Sábado, 22 Febrero 2020
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SITEL
 
La empresa multinacional norteamericana SITEL, amparándose en las criminales leyes por las que el Estado les confiere a los empresarios la prerrogativa de despedir colectivamente sin más justificación que la de su voracidad criminal, ha puesto encima de la mesa el despido de 312 trabajadores de su centro de Sevilla y de 10 trabajadores de su centro de Barcelona.

Como no puede ser de otra manera, los trabajadores elegidos por la empresa para ser despedidos son aquéllos que tienen una mayor antigüedad y, por tanto, han consolidado unas condiciones de trabajo superiores que las de los trabajadores que ahora se incorporan al mundo del trabajo.

Y es que los ERE no son más que un instrumento que el Estado de los capitalistas pone en las manos de los empresarios para que estos puedan depurar sus plantillas al objeto de tirar por tierra las condiciones económicas y laborales de la clase trabajadora, como fórmula para incrementar el expolio de los trabajadores apropiándose de más plusvalía generada por estos, a la par que las condiciones de vida de la clase obrera se depauperan cada día más. Eso es lo que puede ofertar el capitalismo y su Estado a los trabajadores.

Hace breves fechas conocimos en la sentencia de los EREs cómo en Andalucía, la propia Junta de Andalucía apoyándose en sus títeres sindicales dilapidaba el dinero público de los andaluces comprando la mal llamada paz social, que en realidad no es otra cosa que saciar las pretensiones de los empresarios con dineros públicos mientras se destruían centenares de miles de puestos de trabajo.

Los “demócratas”, los “constitucionalistas”, los firmes defensores de la “transición”, los “republicanos bien representados por el Borbón”, los de boquillas denominados “progresistas y de izquierda”, que en realidad ponen los dineros públicos al servicio de los intereses de los empresarios, de sindicatos corrompidos hasta el tuétano, nos están demostrando día a día a los trabajadores que son fieles discípulos de Franco y que, por tanto, debemos seguir sometidos a los privilegios de la burguesía, a su criminal dictadura, y a seguir estando bajo el látigo del patrón y del terrateniente. Resulta que mientras la corrupción emana de las instituciones públicas, porque ellas son parte de la superestructura que eleva el sistema capitalista y éste es la corrupción, y riegan con centenares de millones de euros en ayudas y subvenciones a los parásitos empresarios, al pueblo trabajador, al que le han arrebatado sus puestos de trabajo y al que le han arrebatado sus tierras y sus recursos, nos acusan de que abusamos del sistema de salud o no queremos trabajar sino vivir del cuento cobrando subsidios. Eso, vivir del cuento, de la miseria del pueblo, prebendas para los ricos como son los EREs y la PAC en el campo, es lo que lleva haciendo la burguesía, los empresarios y los terratenientes desde hace décadas con el apoyo y la adhesión inquebrantable de sindicatos corrompidos como CCOO y UGT y de la falsa izquierda, tan capitalista y tan defensora del Estado fascista, como PODEMOS/IU/PCE o el PSOE, el partido del GAL, de FILESA y de los ERES.

Esta podredumbre general también acontece en el caso particular de SITEL, donde CCOO y UGT, junto con el sindicato corporativista CSIF, se pliegan al ERE y de manera vergonzosa plantean el 3 de diciembre en la mesa de negociación del ERE una propuesta para que la empresa abone como indemnización el 90% de lo correspondiente al despido improcedente y, posteriormente, se lanzan a hacer una consulta a los 312 afectados, a los que ya de por sí aíslan con respecto del resto de la plantilla, preguntándoles por cuál debe ser la indemnización cuando ellos ya han entregado una propuesta a SITEL. Por otro lado, la CGT en SITEL también se doblega al ERE, poniendo un precio más alto, indemnización de 45 días por año trabajado sin límite de mensualidades, al despido de los trabajadores.

El único sindicato que tiene una postura consecuente es la Alternativa Sindical de Trabajadores (AST), que rechaza el ERE y exige el mantenimiento de los puestos de trabajo. Por ello, hacemos un llamamiento a los trabajadores de SITEL a que apoyen al sindicato AST y apoyen la huelga de cuatro días que han convocado contra el ERE y que fuercen a la representación sindical a no aceptar el mismo.

Hacemos un llamamiento a los trabajadores de SITEL a fortalecer el sindicato AST, pues fortalecer dicho sindicato es fortalecer el sindicalismo de clase y a su máximo representante a nivel mundial, la Federación Sindical Mundial (FSM), instrumento necesario para combatir sindicalmente a las empresas y el sistema capitalista. Asimismo, hacemos un llamamiento a los representantes unitarios y sindicales de los trabajadores a unirse conformando la Asamblea de Comités Delegados y Trabajadores para unir las luchas de sus centros de trabajo en una única lucha de clases contra el sistema capitalista, y les llamamos a que participen en la Asamblea de delegados convocada para el próximo 19 de diciembre a las 11:30 horas en el Centro Cívico Tejar del Mellizo.

Los trabajadores deben romper con aquéllos que les traicionan, con los agentes que la patronal inocula en el seno del movimiento obrero para fraccionarlo, romperlo, engañarlo y llevarlo a claudicar ante la burguesía. Sin los traidores, sin los oportunistas, sin los que venden los puestos de trabajo la burguesía sería incapaz de imponerse a los trabajadores.

Mientras los trabajadores no nos unamos y nos organicemos como clase, mientras no nos unamos todos los sectores que componemos la clase obrera conformando un Frente Único del Pueblo y unamos en él todas las luchas parciales convirtiéndolas en una única lucha de clase contra el capitalismo y su Estado, mientras no veamos en el capitalismo y su Estado burgués la raíz de todos los problemas que afectan a la clase obrera, los trabajadores no avanzaremos. Y el motor de la clase obrera, el motor de ese Frente Único del Pueblo, está en la masa que trabaja, pues es la que tiene la capacidad de castigar con más fuerza a la burguesía parando la producción. La única salida que tiene la clase obrera es acabar con el capitalismo, es hacerse con la propiedad de las empresas, doblegando a la clase de los empresarios, de los capitalistas, de los parásitos, e imponiendo el socialismo, de tal modo que en manos de la clase obrera, que es la inmensa mayoría del pueblo, estén la propiedad de todas las empresas, de toda la tierra, en definitiva, de todos los medios de producción del país.

 

¡NO AL ERE EN SITEL!
¡FORTALECE EL SINDICALISMO DE CLASE, FORTALECE A LOS SINDICATOS DE LA FSM!
¡POR LA CONSTRUCCIÓN DEL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO!
¡SOCIALISMO O BARBARIE!


Sevilla, 8 de diciembre de 2019

Comité Provincial de Sevilla del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)
PSOEA
 
En España los casos de corrupción desvelados e investigados hasta ahora suponen un coste de unos 124 mil millones de euros. Para poner esa cifra en contexto, el presupuesto de sanidad es de unos 4 mil millones y el de Educación unos 2 mil millones de euros.

Según la Memoria de la Fiscalía General del Estado, la Fiscalía Especial contra la Corrupción y la Criminalidad Organizada actuó en un total de 678 procesos durante 2018:


Aunque los medios de comunicación del régimen tratan de poner cerco a la herida, la realidad es que el cuerpo entero del régimen capitalista está putrefacto y en descomposición. Conforme se tira del hilo, unos casos de corrupción llevan a otros y abarcan a todas las instituciones y ámbitos geográficos del Estado español.

A la jueza Mercedes Alaya, que se ocupó de la causa de los EREs durante años, la apartaron para que no fuera más allá de Andalucía y el PSOE, pues como ella misma relató en una reciente entrevista concedida a ABC “tanto los vocales del PP como los del PSOE en el CGPJ votaron unánimemente, con el informe favorable del TSJA, para que yo no siguiera con la investigación de dichos procedimientos […] La causa real … fue, desde mi punto de vista, el miedo que había a que siguiera investigando el caso de los cursos de formación porque habíamos visto ya cosas asombrosas.[…] durante años se concedieron nuevas subvenciones para cursos de formación a cientos de empresas sin haber acreditado previamente los gastos de las subvenciones recibidas el año anterior».

En el caso de los EREs nos encontramos ante una muestra de cómo las instituciones burguesas acuden al rescate de las empresas para que incluso los despidos, subidas salariales y reestructuraciones les salgan gratis, saltándose si hace falta sus propias normas y controles. El ex interventor general de la Junta Manuel Gómez emitió hasta quince informes entre 2003 y 2009, en los que advertía de las deficiencias del sistema para abonar las ayudas, haciendo caso omiso el gobierno socialista de la Junta de Andalucía.

Como se concluye en la sentencia Nº 490/2019 de la Audiencia Provincial de Sevilla, relacionada con la pieza política del caso de los EREs, las ayudas a las empresas, con la necesaria colaboración de las cúpulas sindicales de UGT y CCOO, sirvieron para comprar la “paz social” ante una nueva cresta de la crisis capitalista en los años 90 que preveía despidos masivos y cierres de empresas:

“HECHOS PROBADOS […] CUARTO.- Cronología de los hechos. 1.- Hay que partir de la situación social por la que atravesaba la comunidad autónoma de Andalucía en la década de los 90, cerca ya del año 2000. Con una situación generalizada de fuertes crisis empresariales, que afectaban a una importante cantidad de trabajadores, llegando incluso a suponer el despido de plantillas en su totalidad, y cierres inmediatos de muchas empresas.” (Página 226 de la sentencia)

“Que en Santana Motor, al abandonarlo el grupo japonés, pasa a ser una empresa perteneciente a la Junta de Andalucía en el 100 % de su capital social. En dicha sociedad, dado que los japoneses habían retirado parte de las licencias de la distribución y producción, había que hacer una reestructuración tremenda de personal, había que despedir a 600 personas y también había que reubicar a 400 personas en el Parque de proveedores de la propia Santana. Por ello después de lo ocurrido en Cárnicas Molina, en la Consejería de Trabajo se tenía la preocupación que lo mismo que había ocurrido en Cárnicas Molina se extendiera a Santana Motor. Pero es que también estaba apuntando el tema de Astilleros, la Bahía de Cádiz e incluso la Faja Pirítica de Huelva.[…] ante esta situación […] era una preocupación de la Junta de Andalucía […] el mantenimiento de la “paz social. (Pág. 680)


Entre 2001 y 2011 se ejecutaron en Andalucía 9.461 EREs que afectaron a 120.849 trabajadores, según datos del Ministerio de Empleo y Seguridad Social (Página 291). Todo ello a pesar de que en todos los pactos y acuerdos entre gobierno, patronal y sindicatos de comparsa (CCOO y UGT), “desde el Pacto por el Empleo de 1997, y el IV Acuerdo de Concertación de 1999 […] se establecían compromisos de la Junta Andalucía, tendentes fundamentalmente al mantenimiento del empleo, a evitar el cierre de empresas y mantener, por tanto, intactas en la medida de lo posible, las plantillas.” (Página 226)

Y como también se concluye de manera rotunda y varias veces en la propia sentencia, los principales beneficiarios de las ayudas concedidas por la Junta de Andalucía fueron los empresarios, aunque dichas ayudas se camuflaran de “sociolaborales”:

“7.- Que estas ayudas, en su mayor parte, son ayudas a empresas, queda acreditado adicionalmente por: […] Las declaraciones de los agentes de la Guardia Civil […] del análisis documental y de las declaraciones tomadas, llegaron a la conclusión que el beneficiario real era la empresa, […] que ésta, una vez “adelgazada” su plantilla con fondos públicos, se beneficiaría del mantenimiento de importantes beneficios en el ejercicio de su actividad empresarial, o incluso, a través de la venta de las instalaciones e inmuebles en los que se ubicaba el centro productivo”. (Pág. 323)

“8.- Siendo el efecto buscado de esta tramitación, apariencia de ser considerados como beneficiarios los extrabajadores, para soslayar los problemas que se derivarían de su consideración de ayudas a empresas”. (Pág. 325)

“10.- Que estamos ante ayudas a empresas y no de ayudas a trabajadores, se desprende igualmente de la ficha del programa 31L, para el ejercicio 2010 […] la aplicación presupuestaria utilizada, artículo 47 “A EMPRESAS PRIVADAS”, identifica como destinatario a las empresas.» (Pag. 329)

Entre las beneficiadas podemos encontrar grandes empresas como Hytasal, Santana Motor, FCC, Ferrovial, Boliden, ABB, Cervezas Alhambra, Minas de Río Tinto, o Dhul.

Lo que la justicia burguesa ni el resto de partidos políticos ponen en entredicho no son las ayudas a las empresas, sino el hecho de que no todas las empresas hayan tenido acceso a ellas, y no sólo las seleccionadas a dedo por el gobierno socialista:

“B) En cuanto a las ayudas a empresas en crisis, al no haberse efectuado una convocatoria de estas ayudas […] se han visto privados de su derecho a acceder a estas ayudas, un importante número de empresas en situación de crisis económica (Página 93 de la sentencia)

Aunque la sentencia cifra “el montante global de los créditos […] para ayudas sociolaborales y ayudas a empresas en crisis […], desde el ejercicio presupuestario 2000, al ejercicio presupuestario 2009, a un total de más de 680.000.000 € (Página 290), esto no es más que una mínima parte de lo que los empresarios roban a los trabajadores de manera legal a través de las plusvalías que genera la clase obrera con su trabajo.


La corrupción no son “cuatro o cinco golfos” que roban más de la cuenta, como se nos intenta mostrar desde los medios e instituciones del régimen. Es estructural en el capitalismo, pues es la parte de los beneficios que los capitalistas han de destinar en forma de comisiones para, por un lado, hacerse con contratos públicos con el Estado, comunidades autónomas, diputaciones y ayuntamientos. Y por otro lado, y no menos importante, para comprar a la aristocracia obrera (partidos de la izquierda parlamentaria, sindicatos amarillos) que sirve de muro de contención, mediante la “paz social”, ante una posible revuelta de las clases populares por el empeoramiento de sus condiciones de vida.

Estos son los que nos dicen cómo hemos de vivir los trabajadores

Aquellos que son firmes defensores de la “transición” y la “democracia”, que desde poses “progresistas” nos han dicho que hemos de seguir sometidos al mismo látigo del patrón y del terrateniente que mandaban con el franquismo, han regado a estos con cientos de millones de euros en ayudas y subvenciones mientras al pueblo andaluz nos han venido diciendo que abusamos del sistema de salud o que no queremos trabajar sino vivir del cuento cobrando subsidios.


Entre los condenados encontramos la “crême de la crême” de responsables políticos a todos los niveles: 2 presidentes de la Junta de Andalucía, 2 ministros de trabajo, 1 ministro de sanidad, 1 ministra de fomento, 1 delegado del gobierno, 3 consejeros de Economía, 2 de Hacienda, 2 de Administración Pública, 2 consejeros de empleo, 1 consejero de Obras Públicas y Transportes, 1 Consejero de Innovación, Ciencia y Empresa, 2 Directores Generales de Trabajo y Seguridad Social, 1 director general de Administración Local y Justicia, 6 presidentes o directores generales de la Agencia IDEA, 1 director general de presupuestos de la Junta de Andalucía, 1 consejero presidencia, 1 secretario de Estado, 1 secretario general del PSOE en Andalucía, 1 secretario general del PSOE en Sevilla, y 1 presidente de Renfe.

Como vemos, entre los condenados hay responsables en materia de empleo, seguridad social, economía, hacienda, administraciones públicas, justicia, ciencia, transportes, y sanidad. Todos nos han dado lecciones sobre cómo hemos de vivir el pueblo trabajador andaluz.

Tomemos el caso de Carmen Martínez Aguayo. Consejera de Hacienda y Administración Pública de la Junta de Andalucía entre 2004 y 2009, participó en 1991 en la elaboración del Informe Abril, cuyo objetivo era, coincidiendo con la desaparición del campo socialista de Europa del Este y la URSS, “optimizar” el Servicio Nacional de Salud español. Lo que en lenguaje capitalista significa quitar recursos de la sanidad pública para favorecer al negocio privado de la salud.

En dicho informe se aseguraba que en la Atención Primaria, se “consumen en exceso medios diagnósticos y terapéuticos”, que “el Sistema público no tenía visión global y empresarial”, y se proponía “mayor eficiencia de los recursos”, “promover conciencia de coste en el profesional y en el usuario” y la “creación de estructuras más flexibles y autónomas en su gasto.”

De los EREs al franquismo

El expediente que llevó al gobierno socialista a saltarse los pocas trabas que había a las ayudas a empresas fue el de la cárnica Hijos de Andrés Molina S.A., tras las reiterativas “disconformidades” que plantearon los interventores de la propia Junta de Andalucía.

Pero si tiramos del hilo a través de esta empresa, podemos conectar la corrupción del franquismo con la actual:

– Mediante una ley de 1942, el franquismo intenta controlar la producción de pequeños productores agrícolas creando fachadas cooperativas como la Unión Territorial de Cooperativas (UTECO) de Jaén. Este entramado empresarial fue presidido entre 1962 y 1982 por Domingo Solís, presidente también de la Caja Rural Nacional, de la Cooperativa Provincial Agrícola de Jaén (CPA) y de la Unión Nacional de Cooperativas (Unaco). Su hermano, José Solís. fue un “camisa azul” de la Falange, que concentró un gran poder en el régimen franquista y actuó como fiscal en el juicio que sentenció a muerte a un grupo de maquis en 1941, culpables de querer “restaurar la República”.

– En 1982, Domingo Solís es procesado por “delitos monetarios” que suman 11.600 millones de pesetas (70 millones de euros) y “falsificación de documentos mercantiles”, al acordar partidas de aceite de oliva con una empresa francesa y apropiarse del sobreprecio que correspondía a UTECO (en torno a los mil millones de pesetas, 6 millones de euros).

– José Caballos Mojeda, cabecilla de uno de los clanes socialistas (el del ex-presidente Borbolla) durante las últimas décadas, y uno de cuyos hijos ha sido director de marketing de Maestrazgo de Sevilla SL, una empresa de ibéricos de bellota a la que la Junta concedió 2,4 millones de euros en ayudas directas del «fondo de reptiles», escribía en 1982 en el diario El País acerca del procesamiento del presidente de UTECO: “Una vez más, el Gobierno socialista tiene que cargar con la irresponsabilidad de unos pocos que se ampararon, primero, en la falta de libertades, para luego vivir como peces en el océano del dejar hacer que caracterizó a las Administraciones (?) de UCD. […] Habrá que apelar a esos aceituneros altivos, de Miguel Hernández, para que «de la tierra callada, el trabajo y el sudor» surjan sobre unas bases firmes el desarrollo y el bienestar de ese gran pueblo de Jaén”.

– Con el objetivo de “reconstruir la estructura financiera” de UTECO y la Cooperativa Provincial Agrícola de Jaén (CPA) y “salir al paso” de “una grave crisis en el sector agrario”, el gobierno de Felipe González aprueba en 1983 créditos extraordinarios por valor de 27.160 millones de pesetas (163 millones de euros).

– En febrero de 1988, la empresa pública Mercor, filial del Ministerio de Agricultura, y gestora de UTECO y CPA, comienza el desmantelamiento de sus plantillas (ERE encubierto), recibiendo para ello un crédito estatal de 2.200 millones de pesetas (13 millones de euros). Una de las marcas de aceite de oliva producidas por estas sociedades estatales era Coosur, que fue adquirida en subasta por Aceites del Sur en 2002.

– Meses más tarde, la empresa Hijos de Andrés Molina SA, entonces con mil trabajadores y “una de las más importantes del mercado nacional en la elaboración de productos cárnicos”, compra CPA. El entonces secretario provincial de UGT en Jaén, Tomás Cabrera, declara que la oferta de Hijos de Andrés Molina «tiene el respaldo del sindicato»: «Es una empresa con claras perspectivas de expansión en el mercado exterior, y los beneficios se quedarán en Jaén«.

– A principios de los años 90 Hijos de Andrés Molina SA atraviesa “dificultades financieras”, reduciendo la mitad de la plantilla. La Junta de Andalucía toma el control en 1995 a través del Instituto de Fomento de Andalucía, la actual agencia IDEA. Esta ha sido la agencia intermediaria para usar el “fondo de reptiles”.

– La Junta de Andalucía riega a la empresa Hijos de Andrés Molina con 50 millones de euros en ayudas estatales en forma de préstamos, garantías y condonación de deudas, lo cual es declarado ilegal por la Comisión Europea.

– La Junta de Andalucía regala en 1999 Hijos de Andrés Molina a Campofrío, gracias a la ayuda de 5,83 millones de euros que le se concede. Campofrío se queda con 300 de los 475 obreros que trabajaban en Hijos de Andrés Molina, prejubilando al resto en algunos casos a los 50 años de edad. Además se le ceden 100.000 metros cuadrado de terreno para construir una fábrica de “tecnología punta”, El delegado de industria de la Junta en Jaén, Francisco Reyes, asegura que Campofrío viene a “hacer una gran cárnica en Andalucía”.

– El entonces secretario general de la Federación Agroalimentaria de UGT en Jaén, Juan Lanzas Fernández, hace de “mediador” en el ERE de Campofrío. El dirigente de UGT hace una gran carrera como “conseguidor” de EREs, habiendo sido recibido según un auto de la jueza Alaya casi 10 millones de euros a través de empresas intermediarias, más 3 millones por mediar hasta en 5 EREs con la familia Ruiz Mateos, y casi 600.000 euros logrados al incluirse a sí mismo y a su esposa en el ERE de Hitemasa y a sus cuñados Angeles Sierra y Carmelo Cruz en el de Dhul. Llegó a tener 16 casas y su madre declaró a la Guardia Civil que su hijo tenía dinero para “asar una vaca”.

– Campofrío, después de reducir la plantilla a 145 trabajadores, vende Cárnicas Molina en 2004 al grupo Primayor Foods, que en 2007 entra en concurso de acreedores y cierra. El delegado del Gobierno andaluz en Jaén, Francisco Reyes, el mismo que en 1999 decía que Campofrío venía a “hacer una gran cárnica en Andalucía”, reconoce que el actual proyecto empresarial de Cárnicas Molina «no es viable».


No olvidemos tampoco la responsabilidad de los oportunistas PCE-IU-Podemos en blanquear lo que ellos llaman la “izquierda”, co-gobernando con el PSOE en la Junta de Andalucía, ayuntamientos de toda España y arrodillándose una y otra vez para gobernar en coalición con estos representantes de la banca y el Ibex-35. No es de extrañar que Alberto Garzón quiera pasar página y olvidemos el latrocinio y expolio al que sus compañeros de viaje han perpetrado contra el pueblo trabajador andaluz:



En definitiva, lluvias de millones para los empresarios y sus lacayos políticos y sindicales, que prometen y prometen, mientras juegan con las vidas y los anhelos de la clase obrera que aspira no más a tener un puesto de trabajo que le permita llegar a fin de mes.

Es hora de aspirar a algo más. Es hora de tomar las riendas de nuestro destino, de tomar el control de los medios de producción para quitarse de encima a una clase parasitaria, la burguesía y la aristocracia obrera amamantada por ella, que vive el paraíso en la tierra y que nos sumergen constantemente en unas condiciones de vida cada vez más miserables y donde es imposible tener un proyecto digno de vida.

Y para ello no hay otra que estructurar y vertebrar a las clases populares desde abajo, desde el corazón de los centros de trabajo, con el sindicalismo de clase, convirtiendo los comités de empresa y delegados de personal en órganos de poder obrero con el que tomar el control de las empresas y la producción; en los barrios obreros, a través de asambleas o asociaciones de vecinos de donde salgan los representantes más honestos y combativos; de los centros de estudio y formación a través de las delegaciones de alumnos, creando asambleas de estudiantes y jóvenes; de asambleas de jornaleros y pequeños campesinos en los pueblos y zonas rurales. Todas estas asambleas unidas a través de un Frente Único del Pueblo que sea el germen de una nueva democracia y una sociedad planificada en beneficio del pueblo trabajador y no de un puñado de sanguijuelas vividoras y parásitas.

 

Por el fin a la democracia de los banqueros, empresarios y terratenientes
Por la Construcción del Frente Único del Pueblo
Por el Socialismo


Secretaría Política del Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español
Huelga
 
En una multitudinaria asamblea celebrada el miércoles, los trabajadores de la Empresa Municipal de Transportes (EMT) de Madrid han decidido por mayoría ir a la huelga de 24 horas del 3 de diciembre. Los obreros exigen la defensa de todos los servicios que se prestan como públicos desde la EMT y la conservación de todos los puestos de trabajo. Los trabajadores de Metro de Madrid también han convocado huelga para el mismo día.

La deliberada precarización del transporte público madrileño está provocando una situación de caos y malestar en la clase obrera madrileña –principal usuario del transporte público–, que día a día tiene que soportar largas esperas y retrasos en prácticamente todos los servicios de transporte (metro, autobús, Cercanías…). La incomodidad de encontrar estos servicios tan saturados ha convertido el transporte en un tedioso quehacer diario y que cada vez absorbe un mayor tiempo de nuestras vidas.

Los precios del transporte público madrileño se mantienen o siguen subiendo al tiempo que disminuye la frecuencia de trenes de metro y Cercanías, se reduce el número de autobuses y se cierran líneas enteras en el subterráneo. Mientras decenas de autobuses se quedan en las cocheras sin prestar servicio y cientos de turnos quedan sin cubrir por la falta de personal, las esperas de los usuarios en las paradas son mayores y la calidad del servicio es cada día peor.

La situación se vuelve insostenible para los trabajadores de estos servicios, que cada vez deben aguantar mayor presión y carga de trabajo, con continuos cambios de días libres para cubrir la falta de personal y la pérdida notable de la salud que esto conlleva.

Esta deliberada precarización del transporte público madrileño tiene el objetivo claro de iniciar un largo proceso de privatización, tal y como ha sucedido ya en el sector sanitario o en el educativo. La supresión de los servicios públicos básicos (transporte, educación, sanidad, pensiones…) son ya una necesidad imperiosa para la burguesía de este país, que ha visto cómo el inicio de este proceso ha sido tan lucrativo y beneficioso para sus intereses de clase como devastador para el proletariado.

El negocio de la sanidad privada se disparó tras los recortes en la sanidad pública en 2012, que provocaron el deterioro deliberado de la calidad en el servicio público y han logrado que uno de cada cinco hogares tenga un seguro sanitario, con un gasto medio de 1.186 euros anuales, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Estas pólizas tuvieron un 5,6% de crecimiento en 2018 y una facturación de 8.520 millones de euros.

Los colegios privados y concertados han duplicado sus ingresos en 13 años y han pasado de facturar 6.698 millones de euros en el curso 2004-2005 a 12.475 millones en el 2017-2018. Todo ello mientras la educación pública continúa bajando su calidad, con falta de profesorado ante el cada vez más alto ratio de alumnos por clase. De igual forma, las 50 universidades públicas de España tienen hoy 44.000 alumnos menos que hace diez años, mientras las universidades privadas han visto incrementado el número de estudiantes en 123.000, beneficiados por la reducción del gasto público. España ha pasado de invertir 10.500 millones de euros en Educación Universitaria en 2009 a dedicarle 9.474 millones en 2017.

Ahora le toca el turno al transporte y la burguesía utiliza las estrategias que siempre le han funcionado. Un deterioro considerable del transporte público sin respuesta por parte de la clase trabajadora conllevará a una privatización de líneas de autobús y metro que irá aumentando gradualmente en función de los beneficios que generen para la clase explotadora.

A la orden de la burguesía de privatizar los servicios públicos como el transporte, la educación o la sanidad no hay ninguna respuesta que le haga frente más que la movilización de la clase trabajadora. La réplica de la clase que hace que funcione cada día el transporte en Madrid, pese a la depauperación del servicio y de las condiciones laborales. La contestación de la clase obrera, cuya mayoría necesita el transporte público para ir cada día a su puesto de trabajo. No hay ninguna respuesta que haga frente a la burguesía más que la movilización de la clase que genera toda la riqueza producida en este país.

La socialdemocracia no ha podido solucionar jamás el problema de las privatizaciones ni tiene la capacidad de hacerlo, por su esencia reformista de un sistema capitalista podrido cuya clase dominante, la burguesía, necesita de esas privatizaciones para poder obtener los beneficios en épocas de crisis venideras como lo es esta. Solo la clase trabajadora, unida y organizada en un Frente Único del Pueblo que aúne todas sus luchas en una sola tendrá capacidad de respuesta ante los atropellos de la burguesía. Solo la clase obrera podrá dar forma a la máxima aspiración de los trabajadores: el Socialismo.

 

¡Apoyemos a los compañeros en huelga!
¡Por la defensa del transporte público!
¡Ni una agresión de la burguesía sin respuesta obrera!


Secretaría de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Madrid
Socialismo
 
Na actualidade, os comunistas sabemos que a clase traballadora atópase a mínimos no que a conciencia de clase se refire. A nosa misión como revolucionarios, por tanto, é entregarlle á clase obreira e ás súas clases amigas a ideoloxía que se lles é negada dende que nacen, posto que este sistema, a través dos medios de comunicación, da educación e nos postos de traballo, transfírennos unha mensaxe moi clara: como clase social, os traballadores deben estar dominados.

O PCOE en A Coruña foi convidado o pasado 16 de Novembro a unha “xuntanza de esquerdas” para tratar de convocar unha concentración unitaria en contra da Constitución do 78. Como fomos apelados como Partido, é evidente que a nosa participación íase basear nunha soa consigna, deixar atrás a falaz disputa entre Monarquía ou República e comezar a traballar sobre a contradición que rexe o mundo actualmente: Imperialismo contra Socialismo.

Ao sentarnos no local, fixemos unha presentación na que se viu a composición da asemblea, a cal estaba conformada pola Plataforma Galega pola República (algún deles nomeados como comunistas), o PCPE, independentes e o PCOE. A continuación, entregóusenos un papel no que se vía reflectido un comunicado para ler na futura concentración. Dito texto facía mención á III República no título, á “acumulación de forzas a través de diferentes experiencias de lucha”, á “República de los trabajadores” e á “ruptura con la Constitución del 78”. Como é natural, un Partido Revolucionario que se prece non pode aceptar de ningunha maneira este tipo de consignas, que lonxe de ser de clase, o vocabulario é digno do oportunismo mais ruín.

Ao ser convidados, nós expresamos a nosa vontade de realizar unha serie de emendas de clase, atendendo ao materialismo dialéctico e á composición do estado actual. As nosas consignas eran claras: reivindicación da construción da República Socialista e unidade de clase para tumbar ao imperialismo. Como xa sabíamos antes de entrar nesa asemblea, todos e cada un dos elementos que a compoñían botáronse enriba de nos como bos anticomunistas.

Quedou de forma implícita o rexeitamento destes elementos a figuras como Lenin, Stalin, Fidel Castro e o Ché Guevara, calificando a estes dous últimos coma “non comunistas” e promotores dunha “revolución liberal”. Ademais, tamén se demostrou que ao PCPE e a aqueles que se autodeterminan comunistas non lles incomoda que se ensucien a revolucionarios na súa propia cara, senón que o que non lles gusta é que se fale de socialismo.

A xustificación de todo isto, alegaban, é a claudicación na ideoloxía en pos dunha acumulación de forzas. Sobre isto, Lenin ten algo que dicir:

«El objetivo final no es nada; el movimiento lo es todo»: esta expresión proverbial de Bernstein pone en evidencia la esencia del revisionismo mejor que muchas largas disertaciones. Determinar su comportamiento caso por caso, adaptarse a los acontecimientos del día, a los virajes de las minucias políticas, olvidar los intereses cardinales del proletariado y los rasgos fundamentales de todo el régimen capitalista, de toda la evolución del capitalismo, sacrificar esos intereses cardinales en aras de las ventajas verdaderas o supuestas del momento: ésta es la política del revisionismo. Y de la esencia misma de esta política se deduce, con toda evidencia, que puede adoptar formas infinitamente diversas y que cada problema más o menos «nuevo», cada viraje más o menos inesperado e imprevisto de los acontecimientos – aunque sólo altere la línea fundamental del desarrollo en proporciones mínimas y por el plazo más corto -, provocará siempre, sin falta, una u otra variedad de revisionismo».

Vladimir Lenin. Marxismo o revisionismo. (1908).

Desta forma, o PCOE caracteriza a esta plataforma como puramente reaccionaria e alerta ao pobo traballador que perderse no laberinto das propostas oportunistas só aumentará a agonía da nosa clase. A contradicción actual segue sendo a mesma: imperialismo ou socialismo.

«¿Como debe actuar el proletariado, qué vía debe seguir para realizar conscientemente su programa, derrocar el capitalismo y construir el socialismo? La respuesta es clara: el proletariado no podrá alcanzar el socialismo mediante la conciliación con la burguesía; indefectiblemente tiene que emprender el camino de la lucha, y ésta debe ser una lucha de clases, la lucha de todo el proletariado contra la burguesía. ¡O la burguesía con su capitalismo, o el proletariado con su socialismo! Esta debe ser la base de la acción del proletariado, la base de su lucha de clase».

Iósif Stalin. ¿Anarquismo o socialismo? (1907).

Só nos resta dicir que instamos a todo o proletariado consciente que sabe que os principios vencen, que non se concilian, que coñece que contra o imperialismo non podemos ceder ideoloxicamente, que sabe que o único que podemos perder son as nosas cadeas, que se xunte nas nosas filas, que desenvolva o Partido Revolucionario, que milite no PCOE.

 

Contra o oportunismo, Marxismo-Leninismo!
Pola emancipación do proletariado!
Polo socialismo!


Célula Aurora do PCOE en A Coruña

Irrenunciable lucha contra el oportunismo en A Coruña

 

En la actualidad, los comunistas sabemos que la clase trabajadora se encuentra a mínimos en lo que a conciencia de clase se refiere. Nuestra misión como revolucionarios, por tanto, es entregarle a la clase obrera y a sus clases amigas la ideología que se les es negada desde que nacen, puesto que este sistema, a través de los medios de comunicación, de la educación y en los puestos de trabajo, nos transfiere un mensaje muy claro: como clase social, los trabajadores deben estar dominados.

El PCOE en A Coruña fue invitado al pasado 16 de noviembre a una “reunión de izquierdas” para tratar de convocar una concentración unitaria en contra de la Constitución del 78. Como fuimos apelados como Partido, es evidente que nuestra participación se iba a basar en una sola consigna, dejar atrás la falaz disputa entre Monarquía o República y comenzar a trabajar sobre la contradicción que rige el mundo actualmente: Imperialismo contra Socialismo.

Al sentarnos en el local, hicimos una presentación en la que se vio la composición de la asamblea, la cual estaba conformada por la Plataforma Gallega por la República (alguno de ellos autodenominados como comunistas), el PCPE, independientes y el PCOE. A continuación, se nos entregó un papel en el que se veía reflejado un comunicado para leer en la futura concentración. Dicho texto hacía mención a la III República en el título, a la “acumulación de fuerzas a través de diferentes experiencias de lucha”, a la “República de los trabajadores” y a la “ruptura con la Constitución del 78”. Como es natural, un Partido Revolucionario que se precie no puede aceptar ni por asomo este tipo de consignas, que lejos de ser de clase, el vocabulario es digno del oportunismo más ruin.

Al ser invitados, nosotros expresamos nuestra voluntad de realizar una serie de enmiendas de clase, atendiendo al materialismo dialéctico y a la composición del Estado actual. Nuestras consignas eran claras: reivindicación de la construcción de la República Socialista y unidad de clase para tumbar al imperialismo. Como ya sabíamos antes de entrar en esa asamblea, todos y cada uno de los elementos que la componían se echaron sobre nosotros como buenos anticomunistas.

Quedó de forma implícita el rechazo de estos elementos a figuras como Lenin, Stalin, Fidel Castro y el Che Guevara, calificando a estos dos últimos como “no comunistas” y promotores de una “revolución liberal”. Además, también se demostró que al PCPE y a aquellos que se autodeterminan comunistas no les incomoda que se ensucien a revolucionarios en su propia cara, sino que lo que no les gusta es que se hable de socialismo.

La justificación de todo esto, alegaban, es la claudicación en la ideología en pos de una acumulación de fuerzas. Sobre esto, Lenin tiene algo que decir:

«El objetivo final no es nada; el movimiento lo es todo»: esta expresión proverbial de Bernstein pone en evidencia la esencia del revisionismo mejor que muchas largas disertaciones. Determinar su comportamiento caso por caso, adaptarse a los acontecimientos del día, a los virajes de las minucias políticas, olvidar los intereses cardinales del proletariado y los rasgos fundamentales de todo el régimen capitalista, de toda la evolución del capitalismo, sacrificar esos intereses cardinales en aras de las ventajas verdaderas o supuestas del momento: ésta es la política del revisionismo. Y de la esencia misma de esta política se deduce, con toda evidencia, que puede adoptar formas infinitamente diversas y que cada problema más o menos «nuevo», cada viraje más o menos inesperado e imprevisto de los acontecimientos – aunque sólo altere la línea fundamental del desarrollo en proporciones mínimas y por el plazo más corto -, provocará siempre, sin falta, una u otra variedad de revisionismo».

Vladimir Lenin. Marxismo o revisionismo. (1908).

De esta forma, el PCOE caracteriza a esta plataforma como puramente reaccionaria y alerta al pueblo trabajador que perderse en el laberinto de las propuestas oportunistas solo aumentará la agonía de nuestra clase. La contradicción actual sigue siendo la misma: imperialismo o socialismo.

«¿Como debe actuar el proletariado, qué vía debe seguir para realizar conscientemente su programa, derrocar el capitalismo y construir el socialismo? La respuesta es clara: el proletariado no podrá alcanzar el socialismo mediante la conciliación con la burguesía; indefectiblemente tiene que emprender el camino de la lucha, y ésta debe ser una lucha de clases, la lucha de todo el proletariado contra la burguesía. ¡O la burguesía con su capitalismo, o el proletariado con su socialismo! Esta debe ser la base de la acción del proletariado, la base de su lucha de clase».

Iósif Stalin. ¿Anarquismo o socialismo? (1907).

Solo nos resta decir que instamos a todo el proletariado consciente que sabe que los principios vencen, que no se concilian, que conoce que contra el imperialismo no podemos ceder ideológicamente, que lo único que podemos perder son nuestras cadenas, se junte en nuestras filas, que desarrolle el Partido Revolucionario, que milite en el PCOE.

 

¡Contra el oportunismo, Marxismo-Leninismo!
¡Por la emancipación del proletariado!
¡Por el socialismo!


Célula Aurora del PCOE en A Coruña
Crisis
 
El pasado día 10 de noviembre se celebraron las segundas elecciones generales de este año 2019, la repetición de los comicios del pasado 28 de abril los cuales dejaron unos resultados con los cuales el partido más votado, el PSOE, fue incapaz de conformar un gobierno.

Se llegó al 10 de noviembre en una situación de ingobernabilidad, de crisis política más aguda de la que ya existía en abril, tras la sentencia contra los políticos independentistas catalanes, así como los reveses en materia judicial y de derechos políticos que está recibiendo el Estado desde organismos internacionales y otros estados europeos. Asimismo, la situación económica continúa empeorando, con una deuda pública en septiembre de 1,207 billones de euros; donde las instituciones capitalistas, y los monopolios, corrigen a la baja el crecimiento del PIB español en sus previsiones, tanto para este año como los años siguientes, y donde los medios de comunicación del capital advierten que el cada vez menor crecimiento del PIB es fruto de un ‘dopaje’, señalando que en realidad el PIB se encuentra estancado, puesto que ese crecimiento se sostiene como consecuencia del endeudamiento, con lo que la bola de la deuda pública sigue haciéndose de unas dimensiones superiores, alcanzando al 99% del PIB, llevando al Estado a una situación económica de bancarrota.

La precariedad laboral y la temporalidad cada día son mayores, de tal modo que el empleo que se crea es trabajo basura que condena al trabajador a la pobreza, y el paro en el último trimestre – agosto, septiembre y octubre – ha crecido en casi 226.000 trabajadores más. La Seguridad Social presentó en 2018 un saldo negativo de 18.286,46 millones de euros, un 1,52% del PIB, y el fondo de reserva de la seguridad social para las pensiones, la que denominan hucha de las pensiones, la han dilapidado los gobiernos de PP y PSOE en compra de deuda pública. Otros indicadores, como que el déficit de la balanza comercial española en 2018 creció hasta la cifra de 36.399,4 millones de euros, la grave situación de la industria en España, cada vez menor, retrocediendo a pasos agigantados fundamentalmente en el sector minero-metalúrgico; por no hablar del campo, donde la política imperialista de la UE tiene como efecto el incremento del latifundio en ambas Castillas, Andalucía y Extremadura, provocando un incremento de los flujos migratorios del agro a la ciudad, de tal modo que una parte del estado español se queda vacía a la par que en las ciudades el incremento de la mano de obra hace que los empresarios tiren todavía más por tierra las condiciones de los trabajadores, a la par que un puñado de familias terratenientes parasitan y se lucran con las subvenciones europeas y estatales al objeto de mantener baldías las tierras.

Esta situación del estado español converge con una situación crítica del imperialismo a nivel internacional, donde existen múltiples factores de incertidumbre económica que muestran su putrefacción y descomposición: Una política monetaria del BCE y de la FED que han generado burbujas de deuda que están al borde de estallar, y que dejarán a múltiples estados en la quiebra, descollando ahí a la criminal potencia norteamericana; el Brexit; la desaceleración económica mundial donde ya incluso los propios analistas económicos capitalistas no pueden negar la inminente recesión mundial, para 2020 o 2021, y donde incluso muchos de estos analistas advierten del fin del capitalismo.

Este escenario en el terreno de la economía, estos elementos que hemos desgranado harán que la situación económica de España empeore todavía más, de tal modo que según los propios capitalistas, la UE exige al nuevo gobierno que resulte un recorte del gasto público superior a los 12.000 millones de euros para el año 2020. Esta situación de crisis económica es la que tendrá que abordar el nuevo gobierno que se conforme.

La crisis económica desencadenó la crisis política hace ya más de una década, habiéndose exacerbado todas las cuestiones no resueltas, o cerradas en falso, por la burguesía, como son la cuestión nacional – fundamentalmente en Cataluña y País Vasco -, la cuestión de la tierra latente en Andalucía, Extremadura y Castilla y la putrefacción propia del capitalismo monopolista, destruyendo el sector productivo, fundamentalmente la industria, y apostando por la especulación y la internacionalización de las empresas al objeto de sacar los capitales del país para aumentar sus tasas de plusvalías sobreexplotando al proletariado de otros estados del mundo.

Con este cuadro, la burguesía lo ha apostado todo al fascismo, a la exacerbación del nacionalismo español, con el objetivo de confrontar a los pueblos de las distintas naciones que componen el Estado, desviando a la clase obrera de la lucha de clases al objeto de dividirla y someterla a los intereses de la burguesía monopolista españolista.

Tras la moción de censura, el tablero político se escoró, todavía más hacia la extrema derecha. De tal modo que, por un lado, el PSOE hizo que la ‘izquierda’ del sistema abrazara la política reaccionaria del Gobierno de Rajoy tanto en el aspecto económico, como en el aspecto político. Por otro lado, la pata derecha del sistema competía en ver cuál de ellas era más fascista. Con esa dialéctica se llegó a las elecciones de abril de 2019, donde al igual que en las elecciones de noviembre, se han pasado de largo de los verdaderos problemas que acucian a la clase obrera, donde se ha silenciado la bancarrota del Estado, la corrupción, centrando la burguesía la discusión en el principio franquista de la defensa de la unidad de España, enarbolando el nacionalismo para cegar y engañar al pueblo.

La burguesía, a lo largo de esta década, ha demostrado ser muy diestra a la hora de ir sorteando la crisis política en la que se halla inmersa. Ante el agotamiento del sistema bipartidista encarnado en la dupla PP-PSOE, la burguesía ha regenerado, tanto generacionalmente los liderazgos como con la creación de nuevos partidos, al objeto de sustentar un tablero político dividido en una pata “izquierda” y una pata derecha, a efectos de etiquetas pues todos ellos son reaccionarios y defensores del capitalismo monopolista de Estado, con un sistema político totalmente escorado hacia la extrema derecha donde el fascismo está totalmente asimilado y blanqueado, como lo demuestra el tratamiento que el Estado y los medios de manipulación del capital han dado a VOX y como ha quedado demostrado en el juicio contra el procès, donde VOX era acusación particular, o en el traslado de la momia del tirano asesino Franco que no fue más que un nuevo acto de exaltación del fascismo.

La burguesía ha sacrificado ya la falsa dialéctica que estableció tras el 15M de la nueva política versus la vieja política, con el tablero político fijado en la extrema derecha, con el fascismo blanqueado, de poco le sirve ya el engendro de C’s, que seguirá el mismo camino que en su momento siguieron UCD y UPyD.

En las elecciones generales de 2008, el bipartidismo (PP-PSOE) obtuvo, entre ambos, el 83,27% de los votos emitidos, o lo que es lo mismo, 21.567.345 votos. Por el contrario, en las elecciones del pasado 10 de noviembre, con una participación inferior en un 4% a los comicios de 2008, el bipartidismo obtuvo el 44,90% de los votos emitidos, o lo que es lo mismo, 11.772.852 votos, su mínimo histórico desde 2008, obteniendo casi la mitad de los obtenidos en los comicios de 2008. Aunque el bipartidismo vaya retrocediendo en número de votos, no lo ha hecho en porcentaje de voto que, con respecto de abril de 2019 ha repuntado en más de un 3%, pasando del 45,09% de voto que obtuvieron la dupla PP-PSOE en abril de 2019 al 48,32% de noviembre.

El bipartidismo, la fórmula que los herederos de Franco tuvieron para sostener su sistema político desde la muerte del asesino hasta 2011, cuando irrumpió el 15M, apoyándose en la burguesía catalana liderada por el corrupto Pujol y en el PNV, fue remozada ante la crisis política que estalló tras el 15M y la victoria por mayoría absoluta del PP en 2011; mediante la creación de PODEMOS al objeto de suturar la pata izquierda del sistema y relanzando el engendro de C’s para suturar la pata derecha; ahí entraba el nuevo engaño de la burguesía: la nueva política – que en realidad apuntalaba a la vieja política- contra la vieja política, representada por el bipartidismo.

El Referéndum del 1 de octubre de 2017 en Cataluña, sacó a flote la esencia fascista del Estado, situando su sistema político en su justo lugar, en la extrema derecha, como lo corroboró la moción de censura de junio de 2018, donde el PSOE hizo que hasta los independentistas votasen favorablemente las políticas de Rajoy al objeto de echarlo del gobierno pues, el voto a favor de echar a Rajoy en la moción de censura fue, por gracia del PSOE, el voto a favor de la obra de Rajoy, y ahí siguen vigentes la ley mordaza, la reforma laboral, el pensionazo contra los jubilados y los recortes sociales.

Este periodo entre abril de 2019 y noviembre, en el que se ha desarrollado el juicio farsa contra los independentistas catalanes, donde se ha conocido la vergonzosa sentencia contra los presos políticos catalanes así como las sucesivas maniobras judiciales al objeto de negar la participación política de los líderes nacionalistas, donde desde Europa y organizaciones de derechos humanos se ha señalado la naturaleza reaccionaria y antidemocrática, en el sentido burgués, del estado español, mostrándolo como un Estado que no cumple con los cánones “democráticos” que los imperialistas establecen, ha hecho que la burguesía haya subido la apuesta al fascismo.

Tras los resultados electorales de abril, el objetivo de los monopolios era la conformación de un gobierno de PSOE y C’s para tratar de acometer las medidas antiobreras que requieren los intereses de los capitalistas en el momento de descomposición actual. Sin embargo, las contradicciones de C’s, que ha servido sin escrúpulos y sin vergüenza a la banca sosteniendo lo más corrupto en cada momento, así como la esencia fascista de sus dirigentes, hicieron inviable esta maniobra exigida por los monopolios. Ante la falta de utilidad de Cs para los capitalistas, éstos proceden a dar la puntilla a la falsa dialéctica de vieja y nueva política y, en armonía a la radicalización política existente en el país, y tras un concienzudo y planificado blanqueo del fascismo en el juicio del procès y con el acto de exaltación fascista de sacar al asesino del Valle de los Caídos, lo apuesta todo al fascismo, de tal modo que en el Estado español, hoy, el sistema político ha pasado de bipartidista a tres bloques – el bloque abiertamente fascista; el bloque supuestamente de ‘izquierda’ encabezado por el PSOE, un partido tan reaccionario como el PP y, por último, el bloque conformado por las fuerzas políticas nacionalistas e independentistas vascas, catalanas y gallegas.

El PP en el año 2011, cuando consiguió la mayoría absoluta, obtuvo 10.830.693 votos, en los comicios celebrados el pasado domingo 10 de noviembre la suma de C’s, PP y VOX obtuvieron, con un porcentaje casi idéntico de participación que en las elecciones de 2011, 10.297.472 votos, es decir, casi 600 mil votos menos de los que obtuvo el PP en 2011. Si comparamos con los votos obtenidos por la pata derecha del sistema en las elecciones generales de abril de este año, donde sacaron 11.217.410 votos comprobamos que en estos seis meses han perdido cerca de un millón de votos.

Por otro lado, el PSOE en 2008 obtuvo 11.289.335 votos, e IU sacó en dichos comicios 969.946 votos, sumando ambas fuerzas políticas 12.259.281 votos. En las elecciones del pasado 10 de noviembre de 2019 sumando a las diferentes fuerzas políticas que componen el bloque de ‘izquierda’ del sistema – PODEMOS y sus confluencias, el engendro de Errejón y sus confluencias y el PSOE – sumaron 10.427.223 votos, casi dos millones de votos menos que en 2008. En abril de 2019 este bloque sumó 11.217.773 votos, con lo que en estos seis meses han retrocedido prácticamente en 800 mil votos.

De hecho, el bloque fascista, en número de votos, ha retrocedido más en estos seis meses que el bloque de ‘izquierda’ del sistema, de tal manera que la diferencia en abril de 2019 entre estos dos bloques fue de 363 votos a favor de la ‘izquierda’ del sistema por 129.751 votos a favor de la ‘izquierda’ del sistema el pasado 10 de noviembre. Sin embargo, en número de escaños, el bloque de derecha ha subido 4 escaños por los 7 escaños que ha perdido el bloque de la ‘izquierda’ del sistema. Ello se debe a que los fascistas han concentrado su voto en VOX y el PP, unido al efecto de Errejón, que lejos de favorecer al PSOE lo que ha hecho es introducir una mayor fragmentación en el voto de esa supuesta izquierda, beneficiando a PP y VOX.

Por último, el bloque conformado por los partidos independentistas y nacionalistas vascos, catalanes y gallegos sumaron el pasado 10 de noviembre 2.415.602 votos, es decir, 730.762 votos más que en las elecciones generales de 2015, y 30.652 votos más que en abril de 2019.

En estos seis meses, desde el 28 de abril al 10 de noviembre, los firmantes del artículo 155 en Cataluña han perdido 1.680.097 votos mientras que los independentistas han avanzado tanto en número de votos como en escaños en dicho periodo.

Si miramos en términos cualitativos estos resultados, comprobamos que la burguesía está más fraccionada y que la situación política cada día se radicaliza más, tanto en el bloque eminentemente fascista como en el bloque del nacionalismo catalán, vasco y gallego donde las fuerzas abiertamente independentistas cobran más fuerza.

Desde las elecciones generales de 2008, las últimas celebradas antes de los efectos provocados por el pinchazo de la burbuja inmobiliaria, la participación ha oscilado entre el 68,94% de las generales de 2011 y el 75,75% de las generales del pasado 28 de abril. Este dato quiere decir que la clase obrera participa activamente en las elecciones generales, en contraposición con otro tipo de comicios, como por ejemplo son las elecciones europeas donde la abstención supera el 55%.

Los resultados electorales dejan un panorama político totalmente fragmentado, en una situación de cada vez mayor precariedad del sistema político, donde se agudiza la cuestión nacional catalana y vasca, donde los partidos independentistas se han fortalecido, de tal modo que tendrán más capacidad para la defensa de sus intereses clasistas que cuestionan el principio franquista de la unidad de España e incluso de la monarquía.

Nuestro Partido no considera que las elecciones burguesas sean la forma en la que la clase obrera accederá al poder, de hecho, las experiencias históricas nos muestran sin margen alguno para la duda, que el proletariado únicamente podrá conseguir su emancipación social, únicamente podrá conquista el poder político de manera revolucionaria.

Estas elecciones generales del 10 de noviembre han sido una continuación de las del pasado 28 de abril, y han servido al Partido para seguir dándonos a conocer entre la clase obrera, para fortalecer la organización y para que nuestros camaradas no sólo hayan podido trasladar nuestra visión revolucionaria y nuestro programa a un número importante de trabajadores y mostrarles la suciedad y la faz antidemocrática y reaccionaria del Estado, sino que también les ha servido para templarse y forjarse como cuadros, para saber leer la psicología de la clase y tratar de elevar esa psicología en conciencia de clase. También ha servido para que los camaradas conozcan la forma de actuar del Estado, y la suciedad que encierra el proceso electoral, fundamentalmente en las provincias de Albacete y Tarragona, donde nuestros camaradas han comprobado, en sus propias carnes, como esas Juntas Electorales Provinciales actuaron maniobreramente para impedir que hubieran candidaturas del PCOE, en Albacete porque supuestamente faltaban 14 firmas, a pesar que nos anularon más de un 20% de los avales recabados y que el funcionario se mostró ante nosotros en términos abiertamente anticomunistas en la entrega de los avales y en Tarragona escamoteando dos días en la rectificación de avales.

La expansión del Partido nos ha permitido presentarnos en A Coruña, Lugo, Castellón, Teruel, Guadalajara, Sevilla, Málaga, Cádiz, Huelva, Córdoba, Segovia y Murcia – y aunque no hemos conseguido presentarnos en otras circunscripciones, sí hemos trabajado para ello en Barcelona, Granada, Toledo, Tarragona, Madrid, Albacete o Pontevedra, por citar algunas provincias -, de tal modo que la presencia del partido en estas elecciones ha crecido en cuatro circunscripciones con respecto de abril y se ha multiplicado prácticamente por cuatro en comparación con las anteriores elecciones generales de 2016. Es por este desarrollo del Partido, unido al incremento de la participación, por la que el voto al PCOE ha seguido creciendo.

El Comité Ejecutivo del PCOE valora positivamente el resultado que arroja a nuestra organización estos procesos electorales del 28 de abril y del 10 de noviembre pues lo ha fortalecido organizativa e ideológicamente; lo ha promocionado entre el pueblo trabajador y ha servido para hacerlo crecer también cualitativa y numéricamente y establecer las condiciones para que el Partido se desarrolle y se multiplique por nuevas provincias en las que, hasta hace poco, no teníamos organización. Por todo ello, la prioridad del Partido pasadas ya las elecciones del 10 de noviembre no es otra que ajustar las estructuras organizativas del mismo al crecimiento que estamos experimentando, seguir desarrollando el partido tanto cuantitativamente como cualitativamente. Para el PCOE la prioridad fundamental hoy es desarrollar la organización y llevar a cabo una lucha sin cuartel contra el capitalismo monopolista de Estado, fundamentalmente, en el terreno ideológico.

Asimismo, queremos destacar que en las 12 provincias en las que hemos concurrido, hemos sido el partido comunista más votado, por encima de otros partidos que también se autodenominan comunistas; de tal modo que el PCOE ha sido el partido comunista más votado en Galicia, Andalucía o en la Región de Murcia. Por otro lado la realidad, nuevamente, ha desenmascarado caretas oportunistas y la superchería de algunos que pretenden arrancar obreros hacia la socialdemocracia con el aplauso y el apoyo de algunos partidos comunistas del mundo que hacen injerencia en el movimiento comunista español, fraccionándolo, los cuales, a pesar de presentarse en más circunscripciones han retrocedido en número de votos.

Sin duda, en el estado español se dan las condiciones para que emerja con fortaleza un partido revolucionario, un partido marxista-leninista. Máxime ante la contradicción que se le abre al sistema en caso de prosperar el gobierno que pretenden llevar a cabo PSOE y PODEMOS. Un acuerdo de gobierno anunciado justo dos días después de la celebración de las elecciones al objeto de tratar de esquivar las resistencias que los esbirros fascistas tanto del bloque conformado por PP-VOX-Cs como de dentro de las propias filas del PSOE, hecho que evidencia, no sólo la debilidad con la que será alumbrado dicho gobierno, sino que para la burguesía un gobierno de reaccionarios y oportunistas ya no les sirve, de hecho no les sirve otra cosa que no sea el fascismo. Nuestro Partido es consciente que ante este escenario, el periodo que se abre es de desarrollo del Partido que hoy es una necesidad para los trabajadores y que es el arma sublime del proletariado para organizarse, para acabar con el capitalismo y para construir el socialismo.

Bajo el marco del capitalismo y del poder del estado de los capitalistas el pueblo trabajador no tiene más salida que el hambre, la opresión, la represión, la explotación y la muerte, por ello, objetivamente, no hay más salida que la Revolución Socialista, el socialismo, y que el poder esté en manos del Proletariado y su estado. Por ello, el Partido Comunista Obrero Español continuará trabajando con la clase obrera, en los centros de trabajo, en el campo, en los barrios, en la construcción de órganos de poder popular del proletariado, uniendo las luchas de los distintos sectores del proletariado en una única lucha contra el capitalismo (Frente Único del Pueblo), uniendo al sindicalismo de clase al objeto de que en el Estado se constituya una alternativa sindical de clase que aglutine a todo el sindicalismo de clase bajo la bandera de la FSM y uniendo a los comités de empresa, delegados y trabajadores para conseguir que en sus manos esté la producción (ACDT). En este sentido, el PCOE continuará, en virtud a nuestras fuerzas y grado de desarrollo, luchando por el Socialismo y por acabar con el capitalismo y su estado criminal, que niega el derecho a la autodeterminación de la nación catalana, vasca y gallega, que niega la tierra a los campesinos, que niega la democracia a los trabajadores y los despoja de todo derecho y los condena a la explotación y represión más descarnada, el paro y la miseria. Nadie vendrá a liberarnos pues la emancipación del proletariado sólo puede ser obra suya, armado de su partido, el Partido Comunista Obrero Español.

Ante la agudización de la crisis del capitalismo, es momento de redoblar los esfuerzos para llegar a los obreros, jornaleros, jubilados, mujeres, estudiantes, en definitiva, a todos los sectores del proletariado y conseguir que hagan suya la política del PCOE, pues únicamente son ellos organizados bajo una dirección revolucionaria, los que podrán llevar a término la misión que nos tiene encomendada la Historia: Mandar al capitalismo al estercolero de la Historia y construir el Socialismo.

 

¡POR EL DESARROLLO DEL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO!
¡POR LA REFORMA AGRARIA ANTILATIFUNDISTA Y ANTIMONOPOLISTA!
¡FUERA DE LA UNIÓN EUROPEA Y DE LA OTAN!
¡ABAJO EL CAPITALISMO! ¡SOCIALISMO O BARBARIE!


Madrid, 17 de noviembre de 2019

Comité Ejecutivo del Partido Comunista Obrero Español (P.C.O.E.)
Carretera
 
Les diferents accions i reivindicacions convocades pels CDR i Tsunami democràtic continuen desenvolupant-se gairebé diàriament tot i que ja fa un mes que es coneix la sentència del procés. La desobediència a la Junta Electoral, celebrant actes lúdico-polítics a la jornada de reflexió, va inaugurar un nou cicle de mobilitzacions, boicots i talls de carreteres, sent el més important el tall de l’AP-7 a la Jonquera, la frontera de França amb Catalunya, al qual va haver d’intervenir personalment la policia francesa per a desallotjar als manifestants. L’endemà, el tall va retrocedir fins al tram de l’AP-7 de Salt (Girona), al qual es bifurca el trànsit (especialment concorregut) cap a Barcelona o França. Allà, tant els Mossos d’Esquadra com la Policia Nacional van reprimir sense miraments als manifestants. Es van veure escenes de veritable terror quan, un cop ja no existia cap tall, els antiavalots entraren al poble en cerca de manifestants, apuntant directament pilotes de gomes contra aquests i inclús pujant als autobusos a fer identificacions. Aquest nou cicle de mobilitzacions continua avui dia als carrers de Barcelona.

Tota reivindicació nacional es vertebra amb els interessos de la burgesia, no obstant és fals que el moviment independentista actual estigui exclusivament mogut per interessos nacionalistes, com també ho és la creença que la lluita per l’existència d’un estat català neixi amb Convergència o ERC. La reivindicació independentista sempre ha estat present al si de Catalunya i és una qüestió democràtica no resolta dins de tantes altres dins l’Estat espanyol.

En el context de fallida de l’economia capitalista i en concret amb la crisi econ mica que arrasa des del 2007 a les potències imperialistes europea i nord-americana, l’Estat espanyol es veu forçat a materialitzar unes retallades als pressupostos que, d’una banda empobreixen les ja de per si precàries condicions de vida de la classe treballadora i altres classes populars, així com a una reforma laboral criminal que rendeix enterament la classe treballadora als peus de la burgesia; per d’altra banda, també es comencen a deteriorar el privilegi de la burgesia catalana, la qual no aconsegueix imposar els seus interessos davant la negativa de l’Estat a acceptar un nou Estatut, el qual va ser, en termes del feixista Alfonso Guerra, «cepillado». En aquest context, els partits representants de la burgesia catalana decideixen reactivar i encoratjar la qüestió nacional entroncant amb el profund allunyament de la societat amb l’Estat.

L’actual moviment independentista a Catalunya va néixer com una reivindicació portada a terme per diverses entitats culturals i partits burgesos catalans que exigien un referèndum d’autodeterminació i que anaven plantant parades a diversos pobles i ciutats de Catalunya per a difondre el seu prop sit. Evidentment aquests partits no operaven obertament amb aquest moviment, sinó que ho feien a través de les seves diverses organitzacions, com per exemple la Joventut Nacionalista de Catalunya (joventuts en aquell moment de Convergència i actualment de PdeCAT). D’aix fa gairebé deu anys. Després de la conferència Nacional per l’Estat Propi, el 2012 es funda Assemblea Nacional Catalana (ANC), els textos fundacionals de la qual ja deixaven palès com els processos que es dugueren a terme a les antigues repúbliques soviètiques per a integrar-se al model capitalista després de la desintegració de l’URSS, eren un referent per a aconseguir el seu dret a l’autodeterminació. Així d’idealistes eren les seves motivacions, que creien que l’imperialisme europeu i nord-americà havia defensat aquest dret i que faria el mateix amb Catalunya. Per aquells temps tant Convergència com ERC començaren a donar suport obert al moviment per l’autodeterminació de Catalunya i la posaren com a prioritat a la seva agenda política.

A partir d’aquí es desenvolupa un procés que porta de la mà a les institucions catalanes, és a dir, institucions sota control de l’Estat espanyol, amb el moviment social al carrer i que ha donat lloc a manifestacions més multitudinàries dels últims anys a Catalunya. És per aquesta raó que la carta d’utilitzar les institucions per a canalitzar el conflicte s’han acabat cremant i cap partit (com a representants de la burgesia que només rendeixen comptes a les seves institucions, com la Generalitat o el Parlament Europeu, i no als moviments populars) ha sabut estar a l’altura de les demandes d’un moviment rupturista. I és rupturista en la mesura que es sosté sobre un dret democràtic d’una nació a l’interior d’un Estat que no és democràtic burgès, sinó feixista.

Així doncs, la distància entre el marc institucional i les accions socials s’han incrementat a mesura que s’anaven organitzant moviments que responen a la necessitat de protegir-se de les agressions de l’Estat. L’exemple més clar són els CDR, que van néixer com a Comitès en Defensa del Referèndum i han acabat com a Comitès en Defensa de la República.

Tot i que els mitjans de comunicació del capital intenten seguir vinculant els actes reivindicatius duts a terme pels CDR i Tsunami Democràtic amb els partits polítics independentistes, la realitat és que existeix una fractura entre ambdós. En primer lloc perquè és el govern de JxCat i ERC els que envien als cossos policials de Mossos a reprimir als manifestants, ja sigui a les mobilitzacions de la setmana del 14 d’octubre o als talls de carreteres com l’esmentat de la Junquera, entre el passat dilluns 11 i dimarts 12 de novembre. En segon lloc, aquests partits criminalitzen a gran part dels manifestants i els titllen de violents. Si aix fos degut al fet que la Generalitat juga a dues bandes, no serien tan durs a l’hora de reprimir ni tan contundents quan criminalitzen, ja que clarament no els hi sortiria a compte. Ja durant la setmana que es conegué la sentència del procés, en una de les manifestacions de la plaça d’Urquinaona (Barcelona), es va expulsar Gabriel Rufian (ERC) per traïdor a causa d’unes declaracions seves en contra dels aldarulls d’aquells dies. Com a exemple, sense anar més lluny, a la manifestació del 14 de novembre de Jardinets de Gràcia (Barcelona) va confluir-hi dues manifestacions: l’una de caràcter obertament independentista, i l’altra per a demanar l’alliberament i no deportació d’un ciutadà immigrant anomenat Ayoub, detingut injustament aquests dies. El final del manifest que es va llegir a la segona es mencionava que cap partit independentista posa solució al problema i ambdues manifestacions es van fondre en un aplaudiment general.

Que tan ERC com la CUP treguin rèdit electoral no vol dir que guardin un control o que vagin directament de la mà de les accions populars. Indiscutiblement, dins dels CDR i Tsunami es troben simpatitzants, votants i militants de partits independentistes. No hi ha dubte que aquests partits utilitzen aquests moviments socials com el seu propi front de masses per a dur a terme el seu programa polític. Aix no obstant, el fastig i la decepció amb aquests representats polítics de la burgesia que van prometre una República que no han sigut capaços ni tan sols d’intentar-ho, condueix a una fallida entre el moviment popular i les institucions, que temen que tot s’escapi de les seves mans. Entitats que sempre han estat a disposició dels partits burgesos com Associació de Municipis per la Independència (que va formar part de Junts pel Sí a les eleccions auton miques de 2015) van crear fa poc l’Assemblea d’Electes de Catalunya (AECAT), una sort d’invent desesperat dels rgans de dominació burgesos catalans per a portar al moviment independentista de nou al seu terreny i allunyar-lo de la lluita al carrer. I és que la burgesia tem a l’organització popular, i tem qualsevol moviment que transcorri al marge dels seus interessos la desbordi de tal manera que la lluita abandoni el terreny eminentment burges manifestat en el xoc entre sobiranistes i unionistes i aquesta es vagi transformant qualitativament en lluita de classes contra el capitalisme. De fet la lluita ja està virant, una lluita on el poble cada cop s’allunya més del control d’unes institucions corrompudes i reaccionàries.

Si existeix una baula més feble dins de l’imperialisme d’EE UU i Europa aquests és l’Estat espanyol, que pel seu caràcter reaccionari i feixista queda lligat a una superestructura que volgut homologar-se amb la resta d’Estats d’Europa i que, tanmateix, no ha tingut el mateix desenvolupament sota el domini del règim burgès. I si a més existeix una baula encara més feble dins d’aquest, aquesta és Catalunya, el lloc on l’Estat ha mostrat la seva pitjor cara reprimint amb brutalitat a un moviment de caràcter pacifista, negant-se a buscar una sortida política del conflicte i judicialitzant tot el procés, deixant en evidència la inseparabilitat entre els poders executiu i judicial de l’Estat espanyol, demostrat, a més, la incapacitat de l’Estat feixista espanyol per a solucionar la qüestió nacional catalana, basca i gallega. Fa només una setmana, abans de les eleccions, Pedro Sánchez treia la cara dient que la Fiscalia obeïa ordres del govern per a immediatament després haver de rectificar i aclarir la seva autonomia. L’última volta de rosca repressiva la veiem en el fet que el jutge de l’Audiència Nacional Manuel García Castellón pretén investigar per terrorisme els aldarulls i talls arran de la sentència del procés, emulant així l’abjecte macro sumari 18/98 (dut a terme pel també abjecte Baltasar Garzón, el del «tot és ETA») del País Basc.

Davant d’aquesta situació, els i les comunistes no ens podem quedar de braços plegats davant l’onada repressiva perpetrada per l’Estat espanyol, negant de facto drets tan bàsics com el de manifestació o de reunió. És per aix totalment necessari teixir llaços de solidaritat i suport amb la resta de l’Estat en un front únic i ampli contra el feixisme i per la llibertat de tots els presos polítics, unint totes les lluites del poble en una única lluita de classes contra el capitalisme monopolista i el seu Estat, responsable de tots els mals que pateix el poble, amb l’objectiu de derrocar el capitalisme i construir el socialisme, que és l’única manera amb què el proletariat i les classes populars sotmesa per la burgesia es puguin emancipar, que alhora és l’única manera amb què les nacions que componen l’Estat puguin exercir plenament els seus drets democràtics, que és l’única manera de trencar amb el jou del feixisme i fer que la classe obrera pugui ser amo del seu destí, del seu futur.

 

Comitè Nacional del Partit Comunista Obrer de Catalunya, Novembre 2019

Sobre las últimas movilizaciones en Catalunya: CDRs, Tsunamis y la desafección por el independentismo institucional

 

Las diferentes acciones y reivindicaciones convocadas por los CDR y Tsunami Democràtic continúan desempeñándose casi a diario pese a que ya hace un mes que se conoce la sentencia al procès. La desobediencia a la Junta Electoral, celebrando actos lúdico-políticos en la jornada de reflexión, inauguró un nuevo ciclo de movilizaciones, boicots y cortes de carreteras, siendo el más importante el corte de la AP-7 en la Jonquera, la frontera de Francia con Catalunya, en el que tuvo que intervenir personalmente la policía francesa para desalojar a los allí manifestados. Al día siguiente, el corte retrocedió hasta el tramo de la AP-7 de Salt (Girona), en el cual se bifurca el tráfico (especialmente concurrido) hacia Barcelona o Francia. Allí, tanto los Mossos d’Esquadra como la Policía Nacional reprimieron sin miramientos a los manifestantes. Se vieron escenas de verdadero terror cuando, una vez ya no existía corte alguno, los antidisturbios entraron en el pueblo en busca de manifestantes, apuntando directamente pelotas de goma contra los mismos e incluso subiendo a los autobuses a hacer identificaciones. Este nuevo ciclo de movilizaciones continúa a día de hoy en las calles de Barcelona.

Toda reivindicación nacional se vertebra con los intereses de una burguesía, sin embargo es falso que el movimiento independentista actual esté única y exclusivamente movido por intereses nacionalistas, como también lo es la creencia de que la lucha por la existencia de un estado catalán nazca con Convergència o ERC. La reivindicación independentista siempre ha estado presente en el seno de Catalunya y es una cuestión democrática no resuelta dentro de tantas otras en el Estado español.

En el contexto de bancarrota de la economía capitalista y en concreto con la crisis económica que azota desde 2007 a las potencias imperialistas europea y norteamericana, el Estado español se ve forzado a materializar unos recortes presupuestarios que, por un lado, depauperan las ya de por sí precarias condiciones de vida de la clase obrera y demás clases populares, así como a una reforma laboral criminal que rinde enteramente a la clase trabajadora a los pies de la burguesía; pero por otro también empiezan a deteriorar privilegios de la burguesía catalana, la cual no logra imponer sus intereses ante la negativa del Estado a aceptar el nuevo Estatut, el cual fue, en términos del fascista Alfonso Guerra, “cepillado”. En ese contexto, los partidos representantes de la burguesía catalana deciden reactivar y alentar la cuestión nacional entroncando con el profundo desapego de la sociedad con el Estado.

El actual movimiento independentista en Catalunya nació como una reivindicación llevada a cabo por diversas entidades culturales y partidos burgueses catalanes que exigían un referéndum de autodeterminación y que iban plantando paradas en diversos pueblos y ciudades de Catalunya para difundir su propósito. Evidentemente dichos partidos no operaban abiertamente junto a este movimiento sino que lo hacían a través de sus diversas organizaciones, como por ejemplo la Joventut Nacionalista de Catalunya (juventudes en ese momento de Convergència y actualmente de PdeCAT). De esto hace casi más de diez años.

Tras la Conferència Nacional per l’Estat Propi, en 2012 se funda la Assemblea Nacional Catalana (ANC) en cuyos textos fundacionales ya dejaban patente cómo los procesos que llevaron a cabo las antiguas repúblicas soviéticas para integrarse en el modelo capitalista tras la desintegración de la URSS eran un referente para alcanzar su derecho a la autodeterminación. Así de idealistas eran sus motivaciones, que creían que el imperialismo europeo y norteamericano había defendido dicho derecho y que haría lo mismo con Catalunya. La por entonces Convergència y ERC ya empezaron a dar un apoyo abierto al movimiento por la autodeterminación de Catalunya y ponen dicha cuestión en lo alto de su agenda política.

A partir de aquí se desarrolla un proceso que lleva de la mano a las instituciones catalanas, es decir, instituciones bajo el control del Estado español, con el movimiento social en la calle y que ha dado lugar a las manifestaciones más multitudinarias de los últimos años en Catalunya. Es por esta razón que la carta de utilizar las instituciones para canalizar el conflicto se ha acabado quemando y ningún partido (como representantes de la burguesía que son rinden pleitesía a sus instituciones como la Generalitat o el Parlamento Europeo y no a los movimientos populares) ha sabido estar a la altura de lo que demandaba un movimiento rupturista, habiendo sido desbordados por el pueblo. Y es rupturista en medida de que se sustenta sobre un derecho democrático de una nación en el interior de un Estado que no es democrático burgués sino fascista.

Así pues la brecha entre el marco institucional y las acciones sociales se ha ido incrementando a medida que se iban organizando movimientos que responden a la necesidad de protegerse de las agresiones del Estado. El ejemplo más claro son los CDR, que nacieron como Comités en Defensa del Referéndum y que han acabado como Comités en Defensa de la República.

Pese a que los medios de comunicación del capital intentan seguir vinculando los actos reivindicativos llevados a cabo por los CDR y Tsunami Democràtic con los partidos políticos independentistas, la realidad es que existe una fractura entre ambos. En primer lugar porque es el gobierno de JxCat y ERC los que envían a los cuerpos policiales de los Mossos a reprimir a los manifestantes, ya sea en las movilizaciones que se llevaron a cabo la semana del 14 de octubre o bien en los cortes de carreteras como el mencionado de la Junquera entre el pasado lunes 11 y martes 12 de noviembre. En segundo lugar, estos partidos criminalizan a gran parte de los manifestantes y los tildan de violentos. Si esto se debiera a que la Generalitat juega dos bandos, no serían tan duros a la hora de reprimir ni tan contundentes al criminalizar ya que claramente no les saldría a cuenta. Ya durante la semana en que se supo la sentencia del procès, en una de las manifestaciones en la plaza Urquinaona de Barcelona, se expulsó a Gabriel Rufián (ERC) por traidor debido a unas declaraciones suyas en contra los disturbios que acontecieron esos días. Como ejemplo, sin ir más lejos, en la manifestación del 14 de noviembre de Jardinets de Gràcia (Barcelona) confluyeron dos manifestaciones: una de carácter abiertamente independentista y otra para pedir la liberación y no deportación de un ciudadano inmigrante llamado Ayoub, detenido injustamente estos días. El final del manifiesto que se leyó en la segunda se mencionaba que ningún partido independentista pone solución al problema y ambas manifestaciones se fundieron en un aplauso general.

Que tanto ERC como la CUP saquen rédito electoral, no significa que guarden un control o que vayan directamente de la mano de las acciones populares. Indiscutiblemente dentro de CDR y Tsunami se encuentran simpatizantes, votantes y militantes de partidos independentistas. No cabe duda de que estos partidos utilizan o intentan utilizar dichos movimientos sociales como frentes de masas para llevar a cabo su propio programa político. Sin embargo, el hastío y la decepción con estos representantes políticos de la burguesía que prometieron una República que no han sido capaces ni siquiera de intentarlo, conduce a una quiebra entre el movimiento popular y las instituciones que temen todo lo que escape de su cauce. Entidades que siempre han estado a disposición de los partidos burgueses como Associació de Municipis per la Independència (que formó parte de Junts pel Sí en las elecciones autonómicas del 2015) crearon hace poco la Assemblea d’Electes de Catalunya (AECAT), una suerte de invento desesperado de los órganos de dominación burgueses catalanes de llevar al movimiento independentista de nuevo a su terreno y alejarlo de la lucha en la calle. Y es que la burguesía teme a la organización popular y teme cualquier movimiento que transcurra al margen de sus intereses le desborde de tal modo que la lucha abandone el terreno eminentemente burgués manifestada en el choque entre soberanistas y unionistas y ésta vaya transformándose cualitativamente, convirtiéndose en lucha de clases contra el capitalismo. De hecho la lucha ya está virando, manifestándose cada vez de manera más abierta como lucha entre fascistas y antifascistas, una lucha donde la lucha del pueblo cada vez se aleja más del control de unas instituciones corrompidas y reaccionarias.

Si existe un eslabón débil dentro del imperialismo de EEUU y Europa ese es el Estado español, que por su carácter reaccionario y fascista queda anclado a una superestructura que ha querido homologarse al resto de Estados de Europa y que, sin embargo, no ha tenido el mismo desarrollo bajo el dominio del régimen burgués. Y si además existe un eslabón aún más débil dentro de éste, ese es Catalunya, el lugar donde el Estado ha mostrado su peor rostro reprimiendo con brutalidad a un movimiento de carácter pacifista, negándose a buscar una salida política al conflicto y judicializando todo el proceso, dejando en evidencia la inseparabilidad entre los poderes ejecutivo y judicial del Estado español, demostrando la incapacidad del Estado fascista español para solventar la cuestión nacional catalana, vasca y gallega. Hace apenas una semana, antes de las elecciones, Pedro Sánchez sacaba pecho diciendo que la Fiscalía obedecía órdenes del gobierno para inmediatamente después tener que rectificar y aclarar su autonomía. La última vuelta de tuerca represiva la vemos en que el juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón pretende investigar por terrorismo los disturbios y cortes a raíz de la sentencia del procès, emulando así el infame macrosumario 18/98 (llevado por el también infame Baltasar Garzón, el del “todo es ETA”) del País Vasco.

Ante esta situación, los y las comunistas no podemos quedarnos de brazos cruzados ante la ola represiva perpetrada por el Estado español, negando de facto derechos tan básicos como el de manifestación o de reunión. Es por ello totalmente necesario estrechar lazos de solidaridad y apoyo con el resto del Estado en un frente único y amplio contra el fascismo y por la libertad de todos los presos políticos, uniendo todas las luchas del pueblo en una única lucha de clases contra el capitalismo monopolista y contra su Estado, responsable de todos los males que sufre el pueblo, al objeto de derrocar al capitalismo y construir el socialismo, que es la única manera en que el proletariado y las clases populares sometidas por la burguesía se puedan emancipar, que es la única manera en que las naciones que componen el Estado puedan ejercer plenamente sus derechos democráticos, que es la única manera de romper el yugo del fascismo y hacer que la clase obrera pueda ser la dueña de su destino, de su futuro.

 

Comitè Nacional del Partit Comunista Obrer de Catalunya, noviembre 2019
Ayuso
 
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha anunciado a principios de mes la reserva de 48 viviendas protegidas de alquiler en el centro de Madrid para los agentes de la Policía Nacional y de la Guardia Civil. La concesión obedece a las resoluciones emanadas de la primera reunión de la comisión de Ayudas a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, celebrada en el Instituto de Formación Integral de Seguridad y Emergencias (IFISE), y se circunscribe en el proyecto de reserva de viviendas del Plan PIVE regional para familias de agentes.

Los cuerpos represivos del Estado burgués tendrán el privilegio de gozar su derecho a la vivienda, que bajo el capitalismo no se garantiza para todos los seres humanos, por tan solo 280 euros mensuales. Dichas viviendas sociales se encuentran en Lavapiés, zona cuyo techo tiene un coste medio de 14.62 euros por metro cuadrado, según la media del portal de venta y alquiler de pisos Idealista. Díaz Ayuso justifica semejante servicio a sus cuerpos represivos como medida para reconocer “la labor de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado”.

La concesión de la presidenta regional cumple un objetivo: contentar a su burocracia de control y sometimiento del orden para que sus agentes elijan a la Comunidad de Madrid como destino y así paliar un déficit de 2.500 efectivos. O, dicho de otra manera, para reforzar el aparato represivo estatal entrenado para servir a los intereses de la burguesía sin dudar en actuar por la fuerza en situaciones de desorden y, así, funcionar como su brazo ejecutor.

La ausencia del derecho a la vivienda es el principal obstáculo de bienestar de la clase trabajadora. La medida de Díaz Ayuso es una clara representación del carácter falaz de la legalidad instaurada por la burguesía. Por mucho que lo defienda la sacrosanta Constitución Española, la realidad demuestra que el derecho a la vivienda está subordinado a los intereses del capital y se queda en mero papel mojado para el proletariado. En Madrid, para encontrar pisos de 40 metros cuadrados a partir de 700 euros, los obreros debemos asumir que no encontraremos vivienda a no ser que busquemos en la periferia. En la Comunidad de Madrid, el precio del alquiler se ha disparado y hoy es el epicentro de desahucios en el Estado español.

El Ejecutivo regional argumenta que el alto coste de la vida en muchos municipios de la Comunidad de Madrid es un gran inconveniente para los agentes, ignorando y menospreciando, por supuesto, el empobrecimiento del resto de la sociedad. Los monopolios y el capital financiero saquean con impunidad al pueblo, explotándolo sin miramientos, y estos políticos corruptos a su servicio agasajan a los aparatos represivos de la dictadura del capital, de este criminal sistema de explotación que condena todos los años en España a miles de obreros a la pobreza, al hambre y a la muerte.

En su clásico La cuestión de la vivienda, Friedrich Engels criticó las soluciones propuestas por los reformistas burgueses y pequeñoburgueses sobre el problema en torno al derecho a la vivienda. Esgrimió como argumento central que, en la sociedad capitalista, su inexistencia no es un accidente y es un derecho vital que solo puede ser garantizado con la abolición del orden social que da origen a su incumplimiento. La solución definitiva del problema no pasa por reformas, ni por el cambio de un ministro o de un Gobierno, como pretenden algunos, sino por la muerte del sistema capitalista y la construcción del Socialismo.

La inexistencia del derecho a la vivienda guarda un vínculo fundamental con la etapa del capitalismo ascensional, cuando las masas laboriosas empiezan a desplazarse del campo a las grandes ciudades, a la par que muchos son desalojados de sus viviendas en los centros urbanos por su revalorización. El problema de la vivienda no alude al hecho de que la clase obrera haya vivido siempre en condiciones penosas, en barrios superpoblados, con malas condiciones sanitarias y ambientales, sino, concretamente, a la peculiar intensificación de esas malas condiciones de vida a consecuencia del aumento de las rentas y del hacinamiento, por la súbita afluencia de población a las grandes ciudades. La escasez de vivienda no solo afecta a la clase obrera, sino también a sectores de la pequeña burguesía, y lleva a una infinidad de seres humanos a perderlo todo y a vivir sin un techo bajo el que cobijarse.

Subyacente al problema de la vivienda, existe otro aspecto vinculado con la dinámica de explotación capitalista, que ocasiona que la escasez de viviendas se recree permanentemente. Los distintos ciclos de crisis económicas del capitalismo arrojan periódicamente a la desocupación a millones de proletarios. Muchos no pueden pagar el alquiler y otros muchos pierden sus viviendas. Asimismo, la feroz lucha competitiva del mercado lleva a los capitalistas a aumentar la explotación sin cesar y a pagar un salario inferior al valor de la fuerza de trabajo vendida por el obrero.

Es un hecho que en los países imperialistas, mayormente, existe un número de viviendas superior al conjunto de la población. Residencias que se encuentran desocupadas y a la venta, y que en incontables casos se han construido para destinarlas a la especulación inmobiliaria. En España, hay viviendas suficientes para alojar a todos los individuos y familias. Pero en el capitalismo no se han edificado para satisfacer las necesidades del pueblo, sino para servir como medio lucrativo para la burguesía, al objeto de generar una todavía mayor cuota de beneficio. La especulación de la vivienda es un medio más al disfrute de los capitalistas para apropiarse de toda la riqueza social que puedan. Y, para asegurarse de ello, para salvaguardar la existencia de su criminal sistema de dominación, la burguesía aplica todo el poder represivo de su Estado. La clase obrera solo viviremos en una vivienda digna si destruimos el capitalismo y erigimos de sus cenizas el Socialismo. Y nadie lo hará por nosotros salvo nosotros mismos.

 

¡Abajo el capitalismo criminal!
¡Por el derecho a una vivienda digna!
¡Por el Socialismo!


Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español en Madrid
Gerusia
 
Para entender la situación que ha llevado a las movilizaciones llevadas a cabo estos días por los trabajadores de los centros de día hay que saber que los centros de día salen a concurso cada dos años por la administración del Principado de Asturias. En ese momento es cuando las empresas privadas del sector, en este caso Gerusia, se presentan para optar a la concesión de los centros de día. Hace 3 años, los trabajadores de los centros de día decidieron en una asamblea desvincularse del convenio que poseían en ese entonces con la condición de que se mantuviesen las características anteriores y se pudiese negociar un convenio propio.

Pero por sorpresa, UGT y CCOO, que son los sindicatos que teóricamente ejercen representación sobre los trabajadores, hacen oídos sordos a las condiciones expuestas y en el acta reflejan la desvinculación con el convenio anterior, pero sin señalar que los trabajadores piden que se mantengan las características anteriores y que se pueda negociar un convenio digno.

Debido a esto se toma la decisión de convocar una huelga para que se aplique el convenio de dependencia nacional, pero esta huelga no llega a secundarse debido a que las empresas expresan su voluntad para negociar, voluntad que finalmente se comprobaría que era una farsa.

Todas estas razones son las que conducen a realizar las movilizaciones que se han llevado y se llevarán a cabo por parte de los trabajadores de los centros de día, pidiendo un aumento de salario después de llevar tres años de congelación salarial. Hoy en día el salario de estos trabajadores ronda aproximadamente los 1000€ (974€ en 14 pagas).

1. Movilizaciones de los trabajadores de centros de día un año atrás

Un artículo de “La Voz de Asturias” del 11/05/2018, hace más de un año, nos revela como en esas fechas se produjeron manifestaciones de los trabajadores de los centros de día de Gerusia, donde exhortaban un convenio propio y digno, además de denunciar la precarización de sus condiciones laborales.

Una de las portavoces de la Plataforma de los Trabajadores/as de Centros de Día, Teresa Suero Exposito, aseguró que son profesionales cualificados con mucha entrega, pero que, sin embargo, no olvidan que tienen derechos.

La manifestación recorrió la calle Uría hasta detenerse en la Plaza de la Escandalera donde la actriz María Cotiello leyó un comunicado en apoyo a los trabajadores. Sin embargo, pese al esfuerzo por conseguir unas condiciones dignas de trabajo, no se ha conseguido lo propuesto.

2. Movilización de los trabajadores de los centros de día en la actualidad

Ante no haber conseguido llegar durante este intervalo de tiempo de más de un año a ningún tipo de convergencia, en la actualidad los trabajadores se ven aún en la situación de volver a tomar las calles, ya que por parte de la empresa no se acaba de llegar a ninguna solución pragmática, cosa que es inadmisible para la lucha de la clase obrera en su defensa dentro del sistema capitalista, donde se ven afectados 221 trabajadores, la mayoría de ellos mujeres, de 21 centros distintos.

5, 6, 13, 20 y 27 de noviembre han sido los días elegidos para ejercer huelgas, piquetes y manifestaciones de los trabajadores de los centros de día de Gerusia reclamando una subida salarial que llevan esperando tres años sin tener ningún tipo de convenio, después de que las mediaciones en el SASEC (Servicio Asturiano de Solución Extrajudicial de Conflictos) no hayan llegado a buen puerto, reflejando un mayor alejamiento entre el comité y la representación empresarial.

En los dos primeros días de manifestaciones y huelgas, a pesar de la actitud negativa inicial por parte de la empresa, finalmente se ha conseguido una reunión de la administración con el comité de empresa en la sede de Bienestar Social para exponer las posturas. Sin embargo, los trabajadores han contado con un boicot por parte de los directores pertenecientes a la administración y centros de trabajo, y la empresa optó por paralizar el cobro de las nóminas, cosa que empeora aun más si cabe la situación.


Dicho comité de empresa está compuesto por CCOO, UGT y USO, sindicatos del sistema esclavos del capital y que en ciertas ocasiones son un factor que propicia que los acuerdos sobre condiciones laborales sean precarios, mitigando la lucha de la clase obrera al verse desamparada.

Por parte de los delegados del comité de USO (Unión Sindical Obrera), la presidenta Lucrecia Villamarzo ha expresado lo siguiente acerca de sus posturas:

“Ya que nuestra empresa nos aplica el convenio más bajo, el de ayuda a domicilio, asuma al menos la subida de ese convenio, que ha sido de un 4% para este año y lo mismo para 2020. Estamos hablando de 19 euros al mes, algo totalmente razonable. Gerusia nos dice que no puede subirnos el salario porque recibiría una penalización de la Administración; sin embargo, empresas que controlan otros centros, como Aralia, aplican el convenio de la dependencia, que se ajusta más a nuestras tareas y tiene además mejores condiciones laborales, y no ha recibido ninguna sanción […] sería una forma de paliar temporalmente la precariedad que sufrimos. La concesión a Gerusia acaba para la mayoría de los centros en enero de 2020 y, en total, en diferentes meses de ese año. Aunque hay posibilidad de dos años de prórroga, la empresa ha mostrado su desinterés en continuar y esperamos que la que asuma el siguiente contrato sí nos aplique al menos las condiciones del convenio de dependencia”.

Vemos como de forma latente queda reflejada la esclavitud al sistema de dicho comité, resignándose a la propuesta de acuerdos cuestionablemente dignos para los trabajadores, siendo además los que han propiciado esta situación, asumiendo, al fin y al cabo, inoperancia y deslealtad con la clase trabajadora. Además, vagamente mencionan el principal problema, que reside en la apropiación del sector público en manos del sector privado.

Destacar también que en los boicots de directores, la a priori negación de una reunión con el comité y la paralización del cobro de las nóminas se hace latente como la burocracia propia del estado capitalista pone todas las trabas de por medio para que la clase obrera no pueda conseguir unas condiciones dignas. Cabe destacar también que los periódicos más reconocidos de la zona no se han hecho eco, silenciando una vez más al movimiento obrero.

Desde el PCOE tenemos muy claro que la solución no pasa por aceptar condiciones poco dignas para los trabajadores. Si estos sindicatos están dispuestos a cuantificar la dignidad de la clase trabajadora en 19 euros mensuales, nosotros no estamos de acuerdo, nosotros queremos llegar de verdad hacia una situación digna para la clase trabajadora, avivar la llama de la lucha obrera y poder poner contra las cuerdas a todo el entramado burocrático y empresarial que conforma el ser del estado propiamente capitalista. Para ello instamos al apoyo, solidaridad y participación en las movilizaciones de los trabajadores de los centros de día. Además, representamos la alternativa al sindicalismo institucional, que ningún bien aporta a la clase obrera, con el sindicalismo de clase, conformado por la Federación Sindical Mundial (FSM), en la cual se integra la CSC (Coordinadora Sindical de Clase), sindicato de clase capaz de defender la dignidad de los trabajadores ante las amenazas del sistema burgués.


Igualmente, para proteger a toda la clase obrera de las amenazas del capital como las anteriormente comentadas, fundamentándose en la unión proletaria, instamos a todos los trabajadores de centros de día a la organización en el Frente Único del Pueblo (FUP).


Por último, hemos de agradecer a la Plataforma de Trabajadores de los Centros de Día por la información recibida sobre dicha situación, que nos ha llevado a completar este análisis.

¡Por unas condiciones dignas en los centros de día asturianos!
¡Que viva la lucha de la clase obrera!


PCOE en Asturias
Bolivia
 
El Partido Comunista Obrero Español (PCOE) condena el golpe militar y policial perpetrado en el Estado Plurinacional de Bolivia contra el presidente constitucional, Juan Evo Morales Ayma. Con el apoyo del imperialismo estadounidense y de sus lacayos de la OEA, los sectores oligárquicos del país han vulnerado la voluntad del pueblo boliviano, que reeligió en las urnas a su presidente legítimo el 20 de octubre.
 

Denunciamos las persecuciones, agresiones y asesinatos contra el pueblo trabajador de Bolivia, así como los ataques y crímenes racistas contra la comunidad indígena. Ante las políticas económicas intervencionistas y soberanistas del Gobierno, la burguesía boliviana lo ha volcado todo a la reacción. Tal es la quiebra del imperialismo hoy, que los capitalistas ya no pueden aguantar siquiera políticas económicas reformistas. La oligarquía boliviana y sus amos de Washington han financiado a grupos terroristas fascistas que promueven el odio, la discriminación y la violencia hacia los campesinos, indígenas y trabajadores humildes afines al Movimiento al Socialismo (MAS).

El golpe de Estado en Bolivia, que ha causado tres muertos y más de 400 heridos, prueba una vez más que las crisis del mundo descansan sobre una contradicción fundamental: imperialismo o socialismo. Demuestra que estamos ante una guerra de clases entre el proletariado y la burguesía.

Lo que sucede en Bolivia es un ejemplo de que no es lo mismo estar en el Gobierno que estar en el poder. Una revolución está condenada al fracaso cuando confía en las Fuerzas Armadas provenientes de la institucionalidad burguesa y no arma al pueblo. La dimisión del presidente legítimo y el triunfo del golpe de Estado prueba que el denominado “Socialismo del Siglo XXI” debe avanzar hacia el Socialismo real si no quiere que el imperialismo lo asfixie y que la contradicción entre imperialismo y socialismo se resuelva desfavorablemente, en detrimento de la vida de la clase trabajadora. Animamos a nuestros hermanos obreros y campesinos bolivianos a que peleen y defiendan con uñas y dientes sus intereses de clase, a que no bajen la guardia ni le concedan ni un solo respiro a su enemigo antagónico, a la burguesía, que ante la merma de sus intereses ha centrado todos sus esfuerzos y recursos para acabar con el Gobierno soberanista y antiimperialista de Evo Morales.

En un momento histórico de quiebra y agonía del sistema capitalista, la burguesía no duda en apoyarse en el fascismo y en aplicar la violencia más descarnada para proteger sus privilegios. La oligarquía boliviana y el imperialismo no se merecen ni una sola concesión. Lo que merecen es la socialización de sus empresas y bancos. Nosotros, la clase del proletariado, solo podremos acabar con nuestra miseria y vivir en paz si derribamos el caduco sistema capitalista y destruimos el Estado burgués y su burocracia, incluidas sus Fuerzas Armadas y sus cuerpos y fuerzas de represión, para erigir nuestro sistema propio, el Socialismo, y lo defendamos imponiéndole a la burguesía la represión de nuestro nuevo Estado socialista, de nuestra propia dictadura, la dictadura del proletariado, para acabar con su dominación y su existencia como clase.

Desde el Partido Comunista Obrero Español, condenamos enérgicamente el golpe de Estado y reafirmamos nuestro apoyo a la soberanía del pueblo boliviano y a su derecho a decidir sobre su destino sin ser una marioneta del imperialismo estadounidense. Llamamos a la más amplia solidaridad con el presidente legítimo Evo Morales y exigimos el respeto a las decisiones del pueblo boliviano. Animamos a los obreros y campesinos de Bolivia a que se defiendan de las agresiones fascistas e imperialistas y que no capitulen ante el golpe de Estado.

La bestialidad imperialista; bestialidad que no tiene una frontera determinada ni pertenece a un país determinado. Bestias fueron las hordas hitleristas, como bestias son los norteamericanos hoy(…). Porque es la naturaleza del imperialismo la que bestializa a los hombres, la que la convierte en fiera sedienta de sangre, que están dispuestas a degollar, asesinar, a destruir hasta la última imagen de un revolucionario, de un partidario de un régimen que haya caído bajo su bota o que luche por su libertad(…). No se puede confiar en el imperialismo, pero ni tantito así. Nada”. Ernesto Che Guevara,  discurso de noviembre de 1964.

 

¡Abajo el imperialismo criminal!
¡Ni un paso atrás!
¡Por el Socialismo!

 

Secretaría de Relaciones Internacionales del Partido Comunista Obrero Español

Carlos
 
El lunes 11 de noviembre se cumplieron 12 años del asesinato de Carlos Palomino a manos del militar nazifascista Josué Estébanez. El joven antifascista se dirigía a una contramanifestación de respuesta a la concentración del partido nazi Democracia Nacional cuando, en la estación de metro de Legazpi, fue asesinado a sangre fría por Estébanez, quien le propinó una puñalada con una navaja de 15 centímetros.
 

La Coordinadora Antifascista y los familiares y amigos de Carlos Palomino convocaron una manifestación para este lunes en recuerdo del militante antifascista, con el objetivo de lanzar el mensaje al estado Español, cómplice del asesinato del joven por su permisividad y blanqueamiento del fascismo, de que el antifascismo ni olvida ni perdona. Los antifascistas no cesaremos en la lucha, recordaremos a todos los caídos a manos del fascismo y seguiremos tomando las calles para denunciar a todos aquellos cómplices directos de la barbarie fascista. Un año más, el Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Madrid acudió a la manifestación en memoria de Carlos Palomino.

Hoy nos encontramos inmersos en un momento histórico en el que el Estado español se encuentra en profunda crisis política y económica. Ante las cada vez más exacerbadas contradicciones del sistema, la burguesía aplica sin piedad la violencia represiva fascista en esta mal llamada democracia.

Desde el Partido Comunista Obrero Español, remarcamos la necesidad de combatir el fascismo en las calles y en todos los lugares en los que esté presente y crece con impunidad. Siempre, en contraposición a la socialdemocracia y al oportunismo encabezados por la “izquierda” institucional, que hace gala de un pacifismo y tolerancia hacia el fascismo, permitiendo su legalidad, y cuyos actos entran en abierta contradicción con su cínico e hipócrita “antifascismo”.

Recordamos que fue la permisividad del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), que autorizó la manifestación nazifascista de aquel 11 de noviembre de 2007 e ignoró y desatendió al joven herido de 16 años, lo que permitió su muerte. Una vez más, queda demostrado el papel histórico de la socialdemocracia como pata izquierda de la dictadura del capital, de blanquear y vender una “cara bonita” del sistema criminal de la burguesía, que aúpa el fascismo en aras de defender sus intereses y privilegios de clase a la mínima señal de organización de la clase obrera. Los comunistas debemos ser implacables con el fascismo y con aquellos que le dan alas. Debemos ser conscientes de que el fascismo y la socialdemocracia que lo blanquea son objetivamente dos caras de una misma moneda, en tanto que son los sostenes necesarios para que la burguesía mantenga su sistema de dominación. Sin el papel activo de estos dos agentes de la burguesía, el capitalismo se encontraría hace tiempo en el vertedero de la historia.

La única manera de acabar con el fascismo es poniendo fin a la raíz del problema: el capitalismo y el Estado burgués que lo impone. La construcción del Socialismo es la única solución que tiene la clase obrera para avanzar hacia una sociedad libre de explotación, de miseria, y por supuesto, de fascismo.

Desde el PCOE, queremos enviar un afectuoso abrazo y nuestras más sinceras y respetuosas condolencias a los familiares y amigos de Carlos Palomino. Su ejemplo pervivirá eternamente entre los antifascistas y nos recordará cada día por qué jamás debemos cesar en la lucha.

Por todos los antifascistas caídos,

 

¡CARLOS, HERMANO! ¡NOSOTROS NO OLVIDAMOS!

Comité Local del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) de Madrid