Jueves, 12 Diciembre 2019
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fascismo

 

Cuando en diciembre de 2018 Pablo Iglesias hablaba de “alerta antifascista” ante el auge en las elecciones andaluzas de Vox, ya resultaba totalmente paradójico que un partido socialdemócrata, los cuales han tenido la labor histórica, entre otras, de blanquear el fascismo, llamara entonces a cerrar filas para frenar a la “ultraderecha”, pidiendo construir “un dique contra el avance de la extrema derecha”, en el que se incluyeran no sólo los partidos que habían apoyado la moción de censura, sino también a otros con los que tenían “muchas diferencias”, en referencia al Partido Popular y a Ciudadanos.

¿Pretendían hacernos creer que el Partido Popular de donde vienen Abascal y gran parte de los militantes de Vox, o Ciudadanos, donde también han acabado muchos de esos militantes descontentos del PP, no son partidos de extrema derecha? ¿Es acaso el PP del fascista Casado una derecha aceptable? ¿Acaso el partido de Rivera, que se desgañitaba pidiendo más ‘mano dura’ contra el derecho de autodeterminación del pueblo catalán, es menos fascista?

En ese mismo discurso hipócrita y lastimero, Iglesias culpaba a PP y Ciudadanos de normalizar el discurso de la extrema derecha –sacándolos a ellos de esa categoría-, pero justo al pretender marcar esa diferencia entre Vox y los fascistas PP y Ciudadanos, son ellos mismos los que están normalizando el fascismo y el hecho de que este campe a sus anchas por los parlamentos y ayuntamientos de todo el país.

Hacía un llamamiento entonces a la movilización de los antifascistas, cuando el mayor logro de Podemos estos años es que ha conseguido desmovilizar a la clase obrera y sacarla de las calles. La clase social más moderna y revolucionaria, la que debe protagonizar esa lucha contra el fascismo y también contra el capitalismo, tiene que escuchar ahora como después de seguirle el juego a los franquistas que ya estaban en el parlamento, Iglesias haga un llamamiento a la movilización.

Decía Bertolt Brecht, «¿de qué sirve decir la verdad sobre el fascismo que se condena si no se dice nada contra el capitalismo que lo origina?» Pero, ¿cómo va a denunciar Unidas Podemos al capitalismo que origina el fascismo cuando son una herramienta más del poder para sostener este sistema moribundo?

Poco tiempo ha pasado desde esas declaraciones del líder de Podemos hasta esta campaña electoral, y de nuevo vemos como el discurso de todos los partidos parlamentarios va girando más y más a la derecha. Esta vez, a cuenta del debate a cinco que tenía programado el grupo Atresmedia, que incluía a Pedro Sánchez, Pablo Casado, Albert Rivera, Pablo Iglesias y Santiago Abascal, pero que la junta electoral ha cancelado ante las quejas de PNV, Junts Per Catalunya y Coalición Canaria por la inclusión de Vox, que no tiene representación parlamentaria, el líder morado comentaba en su cuenta de twitter que “vetar a candidatos en la privada es absurdo”.

Miente Iglesias cuando habla de vetar candidatos, habida cuenta de que las quejas de PNV, Junts Per Catalunya y Coalición Canaria eran precisamente porque eran sus candidatos los que estaban siendo vetados en ese debate, concediéndole a Vox una prerrogativa que no tenían otros partidos que sí obtuvieron representación parlamentaria en las últimas elecciones generales. Pero al líder de Podemos la ausencia del resto de partidos que concurren a las elecciones de ese debate no parecía preocuparle nada. Ha sido el veto a Vox el que ha le ha llevado a manifestarse en redes sociales para pedir que no se vete a candidatos.

Mientras que las posturas ideológicas de los partidos con representación parlamentaria se homogeneizan, algunos líderes de la ‘izquierda’ se echan las manos en la cabeza ante el auge de un partido como Vox, que es igual de fascista que PP o Ciudadanos, y que defiende el mismo sistema criminal, pero que ha adoptado un discurso más rupturista para desmarcarse. Es precisamente esa postura de sumisión al sistema, que ahora en campaña intentan esconder con discursos más ‘radicales’ que durante el tiempo que llevan en las instituciones no han osado pronunciar, lo que le abre las puertas al fascismo. Es precisamente esa tibieza y la falta de soluciones para la miseria a la que se ven sometidas las clases populares lo que está lanzando a obreros a las manos del fascismo. Es la defensa de este sistema que comparten todos los partidos parlamentario lo que lleva al pueblo a buscar cualquier salida.

Y aquí es donde entra en juego nuestra labor histórica, la labor de los comunistas de llevar al pueblo una alternativa. Por eso desde el Partido Comunista Obrero Español hacemos un llamamiento al pueblo trabajador y a las clases populares a organizarse en un Frente Único del Pueblo para luchar contra el fascismo y contra el capitalismo que lo origina, construyendo un verdadero poder que ponga en manos del pueblo los medios de producción y nos permita decidir nuestro futuro, un futuro sin fascismo.

 

¡Por el Frente Único del Pueblo!

¡Por la construcción del Socialismo!

 

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)

notredam

 

Una parte de la catedral de Notre Dâme de París ha ardido provocando la angustia de los multimillonarios del mundo entero, que a través de sus medios de comunicación mientan el apocalipsis: «El corazón en llamas» (Le Croix), «El desastre» (Le Figaro), «El infierno devasta Notre Dâme» (The Guardian), «El mundo trastocado» (La Reppublica), «Arde Notre Dâme, memoria cristiana de Europa» (ABC), «Las llamas devastan Notre Dâme,  símbolo de la cultura europea» (El País),  «Un incendio devora Notre Dâme, un símbolo europeo» (La Vanguardia), etc. Y así podríamos recorrer las portadas de los países más desarrollados.

Y he ahí una de las contradicciones del régimen social actual. Por muchas capas de maquillaje modernista con que se embadurne el capitalismo, sigue mostrando un anacronismo ideológico que choca con el espectacular desarrollo de las fuerzas productivas.

La catedral de Notre Dâme fue levantada en el siglo XII por deseos de la burguesía comerciante pujante de las ciudades que se desarrollaban con el auge del comercio. La burguesía de aquella época, como todas las élites económicas desde la edad del cobre (calcolítico), necesitó de ídolos y símbolos religiosos para justificar su poder, concedido por obra divina.

Y como las catedrales, como todo, no son obra divina, sino obra de la fuerza de trabajo, el Estado francés, por muy republicano y laico que presume ser, ha animado a las donaciones de particulares desgravándolas el 75 % hasta los 1000 euros.

Además, en una carrera frenética, la burguesía multimillonaria francesa ha prometido en tan sólo 48h cerca de 850 millones de euros, lo cual para cualquier hijo de vecino es una monstruosidad de dinero, pero que es calderilla para esa élite. Grandes burgueses como los Pinault (con una fortuna de 30.500 millones de euros), Arnault (su fortuna es de 72.200 millones de euros) o Bettencourt (40.000 millones de euros) corren a ponerse la medalla del mecenazgo, lo cual les reportará un 60% de desgravación fiscal. Es decir, el 60% de esas cantidades lo pagará el Estado. Pero aún no están contentos con eso, y el director general de la colección Pinault ha pedido que se declare a Notre Dâme como «tesoro nacional», de manera que las donaciones cuenten con un 90 % de descuento fiscal.

Un gran golpe de marketing, pero que demuestra además sobre qué fe ciega se sustenta todavía hoy el capitalismo, quebrado hasta la médula.

En consonancia con esta etapa de crisis y de decrepitud del régimen, se desarrolla el fascismo y la reacción también en los países nórdicos como Finlandia, tan ejemplares para la socialdemocracia y la izquierda de pacotilla. Un fascismo que, con la misma violencia con que defiende la propiedad privada, muestra mayor fervor aún por los símbolos religiosos, en nuestro caso a la religión católica.

ss

En la semana santa se permiten los símbolos franquistas. En Sevilla, la virgen de la Antigua y Fervorosa Hermandad de la Santa Cruz y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Misericordia y Nuestra Señora de la Piedad, conocida popularmente como Hermandad del Baratillo, lucirá un fajín de Francisco Franco donado por su hija, tras archivar la Fiscalía de Sevilla una denuncia para evitarlo. Según la fiscalía “no consta que se haya hecho jactancia del origen franquista del fajín, esté efectivamente catalogado como símbolo contrario a la memoria histórica“.

Pero este régimen, con esa desesperación con que se aferra a sus símbolos religiosos, demuestra tener los días contados. Caerá en el momento que así lo decida la clase obrera, la clase social más moderna de la historia, y cuyo poder no necesitará ningún símbolo religioso, pues el comunismo estará basado en la ciencia y no en dogmas ni patrañas como han necesitado amos, señores y burgueses para mantenerse en el poder.

 

Secretaría de Relaciones Internacionales del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)

Bandera

 

Como cada 14 de abril, oportunistas de todo pelaje, ya sean juntos y revueltos o ya sea cada uno por su lado, efectúan actos de conmemoración del aniversario de la II República Española.

En esta década que se está cerrando, hemos visto como la burguesía está magistralmente sorteando, por el momento, la crisis política a la que le lleva el elevadísimo grado de descomposición del capitalismo monopolista y putrefacto que hace del estado español un estado en bancarrota. Con el 15M la burguesía magistralmente dio cauce a la indignación acumulada por el pueblo creando una válvula de escape ante el maltrato ocasionado por sus políticas antiobreras, que hicieron que el pueblo saliera a las calles a gritar que los lacayos de los monopolios, los partidos políticos del capital, no les representaban. Dichas movilizaciones, acampadas y protestas, no fueron abortadas violentamente por el Gobierno del PSOE, sino que eran toleradas por dicho partido ya que el citado movimiento, bajo ningún concepto, cuestionaba la raíz de todos los problemas del pueblo trabajador: El capitalismo y su estado.  La única excepción fue el reaccionario gobierno de CiU en Cataluña, donde el Govern de Mas, demostrando su esencia reaccionaria, mandó a los Mossos d’Esquadra – a la que algunos ilusos hoy todavía llaman ‘la polícia del poble’ – a disolver la acampada de Plaça Catalunya, mostrando con sus actos que para la burguesía el derecho a la celebración de la inminente Champions League que conseguiría el F.C. Barcelona prevalecía sobre el derecho a protestar del pueblo, donde queda claro el concepto de ‘democracia’  de la burguesía.

El 15M como estallido de indignación espontánea del pueblo, y canalizado por la burguesía a través de su propio estado, promocionado hasta la saciedad por los medios del capital, y dirigido por el oportunismo – donde anarquistas, trotskistas y demás basura demostraron su naturaleza antiobrera – se desinfló, ya que dicho movimiento, con tics reaccionarios como el de prohibir las propias señas de identidad y de lucha del movimiento obrero, se convirtió por la dirección que le imprimieron en un movimiento totalmente amorfo, desclasado, donde ni se señalaba al verdadero enemigo del pueblo – la burguesía y su formación socioeconómica – y donde, fundamentalmente, se negaba la lucha de clases y, consecuentemente, se negaba el papel de la clase obrera como motor de un cambio revolucionario.

Mientras los oportunistas deformaban ideológicamente al pueblo con sus excentricidades, o directamente les repelían haciendo que los obreros siguieran en sus puestos de trabajo y en sus casas, la burguesía no sólo pretendía dar una imagen totalmente falsa de aceptación de la protesta, sino que la usó para salvar la parte final del gobierno de Zapatero que allanó el camino a la reacción para tomar el gobierno en diciembre de 2011. ¿Qué significó en términos de conciencia de clase el 15M? pues se vio claro en el resultado de los dos procesos electorales de 2011, municipales en mayo y generales en noviembre: Mayoría absoluta del PP, mayoría absoluta del partido heredero del fascismo.

Con el desarrollo del gobierno reaccionario y corrupto de Rajoy, las condiciones del pueblo trabajador fueron deteriorándose a pasos agigantados tanto económicamente como en términos de recortes de las escasísimas libertades políticas que aún poseía. El maquillaje que le aplicaron al estado fascista en 1978 se le había caído ya por completo, mostrándose al desnudo la enorme traición de oportunistas – PCE y PSOE – y franquistas, quedando al desnudo que el proceso de Transición fue otra obra maestra de la burguesía al objeto de homologar “democráticamente” a los criminales franquistas y a su criminal estado al objeto de integrarse como potencia imperialista dentro del grupo de los capitalistas europeos.

Sin embargo, la clase obrera alejada del 15M, en las fábricas, hacía cada día más huelgas, la conflictividad en los centros de trabajo se acrecentaba, como se puede comprobar en el número de horas de trabajo perdidas por huelgas y en el incremento de conflictos colectivos y denuncias individuales en los Juzgados de lo Social.

Ante la erosión del bipartidismo, ante la exacerbación de los problemas no cerrados, o cerrados en falso por la traición de 1978, se acentúa cada vez con más fuerza el conflicto nacional de Cataluña, y el divorcio entre el pueblo y el estado se hacía cada vez mayor como consecuencia de la crisis económica y las políticas antiobreras realizadas, todo aderezado con una corrupción acuciante. Como respuesta a ello, la burguesía nuevamente supo leer perfectamente la ideología de las masas, y no dudó en fortalecer, en robustecer, la pata izquierda del sistema con  PODEMOS y la pata derecha del sistema con C’s; para ello puso a su disposición a los medios de comunicación del capital, lo que hoy Iglesias llama las cloacas, y las elecciones europeas – unas elecciones donde la mayor parte del pueblo ni tan siquiera participa – para catapultar a ambos partidos y para reivindicar la necesidad de la Unión Europea incluso, por parte de esa falsa izquierda que venía “a tomar el cielo por asalto” destapándose Iglesias como lo que es, un farsante.

Este movimiento, la irrupción de PODEMOS en las elecciones europeas – elecciones donde el 54,16% del pueblo se abstuvo y donde obtuvieron el 1,55% de votos del total del censo electoral – unido a la cancha dada por los medios de comunicación burgueses – a los que hoy Iglesias señala como cloacas del estado – hizo nuevamente en el pueblo trabajador albergar la ilusión de que la vía de las elecciones burguesas era un cauce adecuado para dar solución a los problemas que le atenazaban y, cómo decían estos farsantes, acabar con la casta; y todo ello sin acabar con el capitalismo monopolista de estado.

De esta manera, la burguesía ante una situación de insostenibilidad, de corrupción generalizada, de quiebra económica, de represión superlativa, sostiene su sistema político con sus cuatro partidos, donde los partidos hegemónicos siguen siendo los partidos clásicos del capital: PP y PSOE.

Este esquema la burguesía lo ha perfeccionado, y a pesar de que el PP es un partido condenado por financiación ilegal, que es la corrupción personificada y que en un país democrático debería estar ilegalizado; que la situación económica es insostenible, la deuda impagable y el Estado está en bancarrota; que la represión política es abierta y ahí están los presos comunistas, independentistas catalanes y vascos o sindicalistas; o que ahí está la judicatura totalmente arrodillada ante  la banca y los monopolios erigida en nueva Inquisición política, la burguesía da un nuevo golpe de tuerca y ante esa realidad, realiza una moción de censura que sirve para girar totalmente el tablero político hacia la extrema derecha, para hacer un relevo generacional en todos sus ‘líderes’ políticos, fortalecer al PSOE y de un partido corrupto y condenado como el PP hacer tres partidos políticos que compiten por cuál de ellos es más fascista, salvaguardando la pata derecha, mejor dicho la pata de extrema derecha del sistema por tres partidos renovados – C’s, Vox y PP -, donde quedan ocultos los problemas reales del país y la inviabilidad del capitalismo y donde el nacionalismo y el patrioterismo, la unidad de España, es la droga que el Capital vierte al pueblo al objeto de hacer que este normalice completamente el fascismo.

Hay que reconocer la habilidad y maestría de la burguesía en su accionar político, lo llevamos viendo desde hace un siglo en el estado español, donde si algo ha demostrado ésta es que comprende y domina a la perfección el materialismo histórico. Sin duda lo domina mucho más que aquellos que desde las supuestas filas revolucionarias del marxismo-leninismo, únicamente usan el materialismo histórico para nombrarlo en vano.

Con el 14 de abril, el oportunismo, el mismo que colaboró con los fascistas en la Transición, que vendió la memoria y la lucha antifascista del pueblo español, como el PCE/IU, y otros que se reivindican como “revolucionarios” – y que son iguales de oportunistas que los primeros – salen en manada de siglas – pues suelen haber más siglas que personas – a reivindicar y conmemorar el advenimiento de la II República Española, a rememorar los días 12, 13 y 14 de abril de 1931. Los marxistas-leninistas nos preguntamos ¿qué significa reivindicar la II República Española el 14 de abril? ¿Es honesto o es un acto asqueroso de oportunismo? Veamos:

En la década de los 20s del siglo XX, en España, la burguesía se miraba en el espejo del fascismo italiano como fórmula para sostener la descomposición del capitalismo español, azotado por el descalabro colonial del 1898 con la pérdida de Cuba y Filipinas, la crisis marroquí en la lucha sostenida por el país africano para librarse de España, unido todo ello  a  la creciente lucha obrera y campesina que gracias a la Gloriosa Revolución de Octubre de 1917 en Rusia veían en la Revolución Proletaria como fórmula para tomar el poder y, con éste, poder resolver la cuestión de la tierra para los jornaleros y los campesinos pobres así como para mejorar las condiciones de vida de la clase obrera y de las clases populares. A ello también hay que añadir el creciente conflicto con el regionalismo catalán, cuya burguesía demandaba un estatus diferente traducido en una redefinición del Estado. Ante esa situación, la respuesta dada por la burguesía española fue la del golpe de Primo de Rivera en 1923 y su posterior dictadura que sirvió para apuntalar su dominio durante 7 años para tratar de suturar la situación política adversa para el capitalismo español por la fórmula clásica de la burguesía de exacerbar el nacionalismo, vender las empresas públicas existentes y reprimir al pueblo. Lejos de sanar la situación del capitalismo español, ésta continuó erosionándose y descomponiéndose, acelerándose dicho proceso de putrefacción con la crisis mundial de 1929 de tal modo que se abre un periodo de transición, denominado “dictablanda”, que deviene, en abril de 1931, en la II República como consecuencia de una nueva exacerbación de los problemas que, supuestamente, la Dictadura de Primo de Rivera tendría que haber resuelto y que no lo hizo. Hay que recordar que la Dictadura de Primo de Rivera tuvo el apoyo y la colaboración política del PSOE y de la UGT.

Dimitrov, en su Informe ante el VII Congreso de la Internacional Comunista, en el que analizaba la ofensiva del fascismo y las tareas de los comunistas para forjar la unidad de la clase obrera en la lucha contra el fascismo, retrató perfectamente lo que fue la II República Española:

¿Tenía que triunfar inevitablemente la burguesía y la nobleza en España, país donde las fuerzas de la insurrección proletaria se combinan tan ventajosamente con la guerra campesina? (…) Los socialdemócratas españoles estuvieron representados en el gobierno desde los primeros días de la revolución ¿Establecieron acaso un contacto de lucha entre las organizaciones obreras de todas las tendencias políticas incluyendo comunistas y anarquistas? ¿Fundieron a la clase obrera en una sola organización sindical? ¿Exigieron acaso la confiscación de todas las tierras de los terratenientes, de las iglesias y los conventos a favor de los campesinos para conquistar a éstos para la revolución? ¿Intentaron luchar por la autodeterminación nacional de los catalanes, de los vascos, por la liberación de Marruecos? ¿Limpiaron al ejército de elementos monárquicos y fascistas, preparando el paso de las tropas al lado de los obreros y de los campesinos? ¿Disolvieron a la guardia civil, verdugo de todos los movimientos populares, tan odiada por el pueblo? ¿Asestaron algún golpe contra el partido fascista de Gil Robles, contra el poderío del clero católico? No, no hicieron nada de esto. Rechazaron las reiteradas proposiciones de los comunistas sobre la unidad de acción contra la ofensiva de la reacción de los burgueses y de los terratenientes y del fascismo. Promulgaron una ley electoral que permitió a la reacción conquistar la mayoría en las Cortes y una serie de leyes que decretaban duras penas contra los movimientos populares, leyes que sirven ahora para juzgar a los heroicos mineros de Asturias. Fusilaron por mano de la guardia civil a los campesinos que luchaban por la tierra, etc. (…) Así desbrozó la socialdemocracia el camino al poder del fascismo, lo mismo en Alemania que en Austria y que en España, desorganizando y llevando la escisión a las filas de la clase obrera.

El propio Partido Comunista de España, en la redacción de su Historia editada en 1960 donde entre otros, participaron Luis Balaguer – expulsado del PCE en 1969 y miembro fundador de nuestro partido, el PCOE – o Dolores Ibárruri, señalaba sobre la II República:

La proclamación de la República fue un acto progresivo que abría la posibilidad de destruir los obstáculos que entorpecían el avance social y político y retrasaban el florecer económico de España. Pero bien pronto se dejaron sentir las consecuencias del oportunismo del Partido Socialista; de la colaboración con la dictadura de Primo de Rivera pasó a desempeñar en los gobiernos el papel de auxiliar de los partidos burgueses dejando la dirección del Estado en manos de la burguesía, de una burguesía que demostró en seguida su falta de voluntad para llevar a cabo las transformaciones democráticas que el pueblo exigía y España precisaba. (…) En los primeros gobiernos republicanos (…) burlando la voluntad y las aspiraciones de las masas, realizaron una política de tolerancia para con las castas a las que el pueblo había desplazado del Poder. Su resistencia a poner fin rápidamente a la herencia de injusticias y privilegios legada por la Monarquía, facilitó el reagrupamiento de la contrarrevolución e hizo inevitable la agudización de las contradicciones de clase (…) Intercalada social y políticamente entre un proletariado y unas masas de campesinos pobres fuertemente radicalizados, de un lado, y una aristocracia y una burguesía contrarrevolucionarias, de otro, la pequeña burguesía realizaría forzosamente una política contradictoria y vacilante. Y lo que es más grave, dentro de ese curso oscilatorio prevalecería en la obra de los gobiernos Azaña la inclinación claudicante a granjearse la benevolencia de los de arriba y a reprimir, en cambio, brutalmente los impulsos de justicia social de los de abajo, olvidando que eran los obreros y campesinos, las masas trabajadoras en general, quienes constituían el primer sostén de una auténtica democracia republicana, frente a las fuerzas tradicionales de la reacción española.

 

Como puede comprobarse, la II República como Estado no sirvió para despojar a la burguesía de ninguno de sus privilegios ni del control del Estado, de hecho fue una forma de estado burgués que reprimió inmisericordemente a los obreros – como hizo el General republicano Franco también llamado ‘el carnicero de Asturias’ que fue Jefe del Estado Mayor del Ejército republicano para, posteriormente, ser la cabeza del golpe de Estado fascista iniciado en julio de 1936 -, y que satisfizo y defendió los intereses de la burguesía y de los terratenientes.

Todo ello fue así hasta que en España triunfó la táctica del Komintern con la construcción del Frente Popular y su victoria electoral en febrero de 1936, proyecto político de progreso social que contenía medidas como la amnistía de los presos políticos y sociales, el reconocimiento del gobierno de la Generalitat de Cataluña y la restitución de su Govern, con Lluis Companys a la cabeza; la restitución de todo trabajador y cargo público represaliados por motivos políticos o sindicales; la depuración de responsabilidades de la bestial represión realizada por el Estado que, entre otras cosas, urgía la depuración  del ejército de los elementos fascistas que lo habían dirigido; y un conjunto de medidas económicas – restablecimiento de la Ley de la Reforma Agraria de 1932, revisión de todos los procesos de desahucio de los aparceros y anulación de los mismos, realización de una nueva Ley de arrendamientos, subidas de los salarios de obreros y campesinos y establecimiento de una legislación laboral más favorable al trabajador,  la derogación de la ley por la que se devolvían las tierras y el pago de las fincas a la nobleza, intervención del Estado en materia de industria, regulación de los mercados y de intervención en el sector bancario, etc. –; medidas todas ellas que propugnaban una democratización del estado, un reparto más equitativo de la riqueza aún dentro de un régimen burgués.

A la derecha, los capitalistas y terratenientes, a los que la II República les había sido útil para mantener sus privilegios, para mantener su dictadura, ante el triunfo del Frente Popular ya no les servía ese modelo, esa República nueva que quería nacer en esa II República, de tal modo que hay un antes y un después del triunfo del Poder Popular.

La colaboración de la socialdemocracia con la burguesía y los terratenientes en los primeros años de la  II República sirvió a ésta no sólo para mantener sus privilegios, no sólo para seguir dirigiendo el Estado, tal y como expresaba Lenin, de una manera todavía más segura para ella; no sólo sirvió para que la burguesía siguiera reprimiendo política y socialmente al pueblo trabajador, no sólo le sirvió para acumular fuerzas sino que le sirvió para tejer las alianzas internacionales necesarias con el fascismo, en expansión en Europa gracias al apoyo de las democracias burguesas europeas – con socialdemócratas y demócratas cristianos que allanaron el camino a la toma del poder a los fascistas tanto en Alemania como en Italia -, apoyos esenciales para que el golpe de Estado fascista triunfase en España tres años después.

Nuevamente, al igual que hoy, la burguesía ha demostrado que durante el último siglo ha comprendido mucho más y mejor, el materialismo histórico que los marxistas españoles.

Hoy, en abril de 2019, algunos que se llaman comunistas, pero que no comprenden en absoluto la ciencia del marxismo-leninismo, reivindican el 14 de abril y, con él, están reivindicando una parte de la historia de España caracterizada por el dominio de la burguesía, por la traición a los jornaleros y a los campesinos como consecuencia del oportunismo socialdemócrata de aquel PSOE, que hoy es íntegramente fascista como lo ha acreditado durante los últimos 40 años. En definitiva, algunos de los que se llaman comunistas y dicen reivindicar el marxismo-leninismo, lo que están reivindicando es un periodo histórico que forma parte de la estrategia de la burguesía y los terratenientes para mantener su dictadura y su sistema de explotación y dominación criminal, dictadura que hoy es más agresiva y criminal que nunca.

Por un lado tenemos a la fracción de Ástor del PCPE reivindicando tal cual el 14 de abril, bajo la consigna de “[14 DE ABRIL] Por un país para la clase obrera” a la imagen y semejanza del PCE actual de los que no se diferencian en nada; por otro lado tenemos a la fracción de Carmelo Suárez del PCPE reivindicando, también, el 14 de abril a su manera. Por un lado, en su página web escriben un artículo titulado “¿Qué república es la nuestra?” de donde extractamos lo siguiente:

El mes de ABRIL es una fecha simbólica de lucha y combate en la historia de la clase obrera de los pueblos de España. El 14 de Abril de 2019 conmemoramos el 88 Aniversario de la II República Española (…) Tras los años de la llamada “Transición”, donde se han ido gestando los pactos de la vergüenza y la traición a los valores republicanos, con la continuidad del franquismo en la llamada “democracia española” representada por la monarquía, la burguesías (en connivencia con la socialdemocracia y el oportunismo revisionista) han adaptado sus mecanismos de dominación a la etapa actual. Por ello, en la actual fase de la lucha de clases, recogiendo los elementos de cambio y avance que aportó la II República y abordando los problemas históricos en la formación española cuyas consecuencias explican la situación de dominación actual de las diferentes burguesías (españolistas y nacionalistas burguesas), y ante la nuevas formas de dominación capitalista, la propuesta del PCPE como proyecto histórica es la República Española Socialista de carácter Confederal, teniendo como elemento esencial la constitución de la clase obrera como clase hegemónica. Ya no hay etapas intermedias. La lucha es por la República Socialista como primera fase hacia la construcción de la nueva sociedad socialista, dirigida por la clase obrera en alianza con los sectores populares”.

En estas mismas fechas, diversos medios de comunicación de izquierda han hecho público un documento titulado “Manifiesto Comunista ante las elecciones generales” suscrito, entre otros, por la fracción del PCPE de Carmelo Suárez junto con otros grupos, en los que, para “la construcción del poder obrero y popular” plantean, entre otras cosas, lo siguiente:

Ruptura con las estructuras de poder del franquismo travestidas en el Régimen del 78 y cuyos pilares son la Monarquía y la Constitución de 1978. Sólo la confluencia de las luchas obreras y populares por la República con la de los diferentes pueblos del Estado español por el ejercicio de su Derecho de Autodeterminación puede crear una correlación de fuerzas favorable para llevar a cabo una tarea histórica pendiente desde hace más de cuarenta años. Y junto a ella la lucha por la Amnistía que vacíe las cárceles de presos políticos antifascistas.

 

¿Pero no habíamos quedado que “Ya no hay etapas intermedias” para “la República Española Socialista de carácter Confederal”? Puesto que ese artículo del PCPE de Carmelo Suárez se hace para conmemorar el 14 de abril, al igual que ese manifiesto de supuestos comunistas ante las elecciones generales, no cabe más que preguntarnos ¿Qué tipo de República? ¿Una como la del 14 de abril que reivindican? Hablan de República Española Socialista y de confluencia por una República con los diferentes pueblos del estado español por el ejercicio del derecho a la autodeterminación, que es lo mismo que hablar de una República burguesa que, para partidos incluso potenciales aliados de esa política como la propia ERC, todo ello debe realizarse en el marco de la UE, del imperialismo europeo.  Es curioso ver al PCPE denunciar que “Tras los años de la llamada “Transición”, donde se han ido gestando los pactos de la vergüenza y la traición a los valores republicanos, con la continuidad del franquismo en la llamada “democracia española” representada por la monarquía, la burguesías” cuando en aquél momento dicho partido se hallaba entre los que firmaron y desarrollaron esos “pactos de la vergüenza” condenando “la traición a los valores republicanos”, dentro del PCE, apelando a los valores que reivindican de la II República,  valores que como hemos visto no sólo son burgueses, sino que bajo dicho régimen que hoy reivindican fueron masacrados obreros y campesinos por un ejército plagado de fascistas, un régimen que marxistas-leninistas destacados como Dimitrov señalaron como enemigo de los obreros, colaborador con la burguesía y que allanó el camino al triunfo del fascismo.

Mientras la burguesía va pasando pantallas, conoce perfectamente la psicología de las masas y las leyes del desarrollo de la historia y las emplea en su beneficio, que no es otro que perpetuar su dictadura, los que dicen que reivindican el comunismo y el marxismo-leninismo no sólo no lo comprenden, sino que incurren en el oportunismo haciendo un ejercicio de revisionismo histórico vergonzoso.

El estado español, así como las naciones que la integran, están divididos. Hasta un niño de teta sabe que, por mucho que la derecha hable de la unidad de España, el estado español está dividido en dos grandes bloques antagónicos: la minoría explotadora y la mayoría explotada, la burguesía y el proletariado.

La burguesía monopolista sabe que el fascismo es su tabla de salvación, por eso todo lo ha apostado a ello. Mientras la burguesía da pasos en perpetuar su régimen, su dominio, a pesar de su crisis política y económica, una parte del movimiento comunista español, huérfana por completo de la comprensión de la dialéctica, de la ciencia del marxismo-leninismo, se dedica a reiterar año tras año su calendario reivindicativo y sus consignas oxidadas que no tienen encaje en el mundo actual.

Hoy el capitalismo lo único que puede ofertar al pueblo es represión, miseria y violencia extrema. La única salida que tiene la clase obrera es romper con el capitalismo, acabar con este sistema, es construir el socialismo. Sin embargo, sin el desarrollo de nuestro partido, que lleve a los centros de trabajo y a los barrios la ciencia emancipatoria del proletariado, el marxismo-leninismo, la clase obrera seguirá estando engañada y bajo el influjo de los oportunistas y los reaccionarios. Todo nuestro Partido, nuestros simpatizantes y amigos, debemos pertrecharnos para la lucha ideológica y llevarla a término sin cuartel y, además, debemos de centrarnos en el desarrollo de nuestra política de masas, en el fortalecimiento de la unidad de los trabajadores desde la base, desde los centros de trabajo y extendiendo esta unidad a los barrios, constituyendo el Frente Único del Pueblo, haciendo que el pueblo adquiera la ideología marxista para que sea consciente del papel histórico que le corresponde jugar y pueda verificar la inmensa estafa que le está haciendo la burguesía. El Estado está quebrado, agoniza, pero ni muerto caerá por sí mismo, únicamente el proletariado organizado y dirigido ideológicamente por el marxismo-leninismo conseguirá que esta tiranía corrupta caiga, y ello pasa por fortalecer el instrumento que fusiona el marxismo-leninismo y el movimiento obrero, siendo ese instrumento el Partido Comunista Obrero Español. LA REVOLUCIÓN SOLO VENDRÁ DE MANOS DE LOS QUE PRODUCEN LAS RIQUEZAS.

 

¡TRABAJADOR, FORTALECE Y ENGROSA LAS FILAS DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL!

¡ABAJO EL ESTADO IMPERIALISTA ESPAÑOL!

¡POR EL SOCIALISMO!

 

Madrid, 14 de abril de 2019

 

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)

CayoLara

 

El oportunismo acaba por quitarse la máscara de «progresistas» tarde o temprano, llegando al nivel barriobajero del matón fascista que echa a pelear a trabajadores de distintas regiones y naciones.

Lo que dice la burguesía catalana de los trabajadores andaluces, en boca de Durán i Lleida, que vivimos sin trabajar con el dinero de los catalanes, lo afirma ahora el dirigente de IU y PCE Cayo Lara.

Dice Cayo Lara que si se independiza Catalunya ¿quién va a pagar el PER ?. De ahí se deduce que, para Cayo Lara, los jornaleros andaluces deben seguir viviendo de la limosna que le lanzan con una mano mientras con la otra llenan de millones de euros los bolsillos de los terratenientes andaluces que reciben de la Unión Europea a través de la PAC.

Además, Cayo Lara pretende hacer creer que esa limosna la van a perder si Catalunya se independiza. El mismo argumento de la «solidaridad» que usan fascistas como el PP, Cs, VOX y PSOE y que no aplican para evitar un desahucio expropiándole a la banca las viviendas embargadas.

Terminó de rematar la faena preguntando qué va a quedar en Andalucía si se independizan también Euskadi y Galiza. ¿Por qué no plantea Cayo Lara que el pueblo trabajador andaluz sea dueño de las inmensas riquezas que atesoran las tierras, minas, y mares andaluces? ¿Por qué no plantea Cayo Lara que las fértiles materias primas de nuestra tierra no sirvan para industrializar otras regiones, naciones y países del mundo, sino que se queden aquí para industrializar y sacar del subdesarrollo en el que sumergieron Andalucía?

No hay mejor manera de exacerbar los instintos primarios de un pueblo oprimido como el andaluz, sometido además por la ideología feudal de señoritos, caciques y terratenientes, para echarlo contra aquellas clases obreras que luchan por una república al margen del Estado español fascista, que Cayo Lara defiende con tanto ahínco, cloacas incluidas.

Después se le llenará la boca de republicanismo y homenajes a los fusilados por el régimen franquista, a través de las plataformas que promueve su organización oportunista Izquierda Unida por toda España.

Las organizaciones oportunistas como IU, PCE y Podemos son un cáncer para la clase obrera, para el internacionalismo proletario. Deben ser extirpadas del movimiento obrero para que la clase obrera pueda seguir su propio destino al margen de la institucionalidad y del electoralismo burgués. Los explotadores las necesitan para que dentro del régimen haya una opción de «izquierda» a la que se aferren los obreros más rebeldes con tal de que no se planteen abolir dicho régimen de explotación que tiende al fascismo, a la esclavitud y a las guerras entre pueblos hermanos.

 

Abajo el oportunismo

El PER y las migajas para los oportunistas como Cayo Lara

La riqueza y los medios de producción para la clase obrera

Por la fraternidad entre los pueblos andaluz y catalán

Por el derecho a la autodeterminación

Por el Socialismo

 

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Andalucía

Assange

 

La Policía británica ha detenido este jueves al fundador de WikiLeaks, Julian Assange, después de que el presidente de Ecuador, Lenín Moreno, anunciara que le retiraba el asilo en la embajada de Londres. El arresto responde a una petición de Estados Unidos, que reclama que se le extradite en relación a una acusación federal de conspiración por filtrar documentos clasificados.

El imperialismo no perdona. Assange, quien coordinó a periódicos de todo el mundo para revelar los crímenes de guerra del Ejército yankee en Irak y Afganistán, ha sido víctima de la bestialidad imperialista en toda su ignominia. El ciberactivista ha pasado los últimos siete años recluido en la Embajada de Ecuador en Londres para evitar una extradición, hasta la llegada a la presidencia de Lenín Moreno, cuyo nombre además figura en el caso de corrupción de los INA Papers publicado por WikiLeaks. Una vez encontrado un fiel siervo que ejecute sus designios, el imperialismo yankee no ha tenido más que dar la orden para que sus adláteres británicos envíen a sus cuerpos represivos para detener a Assange.

Lenín Moreno se burla del pueblo ecuatoriano y del mundo entero cuando argumenta que la retirada de asilo se debe a “conductas irrespetuosas y agresivas” de Assange. El presidente de Ecuador pone como ejemplo la publicación de documentos del Vaticano en la página de WikiLeaks hace tres meses. Sin embargo, Assange dejó su puesto de editor jefe de WikiLeaks y se desvinculó de la organización hace un año, con lo cual no tiene responsabilidad alguna en la filtración de dichos documentos.

Lenín Moreno, al levantar el asilo a Assange, quien además cuenta con la ciudadanía ecuatoriana desde 2018, no solo vulnera el derecho al refugio internacional, sino también la Constitución de su propio país:

Se reconocen los derechos de asilo y refugio, de acuerdo con la ley y los instrumentos internacionales de derechos humanos. Las personas que se encuentren en condición de asilo o refugio gozarán de protección especial que garantice el pleno ejercicio de sus derechos. El Estado respetará y garantizará el principio de no devolución, además de la asistencia humanitaria y jurídica de emergencia” (Artículo 41 de la Constitución del Ecuador).

La obsesión y desesperación del imperialismo a lo largo de estos últimos años por detener a Assange refleja la decadencia y podredumbre del capitalismo a nivel global. La crisis estructural por la que atraviesa el imperialismo, que agoniza en sus intentos de salvaguardar el régimen de la burguesía y de los monopolios, ha virado todo el sistema político, de derecha a izquierda, a la reacción, al fascismo. Los esfuerzos del imperialismo estadounidense por silenciar a un ciberactivista revelan la agudización sangrante de la contradicción entre imperialismo y socialismo.

El caso de Julian Assange pone igualmente en evidencia la inexistente libertad de prensa en el capitalismo. Los que se llenan la boca de “libertad” y “democracia” son los mismos que reprimen y silencian a todo aquel que haga frente al imperialismo. La única libertad es la que se concede en el marco establecido por la burguesía, por los monopolios, por el imperialismo. El concepto burgués de la democracia es una pantomima.

“La ‘libertad de imprenta’ es asimismo una de las principales consignas de la “democracia pura” (…) Esa libertad será un engaño mientras las mejores imprentas y grandísimas reservas de papel se hallen en manos de los capitalistas y mientras exista el poder del capital sobre la prensa, poder que se manifiesta en todo el mundo con tanta mayor claridad, nitidez y cinismo cuanto más desarrollados se hallan la democracia y el régimen republicano, como ocurre, por ejemplo, en Norteamérica. A fin de conquistar la igualdad efectiva y la verdadera democracia para los trabajadores, para los obreros y los campesinos, (…) es necesario derrocar el yugo del capital, derrocar a los explotadores y aplastar su resistencia” (V. I. Lenin).

El PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.) se solidariza con Julian Assange, víctima de la mordaza del imperialismo estadounidense, y exige su inmediata puesta en libertad y la retirada de los cargos de conspiración que se le imputan. Asimismo, condena enérgicamente la retirada de la protección diplomática por parte del presidente de Ecuador, Lenín Moreno, que demuestra ser un títere más de Washington en Latinoamérica. La verdadera democracia y libertad solo llegará de la mano del Socialismo y mediante una lucha internacionalista implacable contra el imperialismo criminal.

 

¡Solidaridad con Julian Assange!

¡Abajo el imperialismo!

¡Viva el comunismo!

 

F. G. – Secretario de Relaciones Internacionales del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)

Cordoba

 

El pasado 1 de abril el Partido Comunista Obrero Español, así como el Frente Único del Pueblo, acudieron a la concentración convocada por la Plataforma Ciudadana para la Defensa del Sistema Público de Pensiones frente al Ayuntamiento de Córdoba. Nuestra organización participó con la intención de apoyar la causa, que no es más que una consecuencia de la actual crisis del sistema capitalista. Sin incidentes, como en otras ocasiones hemos denunciado, pudimos apreciar el descontento de numerosos pensionistas hacia la política al servicio del sistema que en numerosas ocasiones han hecho peligrar las pensiones públicas en nuestro país.

En esta misma semana, concretamente el jueves 4, asistimos a la mesa redonda organizada por la plataforma en la Biblioteca Central bajo el título “Sobre el futuro de las pensiones”, en la que participaron representantes de organizaciones políticas con presencia en el Congreso: PP, PSOE, Unidas Podemos y Ciudadanos. Empleando una retórica burguesa y ambigua, los cuatro representantes de los partidos apenas mostraron discrepancias respecto a las preguntas planteadas por la plataforma. Los representantes del PSOE y PP aprovecharon este escenario para sacar a la luz sus rencillas partidistas (poniendo quizás la vista en las elecciones del 28 de abril), a pesar de que son las dos organizaciones que más responsabilidad tienen en la situación actual de las pensiones, olvidando deliberadamente que bajo sus respectivos gobiernos se han congelado y recortado las pensiones. Pero el culmen del cinismo recayó en el representante de Ciudadanos, el procurador Marcial Gómez, el cual ante la pregunta de si suprimiría el copago farmacéutico afirmó que los ciudadanos “deben ser responsables con sus gastos”, culpando a los pensionistas de su situación, lo cual causó un gran malestar entre los presentes en la sala.

Tras las intervenciones de los representantes políticos llegó el turno de los oyentes, la gran mayoría pensionistas, que increparon a los cuatro por las promesas que no pensaban cumplir mientras que ellos se ven sobreviviendo a duras penas. Frente al intento de debate espurio entre PP y PSOE, varios asistentes recordaron a sus representantes que ambos reformaron el artículo 135 de la Constitución para dar prioridad al pago de la deuda a los bancos, sin consultar al pueblo esta decisión. También se señaló la actitud chulesca por parte del representante de Ciudadanos, que intentó suavizar sus palabras, aunque manteniéndose firme en su postura. Aunque no se atacó directamente a Unidas Podemos por parte de los asistentes, hay que señalar que tanto IU como Podemos han cogobernado con el PSOE aprobando recortes en contra de los intereses de la clase obrera, aunque desde su cinismo atacan a esta organización como si no fuera con ellos la cosa.

Sin duda, hay memoria y conciencia entre la clase trabajadora, hastiada de las mentiras de los representantes del capitalismo. Sin embargo, a modo de crítica, se debe mencionar que la plataforma, tanto en la concentración como en la mesa redonda, utilizó consignas electoralistas, como “nuestro voto es poder” o “voto a quien defienda mi pensión”, obviando que el problema no es un partido u otro, sino el propio régimen económico, el capitalismo, el cual necesita hacer recortes en derechos sociales básicos (al igual que se hizo en Sanidad o Educación, entre otros sectores) para seguir manteniendo los privilegios de los grandes bancos.

Sólo la clase trabajadora unida en su conjunto en el Frente Único del Pueblo puede garantizar el derecho a las pensiones, así como a la Sanidad o a la Educación, avanzando hacia un sistema socialista.

 

¡Sólo avanzando hacia el Socialismo con el Frente Único del Pueblo la clase obrera podrá conseguir sus objetivos!

¡Socialismo o barbarie!

 

Comité Provincial del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Córdoba

Murcia

 

El pasado día 10 de abril, en el salón de actos del edificio Rector Sabater, la Universidad pública de Murcia volvió a demostrar que, en lugar de ser un centro para impulsar el avance cultural del pueblo, se trata de una entidad servil a los intereses del fascismo español.

Un acto cuya organización y responsabilidad recae directamente sobre el Máster Análisis Político Aplicado, coordinado por Alberto Mora, en colaboración con la Facultad de Derecho de la Universidad de Murcia. Un “debate” político, dicho sea, moderado por Manuel Buitrago, jefe de área del periódico ‘La Verdad’. Allí se dieron cita representantes de los cinco partidos de la burguesía: Vox, Ciudadanos, PP, Unidas Podemos y PSOE. Los comunistas bien sabemos que la burguesía, se diga de ‘izquierdas’ o de derechas, es igual de enemiga de los intereses del pueblo trabajador.

Mrucia

Partidos reaccionarios y traidores a la clase trabajadora, moderación a cargo de un periódico cuya ideología es abiertamente derechista y una universidad pública que al permitir esto demuestra estar tan corrompida como los partidos a los que ayer se les dio voz. Más que un debate, lo que se vio fue un mitin en el que los 5 candidatos fueron leyendo sus programas electorales por temáticas y sin conflicto alguno, bromeando entre ellos y con un moderador que se sentía gozoso y dichoso en su papel de maestro de ceremonias de los partidos del capitalismo monopolista español, al tiempo que se normalizaba tanto el dar voz al fascismo como el hecho de utilizar la universidad pública como medio de campaña política para aquellos que suponen un peligro capital para su propia supervivencia.

Con este panorama, los militantes del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) acudimos a denunciar en el mismo acto la gravedad del asunto. En el turno de preguntas tomó la palabra nuestro candidato en Murcia al Congreso de los Diputados, denunciando el carácter antidemocrático del acto puesto que de 13 candidaturas que concurren a los comicios en la provincia de Murcia, a la mayoría de ellas, un total de 8, se les ha negado la voz, se les ha negado la posibilidad de ejercer su derecho democrático a la par que abrían la puerta de la universidad de par en par a los partidos fascistas, partidos enemigos de la cultura y del progreso social que apuestan abiertamente por el embrutecimiento y la represión del Pueblo, en una de las páginas más vergonzosas de la Universidad de Murcia donde, no contentos con silenciar todas aquéllas voces que no se alinean abiertamente con los intereses de los monopolios, salieron raudos y veloces a interrumpir al camarada que encabeza nuestra candidatura al Congreso ante la justeza y la verdad de su denuncia pública. Denuncia la del camarada que desenmascaró esa farsa de debate entre fascistas, lacayos y traidores, “debate” que se había realizado no con otro motivo que el de ser un “festín de la democracia” para los partidos mencionados, los partidos al servicio del Capital, pero que no fue otra cosa que la perfecta ejemplificación de que detrás de aquellos que se llenan la boca con la concordia y la democracia, se esconde el cinismo y  la más descarnada dictadura del capital.

Vox, un partido completamente fascista, que tiene a miembros de Hogar Social Madrid recorriendo los platós de televisión, ahora tiene el valor de introducir sus sucias zarpas en nuestra universidad pública, con el silencio del resto de partidos de la pata izquierda del sistema, que se mantuvieron callados, pues también ansían su parte del pastel y defienden los intereses de la misma clase social, la burguesía.

Ciudadanos, que no tiene otro objetivo para nuestra universidad que el de seguir introduciendo empresas en ella, sirva como buen ejemplo la oficina del Banco Santander que estaba dentro del campus de la Merced en plena Facultad de Letras.

El Partido Popular, que tuvo la poca vergüenza de atribuirse los éxitos del estudiantado, cuando son ellos quienes más han hecho en esta comunidad por dar privilegios a los centros privados y alumnos de la UCAM, tratando de dinamitar la enseñanza pública tan valiosa y necesaria para la clase trabajadora. Este partido, corrupto hasta el tuétano y que en cualquier estado decente ya habría sido ilegalizado, que lleva décadas destruyendo nuestros servicios públicos y que hasta hace bien poco reprimió a nuestros vecinos en las vías que luchaban por el soterramiento. ¿Cómo se permite si quiera que entren a nuestras aulas? Es un espectáculo bochornoso que debería servir de toque de atención a los integrantes de los frentes populares de nuestra región.

El PSOE, que tuvo la cara dura de decir que sus militantes habían dado la vida por conseguir la democracia y preservarla, ¡El PSOE de los GAL! ¡El PSOE de la primera guerra de Iraq! ¡El PSOE de los puticlubs en Andalucía! ¡El PSOE de los desahucios exprés! Será, más bien, por los asesinados, torturados y secuestrados a manos de sus gobiernos o de los suicidados como consecuencia de sus políticas antiobreras y reaccionarias.

Y por último, Unidas Podemos, el partido de la vergüenza, de la simpleza ideológica, los conocidos traidores de la clase obrera, que no dudaron en actuar como lo que son, “casta”, callaron vergonzosamente ante este debate ignominioso demostrándose, una vez más, la necesidad de expulsar a estos oportunistas y farsantes de cualquier espacio del movimiento obrero. ¿Dónde está la alerta antifascista de la que hablaba Pablo Iglesias tras las elecciones andaluzas? ¿Dónde están sus militantes cuando el fascismo utiliza la universidad pública de todos nosotros para hacer campaña electoral? ¿Y sus representantes? Sentados junto a los fascistas, compadreando con ellos y apelando a la concordia, como las sabandijas que son, mirando únicamente por la preservación de sus privilegios.

Ese debate fue una representación exacta de la dictadura del capital, demostró que la corrupción brota de todos los poros del Estado, no salvándose de ello la Universidad la cual, lejos de ser el templo del saber y de la confrontación de las ideas, se ha convertido en un patio de monipodio capitalista donde fascistas y oportunistas campan a sus anchas y donde se niegan todas las ideas que cuestionen este sistema corrompido hasta el tuétano y criminal. Y es que mientras no se democraticen los medios de producción, esto es, no se socialicen las empresas, no se haga una reforma agraria donde la tierra sea de los obreros y los campesinos, mientras no se socialice la banca, en definitiva, hasta que no impongamos el socialismo que es la democratización de la economía, no se podrá reflejar un  sistema social y político democrático, donde participe la mayoría del pueblo y no una minoría explotadora, o como ocurrió en la Universidad de Murcia, los peleles al servicio del capital que apuntillarán a la clase obrera y negarán a miles de jóvenes obreros su derecho al trabajo y al estudio en los próximos años. Es el momento en que obreros, estudiantes, jubilados, campesinos y todos los sectores sociales que componemos el proletariado en la región de Murcia unamos todas nuestras luchas y convirtamos las mismas en una única lucha de clase, en un auténtico Frente Único del Pueblo, contra los responsables de nuestros males, el sistema capitalista y su corrompido Estado.

 

¡POR EL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

COMITÉ REGIONAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE) EN MURCIA

VOX

 

El passat 30 de març part del poble català va sortir als carrers de Barcelona a manifestar-se en resposta a l’existència del partit feixista VOX campant al seu aire, com no pot ser d’una altra manera al també feixista Estat capitalista espanyol.

L’aparell repressiu de l’Estat va actuar de forma contundent, no contra aquest partit de la burgesia, sinó contra aquells que s’oposaren, recondant-nos que el feixisme i el capitalisme van intrínsecament de la mà. L’esmentada repressió es portà per davant cinc presos, dos d’ells menors, dels quals quatre han sigut posats en llibertat provisional i una noia romàn detinguda.

Aquests esdeveniments no fan més que posar sobre la taula una evidència més que comentada: l’Estat espanyol està installat en la reacció i no dubta en posicionar-se obertament juntament amb aquells que estàn alineats amb aquesta i, simultàniament, contra la classe treballadora i els seus interessos.

Des del Partit Comunista Obrer de Catalunya condemnem la repressió patida pel poble català en aquests i en d’altres esdeveniments derivats de la qüestió de l’autodeterminació catalana, així com les agressions sistemàtiques del sistema capitalista contra la classe treballadora catalana i espanyola, i instem a aquesta a unirse en el Front Únic del Poble, òrgan de poder obrer que deu fer front a la tirania imposada per la burgesia.

 

Contra el feixisme criminal!

Pel Front Únic del Poble!

Socialisme o barbàrie!

 

Comitè Nacional del Partit Comunista Obrer de Catalunya (P.C.O.C.)

 

El Estado español muestra una vez más su alineación con el fascismo en Barcelona

 

El pasado 30 de marzo parte del pueblo catalán salió a las calles de Barcelona a manifestarse en respuesta a la existencia del partido fascista VOX campando a sus anchas, como no puede ser de otra manera en el también fascista régimen capitalista español.

El aparato represor del Estado actuó de forma contundente, no contra este partido de la burguesía, sino contra aquellos que se opusieron a él, recordándonos que el fascismo y el capitalismo van intrínsecamente de la mano. Dicha represión se llevó por delante 5 presos, 2 de ellos menores, de los cuales 4 han sido puestos en libertad provisional y una chica permanece detenida.

Estos sucesos no hacen más que poner sobre la mesa una evidencia ya más que comentada: el Estado español está instalado en la reacción y no duda en posicionarse abiertamente junto a aquellos que están alineados con esta, y, simultáneamente, contra la clase trabajadora y sus intereses.

Desde el Partit Comunista Obrer de Catalunya condenamos la represión sufrida por el pueblo catalán en este y otros eventos derivados de la cuestión de la autodeterminación catalana, así como las agresiones sistemáticas del sistema capitalista contra la clase obrera catalana y española, e instamos a esta a unirse en el Frente Único del Pueblo, órgano de poder obrero que debe hacer frente a la tiranía impuesta por la burguesía.

 

¡Contra el fascismo criminal!

¡Por el Frente Único del Pueblo!

¡Socialismo o barbarie!

 

Comité Nacional del Partit Comunista Obrer de Catalunya (P.C.O.C.)

Vaciada

 

No paran de surgir movilizaciones protestando por las grandes desigualdades que existen en todos los ámbitos del mundo actual. En estas movilizaciones se piden medidas para resolverlas, pero como no se señala a la raíz del problema, que es el régimen económico imperante, estas desigualdades se perpetúan desde hace décadas o incluso siglos.

Estos días se han movilizado los habitantes de más de 20 provincias para reclamar medidas contra la despoblación, el abandono de miles de pueblos que estén en peligro de desaparición. Según el Instituto Nacional de Estadística el 80% de pueblos están en riesgo de extinción en 14 provincias.

¿Por qué emigra la gente a las ciudades  que ya concentran más del 77% de la población en España, o el 82% en EEUU? Básicamente, por trabajo. Por tanto, el problema está relacionado con el régimen económico. ¿Quién decide dónde hay trabajo y dónde no? Los dueños de las empresas y fábricas, de los medios de producción. Son ellos los que deciden concentrar la vida económica en unas zonas u otras, incluso en unos países u otros, en función de su interés.

El premio nobel de Economía Paul Krugman en su artículo “Getting real about rural America” señala a “poderosas fuerzas” como responsables del “declive económico de la América rural” y considera que “nadie sabe cómo revertir esas fuerzas”.

El catedrático de Derecho Constitucional Javier Pérez Royo se sitúa en la misma línea asegurando que “revitalizar regiones en declive, conseguir repoblar zonas que se despueblan, no es que sea una tarea difícil porque sea difícil alcanzar la voluntad política para abordar el problema, sino que es que no sabemos cómo conseguirlo ”

Los socialdemócratas tienen la habilidad de tirar la piedra y esconder la mano. Ambos saben, pero no lo dicen, que esas “poderosas fuerzas” no son más que las fuerzas económicas, en este caso, la economía de mercado, es decir, el capitalismo. Por tanto, lo que en realidad están diciendo es que DENTRO del capitalismo, este problema, como el resto, no puede resolverse.

El problema de la desigualdad entre campo y ciudad es un clásico del capitalismo. Y sí puede resolverse FUERA del capitalismo: con el socialismo. En los países socialistas del siglo XX, con todas sus dificultades, al poner los medios de producción en manos de toda la sociedad, y con la planificación colectiva que ello permitió, resolvieron esa desigualdad como tantas otras.

Mientras existieron esos regímenes socialistas era difícil negar la realidad, por lo que podemos encontrar estudios realizados en aquella época en países capitalistas, que reconocían la superioridad del sistema socialista en la planificación de las ciudades.

El urbanista e historiador australiano, Hugh Stretton, nada sospechoso de ser comunista, observaba en 1978 que “la riqueza, el ingreso y la vivienda no tienen ninguna de las desigualdades extremas que ocurren en los países capitalistas”.

Carreras i Verdaguer en la Geografía de la Sociedad Humana (1981), concluye: “Puede resumirse que la ciudad soviética es bastante igualitaria, tanto en lo que hace referencia a la distribución interna de sus servicios, equipamientos y funciones, como en la semejanza de infraestructuras y organización entre las ciudades (…). Son igualitarias, sobre todo, porque la segregación social del espacio no existe, porque el transporte público alcanza un elevado nivel de densidad”.

En 1982, el arquitecto Rodríguez-Avial Llardent, en su obra “Zonas Verdes y Espacios Libres en la ciudad”, sostenía que “urbanísticamente la Unión Soviética presenta un gran interés por ser el primer país en el que a gran escala el hombre intenta estructurar racionalmente la geografía y recursos”.

Pero no sólo eso. Precisamente los problemas de desigualdad, en este y en el resto de ámbitos, aparecieron en los países socialistas justo cuando se introdujeron formas de gestión privadas, incluyendo las cooperativas, que al final implican una restauración de la economía de mercado:

Los principales problemas se presentan a través de los resquicios de privatización que se pueden dar con la introducción del transporte privado, que se halla en expansión; a través de la aparición de construcciones de viviendas en régimen de cooperativa –que, si bien ayudan a resolver el problema de la vivienda, rompen, en cierta forma, la homogeneidad social-, y a través, finalmente, de la introducción de los comercios de élite” (Carreras i Verdaguer, “Geografía de la Sociedad Humana”.

Todos los caminos conducen al socialismo. Y hoy con más razón incluso que en el siglo XX. Pues hoy existe un desarrollo científico-técnico impensable hace apenas unas décadas. Hoy el camino sería mucho más sencillo, pues no tendríamos que enfrentar las grandes dificultades materiales que se encontraron aquellas experiencias de socialismo tan meritorias y que nos aportaron tantas enseñanzas.

Para resolver las desigualdades campo-ciudad o norte-sur, la clase obrera, como se ha demostrado tantas veces en la historia, tendrá que arrebatar a esas “poderosas fuerzas” el control de los medios de producción, y ponerlas al servicio de todo el pueblo trabajador.

 

Para acabar con todas las desigualdades

El Socialismo es la única solución

 

Comité Provincial del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Sevilla

Marchena

 

Ayer sábado el PCOE trasladó de primera mano al pueblo marchenero cuál es la situación de los trabajadores en la fábrica de Procavi.

El comunicado correspondiente ha sido recibido calurosamente corroborando el pueblo marchenero punto por punto lo que denunciamos. Varios trabajadores y ex-trabajadores de la fábrica han agradecido el comunicado, insistiendo con qué gravedad afectan a sus vidas las criminales condiciones que impone la empresa. Imposible conciliar el trabajo con la familia, imposible conciliar el sueño, imposible tener una vida digna con el látigo de una cadena de producción que impone ritmos y horarios infernales, y una gran temporalidad. Nos han contado cómo les afecta a la salud las condiciones en las que tienen que realizar su trabajo.

Esa es la realidad, además, en la mayoría de las fábricas y empresas aquí y en cualquier país capitalista hoy en día.

Como partido obrero que somos lo que contamos es lo que vivimos en primera persona; por eso lo contamos con precisión y sin pelos en la lengua. No endulzamos la realidad del obrero, como sí hacen los pequeño-burgueses disfrazados de ‘izquierda’, haciéndoles creer que tienen ‘derechos’ o que viven en una ‘democracia’ donde pueden decidir. Para esa izquierda cobarde y acomplejada la clase obrera sólo cuenta para pedirle el voto.

Pero hay alternativa. A los trabajadores de Procavi, a sus representantes directos (comités de empresa, delegados de personal) les animamos a unirse, a vertebrarse en un sólo puño, a empezar a decidir su destino que va más allá de luchar por cuatro pesetas, porque luego nos suben el coste de vida y nos atacan con sus leyes desde los parlamentos.

Les animamos a unirse con otros centros de trabajo, con otros sectores, a construir Asambleas de Comités de empresa, Delegados de Personal y Trabajadores. Los animamos también a unirse a los estudiantes, a los pensionistas y a todas las clases populares para construir el Frente Único del Pueblo con el objetivo de tomar las fábricas, las tierras, las minas, las maquinarias, … para poner la inmensa abundancia que producimos al servicio de todo el pueblo.

 

La Unidad y la Organización de la Clase Obrera es la única salida a nuestros problemas

Construyamos Asambleas de Comités, Delegados y Trabajadores de todos los sectores

Por el Frente Único del Pueblo

 

Comité Provincial del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Sevilla