Miércoles, 11 Diciembre 2019
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Hemos recibido informaciones sobre la situación del preso político Manuel Pérez Martínez, ‘Camarada Arenas’, Secretario General del Partido Comunista de España reconstituido, la cual de por sí injusta – puesto que es un preso político cuyo único delito es ser un cuadro comunista – se está viendo agravada por el deterioro de su salud, y más concretamente la desatención de sus carceleros ante los síntomas que sufre de una enfermedad cardiaca.

Arenas, cuya edad roza los 75 años, sin duda, está siendo víctima de un estado fascista que hace gala de una violencia vil y de un anticomunismo feroz. Este es el verdadero rostro de este estado, el cual será responsable de un nuevo crimen si no lo ponen inmediatamente en libertad para que éste reciba la atención médica necesaria.

Hace menos de un año, el partido más corrupto de Europa, el PP, pedía humanidad para que se excarcelara a Eduardo Zaplana y éste fuera atendido médicamente en un hospital y no en la cárcel. Desde hace prácticamente medio año, Eduardo Zaplana se encuentra en libertad provisional. Rápidamente oportunistas de todo pelaje salieron a exigir la libertad de Zaplana, como por ejemplo Pablo Iglesias que señalaba “Estoy completamente de acuerdo con el PP en esto. Cualquier preso, haya hecho lo que haya hecho, merece que se respete su dignidad si sufre una enfermedad como la de Zaplana. La humanidad engrandece a la democracia también cuando se enfrenta al crimen”. Sin embargo, Iglesias mira hacia otro lado cuando el reo es comunista y se halla en la cárcel por su ideología y militancia.

Nuevamente, el estado español manifiesta su esencia clasista, antiobrera, anticomunista, en definitiva, fascista; al igual que lo son todos aquéllos que defienden este Estado.

El Partido Comunista Obrero Español protesta ante la situación en la que se halla el preso político comunista Manuel Pérez Martínez y exige su inmediata puesta en libertad, trasladando nuestra solidaridad tanto él como al resto de presos políticos que se encuentran encerrados en las cárceles del estado español, de los que exigimos su inmediata puesta en libertad.

Hoy es más necesario que nunca la construcción del Frente Único del Pueblo que aglutine todas las luchas de los distintos sectores del proletariado en una única lucha de clase contra el capitalismo y por la consecución del socialismo como único sistema donde las libertades y los derechos de los trabajadores sean realmente efectivos. Es momento en que los obreros de las fábricas, de las empresas, de los barrios, el movimiento antifascista, antirrepresivo, jubilados, en definitiva todos los sectores sociales del proletariado sumemos nuestras fuerzas para construir el Frente Único del Pueblo que no sólo conformará un instrumento de avance y de defensa de nuestros intereses clasistas, sino que es el embrión de los órganos de poder del futuro estado proletario que es lo único que nos garantizará el fin de la tiranía burguesa y de su criminal dictadura.

¡ARENAS LIBERTAD!

¡LIBERTAD PRESOS POLÍTICOS!

¡POR EL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO!¡POR EL SOCIALISMO!

Madrid, 10 de agosto de 2019.

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)

accidente
 
Un total de 652 personas fallecieron en accidente de trabajo en el año 2018, una cifra que marca su máximo en siete años y supone un incremento del 5,5%, 34 compañeros y compañeras fallecidas más, respecto del año anterior. Los accidentes laborales con baja alcanzaron los 602.316, lo que supone un aumento del 3,2% respecto al número de siniestros del mismo periodo de 2017. 

En los datos registrados en lo que va de 2019, la tendencia sigue al alza. En el periodo de enero a mayo 2019, el número de accidentes de trabajo con baja fue 257.289, lo que supone un aumento del 4,6%, y ya se registran 250 muertes. 

Este verano está siendo especialmente mortal con una joven de 19 años atropellada por un toro mecánico en Balazote, Albacete, un accidente laboral muy grave en la Papelera de Sangüesa en Navarra, la muerte de dos trabajadores en Valladolid y Alicante a causa de golpes de calor, otra muerte en Murcia en el término municipal de Las Torres de Cotillas… 

Todas estas muertes, producto de los esclavistas niveles de explotación y las condiciones laborales que sufrimos la clase trabajadora, no aparecen en los grandes medios de comunicación, no abren los informativos nacionales ni son portadas de los periódicos nacionales. Y el motivo es que estos medios de comunicación son propiedad de los mismos burgueses que nos explotan y provocan las muertes de los trabajadores en el desarrollo de su trabajo. 

Mientras estos asesinatos en los centros de trabajo son silenciados y ningún medio habla de ellos, se dedican ríos de tinta y horas de informativos a otras problemáticas sociales como es la violencia de género que, aunque execrable también, no ponen encima de la mesa las contradicciones clasistas existentes en la sociedad capitalista y, además, fomentan -con su retórica burguesa- la división por sexos de la clase trabajadora. 

Treinta y ocho mujeres han sido asesinadas por sus parejas o exparejas en España en lo que va de 2019 según el balance de la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género, actualizado a 11 de julio. Doscientos cincuenta trabajadores muertos y 257.289 accidentes de trabajo con baja fue el saldo de la explotación capitalista en números que dejó el año 2018. Sin embargo, la cobertura mediática fue y es muy superior en favor de la violencia de género, considerando la muerte en el centro de trabajo, no como una lacra, sino como accidentes sin importancia. 

El año pasado se cerró con 48 mujeres asesinadas, tres menos que en el año anterior. Los accidentes mortales en el trabajo aumentaron un 5,5% y suponen 34 compañeros y compañeras muertos más. La mayoría de estas muertes en el trabajo se solucionarían reduciendo la carga de trabajo y contratando más personal, respetando las pausas en los esfuerzos físicos -sobre todo en los trabajos al aire libre con exposición al sol como la construcción-, implementando la normativa en Prevención y Seguridad Laboral en todas las empresas y aplicando medidas preventivas, eliminando las horas extraordinarias, etc. 

¿Por qué no se aplican todas estas medidas para evitar las muertes durante el trabajo? Por el simple hecho de que todas estas medidas van en contra de la lógica acumulativa del capital y obligarían a los dueños de los medios de producción, hoy en manos privadas, a desembolsar grandes cantidades de dinero en contratación de personal -para evitar la sobrecarga en el trabajo, respetar las pausas, eliminar las horas extra…-, en materia de Prevención y Seguridad Laboral -luminarias, climatización del centro de trabajo, material, seguridad y salud…- y en renovación adecuada de la maquinaria de trabajo entre otras cuestiones. 

Toda esta inversión supondría una reducción de los beneficios obtenidos a costa de la explotación de sus trabajadores para una cuestión tan nimia como su bienestar en el centro de trabajo y no morir allí. La reducción de beneficios traería como consecuencia la pérdida de competitividad en el sector frente a aquellas empresas que no aplican estas medidas y, en último término, supondría el cierre de la empresa. 

Esta es la lógica capitalista, el funcionamiento de un sistema en el que los medios de producción están en manos privadas. La socialización de los medios de producción, en oposición, supondría que los trabajadores en su conjunto son los dueños de los medios de producción, de las empresas. Los intereses de la clase obrera, diametralmente opuestos a los de la burguesía y sin una lógica acumulativa del capital, llevarían a la instauración inmediata de todas aquellas medidas descritas y otras muchas más porque son del interés de los nuevos dueños de los medios de producción en el Socialismo: los trabajadores. 

Al capitalismo, queda claro, poco le importan las condiciones laborales ni las muertes de los trabajadores, a la burguesía le cuesta menos reponer un trabajador muerto por otro en paro que aplicar todas las costosas medidas de prevención y mejora de condiciones para que no se produzcan muertes. Somos los trabajadores los únicos interesados en no morir en el trabajo, en tener una vida digna y en no sufrir nunca más las consecuencias de la explotación y, para ello, no queda más que organizarse, no solo en los centros de trabajo -en organizaciones sindicales de clase y combativas, adheridas a los principios de la Federación Sindical Mundial- sino políticamente, en el Partido Comunista Obrero Español, para defender los intereses políticos de nuestra clase, la trabajadora, por la superación del capitalismo y la instauración del socialismo.

 

¡Trabajador, organízate en el PCOE por la defensa de tus intereses! 
¡Muerte al capitalismo criminal! 
¡Por el Socialismo!
 

Secretaría de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del PCOE
Capitalismo
 
El periódico burgués El País publicaba esta semana los resultados de las compañías españolas cotizadas, una infografía en la que despuntan cuatro empresas con mayor beneficio: Banco Santander, BBVA, Telefónica e Iberdrola. Todas ellas con un beneficio superior a los 1.500 millones de euros. Despunta también el Banco Sabadell con un incremento porcentual del 340,98% de los beneficios. 


La banca siempre gana, tal y como describimos en nuestro comunicado del pasado 3 de agosto, y tiene los mecanismos necesarios -que también describimos con detalle- para mantener su beneficio incluso en las épocas de estancamiento o crisis económica. Así, como dijimos, los grandes bancos españoles preparan la salida de unos 10.000 trabajadores a lo largo de 2019. Tan sólo Santander y Caixabank gastarán 1.500 millones de euros en despedir a más de 5.200 trabajadores a través de Expedientes de Regulación de Empleo (ERE). 

De una parte, el uso de los Expedientes de Regulación de Empleo (ERE) sirve a las grandes empresas para despedir a los trabajadores más caros, con mayor antigüedad y mejores condiciones. Las multinacionales españolas, sirviéndose de los partidos políticos que representan sus intereses -PP, PSOE, C´s- han logrado hacer las reformas laborales que han necesitado para asegurar que esta herramienta, la de los ERE, pueda ser utilizada incluso sin necesidad de tener pérdidas, permitiendo que simplemente con una previsión de no obtener las ganancias planificadas se puedan ejecutar. 

Estos EREs no podrían ejecutarse sin el engaño y la traición de los sindicatos mayoritarios, CCOO y UGT, que mediante la presión, las amenazas o comprando a sus delegados de las empresas que negocian los EREs logran que se firmen y se ejecuten sin oposición. 

Empresas como Telefónica, que han reducido su plantilla en un 70%, de los 75 mil trabajadores en 1992 a los 25 mil actuales en España, han logrado aumentar sus beneficios gracias a estos sindicatos traidores, CCOO y UGT, que firman los EREs que los partidos políticos de la burguesía permiten por ley. Algunos de los más reputados traidores de la clase obrera en Telefónica provienen del Partido Comunista De Los Trabajadores De España (PCTE), dirigentes del sindicato CCOO que han firmado la salida del 70% de la plantilla y han permitido el Plan de Suspensión Individual de empleo (PSI), atacando para ello al sindicalismo de clase que existe en Telefónica -el sindicato Alternativa Sindical de Trabajadores, adherida a la Federación Sindical Mundial- que se ha opuesto constantemente al despido de los trabajadores de la multinacional. 


De igual manera, el año pasado Iberdrola cerró un plan de bajas para los cinco países en los que se encuentra. En los resultados de 2017, de hecho, provisionó un coste de 203 millones de euros para prejubilar a cerca de un 10% de la plantilla, unos 3.500 trabajadores, que se suma al expediente de regulación de empleo para 3.168 trabajadores negociado en 2003 que le permitió recortar su masa salarial en cerca de 210 millones de euros. La plantilla de Iberdrola se ha reducido en más de un 80% desde inicios del siglo hasta hoy gracias al sindicato CCOO, que ha negociado ambos recortes de plantilla poniéndose de parte de la burguesía como sindicato financiado por el estado que es. 


En el sector de la banca, desde 2008 los bancos que operan en el país han despedido, vía prejubilaciones, Expedientes de Regulación de Empleo (ERE) y salidas voluntarias, a un total de 112.150 trabajadores, lo que supone más del 41% de la plantilla con que contaban a principios de la crisis, según un informe publicado por el propio sindicato CCOO. Esta información es de primera mano, pues ha sido este sindicato quien ha firmado la mayoría, sino todos, de estos despidos. 

Una vez las empresas han despedido a buena parte de la plantilla, con unas determinadas condiciones de trabajo (salario, antigüedad, estabilidad…) estas multinacionales proceden a contratar y a subcontratar a empresas para que desarrollen el mismo trabajo que hacían esos trabajadores, pero con unas condiciones salariales de auténtica miseria. 

En el caso de Telefónica, los trabajadores de las contratas, subcontratas y los falsos autónomos que trabajan para ella decidieron ir a la huelga en el año 2015 por las condiciones de miseria y riesgo para su vida: Contratos de dos horas que se traducen en jornadas de 12 horas de lunes a domingo para ganar, en el mejor de los casos, 800 euros (y con todos los medios por cuenta del trabajador, desde las herramientas, al desplazamiento, los materiales, el aparcamiento o las comidas). 

Las contratas y subcontratas de Iberdrola y Gas Natural tienen el mismo funcionamiento, dedicándose a crear ofertas de empleo dirigidas a trabajadores jóvenes sin experiencia laboral ni estudios y desesperados por encontrar trabajo, muchas veces sin dar de alta a estos en la Seguridad Social, obligándoles a firmar un contrato mercantil encubriendo la verdadera relación laboral: sin autonomía para decidir su trabajo, siendo el empresario quien decide horario, vacaciones, funciones… 

La banca, a su vez, ha creado, por un lado, decenas de empresas y mediante la cesión de trabajadores -adheridos estos al Convenio Colectivo del sector TIC, cuyas condiciones son mucho peores que el Convenio Colectivo de la banca- realizan las funciones de formalización y tramitación de créditos e hipotecas que antes se hacían en las oficinas de los bancos que hoy han cerrado. Por otro lado, ha contratado y subcontratado estas tareas a empresas como Indra que, igual que el resto de contratas y subcontratas, precariza las condiciones de trabajo de su plantilla que deben hacer las mismas tareas que antes hacía un trabajador de la banca, con unas condiciones laborales mucho mejores. 

Empresas como Gestra, Hemag, Cobra, Ullastres, Lyteica, Euskalfibra, Pictel, Cotronic, Abentel, Obremo, Pecamitrans, JP Energía, Gaberna Energy, Dorset Marketing, Valcomunity SL, CSO IP Bankia, Indra y un largo etcétera son las empresas contratadas y subcontratadas por las multinacionales españolas para hacer el mismo trabajo que hacían antes sus trabajadores ahora despedidos, a un precio muy inferior del coste de los salarios. Esta práctica supone enormes ahorros en costes para estas multinacionales y, a la vez, un empobrecimiento y condiciones de miseria para centenares de miles de trabajadores. 

Las multinacionales, en posesión de partidos políticos, sindicatos e instituciones públicas, dueñas por tanto del estado, crean las leyes y se aseguran de su promulgación y cumplimiento, siendo éstas contrarias a los intereses de los trabajadores. El estado español sirve a los intereses de las multinacionales, que acumulan beneficios de miles de millones de euros a costa de la explotación de los trabajadores del país y, con ese dinero, compran a partidos políticos y sindicatos sin ningún tapujo. 

Solo la organización política de los trabajadores puede acabar con el actual estado de miseria y explotación que nos aplica el capitalismo, que cada día va a más. Los trabajadores necesitamos otro sistema, alejado de la corrupción, de la explotación y de las leyes injustas que nos impiden llevar una vida digna. Los trabajadores necesitamos el Socialismo, necesitamos tener nosotros el control de los medios de producción y necesitamos hacer nosotros mismos las leyes que deben regir nuestra vida. Y para lograr esto, solo cabe la lucha organizada en el Partido Comunista Obrero Español.

 

¡Abajo el capitalismo criminal y explotador!

¡Por el Socialismo!

¡Organízate en el PCOE, fortalece el Partido!


Secretaría de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del PCOE
Che
 
El pasado día 31 de julio, en el Pleno del Ayuntamiento de Zaragoza, la triada fascista que gobierna dicho consistorio – C’s, VOX y PP – aprobó crear una Comisión para cambiar el nombre del Parque Che Guevara. 

La iniciativa de VOX, apoyada por los no menos fascistas C’s y PP, considera que el nomenclátor de las vías debe estar reservado para personajes “significados por su bonhomía, su humanitarismo, su contribución a las artes o las ciencias, su heroísmo y compromiso en la defensa de causas nobles y, en general, de aquéllos que han contribuido con su ejemplo y dedicación a la extensión del conocimiento, al avance de la Humanidad y a la defensa de los Derechos Humanos” y, por ello, consideran que debe quitarse el nombre del Che Guevara a un parque de la ciudad maña. 

Es curioso que el mismo día que la Fiscalía Anticorrupción de un estado corrompido como el español, determina que hay que imputar a Esperanza Aguirre, Cristina Cifuentes y otros dirigentes del PP, al igual que a dirigentes de grandes empresas, salpicados todos ellos por la corrupción generalizada del Partido Popular y su financiación ilegal, ese partido y sus escisiones (VOX Y C’s), iguales de podridas y fascistas que él, no dudan en pretender ensuciar la imagen de un titán de la Historia como es el Che Guevara. 

Esta gentuza corrupta y reaccionaria que niega el derecho a la salud a los seres humanos, a trabajadores por cuestión de raza y nacionalidad; que consideran la homosexualidad como enfermedad; que hacen bandera del chovinismo y de un racismo desmesurado; que defienden las guerras imperialistas y ser tutelados por bases militares del imperialismo norteamericano a la par que se envuelven en la simbología franquista como es la bandera; que defienden la figura del asesino Franco y su dictadura criminal cuya obra todavía perdura bajo este criminal sistema explotador que condena a miles de obreros todos los años a la muerte; aquéllos que roban a manos llenas y cuyo único objetivo es sostener este corrompido y criminal sistema son los que censuran figuras titánicas, en términos históricos, y universales como la del Dr. Ernesto Guevara de la Serna, el camarada Che Guevara. Y es lógico, el Che Guevara es el reflejo del hombre nuevo que el socialismo aspira construir; el Che Guevara es una figura titánica que vivió como sintió y pensó – a diferencia de los parásitos fascistas que hoy lo censuran que dicen defender unos valores que ni tan siquiera ellos cumplen, y ahí está la figura del líder de VOX para corroborarlo -, y que combatió la injusticia, al imperialismo, de manera consecuente. El Che Guevara ilustra lo más elevado del género humano, que no es otra cosa que los valores del revolucionario marxista-leninista. El Che encarna la solidaridad, el internacionalismo proletario, la igualdad, la lucha contra todo tipo de injusticia social, contra la explotación del hombre por el hombre, contra el sistema más asesino y criminal que ha parido la historia: el imperialismo. 

El Che simboliza la resistencia del proletariado y su justa rebeldía por acabar con la barbarie y, también, significa ubicar al ser humano como creador de su destino, de su propia historia y no como herramienta para que un puñado de burgueses se enriquezcan hasta el infinito, los cuales den migajas a auténticos parásitos y miserables que desprecian al género humano y al conocimiento como son aquéllos que censuran una figura de la trascendencia histórica del Che, los que piden hacerlo desaparecer del nomenclátor de Zaragoza y adjudicarle una historia que, en absoluto, se corresponde con la que estos fascistas del Ayuntamiento de Zaragoza definen. De hecho, la descripción que estos fantoches parásitos fascistas pretenden hacer del Che se ajusta, a la perfección, a lo que ellos son y defienden. 

El Che significa humanismo, revolución, dignidad, valentía, cultura, amor al género humano y a la vida como tal para todos los que lo componen, determinación, emancipación, igualdad, verdad, internacionalismo, fraternidad y firmeza y determinación contra el criminal, el asesino, el imperialista; valores todos ellos que los fascistas desprecian porque son su antítesis. 

Mientras en Zaragoza señala la triada fascista – VOX, C’s y PP, que es la fórmula empleada por los monopolios para sostener el bloque más de extrema derecha del sistema político existente – que los nombres de las vías deben ser asignados a personajes “significados por su bonhomía, su humanitarismo, su contribución a las artes o las ciencias, su heroísmo y compromiso en la defensa de causas nobles y, en general, de aquéllos que han contribuido con su ejemplo y dedicación a la extensión del conocimiento, al avance de la Humanidad y a la defensa de los Derechos Humanos”, en otras ciudades no dudan, como por ejemplo en Córdoba, en poner nombres de calles en honor a fascistas cuyo mérito no ha sido otro que el de apoyar a un régimen criminal y abrazar la reacción, véase el Conde de Vallellano, Cruz Conde o Antonio Cañero. 

Y es que, cuanto más corrompido está el capitalismo, cuanto más agoniza, la burguesía más escorada está hacia el fascismo que, ideológicamente, se fundamenta en el anticomunismo, en el repudio y desprecio máximo al humanismo, en el chovinismo y el racismo, en el nacionalismo exacerbado, en el oportunismo exacerbado y en el revisionismo histórico. 

Lo que hacen en el Ayuntamiento de Zaragoza, o en el de Córdoba, no es más que un ejercicio de revisionismo histórico y de anticomunismo llevado a cabo por los fascistas, que son la única tabla de salvación que tiene la burguesía para tratar de sostener su moribundo sistema, que es inviable y que sólo se sostiene por el engaño y por la violencia más descarnada. Ante un estado quebrado económica y políticamente, con una deuda cada día mayor e impagable, con las contradicciones cada vez más exacerbadas – ya sea en la cuestión nacional, en la cuestión de la tierra, en el desarrollo tecnológico que supondrá una destrucción mayor de las fuerzas productivas mientras perdure la base económica capitalista, etcétera – los monopolios se lo juegan todo en el fascismo, que es engañar al pueblo embruteciéndolo, falseando la historia y agitando el nacionalismo; en definitiva, reprimiendo bestialmente al pueblo aplicándole la violencia extrema, deshumanizándolo haciendo que no conozca, ni tan siquiera, su historia. 

Sin duda alguna, el criminal Franco estaría totalmente orgulloso al comprobar cómo todos, desde la pata izquierda (PSOE, PCE/IU/PODEMOS) a la pata derecha del sistema (VOX, C’s, PP), asumen como proyecto político la Constitución del 78 que no es otra cosa que la alianza entre oportunistas y fascistas para sostener el Estado franquista, la cual han convertido en sacrosanta, santificando los símbolos de ésta como son la bandera y la unidad de España y haciendo que los franquistas sigan manteniendo el control del aparato del Estado. 

La obra del Che ha sido reconocida por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) como patrimonio mundial protegido en el “Registro de la Memoria del Mundo”. Entre la documentación protegida hay un par de escritos realizados por Eduardo Galeano en 2011; en uno de ellos señala que “nadie ignora que el Che es un símbolo universal, celebrado en los más diversos lugares y cantado en las más diversas lenguas. Su memoria se enciende y crece, porque ella encarna la energía de la dignidad humana, porfiadamente viva, mal que les pese a los indignos del mundo”. Sin duda la triada fascista compuesta por PP, C’s y VOX forman parte de los indignos del mundo, de los que pretenden sostener a un sistema quebrado e inviable por sí mismo que hunde su poder en el cieno de la corrupción y en el derramamiento de la sangre inocente de los explotados y oprimidos, de los que defienden lo viejo que aún no termina de morir a pesar de estar ya muerto que, sin duda, serán barridos por el proletariado revolucionario dirigido por el Partido de Lenin, Stalin y del Che.

 

¡EL FASCISMO NO PASARÁ! 

¡FORTALECE AL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL! 

¡SOCIALISMO O BARBARIE!
 

Secretaria de Agitación y Propaganda del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)
Banca
 
Los grandes bancos españoles preparan la salida de unos 10.000 trabajadores a lo largo de 2019 . Tan sólo Santander y Caixabank gastarán 1.500 millones de euros en despedir a más de 5.200 trabajadores a través de Expedientes de Regulación de Empleo (ERE), una medida que ha pasado a lo largo del tiempo de ser el penúltimo recurso de las empresas antes del concurso de acreedores, a formar parte de la política de recursos humanos como un proceso estándar más para “reestructurar” las plantillas – lo que viene siendo para reducir costes de personal y obtener así aún más beneficios -, siempre con la inestimable ayuda de CCOO y UGT, que firman cuanto la patronal y las empresas les ponen por delante. 

Ya no es necesario que una empresa tenga pérdidas para que un ERE sea aprobado, ya no hacen falta excusas, ni falsear cuentas de resultados, tan solo la voluntad de la burguesía de ganar cada vez más a nuestra costa. Caixabank ganó en los primeros 6 meses del año 622 millones de euros, una cantidad que hubiera ascendido a 1.307 millones de no haberse llevado a cabo un ERE que significó el despido de 2.023 trabajadores. Deutsche Bank anunció en julio de 2019 una “reestructuración” que dejará en el paro a 18.000 trabajadores en todo el mundo , después de obtener beneficios por valor de 267 millones de euros en 2018. Santander ha llevado a cabo un ERE en 2019 para 3.223 trabajadores(además de un ERE paralelo en Santander Operaciones para 118) , incluyendo 100 despidos forzosos a trabajadores que no se acogieron ‘voluntariamente’ al mismo , después de obtener en 2018 unos beneficios de 7.810 millones de euros, un 18% más que el año anterior . 

El negocio bancario ha crecido un 7300% desde 1975, un periodo en el que los grandes bancos han ido absorbiendo a sus competidores y las cajas de ahorro han desaparecido, hasta concentrarse todo en grandes imperios bancarios, ajustándose por completo a la etapa de capitalismo monopolista de Estado que rige en nuestro país, la fase imperialista del capitalismo. 

Mientras tanto, se da ya por perdido el 90% del rescate bancario de 60.000 millones de euros, quedando meridianamente clara la fusión de los monopolios y el Estado – ocho empresas del Ibex 35, entre las que se encuentran Santander, BBVA (a quien anticorrupción pide imputar por el caso Villarejo) y Caixabank, pagaron una campaña contra el ‘proces’ a petición del gobierno de Rajoy -, donde el poder financiero lo dirige absolutamente todo y no deja ningún margen para reformas, independientemente del color con que nos las quieran disfrazar los políticos siervos del capital. 

Las únicas medidas que pueden suponer un beneficio para las clases populares son las que vayan encaminadas a socializar la economía, a acabar con el capitalismo y construir el socialismo, a avanzar en la implantación de la dictadura del proletariado como primera etapa hacia el comunismo. Todo lo que suponga darle un balón de oxígeno al sistema debilita a la clase trabajadora y supone un nuevo capítulo de traición al pueblo por parte de las clases dirigentes, fieles servidoras del capital. 

Desde el Partido Comunista Obrero Español hacemos un llamamiento a todas las clases populares a unirse en un Frente Único del Pueblo que sirva de contrapoder frente al sistema, que suponga un órgano genuino del pueblo trabajador para dirigir nuestras vidas y construir el socialismo. Hacemos igualmente un llamamiento a la clase trabajadora para que engrose las filas del Partido y formen parte de la vanguardia que guíe al pueblo hacia la construcción de un mundo nuevo y mejor.

 

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)
PedroSanchez
 
El pasado lunes 22 de julio se inició el debate de investidura para la elección de Presidente del Gobierno tras la celebración de las elecciones generales el pasado 28 de abril, es decir, prácticamente tres meses después. 

El pasado día 2 de mayo decíamos que el resultado electoral radicalizaba la situación política, agudizaba las contradicciones del capitalismo monopolista de Estado y su crisis política. Todo ello se ha podido comprobar en el debate parlamentario que ha tenido lugar a lo largo de esta semana. 

Si algo ha acreditado este debate de investidura es, sin duda, el agotamiento del capitalismo monopolista de estado español, su grado de putrefacción, y todo ello se pudo comprobar en un debate lleno de palabrería huera, abundante fariseísmo, carencia absoluta de argumentos y desorientación sobre el camino que deben seguir para sostener la actual formación socioeconómica, en bancarrota económica y política. 

Ni la derecha ni la ‘izquierda’ del sistema, escorado todo él hacia la extrema derecha y la reacción, tienen salida alguna ante la crisis profunda que azota a su economía, en bancarrota absoluta, y que también ha arrastrado a su sistema político y su Estado, inexorablemente, a un proceso de hundimiento estrepitoso. De hecho, este moribundo sistema hoy se sostiene, única y exclusivamente, porque el proletariado está bajo el influjo ideológico de la burguesía como consecuencia de la falta de respuesta revolucionaria debido a la insuficiente influencia entre las masas trabajadoras de nuestro Partido. 

La derecha de la extrema derecha que es hoy el sistema político español – PP, VOX y C’s – enarbolaron de manera franca el fascismo con todos los aderezos que conforman esa podrida ideología propia del periodo de descomposición avanzada del capitalismo. Esto es, enarbolaron la demagogia más vomitiva, el revisionismo histórico, el nacionalismo, la mentira y el anticomunismo, a la par que se frotaban las manos comprobando como los oportunistas de PODEMOS y los reaccionarios del PSOE eran incapaces de conformar un gobierno. Y, cómo no, los tres se erigían como firmes defensores de la Constitución del 78, la quintaesencia del constitucionalismo, de la “sensatez” y de la unidad de España. 

Por otro lado, la ‘izquierda’ del régimen heredero del franquismo dio un recital de oportunismo, de desvergüenza superlativa, de engaño y traición al pueblo, en lo que más que un debate de investidura era un pistoletazo de salida para unas nuevas elecciones que se celebrarán a primeros de noviembre, siendo su objetivo el tratar de imponer un relato al pueblo por el que endosen los unos a los otros la responsabilidad de la imposibilidad de conformar gobierno y tratar de no ser penalizados en la cita electoral que, al parecer, ya vislumbran. 

Así, pues, Pedro Sánchez hizo múltiples llamamientos a los fascistas de PP y C’s para que se abstuvieran y así pudiera gobernar, apelando a la responsabilidad de Estado y, también, puso sobre el tapete el programa electoral del PSOE, un programa electoral de seis ejes – mercado laboral y pensiones; desarrollo tecnológico; transición ecológica; feminismo; medidas orientadas a la cohesión territorial y una apuesta por el proyecto imperialista de la Unión Europea y la consecuente internacionalización de los monopolios. Ejes y objetivos planteados por el Presidente del Gobierno, cual mitin de campaña electoral, pleno de vaguedades y que no tocó los problemas candentes y sustanciales que sufre el pueblo trabajador. Eso sí, Pedro Sánchez dejó bien clara su esencia antiobrera, pretendiendo salvaguardar todos los avances de la burguesía, todos los recortes provocados por las reformas laborales de Zapatero y de Rajoy, empleando la artimaña de hablar de lo moderno, señalando que quiere configurar un nuevo Estatuto de los Trabajadores debido a lo arcaico del anterior que, según él, “data de los 80s del siglo pasado”, dividiendo todavía más a los trabajadores, pues también propuso crear un Estatuto del becario, y señaló que “antes, señorías, dedicábamos las dos primeras décadas de nuestra vida a formarnos y el resto a usar esa formación en nuestra vida profesional. Ahora tenemos la necesidad de formarnos continuamente, permanentemente, de estar en permanente desarrollo, y tenemos en consecuencia la obligación de ofrecer a la ciudadanía un modelo que responda a esa realidad. Por eso propongo, señorías, convertir a España en el primer país europeo que reconozca el derecho a la educación a lo largo de toda la vida”. Es decir, Pedro Sánchez apostó por agudizar más la explotación, por más precariedad, todavía más de la que ya existe, de tal modo que su apuesta es una formación cada vez de peor calidad que garantice que un obrero sea la mayor parte de su vida un becario. La CEOE debe estar muy satisfecha con Sánchez, y Franco, sin duda, estaría terriblemente orgulloso de él. Y es que para Sánchez es viejo el Estatuto de los Trabajadores que data de 1980 pero, sin embargo, es un defensor a ultranza de la podrida Constitución de 1978 de la que únicamente le molesta el artículo 99 de la misma, pues la única reforma constitucional que planteó fue la de modificar dicho artículo para que la lista más votada sea la que conforme el gobierno, sin necesidad de alcanzar mayoría absoluta en el Parlamento en primera votación o mayoría simple en segunda votación. Es decir, apuntalar el bipartidismo. 

PODEMOS fundamentó sus intervenciones en explicar su versión de la no consecución de un acuerdo que permita conformar un Gobierno de coalición, justificando la necesidad y argumentando la justeza de sus planteamientos – superando todas las zancadillas y vetos del PSOE según ellos – para ser ellos los garantes del cumplimiento de la Constitución de 1978 en sus aspectos sociales. Nuevamente Iglesias engaña al pueblo – ya sea por mala fe o por pura ignorancia. Y decimos esto porque Iglesias o engaña o no sabe leer la Constitución de 1978, pues ésta se está cumpliendo a rajatabla en la defensa de los principios fascistas que la sustentan – defensa a ultranza del capitalismo, la negación de los derechos democráticos de las naciones oprimidas, imposición de la simbología fascista (bandera, Unidad de España, Corona), conservación intacta del aparato del estado fascista (Ejército, Judicatura, etcétera), garantizar que la economía es dirigida por los monopolios, etcétera. Iglesias, lejos de cuestionar todo ello, se erigió en garante de esa Constitución; de hecho, en el proceso de negociación con el partido de la cal viva y del GAL, según sus propias palabras en dicha cámara en marzo de 2016, no dudó en posicionarse de acuerdo con el PSOE en su política contra los derechos democráticos de Cataluña, es decir, alinearse con el PSOE en el principio franquista de la defensa de la Unidad de España. 

Sin embargo, Iglesias sí tenía razón cuando le señalaba a Sánchez “si usted quisiera cambiar la Constitución para que con el 28 % de los votos pudiera formar un Gobierno de partido único, eso revelaría que usted no quiere o no querría hacer un acuerdo de Gobierno con nosotros, que si usted está negociando un acuerdo integral de Gobierno con nosotros es porque no le queda más remedio”. Es evidente que el PSOE no quiere un pacto con PODEMOS y en la forma de cavilar del PSOE es natural. PODEMOS nació como sostén de la pata izquierda de este corrompido sistema y persigue arrancarle influencia y apoyo electoral al PSOE, siendo su objetivo emular lo realizado por Syriza en Grecia con referencia a la socialdemocracia clásica representada por el PASOK. Abrirle la puerta del gobierno, para el PSOE es abrirle la puerta al que considera que quiere robarle su granero de votos y su parcela de poder y, por lo tanto, se resiste a ello, dejando bien claro que no es un problema ideológico, pues ambos son firmes defensores del capitalismo monopolista de estado. Como puede comprobarse, un duelo de oportunistas donde poco importa el sufrimiento del pueblo trabajador. 

No han ido a la zaga de la desvergüenza de PSOE y PODEMOS los partidos nacionalistas como ERC o EH-BILDU. Rufián pedía a gritos que llegaran a un acuerdo PSOE y PODEMOS para cerrar ahora el paso al fascismo, temeroso de que en septiembre, con la Diada y la sentencia del Tribunal Supremo contra los presos políticos, que de antemano ya están sentenciados, difícilmente pueda darles su apoyo. Estos dos partidos, que han comprobado como el Estado les niega a sus naciones sus derechos democráticos y no ha dudado en reprimir a dichas naciones, en el debate de investidura, lejos de denunciar la naturaleza corrupta del Estado, han apostado por blanquear a dos organizaciones – PSOE y PODEMOS – que son firmes defensoras del Estado heredero de Franco. 

El Debate de investidura nos ha demostrado que el proyecto tanto de la ‘izquierda’, como el de la derecha, es la firme defensa de la Constitución de 1978, que es la firme defensa de la obra de Franco; la defensa del proyecto imperialista de la Unión Europea y, cómo no, agudizar la explotación contra el proletariado y negar el desarrollo y la vida de los trabajadores del campo y de la ciudad, negar el futuro a la juventud, negar la vida al anciano. 

El destino ha sido azaroso y ha querido que todo ello haya acontecido, justamente, cuando se cumple el 50 aniversario de que el criminal Franco impusiera a su sucesor, Juan Carlos de Borbón. En el Discurso de Navidad de 1969 del criminal tirano Franco – supervisado por el entonces Director de Radio Televisión Española, el fascista Adolfo Suárez, referente de oportunistas, fascistas y demás traidores que hoy van ‘dando lecciones de democracia’ al pueblo español – señalaba que dejaba todo atado y bien atado, con la designación hecha por Las Cortes Franquistas, a propuesta del propio Franco, de Juan Carlos de Borbón como sucesor de Franco en la Jefatura del Estado tras la muerte de éste; designación aprobada en julio de ese mismo año 1969. A tenor de lo visto a lo largo de estas 5 décadas y, sin ir más lejos en este debate de investidura, sin duda el tirano lo dejó todo bien atado. 

El fascista Emilio Romero escribía un artículo en el diario Pueblo, el 23 de julio de 1969 titulado “La única Monarquía Posible”, donde señalaba: 

“Joaquín Arrarás, el gran biógrafo de episodios contemporáneos, me decía ayer en las Cortes que desde 1937 Franco había señalado claramente que no habría una restauración, sino una instauración, es decir, una Monarquía de nueva planta; la Monarquía del Régimen o de llamado desde entonces Movimiento Nacional (…) Solamente Franco podía traer la Monarquía. La operación tendría que hacerse con él. Pero, lógicamente, a Franco tenía que preocuparle la continuidad del Régimen en sus esencias, en sus grandes realizaciones, y, en una gran parte de sus estructuras, más allá de su propia vida (…) Don Juan Carlos de Borbón acepta las leyes fundamentales del Régimen, se compromete a procurar por su continuidad, admira al Jefe del Estado y es respetuoso con él.”

Otro periodista del Régimen, el falangista Manuel Blanco Tobío, escribía el 24 de julio de 1969 en el órgano de expresión de la Falange “Arriba” el artículo titulado “Nos va a salir bien”, donde señalaba: 

“Por segundo día consecutivo se hizo ayer Historia de España en las Cortes, al jurar el Príncipe de España, Don Juan Carlos de Borbón y Borbón, lealtad al caudillo y fidelidad a los Principios del Movimiento Nacional y demás Leyes Fundamentales del Reino. Por segundo día consecutivo, también, la solemne ceremonia, presidida por el Jefe del Estado, estuvo cargada de emoción y clamores. Se hizo historia, pues a la española. Pero no en la calle, en el alborozo de las turbas, sino en el ambiente que acoge a la Suprema Cámara Legislativa de la nación y al amparo de los textos jurídicos (…) En la mañana de ayer estuve en La Zarzuela, y escuché el discurso de aceptación del Príncipe de España, Don Juan Carlos. Por la tarde estuve en las Cortes, y escuché su juramento de lealtad al Jefe del Estado y de fidelidad a los Principios del Movimiento y demás leyes fundamentales. Y si tuviese que resumir mis impresiones de esta jornada, podría empezar diciendo: ‘Tengo la muy viva impresión de que esto nos va a salir bien’. ‘Esto’ quiere decir la sucesión, las previsiones de nuestro futuro tal y como las ha ordenado Francisco Franco (…) Sí; tengo la impresión de que nos va a ‘salir’ bien; de que todas las incógnitas han quedado atrás; de que, como de costumbre, Francisco Franco ha hecho diana. Quienes tenemos cierta edad y cierta experiencia en ese misterioso laberinto de las cosas humanas, es difícil que nos equivoquemos al juzgar la clase de relaciones que existen entre dos hombres. Ayer, en las Cortes, viendo a Franco aplaudir al Príncipe, y mirarle con sus ojos húmedos, y viendo al Príncipe llamarle con voz casi temblorosa ‘mi general’, tuvimos la evidencia de que ambos estaban a lo mismo, de que sus mentes estaban operando sincronizadamente sobre un mismo esquema de propósitos y sentimientos. Fue como una imagen plástica de lo que de verdad yace debajo de la prosa jurídica de la Ley de Sucesión. Una relación de afecto y de entendimiento humanos entre el Jefe del Estado y su Sucesor”.

Claramente los fascistas explican lo que fue la Transición, transición del franquismo con el criminal al frente al franquismo una vez murió el tirano. Mientras el todo estaba atado y bien atado, era una realidad a finales de la década de los 60, el elegido de Franco – Juan Carlos de Borbón – hizo su trabajo, no sólo con el apoyo de los franquistas – como Fraga y Suárez – sino con el apoyo de la socialdemocracia construida por el Régimen y el oportunismo carrillista que dirigía el PCE. El Estado actual, con la Constitución de 1978 como piedra angular, no es más que la obra del fascismo, como hemos visto y los propios fascistas reconocen. 

Franco estaría terriblemente orgulloso de haber presenciado el debate de investidura. Al comprobar cómo tanto la ‘izquierda’ como la derecha no tienen más proyecto político que garantizar que la obra del tirano siga intacta. Al comprobar cómo la maquinaria del Estado, fundamentalmente la Judicatura y el Ejército, siguen controladas por las manos y los apellidos del franquismo. Al comprobar cómo en el Ejército se firman manifiestos honrando la figura del tirano mientras se persiguen a aquéllos que manifiestan su disconformidad con la figura del dictador o a quiénes denuncian abusos o la corrupción en su seno, como por ejemplo el Teniente Segura. O al comprobar cómo se encarcelan a comunistas, nacionalistas vascos y catalanes, sindicalistas o a simples chavales por una pelea de bar en Altsasu a la par que se da impunidad a ladrones y fascistas, véase el archivo de la causa contra Camps o contra Ana Botella, véase a Zaplana en la calle, véase la impunidad de los torturadores franquistas, condecorados muchos de ellos, etcétera. 

Ni que decir tiene que de todo esto, ni de los problemas reales que azotan a los trabajadores, no se habló en el Parlamento, acreditando que esa cámara y este Estado no les sirve a los trabajadores. 

El debate de investidura – donde la candidatura de Pedro Sánchez no ha conseguido más adhesión que la del PSOE y el diputado del Partido Regionalista de Cantabria en ambas votaciones – lo que ha acreditado es la descomposición enorme del capitalismo monopolista de estado y nos muestra que éste se halla en una situación terminal, donde los defensores del mismo se hallan completamente desorientados y no saben qué salida darle al pueblo para sostener su moribundo sistema. Como puede observarse, no sólo el Estado está en bancarrota en términos económicos, con una deuda impagable que cada día se acrecienta, sino también en términos políticos, como lo acredita la inestabilidad de su sistema político, cada día más fragmentado y con imposibilidad para imponer un gobierno estable, de hecho, si se celebran en noviembre elecciones, como todo parece, serán las cuartas elecciones generales celebradas en menos de cuatro años. 

Es el momento del Partido, del desarrollo del Partido Comunista Obrero Español y de ganar influencia entre el proletariado, uniendo la lucha de todos los sectores que lo componen y organizándola en una única lucha de clase contra la burguesía y su Estado, construyendo el Frente Único del Pueblo no sólo como órgano de intervención política del pueblo, sino también como embrión de los órganos de poder del nuevo estado al servicio de los trabajadores que estamos obligados a construir. Y es que únicamente el socialismo puede dar salida al callejón sin salida al que la burguesía ha llevado al pueblo trabajador a lo largo de estas últimas 7 décadas. Mientras exista el capitalismo la corrupción cada vez será mayor, porque la corrupción es la forma mediante la que la burguesía dirige políticamente, y seguirá agravándose el paro, la crisis, el problema de las pensiones, de la democratización de la tierra, de la cuestión nacional y de la participación democrática del pueblo en la toma de decisiones, a pesar de todos aquéllos que alaban y asumen al capitalismo, y que miran con nostalgia a la Transición que, en realidad fue un fraude y una traición sin parangón. Hoy más que nunca, y más en el estado español, adquiere una dimensión mayor la consigna ¡Socialismo o barbarie! Y a los hechos y la historia nos remitimos.

 

¡Fortalece el Partido Comunista Obrero Español! 
¡Socialismo o barbarie!
 

Madrid, 26 de julio de 2019 
Comité Ejecutivo del Partido Comunista Obrero Español (P.C.O.E.)
Galiza
 
O 1 de Outubro de 2017 supuxo un antes e un despois na política do estado español. Para a estrutura que o sostén (xudicatura, forzas represivas, partidarios da Constitución…) interpretouse como un pistoletazo de saída para dar un paso á fronte á represión, á propaganda, á censura e, en definitiva, á máxima expresión dese xerme do fascismo agochado desde 1978 polo aparello estatal. Como contrapartida, este fascismo foi respondido con solidariedade internacionalista obreira, que saíu á rúa masivamente e foi a continuación apagada polo oportunismo esquerdista. 

Por outra banda, o referéndum catalán supuxo unha esperanza para aquelas correntes nacionalistas que buscan lexitimamente, pois se lles foi negado, o dereito a unha identidade nacional independente ao Estado Español. Esta esperanza, en Galiza, a podemos ver exacerbada nos distintos partidos políticos de índole nacionalista. A mesma Ana Pontón, presidenta do Bloque Nacionalista Galego (BNG), sinalaba o seguinte no 17 de novembro de 2018: 

“O nacionalismo galego é moito máis que unha organización política, é un movemento social, transformador, de progreso e modernidade.” 

Do mesmo xeito, recollemos a seguinte parte dun comunicado de Movemento Galego ao Socialismo (MGS), unha das organizacións que compón ao BNG: 

“(…) Para avanzar nese camiño, seguimos a acreditar na necesaria unidade de todas aquelas organizacións e persoas que asuman un proxecto de liberación nacional e social para o noso pobo, e que neste momento asuma a centralidade da loita pola República Galega como horizonte en base ao que acumular forzas en todos os ámbitos. (…)”

Asemade, nomeamos tamén parte do comunicado sobre este 24 de xullo de Briga, organización xuvenil independentista á marxe dos distintos partidos incluídos no BNG: 

“(…) A dia de hoje, para a nossa organizaçom, o fortalecimento e melhora da MPI (Mocidade Pola Independencia) constitui um dos primeiros passos a dar no concreto: caminhar cara a umha estrutura juvenil independentista unitária consolidada, facilitar a ruptura com velhas dinâmicas ajudando a superar a atomizaçom e limitaçons (em grande medida provenientes da subjetividade) do movimento e as suas consequências, abrindo portas de diálogo, contacto, trabalho e debate. (…)”

Todas estas organizacións, autodenominadas “de esquerdas” (inclusive “socialistas” no caso de Briga e “marxistas-leninistas” no caso de MGS), deberían ter a decencia de non enganar aos seus militantes de base nin aos seus simpatizantes, pois nin o nacionalismo pertence á clase obreira, nin unha autodeterminación que debilite ao imperialismo é posible no actual contexto mundial. 

Como quixemos indicar nos primeiros parágrafos, o movemento nacionalista catalán representa o máximo expoñente do independentismo no Estado Español hoxe en día. Vexamos, entón, que declaracións realiza Carlos Riera, portavoz parlamentario da Candidatura d’Unitat Popular (CUP), a rama esquerdista do devandito movemento, ante a posibilidade da independencia da súa nación: 

“Antes hablaba en términos gramscianos de desplazamiento de la hegemonía. Ahora, de guerra de posiciones con el Estado: tienes que ir ganando el territorio político de forma material y real. Nuestra acción, su represión; nuestra desobediencia, su imposición. Quiere decir que a veces daremos un paso adelante, dos atrás, tres adelante… Hasta consolidar la República y conseguir finalmente la legitimidad internacional.” 

É dicir, que a CUP, como bo partido oportunista, sabe que a independencia precisará do recoñecemento internacional. Noutras palabras, precisan do imperialismo ao que tanto lle mostran os dentes e nunca morden. 

A mostra de partidos nacionalistas galegos que citamos no comezo (os cales cabe destacar que non lle fan ascos á política da CUP) no seu folclore nacionalista citan momentos históricos de liberación nacional como os de Cuba, Vietnam, Burkina Faso… facendo un chamamento á unidade do pobo cara á autodeterminación e á independencia. Deixando a un lado as diferenzas puntuais existentes entre as diferentes organizacións citadas, desde logo o que chama a atención é que esquezan (ou que queiran esquecer) que nese período histórico o bloque socialista seguía en pé e proporcionaba unha axuda fundamental á liberación nacional dos países nomeados anteriormente. 

Por tanto, na actualidade, sen a Unión Soviética e demais países socialistas do este, presentar a independencia, tanto a través da loita como a través das institucións, como algo factible (e máis aínda, como algo progresista, rupturista ou leninista) ten dous motivos: idealismo e oportunismo. 

Nesta carreira cara o abismo, o nacionalismo galego (e o resto de nacionalismos da periferia española) cando son descubertos como o que son, un movemento reaccionario que só busca a confusión do proletariado, protéxense cun escudo de falacia de falso dilema: se estás en contra do noso nacionalismo, iso te converte en “españolista” e “constitucionalista”. Desde logo, quen fale tales mentiras sobre o PCOE, nin coñece a súa historia nin está sendo honesto no seu discurso, pois nós nunca aceptamos o réxime do 78 e apoiamos e seguiremos apoiando o dereito á autodeterminación das nacións do Estado Español (así o avala a nosa praxe), pero isto non nos separa da realidade científica actual: só a construción do socialismo liberará aos pobos. 

Para acadar o socialismo no Estado Español, nós non chamamos á unidade en abstracto por medo a comprometer futuros pactos electorais nos municipios galegos, se non que a nosa liña é clara: a unión dos traballadores na Fronte Única do Pobo, dirixida polo Partido dos proletarios: o Partido Comunista Obrero Español.

 

Sen socialismo non haberá paz para o obreiro! 
Pola Fronte Única do Pobo! 
Contra o oportunismo, marxismo-leninismo! 

Secretaría política do PCOE en Galiza 

La patria gallega como ser mitológico

 

El 1 de octubre de 2017 supuso un antes y un después en la política del estado español. Para la estructura que lo sostiene (judicatura, fuerzas represivas, partidarios de la Constitución…) se interpretó como un pistoletazo de salida para dar un paso al frente a la represión, a la propaganda, a la censura y, en definitiva, a la máxima expresión de ese germen del fascismo escondido desde 1978 por el aparato estatal. Como contrapartida, este fascismo fue respondido con solidaridad internacionalista obrera, que salió a la calle masivamente y fue a continuación apagada por el oportunismo izquierdista. 

Por otro lado, el referéndum catalán supuso una esperanza para aquellas corrientes nacionalistas que buscan legítimamente, pues se les fue negado, el derecho a una identidad nacional independiente al Estado Español. Esta esperanza, en Galicia, la podemos ver exacerbada en los distintos partidos políticos de índole nacionalista. La misma Ana Pontón, presidenta del Bloque Nacionalista Galego (BNG), señalaba lo siguiente el 17 de noviembre de 2018: 

“El nacionalismo gallego es mucho más que una organización política. Es un movimiento social, transformador, de progreso y de modernidad.” 

De la misma forma, recogemos la siguiente parte de un comunicado de Movemento Galego ao Socialismo (MGS), una de las organizaciones que compone al BNG: 

“(…) Para avanzar por ese camino, seguimos a creer en la necesaria unidad de todas aquellas organizaciones y personas que asuman un proyecto de liberación nacional y social para nuestro pueblo, y que en este momento asuma la centralidad de la lucha por la República Gallega como horizonte en base al que acumular fuerzas en todos los ámbitos. (…)”

Asimismo, citamos también parte del comunicado sobre este 24 de julio de Briga, organización juvenil independentista al margen de los distintos partidos incluidos en el BNG: 

“(…) A día de hoy, para nuestra organización, el fortalecimiento de mejora de la MPI (Juventud por la independencia) constituye uno de los primeros pasos a dar en lo concreto: caminar hacia una estructura juvenil independentista unitaria consolidada, facilitar la ruptura con viejas dinámicas ayudando a superar la atomización y limitaciones (en gran medida provenientes de la subjetividad) del movimiento y sus consecuencias, abriendo puertas de diálogo, contacto, trabajo y debate. (…)”

Todas estas organizaciones, autodenominadas “de izquierdas” (inclusive “socialistas” en el caso de Briga y “marxistas-leninistas” en el caso de MGS), deberían tener la decencia de no engañar a sus militantes de base ni a sus simpatizantes, pues ni el nacionalismo pertenece a la clase obrera, ni una autodeterminación que debilite al imperialismo es posible en el actual contexto mundial. 

Como quisimos indicar en los primeros párrafos, el movimiento nacionalista catalán representa el máximo exponente del independentismo en el Estado Español hoy en día. Veamos, entonces, qué declaraciones realiza Carlos Riera, portavoz parlamentario de la Candidatura d’Unitat Popular (CUP), la rama izquierdista de dicho movimiento, ante la posibilidad de la independencia de su nación: 

“Antes hablaba en términos gramscianos de desplazamiento de la hegemonía. Ahora, de guerra de posiciones con el Estado: tienes que ir ganando el territorio político de forma material y real. Nuestra acción, su represión; nuestra desobediencia, su imposición. Quiere decir que a veces daremos un paso adelante, dos atrás, tres adelante… Hasta consolidar la República y conseguir finalmente la legitimidad internacional.” 

Es decir, que la CUP, como buen partido oportunista, sabe que la independencia necesitará del reconocimiento internacional. En otras palabras, necesitan del imperialismo al que tanto le enseñan los dientes y nunca muerden. 

La muestra de partidos nacionalistas gallegos que citamos al comienzo (los cuales cabe destacar que no le hacen ascos a la política de la CUP) en su folclore nacionalista citan momentos históricos de liberación nacional como los de Cuba, Vietnam, Burkina Faso… haciendo un llamamiento a la unidad del pueblo hacia la autodeterminación y la independencia. Dejando a un lado las diferencias puntuales existentes entre las diferentes organizaciones citadas, desde luego lo que llama la atención es que olviden (o que quieran olvidar) que en ese período histórico el bloque socialista seguía en pie y proporcionaba una ayuda fundamental a la liberación nacional de los países nombrados anteriormente. 

Por tanto, en la actualidad, sin la Unión Soviética y demás países socialistas del este, presentar la independencia, tanto a través de la lucha como a través de las instituciones, como algo factible (y más aún, como algo progresista, rupturista o leninista) tiene dos motivos: idealismo y oportunismo. 

En esta carrera hacia el abismo, el nacionalismo gallego (y el resto de nacionalismos de la periferia española) cuando son descubiertos como lo que son, un movimiento reaccionario que sólo busca la confusión del proletariado, se protege con un escudo de falacia de falso dilema: si estás en contra de nuestro nacionalismo, eso te convierte en “españolista” y “constitucionalista”. Desde luego, quien diga tales mentiras sobre el PCOE, ni conoce su historia ni está siendo honesto en su discurso, pues nosotros nunca aceptamos el régimen del 78 y apoyamos y seguiremos apoyando el derecho a la autodeterminación de las naciones del Estado Español (así lo avala nuestra praxis), pero esto no nos separa de la realidad científica actual: sólo la construcción del socialismo liberará a los pueblos. 

Para alcanzar el socialismo en el Estado Español, nosotros no llamamos a la unidad en abstracto por miedo a comprometer futuros pactos electorales en los municipios gallegos, si no que nuestra línea es clara: la unión de los trabajadores en el Frente Único del Pueblo, dirigido por el Partido de los proletarios: el Partido Comunista Obrero Español.

 

¡Sin socialismo no habrá paz para el obrero! 
¡Por el Frente Único del Pueblo! 
¡Contra el oportunismo, marxismo-leninismo!
 

Secretaría política del PCOE en Galicia
Gibraltar
 
Gibraltar es un símbolo de las luchas entre potencias imperialistas de ayer y hoy. Todavía en el siglo XXI Gibraltar es colonia británica, como consecuencia de una guerra de sucesión entre las dinastías monárquicas de los Borbones y los Habsburgo entre los siglos XVII y XVIII. Dicha guerra culminó con un nuevo reparto de Europa a través del Tratado de Utrecht de 1713 con el que el imperio británico se apropiaba de Gibraltar. 

Hoy en Gibraltar asistimos al servilismo del Reino de España y la corona británica a los intereses imperialistas de los EEUU, que confirma su papel de gendarme del mundo imponiendo a sus vasallos que apresen a un petrolero de Irán. 

Se trata de un encontronazo más en la escalada de tensión inter-imperialista resultado de la crisis económica y financiera mundial que es cada vez más profunda. De un lado EEUU, sus aliados UE, Israel y Arabia Saudita y del otro Irán como aliado de Rusia y China. Lucha que se manifiesta en forma de subidas de aranceles, Brexit, bloqueos de rutas de transporte de petróleo y escarceos militares que en cualquier momento pueden convertirse en conflictos bélicos, cuando no a una nueva guerra mundial. 

Desde el comité regional del PCOE en Andalucía rechazamos la presencia colonial del Reino Unido en Gibraltar, la pertenencia del Estado Español a la OTAN, y exigimos la consiguiente expulsión de las tropas norteamericanas de Morón de la Frontera y Rota, Lo que nos convierte en campo de batalla entre las potencias imperialistas que hoy se reparten el mundo. 

Y eso sólo podrá imponerlo el pueblo trabajador andaluz, de la ciudad y el campo, vertebrados a través de un Frente Único del Pueblo, dirigido por la parte más avanzada de la clase obrera de la industria, las minas y del campo. Imponiendo al mismo tiempo una reforma agraria que saque del subdesarrollo, de la dependencia y del colonialismo a Andalucía.

 

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español de Andalucía
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El pasado 28 de Abril, se produjo en España eso que la burguesía llama comicios electorales, que no es otra cosa que el disponer de unas urnas para que el proletariado elija a su carcelero por los próximos cuatro años – son las cosas de esta “democracia” que otorga el Estado heredado del franquismo, una oportunidad que brindan a los trabajadores de sacar brillo a su yugo. 

Una de las estrategias de la burguesía para situar al PSOE nuevamente al frente de sus intereses fue la de utilizar la vieja táctica fascista del miedo, es decir, sembrar el terror mediante la fabricación de un problema para después ofrecer una solución que les sea favorable. 

Para situarnos en contexto, se hace necesario una breve retrospección de nuestra historia reciente. 

El PSOE, que tuvo una presencia mayoritaria en los sucesivos gobiernos de la II República, en Marzo de 1939, y apoyado en el general Segismundo Casado y Cipriano Mera (CNT-FAI), pertrecha junto a los sublevados un segundo golpe de estado contra el legítimo y exhausto gobierno del Frente Popular, en aquel entonces presido por Juan Negrín, liquidando así y de forma definitiva toda la capacidad de resistencia antifranquista del gobierno, además de quebrar toda infraestructura gubernamental de evacuación de tropas – facciones del PSOE y de la CNT, se alinearon con los franquistas a fin de recibir un trato favorable ante una inminente rendición

Tras la guerra civil, y la actuación quintacolumnista del PSOE (que ya había colaborado activa y voluntariamente con la dictadura de Miguel Primo de Rivera), éste (PSOE) se diluye en la nada, desapareciendo del panorama político español y quedando la resistencia antifranquista en manos del PCE y algunas milicias anarquistas. 

En los socialmente convulsos años 60 y 70, el franquismo establece un plan continuista para hacer frente a los movimientos subversivos, y es ahí donde el PSOE hace su “re-entrada” abrumadora y triunfal tras el famoso congreso liquidacionista de 1974 en Suresnes, donde los “renovadores” purgan a todo aquel sospechoso de ofrecer oposición al franquismo y a su táctica “aperturista”

El PSOE, que había estado ausente durante toda la dictadura franquista, ahora estaba sentado a la mesa de la conversión para proceder a disfrazar al régimen fascista de “demócrata” mediante “acuerdos” que denominaron “pactos de la Moncloa”

A finales de los años 70, José Bono, un dirigente de tradición Nacional Católica, manchego de nacimiento e hijo de Falangistas (como casi todos los dirigentes del PSOE surgidos de Suresnes 74), se une al grupo de los “renovadores” (así se hicieron llamar los emisarios de Franco). Bono encajaba a la perfección en ese complejo puzle de la “transición” – es habitual, en las pláticas de Bono, escucharle decir lo “buena gente que eran los Falangistas que acudían por casa”. Él, acostumbrado a cantar “el cara al sol”, admiraba a los Fascistas y así lo ha expresado en multitud de ocasiones en sus conferencias. 

Ya en los años ochenta, Bono toma posiciones en el PSOE para convertirse, después, en el representante de la Patronal por la circunscripción de Castilla-La Mancha, siendo presidente de la misma desde 1983 hasta el año 2004. 

Uno de lo exabruptos más escuchados en sus alocuciones es que “su padre tenía una lista de nombres de militantes Falangistas, y todos eran buena gente”, normalizando así la presencia de fascistas entre la sociedad española – para Bono, convivir con asesinos y verdugos era algo más que normal, y hasta lo consideraba honorable


Durante las décadas de dominio de José Bono en Castilla-La Mancha creó una escuela de populistas de corte nacional-católico, con discurso netamente interclasista e incuestionablemente fascista, acompañado de una actitud autoritaria y despótica que lo mantuvo en el “poder” durante casi tres décadas, a pesar de ser una de las regiones junto a Andalucía y Extremadura (comunidades donde predominan los latifundios), más castigadas por la pobreza, la precariedad y la siniestralidad laboral de toda España. Bono se ganaba la confianza de patronos, caciques y latifundistas, además de la de los embrutecidos jornaleros y obreros que veían en el populismo una salida a sus problemas. 

De esa escuela de reaccionarios creada por él, salió entre otros muchos uno de sus “ahijados”, Emiliano García Page, que en la actualidad ostenta el cargo de Presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. 

García Page es conocido por su transversalidad y su discurso populista de corte nacional-católico, como su mentor José Bono. Es habitual verle besar los anillos a clérigos, o rasgarse las vestiduras a favor de la patronal y de la aristocracia. Hay que recordar que su antecesor en el cargo por el PSOE, José María Barreda Fontes, es descendiente directo de aristócratas de los Condados de La Cañada y Treviño y Gotor. 


Recientemente, Emiliano García Page, como secretario general del PSOE en CLM, estableció acuerdos con el partido filofascista Ciudadanos, mediante los cuales se alternarían en el poder de ayuntamientos de las capitales castellano-manchegas. 




Por ir terminando, podríamos ir sacando claras conclusiones de lo expuesto, que determinan lo que es en realidad el PSOE: un partido de sesgo nacional-fascista pero con apariencia y mecánica socialdemócrata – todo atrezzo, pues debajo del maquillaje está el personaje, está el fascismo

El PSOE, no sólo es una organización reaccionaria tutelada por la burguesía y restaurada por el mismísimo Franco tras su desaparición en 1939, sino que, además, hinca su ideario en lo más profundo del corporativismo burgués, de los dogmas más ortodoxos del fascismo. 

Cuando Pedro Sánchez y toda la maquinaria propagandística del PSOE, apelaba al voto del terror por la existencia de partidos de “extrema derecha“ (con los que han y seguirán pactando, gobernando y expoliando), ya estaban estableciendo acuerdos con los mismos – cabe recordar que en 1939 el PSOE ya estableció contacto con los sublevados para derrocar los últimos focos de resistencia antifascista

Cuando el PSOE habla de “la extrema derecha” – y últimamente es habitual que estos se victimicen a cuenta de lo que ellos mismos representan -, lo hace en base a las viejas tácticas de comunicación fascistas de Joseph Goebbels, sustentadas en el principio de simplificación, exageración y transposición del planteamiento y del mensaje sobre un problema fabricado y con origen en un supuesto enemigo único

El PSOE no tiene ninguna autoridad para hablar de antifascismo, pues ellos mismos forman parte de la reacción, y en los más de 26 años al frente del gobierno burgués tardofranquista, jamás levantaron una fosa, no dignificaron a una víctima, ni cuestionaron un régimen que se construyó sobre los cadáveres aún calientes de la larga noche del fascismo. Es más, lo llamaron “democracia” a la par que robaban a manos llenas, encarcelaban comunistas y creaban los GAL para desarrollar terrorismo de estado contra todo aquél que cuestionase al Régimen fascista que el PSOE reivindica y defiende. 

A las personas se las ha de juzgar por lo que hacen o hicieron, no por lo que dicen que van a hacer: 

«Los hombres han sido siempre, en política, víctimas necias del engaño ajeno y propio, y lo seguirán siendo mientras no aprendan a descubrir detrás de todas las frases, declaraciones y promesas morales, religiosas, políticas y sociales, los intereses de una u otra clase». V.I.Lenin. 

Señalaba el Camarada Stalin que “el fascismo es la organización de combate de la burguesía que se apoya en el respaldo activo de la socialdemocracia. La socialdemocracia es objetivamente el ala moderada del fascismo. No hay bases para asumir que la organización de combate de la burguesía pueda lograr éxitos decisivos en las batallas, o en el gobierno del país, sin el apoyo activo de la socialdemocracia (…) Esas organizaciones no se niegan entre sí, sino que se complementan mutuamente. No son antípodas, son gemelos. El fascismo existe para combatir la revolución proletaria”. La historia del PSOE, al igual que la de la socialdemocracia, nos acredita generosamente esta aseveración de Stalin que, sin duda, es un aserto. Y es que el PSOE es el fascismo con indumentaria de pana. 

Todos los sectores sociales que conforman el proletariado únicamente tenemos la salida de acabar con el capitalismo e imponer el socialismo. No puede existir democracia para la mayoría trabajadora si no se democratiza la propiedad de los medios de producción, esto es, que los medios de producción sean propiedad del proletariado y la clase obrera sea quien dirija y planifique la economía a través de su estado socialista. 

El oportunismo y la socialdemocracia son los mayores enemigos de la clase obrera pues no dudan en engañarla, dividirla y traicionarla. Sin la socialdemocracia, sin el oportunismo, la burguesía y su criminal formación socioeconómica capitalista no existirían, es por ello que hay que combatirlos sin cuartel pues son el mayor cáncer que padece la clase obrera. Y es que Stalin tenía razón cuando advertía que “no se puede acabar con el capitalismo sin acabar con la ideología socialdemócrata en el movimiento obrero”.

¡UNAMOS TODAS LAS LUCHAS DE TODOS LOS SECTORES QUE COMPONEN EL PROLETARIADO EN UNA ÚNICA LUCHA DE CLASES CONTRA LA BURGUESÍA Y SU SISTEMA CRIMINAL! 
¡ABAJO EL FASCISMO Y SU ESTADO! 
¡SOCIALISMO O BARBARIE!
 

Comité Provincial del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Guadalajara
vivienda
 
A pesar de que la época dorada del ladrillo previa al comienzo de la crisis de 2008 no ha vuelto en todo su esplendor, el precio de la vivienda en nuestro país ha aumentado un 22% desde principios de 2014, suponiendo en regiones como Baleares (40,8%), Madrid (35,9%) o Catalunya (35,1%) un elevado importe de los ingresos mensuales. 

En el caso del alquiler, los precios se han disparado en ciudades como Madrid o Barcelona, donde el porcentaje medio del precio sobre los ingresos se sitúa en torno al 50%, superando los niveles previos a la crisis, según informe del Banco de España . 

Mientras tanto, los tranajadores españoles han perdido un 12,5% de poder adquisitivo desde la crisis. Los salarios bajaron un 0,5% en 2017 acumulando 2 años consecutivos de descensos, acumulando desde 2008 una caída del 1,9%, mientras que los precios de consumo se han encarecido un 10,6%

Hay más de 40.000 personas sin hogar en nuestro país según un informe de Caritas, FACIAM (Federación de Asociaciones y Centros de Ayuda a Marginados), XAPSLL (Xarxa d´atenció a Persones sense llar) y BesteBi (Plataforma por la inclusión social y a favor de las personas sin hogar de Vizcaya), dato que se incrementa exponencialmente si hablamos de personas que residen en una vivienda insegura (3,6 millones de personas) o inadecuada (5 millones de personas) . 

Por otra parte, hay 3,5 millones de viviendas vacías según el último censo de poblaciones y vivienda disponible de 2011, 500.000 más que en el anterior censo de 2001 . 

Estas son las maravillas del libre mercado capitalista, que permiten que empresarios millonarios inviertan millones de euros en mansiones, yates y jets privados, mientras que millones de familias no llegan a final de mes, no pueden pagar una hipoteca, se ven abocados al desempleo –cuando no tienen la ‘suerte’ de ser explotados hasta límites vergonzosos en trabajos precarios-, son desahuciados y en muchas ocasiones empujados al suicidio ante la absoluta falta de esperanza y oportunidades bajo este sistema. 

Por ello es cada vez más urgente acabar con este sistema inhumano que sólo se sustenta en la miseria y la explotación de una mayoría, de las clases populares y trabajadoras, para el beneficio cada vez mayor de una minoría parasitaria. Es una necesidad histórica la construcción del socialismo como primer paso hacia el comunismo, único sistema que podrá poner fin a la enorme desigualdad y la cada vez mayor miseria en la que vivimos los trabajadores. Desde el Partido Comunista Obrero Español, hacemos un llamamiento a todas las clases populares a conformar un Frente Único del Pueblo que una todas las luchas –vivienda, sanidad pública, educación pública, pensiones, etc– del pueblo, todos los conflictos laborales frutos de la explotación capitalista, y confluyan en una sola lucha contra el sistema capitalista y por la construcción del socialismo.

 

Por el Frente Único del Pueblo 
Por el Socialismo
 

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)