun movemento obreiro que aglutine aos distintos traballadores da sociedade e que aspire a enviar a todos e cada un dos parasitos que viven do noso traballo ao vertedoiro da historia. A defensa da Fronte Única do Pobo como máximo expoñente da organización proletaria e das súas clases amigas para que dunha vez por todas póidaselles respectar.

 

Abaixo o oportunismo!
Pola Fronte Única do Pobo!
Polo socialismo!


PCOE en Vigo


Vigo, exponente del caciquismo gallego

 

Desde el triunfo del socialfascista PSdeG en Vigo en junio del año 2007, Abel Caballero se ha preocupado por seguir una estrategia política que nos hace fácilmente recordar la política que los patricios (la clase privilegiada y explotadora en la antigua Roma) aplicaban en su momento con la clase plebeya; Panem et circenses, pan y circo, con el fin de perpetuarse en el ayuntamiento y de mitigar la conciencia del pueblo trabajador vigués.

En primer lugar, destacamos un clásico de los gobiernos locales, como es la adjudicación de faraónicas obras públicas a empresas privadas. No es grato recordar la gran oposición vecinal y política que se organizó por el año 2015 con la construcción de una rotonda que costó cerca de un millón de euros a los contribuyentes y menos aún recordar los también casi dos millones y medio de euros que se dedicaron en exclusiva al alumbrado mientras que el dinero destinado a ayudas sociales durante los meses en los que estuvo colocado la iluminación (3 meses) no pasó de los 80.000.

Tampoco debemos olvidar la ridícula competición con el alumbrado navideño de Nueva York, gastándose en el proceso cerca de un millón de euros, ni los festivales y conciertos en los que se contratan grandes bandas y artistas, con la finalidad de utilizar dichos eventos como reclamo turístico.

Como ya comentamos, estas acciones tienen un objetivo más allá del lúdico o el económico. Estas políticas tienen un alto contenido ideológico dedicado a apartar a los trabajadores de la liberación de sus cadenas. Que Vigo sea además la ciudad de Galicia que más destaque por tener un alcalde con sentido del ridículo nulo no es casualidad, puesto que dicha localidad es la de mayor Producto Interior Bruto de toda la Comunidad Autónoma, lo cual implica la necesidad de realizar una mayor labor de alienación de cara a las masas.

Como partido revolucionario que es, el PCOE tiene la obligación de mostrar la realidad al pueblo, la cual dista de ser algo que festejar como bien nos puede sugerir el bufón de Abel Caballero. El paro sigue subiendo y los contratos de empleo que se suscriben no son más que basura temporal que solo aparece en etapas en las que la industria del sector terciario necesita de mano de obra barata con la que beneficiarse. Como consecuencia de esto nos encontramos con que un 21% de la población vive por debajo del umbral de la pobreza.

Los desahucios se suceden y el número de personas sin hogar prosigue. El albergue municipal, medida de humillación ante quien no tiene techo donde dormir, se encuentra colapsado. Ante esto decenas de personas se organizaron y montaron una acampada, en la propia plaza del Ayuntamiento, tanto como una forma de protesta como una manera de dar un lugar donde poder dormir a aquella gente que no puede siquiera acceder al propio albergue.

Por la acampada ya han pasado cientos de personas desamparadas, y la administración caudillista de Caballero pasó de ignorar a los sintecho a incluso mover la acampada a una esquina de la plaza del ayuntamiento y rodearla por una valla como si de una zona de peligro o detención se tratase. La administración demuestra con este ejemplo su naturaleza fascista.

En este contexto la oposición política está constituida por dos partidos: por un lado, el PP, que tan sólo critica las decisiones y políticas que el caciquismo toma y adopta y por el otro lado, En Marea, socialdemocracia que solo propone mejoras irrealizables dentro de los marcos del sistema capitalista.

Todo ello nos muestra más claramente la necesidad de un movimiento obrero que aglutine a los distintos trabajadores de la sociedad y que aspire a enviar a todos y cada uno de los parásitos que viven de nuestro trabajo al basurero de la historia. La defensa del Frente Único del Pueblo como máximo exponente de la organización proletaria y de sus clases amigas para que de una vez por todas se les pueda respetar.

 

¡Abajo el oportunismo!
¡Por el Frente Único del Pueblo!
¡Por el socialismo!


PCOE en Vigo
Malcolm
 
El Estado fascista español está desplegando gran parte de sus armas para combatir al pueblo catalán ante su legítima reclamación de derechos y libertades, y se prepara para aumentar el grado de represión cuando sea necesario. Pero en esta escalada de violencia por parte de las fuerzas represivas del estado, los medios de comunicación siervos del capital están jugando un papel fundamental, blanqueando la actuación de policía y mossos, así como la presencia de grupos fascistas y tratando de criminalizar cualquier actuación por parte de los manifestantes en defensa de su integridad ante los desmedidos ataques que están recibiendo.

Ningún gran medio nacional se está haciendo eco de las decenas de agresiones injustificadas por parte de las fuerzas represivas que se están produciendo, no solo en Catalunya, sino en cualquier ciudad en la que el pueblo haya salido a la calle a mostrar solidaridad con el pueblo catalán. Tan solo en este hilo de Twitter se han recogido más de una veintena de vídeos y testimonios de agresiones a manifestantes, periodistas y personas que sin participar en la manifestación se encontraron de repente recibiendo porrazos por parte de policías o mossos.




Evidentemente, todas estas agresiones desmedidas y toda la violencia ejercida contra el pueblo, tienen la aprobación del gobierno y son justificadas por la mayoría del parlamento, porque en Catalunya está en juego la sacrosanta unidad de España, uno de los principios del franquismo consagrado en una constitución fascista y contraria a los intereses del pueblo, y que es defendida con uñas y dientes por todos los parlamentarios, tanto los de “izquierda” como los de “derecha”. Desde el fascismo más reaccionario de VOX, Cs y PP, pasando por el socialfascismo del PSOE, y acabando por el oportunismo socialdemócrata de Unidas Podemos-Más País, todos son grandes defensores de una constitución que PP y PSOE no dudaron en modificar para priorizar el pago de la deuda externa antes que cualquier otro gasto por parte del estado, pero que ahora enarbolan contra el derecho a decidir del pueblo catalán.

Pero el estado no se limita a ejercer la fuerza y la violencia desde todas sus instituciones, sino que también usa sus medios de comunicación para justificar su actuación y criminalizar a su enemigo, el pueblo, no dudando en blanquear a fascistas, que son nombrados en diferentes medios como “partidarios de la unidad de España”, “constitucionalistas” o “grupo portando banderas de España”.




El papel que estos juegan ante la escalada de violencia por parte del estado es fundamental, porque perder la credibilidad total del pueblo podría suponer que la rebeldía de las clases populares de Catalunya se extendiera a otras regiones, que también son machacadas y oprimidas cada día por un capitalismo putrefacto que se siente acorralado y no duda en ejercer toda su fuerza contra el pueblo.

Ante el auge cada día más evidente del fascismo, tanto dentro de las instituciones como en las calles, donde grupos fascistas muestran con total impunidad su odio de clase, es urgente la unidad de todas las clases populares en un Frente Único del Pueblo, que una todas las luchas de la clase trabajadora en una sola lucha contra el capitalismo, origen del fascismo y de todos nuestros males y nuestra miseria, y que permita erigir una organización popular que sirva de contrapoder, construyendo nuestros propios medios de comunicación y nuestros propios órganos de poder, avanzando en la superación de este sistema hacia la implantación del socialismo como fase primaria del comunismo.

 

¡Ante la manipulación de los medios, organízate en el Frente Único del Pueblo!
¡Por la construcción del socialismo!


Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)
Bandera
Per la independència de totes les treballadores i treballadors de l’estat.

Divendres passat 18 d’octubre es va celebrar una vaga general pels drets i les llibertats, en les quals van confluir manifestants arribats de totes les parts de Catalunya per a protestar a Barcelona contra la sentència als presos polítics involucrats en el procés independentista. Des de ben d’hora la vaga va començar amb tancaments de carreteres, amb piquets en universitats i la majoria de petites i mitjanes empreses van baixar les persianes (la vaga més seguida de la història segons PIMEComerç), constatant un seguiment superior al del passat 3 d’Octubre del 2017, després del brutal 1 d’Octubre amb la seva coneguda massacre per part dels cossos repressius de l’estat.

En el moment actual, on les forces polítiques de la burgesia catalana que sostenen l’actual Govern de Catalunya no aporten una sortida a la situació produïda després de la sentència, tot i que el ple del Parlament havia d’haver servit per donar una resposta enfront l’agressió en forma de sentència perpetrada per l’Estat mitjançant la seva judicatura, com a conseqüència de les seves pròpies contradiccions, les quals s’exacerben; de tal manera que s’està produint una radicalització en la lluita del poble, que veu d’una banda que els blocs imperialistes no reconeixen internacionalment a Catalunya, tal com havien advertit els dirigents d’ERC i JxCat, i d’altra banda, comproven com la revolució dels somriures, la via pacífica de lluita, ha portat els seus dirigents a dècades de presó i comproven en carn pròpia com no només l’Estat reprimeix d’una manera més ferotge, incrementant la seva violència contra el poble al qual ha restringit drets i llibertats, sinó que comprova com feixistes i Estat són la mateixa cosa.

La mateixa burgesia catalana ha demostrat que el dret a l’autodeterminació, en la fase actual d’imperialisme, és una quimera doncs amb la seva praxi acredita que l’exercici d’aquest dret d’autodeterminació depèn del reconeixement d’altres potències imperialistes i no de la determinació de la pròpia nació.

Els fets estan acreditant que l’Estat feixista, incapaç de resoldre la qüestió nacional, únicament es pot donar suport a la repressió a fi de mantenir una de les premisses del franquisme: la Unitat d’Espanya. És per això que els feixistes estan campant al seu aire amb la protecció dels diferents cossos repressius de l’Estat.

Les contradiccions de la burgesia catalana que fan que perdi protagonisme, d’una banda, i el feixisme de l’Estat espanyol de l’altra, fan que la lluita entre Espanya i Catalunya vagi transformant-se en una lluita de classes més franca, més oberta, entre feixistes ( constitucionalistes o espanyolistes) i antifeixistes. I és que, en la fase actual de capitalisme monopolista d’Estat, únicament la lluita pel socialisme i la seva consecució és l’única via per al reconeixement dels drets nacionals de Catalunya i altres nacions oprimides.

Els treballadors asturians, madrilenys, andalusos, bascos, valencians i de la resta de l’estat espanyol han traslladat innombrables mostres de solidaritat cap al poble català i de rebuig davant d’una sentència criminal que no només trepitja els drets democràtics del poble català, sinó que implica un retrocés per a tots els treballadors de l’estat espanyol, on qualsevol mobilització, qualsevol conflicte laboral, pot ser considerat sedició mostrant l’essència reaccionària de l’estat, que també s’ha retratat com a tal reprimint a tots els treballadors de la resta de l’estat a l’una que custodien i són laxos amb els feixistes en les seves caceres.

Des del Partit Comunista Obrer de Catalunya fem una crida perquè es continuï expandint la lluita en contra de l’estat feixista per tot el territori i perquè les classes treballadores vagin a les seves assemblees de barri per a organitzar-se i decidir d’una vegada per sempre el seu futur, ja que des de les institucions burgeses només se’ns silencia.

També apel·lem al poble de Catalunya perquè continuï defensant tan exemplarment els seus drets i la seva llibertat així com perquè nodreixi als CDR’s amb la seva participació. Ens solidaritzem amb les víctimes de la repressió, amb un balanç de 579 ferits, quatre joves als quals se’ls va amputar un ull, una persona a la qual se li va amputar un 40% de massa testicular i a totes les persones detingudes (manifestants o periodistes) amenaçats amb sis anys de presó pel Ministre de l’Interior del Gobierno d’Espanya, Fernando Grande-Marlaska, a qui exigim la seva immediata dimissió.

Fora el feixisme!
Tot el poder per a les classes populars organitzades!


Barcelona, 20 d’ octubre de 2019

Comitè Nacional del Partit Comunista Obrer de Catalunya (P.C.O.C.)


Solo el pueblo trabajador nos salvará del fascismo

Por la independencia de todas las trabajadoras y trabajadores del estado.

El pasado viernes 18 de octubre se celebró una huelga general por los derechos y las libertades, en las que confluyeron manifestantes llegados de todas las partes de Catalunya para protestar en Barcelona contra la sentencia a los presos políticos involucrados en el proceso de independencia. Desde bien temprano la huelga empezó con cierres de carreteras, con piquetes en universidades y la mayoría de pequeñas y medianas empresas bajaron las persianas (la huelga más seguida de la historia según PIMEComerç), constatando un seguimiento superior al del pasado 3 de octubre, después del brutal 1 de octubre de 2017 con su conocida masacre por parte de los cuerpos represivos del estado.

En el momento actual, donde las fuerzas políticas de la burguesía catalana que sostienen el actual Govern de Catalunya no aportan una salida a la situación producida tras la sentencia, a pesar que el pleno del Parlament debía haber servido para dar una respuesta a la agresión en forma de sentencia perpetrada por el Estado a través de su judicatura, como consecuencia de sus propias contradicciones, las cuales se exacerban; de tal modo que se está produciendo una radicalización en la lucha del pueblo, que ve por un lado que los bloques imperialistas no reconocen internacionalmente a Cataluña, tal y como habían advertido los dirigentes de ERC y JxCat, y por otro lado, comprueban como la revolució dels somriures, la vía pacífica de lucha, ha llevado a sus dirigentes a décadas de prisión y comprueban en sus carnes cómo no sólo el Estado reprime de una manera más feroz, incrementando su violencia contra el pueblo al que ha restringido derechos y libertades, sino que comprueba cómo fascistas y Estado son la misma cosa.

La propia burguesía catalana ha demostrado que el derecho a la autodeterminación, en la fase actual de imperialismo, es una quimera pues con su praxis acredita que el ejercicio de dicho derecho de autodeterminación depende del reconocimiento de otras potencias imperialistas y no de la determinación de la propia nación.

Los hechos están acreditando que el Estado fascista, incapaz de resolver la cuestión nacional, únicamente se puede apoyar en la represión al objeto de mantener una de las premisas del franquismo: la Unidad de España. Es por ello que los fascistas están campando a sus anchas con la protección de los distintos cuerpos represivos del Estado.

Las contradicciones de la burguesía catalana que hacen que pierda protagonismo, por un lado, y el fascismo del Estado español por el otro, hacen que la lucha entre España y Cataluña vaya transformándose en una lucha de clases más franca, más abierta, entre fascistas (constitucionalistas o españolistas) y antifascistas. Y es que, en la fase actual de capitalismo monopolista de Estado, únicamente la lucha por el socialismo y su consecución es la única vía para el reconocimiento de los derechos nacionales de Cataluña y demás naciones oprimidas.

Los trabajadores asturianos, madrileños, andaluces, vascos, valencianos y del resto del estado español han trasladado innumerables muestras de solidaridad hacia el pueblo catalán y de rechazo ante una sentencia criminal que no sólo pisotea los derechos democráticos del pueblo catalán, sino que implica un retroceso para todos los trabajadores del estado español, donde cualquier movilización, cualquier conflicto laboral, puede ser considerado sedición mostrando la esencia reaccionaria del Estado, que también se ha retratado como tal reprimiendo a todos los trabajadores del resto del estado a la par que custodian y son laxos con los fascistas en sus cacerías.

Desde el Partit Comunista Obrer de Catalunya hacemos un llamamiento para que se siga expandiendo la lucha en contra del estado fascista por todo el territorio y para que las clases trabajadoras acudan a sus asambleas de barrio para organizarse y decidir de una vez por todas su futuro, ya que desde las instituciones burguesas solo se nos silencia.

También apelamos al pueblo de Catalunya para que siga defendiendo tan ejemplarmente sus derechos y su libertad, así como para que nutra a los CDR’s, con su participación. Nos solidarizamos con las víctimas de la represión, con un balance de 579 heridos, cuatro jóvenes a los que se les amputó un ojo, una persona a la que se le amputó un 40% de masa testicular y a todas las personas detenidas (manifestantes o periodistas) amenazados con seis años de cárcel por el Ministro del Interior del gobierno de España, Fernando Grande-Marlaska, al cual exigimos su inmediata dimisión.

¡Abajo el fascismo!
¡Todo el poder para las clases populares organizadas!


Barcelona, 20 de octubre de 2019

Comitè Nacional del Partit Comunista Obrer de Catalunya (P.C.O.C.)
Valencia
 
Ayer, en València, tuvo lugar una concentración en apoyo al pueblo de Catalunya, contra la represión y contra la sentencia del Procés. La concentración tuvo lugar en la Plaza de Pinazos, a las 18:30. Justo unos días antes, España 2000 hacía un llamamiento a “defender la unidad de España” en el mismo lugar exacto a las 18:00.

Llegadas las 18:30 llegamos a la concentración donde en primer lugar la Policía Nacional nos requisó los palos donde iban colocadas las banderas del Partido, ante lo cual, retiramos las banderas de los palos y la Policía nos requisó los palos con la excusa de “ser posibles armas en caso de enfrentamiento” pese a que no se requisaron a otros colectivos o personas. Una vez dentro, los fascistas, unos 150, entonaron cánticos como “Puigdemont a prisión” y similares. La concentración transcurrió con normalidad, con los dos grupos enfrentados en cánticos y el cordón policial de por medio.

Llegadas las 20:00 horas la Policía empieza a dar más espacio al grupúsculo fascista mientras empieza a presionar y empujar a los antifascistas. Hay forcejeo y un miembro de la Policía Nacional informa de que disuelven la concentración y el que se quede será “bajo identificación y sanción”, ante lo cual varios manifestantes se marchan, pero sin llegar a irse. Poco después marchan de la manifestación dos bloques, uno hacia el barrio de Benimaclet y otro hacia València centro, hacia Sant Agustí, en el que nos encontrábamos nosotros.

La manifestación recorre la Calle Colón y la calle Xàtiva. En la esquina de Xàtiva con Sant Agustí, sobre las 20:45, la Policía Nacional empieza a empujar a los manifestantes hacia el lateral derecho, chocando con una entrada de parking. Llegados a esta entrada de parking, la Policía decide agredir a los manifestantes y empujarlos contra la valla del mismo, momento en el que los manifestantes, acorralados entre el muro y la Policía intentan zafarse, ante lo que la Policía responde con porrazos indiscriminados, patadas, puñetazos…

Llegado este momento, la Policía Nacional, intentando retener a uno de los manifestantes termina haciendo que este caiga rampa abajo, momento en el cual aprovecharon 3 de ellos para reducirlo y propinarle una patada una vez ya estaba inmovilizado mientras uno de ellos lo sujetaba. Ante esto, los manifestantes increparon a la Policía y reclamaron que lo soltaran, ante lo cual la Policía Nacional respondió con una carga que dispersó la manifestación.


Mientras esto sucedía, los fascistas continuaban tranquilamente su concentración sin ningún tipo de molestia ni problema, mostrando a quien da su favor el Estado. Ante esto, la izquierda del sistema, Compromís y Podem, se mantienen callados, pendientes de la cita electoral del próximo 10-N.

Una vez más el Estado demuestra que la represión es la respuesta no solo a quien pretende ejercer el derecho a la autodeterminación, si no contra todo aquel que se atreva a solidarizarse y cuestionar el fascismo imperante.

Por estos hechos el Comité Provincial del Partido Comunista Obrero Español en València tan solo puede realizar la más enérgica condena hacia la represión del Estado fascista y hacer un llamamiento a trabajadores y estudiantes a unir fuerzas para combatir esta represión.

¡Trabajador! ¡Estudiante! Únete al Frente Único del Pueblo, tan solo el socialismo puede librarnos de este cáncer que es el fascismo y la represión.

¡NI UN PASO ATRÁS!
¡ORGANÍZATE EN EL FUP PARA COMBATIR EL FASCISMO!
¡MUERTE AL FASCISMO!


Comité Provincial del Partido Comunista Obrero Español en València

 

Vesuvius
 
La multinacional británica Vesuvius registró el pasado 12 de septiembre un ERE que afectaría a sus dos plantas situadas en Asturias con la finalidad de concentrar la producción de refractados en otras factorías europeas. Este hecho afecta a un total de 128 trabajadores (111 pertenecientes a la planta de Langreo y 17 de la planta de Miranda de Ebro) que se encuentran en constante lucha y movilización, haciendo todo lo posible por mantener sus puestos de trabajo.

Esta situación no es nueva, ya en 2009 la compañía trató de parar la actividad de las plantas asturianas basando su decisión en la crisis del acero, sin embargo, dicha justificación carecía de sentido, ya que en los últimos años los beneficios habían sido elevados. La verdadera razón para llevar a cabo el cese de actividad de las plantas era el ahorro que suponía trasladar la actividad a Europa del Este, provocando una deslocalización y un despido de toda la plantilla.


En la actualidad, las amenazas de cierre por parte de la multinacional aparecen de nuevo y como consecuencia, los trabajadores se han vuelto a movilizar estos últimos meses en defensa de sus puestos de trabajo, consiguiendo que la fecha de ejecución del ERE se aplace del 12 de septiembre al 18 de octubre. Sin embargo, pese a estos avances, la situación sigue siendo crítica para los 128 trabajadores afectados, teniendo que verse obligados a realizar tres de ellos un encierro en la catedral de Oviedo declarándose en huelga de hambre indefinida el 14 de octubre, poniendo en peligro sus propias vidas ante la falta de alternativas dignas para el futuro, debido a que el ERE tarde o temprano se llevará a cabo.

Un día después, 15 de octubre, los trabajadores del Vesuvius han aceptado la última propuesta para el cese de la actividad industrial de la empresa, llegando a un acuerdo para que los despidos previstos en el ERE se efectúen el día 31 de octubre y que las condiciones del despido se mejoren, así, 19 trabajadores continuarán en la empresa con la actividad comercial, los mayores de 58 años se prejubilarán y el resto se irán al paro con una indemnización muy mejorada cercana a la recibida por un despido improcedente, además, incorpora un compromiso de puesta en marcha de un plan de industrialización mediante una mesa técnica compuesta por el Principado, la empresa, los sindicatos, y el Ministerio que permitiría a los despedidos volver a trabajar en un plazo de tiempo razonable. Los trabajadores han expresado que no es una opción satisfactoria, pero que habiendo exprimido todas las herramientas legales disponibles, es la mejor opción para sus intereses a día de hoy. Como resultado, la huelga de hambre se ha cancelado la noche de ese mismo día, no obstante, la lucha continua y el encierro de los tres obreros en la catedral seguirá vigente hasta que esa mesa no quede conformada y se pongan en marcha las primeras reuniones sobre industrialización, además exigen que todas las manifestaciones de apoyo a la industria y los trabajadores que se pusieron de manifiesto por parte de la propia empresa y las administraciones durante el último mes se concreten y se materialicen.

Este caso es un claro ejemplo de que los partidos burgueses y sindicatos como CCOO, esclavos del capital, no son capaces de solucionar los problemas de la clase trabajadora, siendo los mismos trabajadores los que tienen que llegar a arriesgar hasta su propia vida con el fin de mejorar sus condiciones actuales. También se observa como la legalidad vigente no protege en absoluto a los intereses de la clase obrera, ya que la solución conseguida agotando la vía legislativa no da ningún tipo de seguridad a los trabajadores sobre sus futuras condiciones de vida, mostrando una gran incertidumbre en los acuerdos alcanzados.

La familia real y el arzobispo por su parte, ante la celebración de los premios princesa de Asturias, ven en este caso una oportunidad para hacer un pequeño blanqueo de su imagen, apoyando simbólicamente a la reivindicación utilizando los trabajadores para su uso y disfrute personal sin ayudar verdaderamente a mejorar las precarias condiciones que viven los trabajadores, lo que representa una grave falta de respeto hacia toda la clase trabajadora.

Desde el PCOE llamamos a solidarizarse, apoyar y participar en las movilizaciones de los 128 trabajadores afectados, que representan una lucha por la dignidad de la clase trabajadora asturiana mientras se observa como toda la industria asturiana está siendo destruida víctima de la deslocalización sin que los partidos pertenecientes al sistema burgués hagan nada por evitarlo, aplastando a un gran número de familias obreras y destruyendo el futuro de toda una comunidad autónoma.

¡Por unas condiciones dignas para la clase trabajadora!
¡No al cierre de Vesuvius!
¡Viva la lucha de la clase obrera!
¡Por un futuro digno para los jóvenes asturianos!


PCOE en Asturias