Sábado, 16 Diciembre 2017
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Cataluña dinamita el corrompido régimen del 78

Publicado en Comité Central 04 de Octubre de 2017

El pasado día 1 de octubre fue una jornada histórica para el pueblo catalán, que salió masivamente a ejercer su derecho a la autodeterminación, a pesar de la enorme represión que ejerció el Estado, que no escatimó esfuerzos en apalear a miles y miles de catalanes cuyo único delito fue expresarse depositando un voto en una urna. 

El 1 de octubre el estado español mostró, a ojos de todo el mundo, que lo único que puede ofrecer al pueblo, tanto al catalán como al del resto del estado, es represión y negación de derechos. El día 2 de octubre, la prensa burguesa internacional  se hacía eco de ello y era un clamor reconociendo que el estado español era una vergüenza, quedando desacreditado a nivel mundial.

El proceso de descomposición del Régimen del 78;  de esos acuerdos entre traidores – PSOE y PCE – y fascistas donde se maquilló al estado franquista para perpetuarlo, e integrarlo en la CEE salvaguardando todos los principios del Régimen del asesino Franco; cada día adopta unas dimensiones mayores.

El 1 de octubre ha significado un golpe importante contra el estado español. Durante dos semanas, el estado, como  reaccionario que es, no ha dudado en asaltar imprentas, medios de comunicación, departamentos de la Generalitat, sedes de partidos políticos catalanes, y ya el día 1 de octubre, no tuvo remilgo alguno en apalear al pueblo catalán, dejando prácticamente mil heridos, robar urnas y tratar de impedir que el referéndum de autodeterminación no se desarrollara cosa que, por otro lado, no consiguió.

El referéndum no sólo significó un triunfo aplastante del SI a la independencia, del SI a la República Catalana, sino que fue una inmensa manifestación de un pueblo contra la represión del estado español, contra la que se rebeló  y que, sin duda, no sólo supuso la mayor victoria del pueblo catalán contra el Estado sino que ha mostrado  a los catalanes, a un número mayor de trabajadores del resto del estado español, la necesidad de combatir y luchar contra el estado actual; prueba de ello las manifestaciones de solidaridad que se han producido en multitud de ciudades de fuera de Cataluña, y en las que nuestro Partido ha participado.  

La represión ejercida por el estado español contra la nación catalana, cuyo momento culminante fue el pasado 1 de octubre, ha generado una respuesta del pueblo catalán firme tanto el día 2 de octubre, manifestándose y exigiendo la salida de la Guardia Civil y la Policía Nacional de Cataluña, como en la huelga nacional política el 3 de octubre.

El resultado del referéndum, no sólo en términos numéricos de voto, sino fundamentalmente en términos de movilización y lucha del pueblo en defensa de su derecho a la autodeterminación,  han superado al gobierno corrupto de Rajoy, que lo único que ha podido hacer, aparte de reprimir, no ha sido otra cosa que la negación de la realidad.

Prueba del descrédito, y debilitamiento,  del gobierno corrupto de Rajoy tras el 1 de octubre ha sido la necesidad de hacer salir al Jefe del Estado, al hijo del dedo de Franco, para tratar de mostrar la fortaleza del Estado arremetiendo contra la Generalitat, contra el pueblo catalán y para advertir, o amenazar, directamente a los catalanes, pero también a los vascos, a la izquierda y a las fuerzas de progreso de los trabajadores en todo el estado español, de que “es responsabilidad de los legítimos poderes del Estado asegurar el orden constitucional”. Y ese orden constitucional tratarán de imponerlo como el estado burgués  únicamente puede, y sabe, hacerlo, por medio de la fuerza bruta, de la violencia. Mejor dicho, de un grado de violencia todavía mayor de la ya empleada antes del 1 de octubre.

Nadie mejor que estas palabras de Lenin, en El Estado y la Revolución, para entender el discurso del monarca “Engels desarrolla la noción de esa "fuerza" a que se da el nombre de Estado, fuerza que brota de la sociedad, pero que se sitúa por encima de ella y que se divorcia cada vez más de ella. ¿En qué consiste, fundamentalmente, esta fuerza? En destacamentos especiales de hombres armados, que tienen a su disposición cárceles y otros elementos.”; discurso que, por otro lado, aprueba la represión ya realizada por el Estado y que anticipa, no ya el mantenimiento de la represión y de la violencia tanto por la vía policial como por la vía jurídica, sino que abre la puerta a la intervención del Ejército en Cataluña, todo con tal de mantener su orden, el orden constitucional, el orden de los monopolios, el orden del franquismo.

La posición del Jefe del Estado es la posición lógica de la defensa del Estado a ultranza. Cuando el Jefe del Estado, en concordancia con el Ejecutivo y la posición del partido político del Gobierno, así como del resto de partidos propios de la burguesía monopolista, como PSOE y C’s, no es, como dicen los oportunistas, que el Jefe del Estado se alinee con el PP sino que es plenamente consciente de que la subsistencia de este Estado carcomido, hijo de la traición y la corrupción,  está comprometida ya que todas las contradicciones cerradas en falso por la Transición, al calor de la crisis económica, política, institucional y social existente, están saliendo a la superficie con toda su fuerza y su violencia.

El referéndum de autodeterminación del 1 de octubre ha puesto a todo el mundo en su sitio. Los partidos de los monopolios – PP, PSOE y C’s -  salen sin complejo  alguno, y con determinación, en la defensa del Estado, avalando la violencia de éste para reprimir y negar el derecho que tiene la nación catalana a ejercer su autodeterminación.

El oportunismo se ha manifestado de manera dispar, pero siempre en defensa del Estado. Por un lado está el PCE/IU, constructor también del Régimen del 78, que no sólo ha rechazado y rebajado el referéndum de autodeterminación  convocado por la Generalitat, sino que otorga al Estado el poder de tutelar el ejercicio del derecho de autodeterminación de la nación catalana, reconociendo y defendiendo el papel imperialista del Estado español y subordinando los derechos de la nación catalana al albedrío del Estado reaccionario español. Según la abyecta Resolución de la Coordinadora Federal de IU de 23  de septiembre, esa organización pretende reeditar el engaño de la Transición, pretende volver a 1978, desacreditando al referéndum del 1-O, limpiándole la cara al PSOE, socio en la traición perpetrada en 1978 y con el que aspira chalanear políticamente en una nueva operación cosmética a  la que llaman República Federal, por supuesto burguesa, y acusando al neoliberalismo del PP como causa de todos los males cuando, en realidad, el problema es el capitalismo monopolista de estado, siendo la clave de bóveda del mismo el Estado, a quien en lo sustancial deja incólume. Por otro lado, el conglomerado PODEMOS/Els Comuns coinciden con sus colegas de IU/PCE en el referéndum acordado entre Generalitat y Estado, o lo que es lo mismo, que el Estado español tutele el derecho de autodeterminación inherente a la nación catalana. Y siendo ese su objetivo, de facto han pretendido rebajar el referéndum catalogándolo de movilización pretendiendo capitalizar el éxito del mismo no en los términos en los que se desarrolla, sino como aval para lograr un referéndum pactado, es decir, arrimar el ascua a su sardina, como buenos oportunistas que son.   

También hay que mirar a los que se denominan partidos comunistas  y comprobar, no sólo la falta de visión política,  sino la incomprensión de la ciencia del marxismo-leninismo para abordar esta situación que les conduce, incluso, a la abjuración del marxismo-leninismo. Por un lado tenemos al “nuevo” PCPE de Astor,  que hace un llamamiento a la clase obrera catalana a mirar para otro lado con respecto a su realidad política y social y le llama a “emprender su propio camino independiente. Levantar las luchas obreras, fortalecer el sindicalismo y el partido de la clase obrera son condiciones indispensables para defender nuestros intereses y evitar verse atrapados en luchas ajenas”, señalándole que como “la única vía a la autodeterminación pasa por derribar a la burguesía”, equiparando al nacionalismo español con el nacionalismo catalán, a la Generalitat y al Estado español.  ¿Puede haber mayor ejercicio  de desquiciamiento y de incomprensión de la dialéctica y del Marxismo-Leninismo? Para empezar, el día que el proletariado derribe a la burguesía y, por tanto, al capitalismo no demandará el ejercicio del derecho de autodeterminación, que es un derecho burgués, sino que impondrá el Socialismo. Por otro lado, la toma de conciencia revolucionaria del proletariado se hace en la lucha, y el proletariado catalán, si bien está siendo en la actualidad dirigido por la burguesía catalana, y por la española - como consecuencia del debilitamiento, por la acción del oportunismo, del Movimiento Comunista Español y el Movimiento Comunista Internacional que nos ha llevado a la crisis en la que hoy nos encontramos – se halla en movimiento, en lucha contra el Estado imperialista español por realizar libremente el ejercicio de un derecho democrático burgués de la nación catalana. Según este “nuevo” PCPE, posicionarse a favor del derecho de autodeterminación con el actual escenario es “verse atrapado en luchas ajenas” que va a llevar a la clase obrera  a “una subjetiva percepción de confrontación con el Estado” que “se va a convertir en frustración cuando esta vía llegue a un punto muerto”. Y nosotros ante esto nos preguntamos ¿Para qué existe el partido de nuevo tipo o partido leninista? Para  ir al movimiento obrero, para llevarle el socialismo científico, para fusionar el socialismo científico con el movimiento obrero  y dirigir su lucha hacia la consecución de su misión histórica, que no es otra cosa que la toma del poder y la conquista del Socialismo. Para ir al obrero catalán y explicarle - en este proceso de lucha por el ejercicio del derecho a la autodeterminación donde el proletariado catalán está enfrentándose a su enemigo de clase, está acumulando odio de clase contra él  contra el Estado español, que también es el enemigo jurado del obrero andaluz, madrileño, asturiano, valenciano, etcétera – cual debe ser su objetivo como clase y, en este proceso de lucha, irlos ganando para la lucha revolucionaria por el socialismo, irlos ganando para convertir la lucha nacional que hoy se dirime en lucha de clases por la destrucción del estado burgués y la consecución del socialismo y la dictadura del proletariado. El proceso de lucha contra el Estado está haciendo que la clase obrera vaya adquiriendo experiencias en la batalla, en la lucha y con ella mayor capacidad, si el Partido está en su lugar, de arrancarlos para la causa del socialismo, para hacer que no aparezca esa supuesta frustración, fruto de la incomprensión de los fenómenos económicos, políticos y sociales vividos y con nuestra ideología transformarlos en sujetos revolucionario de cambio, de transformación social, en constructores del Socialismo.

Por otro lado tenemos al “clásico” PCPE que, en este caso a través del PCPC, se posiciona en hacer un llamamiento a los trabajadores catalanes a acudir a las urnas para que emitan el voto de protesta que, para ellos, es el voto nulo al ser tan nocivo para el proletariado el Estado español como la ‘futura república de Puigdemont y Mas’  y llaman a los sectores populares y a la clase obrera a organizarse contra el capitalismo. La realidad es que el Estado español oprime a la nación catalana, en tanto la primera niega el libre ejercicio de su derecho a la autodeterminación a la segunda. Ante este escenario, y teniendo en consideración que esta situación debilita a la burguesía monopolista española y su Estado, que es nuestro enemigo de clase, el “clásico” PCPE le dice a los obreros que se pongan de perfil.  Este posicionamiento no sólo es un error estratégico, en tanto para la revolución proletaria es positivo, y necesario, el debilitamiento del Estado español,  siendo el marco que más le erosiona - no sólo al Estado sino al  imperialismo europeo -  la independencia; sino que el análisis metafísico que realizan les hace, incluso, eludir principios del marxismo-leninismo, que no es equidistante en este asunto, ni tampoco se pone de perfil. Conviene recordar a Engels cuando señalaba “no puede ser libre el pueblo que oprime a otros pueblos. La fuerza necesaria para reprimir a otro pueblo se volverá  a la larga contra él mismo”  ó a Lenin cuando señalaba que “reclamamos la libertad de autodeterminación, es decir, la independencia, es decir, la libertad de las naciones oprimidas a la separación, no porque soñemos con fraccionar el país económicamente o con el ideal de los pequeños Estados, sino, por el contrario, porque queremos grandes Estados, porque aspiramos al acercamiento e inclusive a la fusión de las naciones, pero sobre una base verdaderamente democrática y verdaderamente internacionalista, que es inconcebible sin la libertad de separación”.

Ambos PCPEs  adolecen en sus análisis de abordar la cuestión central, que es la cuestión del Estado en términos leninistas. El Estado es el instrumento de la oligarquía, de la burguesía monopolista en el territorio para someter y oprimir al proletariado. Pero cuando nos referimos a burguesía monopolista no nos referimos únicamente a la burguesía española, sino también a la del resto del mundo pues el imperialismo trasciende las fronteras de un estado y los estados están entrelazados en instituciones supranacionales de carácter imperialista como es la Unión Europea. El conflicto entre Cataluña y España no sólo compete a ambas burguesías, sino que es una patata caliente que tiene, también, la Unión Europea, que dependiendo del desarrollo de los acontecimientos estará obligada a implicarse. Sea como sea, intervenga en un sentido u otro, o no intervenga, este hecho le afecta y le debilita.

Los hechos y la forma de reaccionar del Estado  acreditan la corrección de la decisión de nuestro Partido, y de nuestro partido hermano en Cataluña, el PCOC, de posicionarnos a favor del Referéndum, de defenderlo en la calle el 1 de Octubre y apoyar el SI, es el correcto en términos de clase y siendo fieles a la ciencia  del marxismo-leninismo, y el único posible en la actual coyuntura, tal y como la Resolución de 23 de septiembre del Comité Nacional del PCOC expresaba, en los siguientes términos:

 (…) siendo el principal y mayor enemigo del proletariado, así como su mayor obstáculo, el capitalismo monopolista de estado español, siendo su estado el instrumento más importante con el que cuentan para perpetuar su dictadura y su régimen criminal y explotador, y por tanto, nuestro Partido debe proseguir en su labor de acumular fuerzas entre la clase obrera para  fortalecerse y para hacerle ver a nuestra clase que la única salida que tenemos es, unidos en base al principio del internacionalismo proletario con la clase obrera del resto de naciones del estado español, la consecución del socialismo como única forma para la resolución de los enormes problemas que nos asolan; esto hace que, ante esta coyuntura, debemos tomar partido de la opción que más dañe a la burguesía monopolista para la conquista de nuestro objetivo: La consecución del socialismo.

El estado español no puede permitir la independencia de Cataluña puesto que ésta significaría su final. No sólo por lo que significa Cataluña en términos económicos, sino fundamentalmente, porque tras Cataluña se multiplicarían otras luchas, se exacerbarían otras contradicciones cerradas en falso en el proceso de Transición.

El 1 de octubre  ha arrebatado el maquillaje aportado al Estado en la Transición y lo está desenmascarando tal y como realmente es, un estado reaccionario. De hecho, los acontecimientos producidos en este mes, no sólo ha puesto en evidencia al Estado en términos de represión, sino también de debilidad, y también ha provocado que se hayan producido movilizaciones de la izquierda en solidaridad con el pueblo catalán y su derecho a la autodeterminación.    

El único aliado que tiene el proletariado catalán, no sólo en su emancipación nacional, sino fundamentalmente en su emancipación como clase social es el proletariado del resto del estado español. Y únicamente podrá conseguir todo ello fusionada la clase obrera de las distintas partes del estado en una única lucha de clase contra la burguesía, independientemente de su nacionalidad, y su estado capitalista  que nos condena a la explotación, a la indignidad, al paro y que nos roba y reprime; y construir juntos una nueva sociedad exenta de explotadores, de ladrones, es decir, de burgueses donde prevalezca la libertad y la igualdad entre los que creamos las riquezas materiales y espirituales de esta sociedad, la clase obrera, conquistando el socialismo que dará solución a todos los problemas que la criminal burguesía ha sido incapaz de dar respuesta.

¡ABAJO EL ESTADO IMPERIALISTA ESPAÑOL!

¡POR EL SOCIALISMO!

Madrid, 4 de octubre de 2017.

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)

 

Catalonia brings 1978’s corrupt regime down

Last 1 October was an historic day for the Catalan people, who went out massively to exercise their right to self-determination, despite the enormous repression exercised by the state, that spared no effort to beat thousands upon thousands of Catalans whose only crime was to express themselves casting a vote inside a ballot box.

Last 1 October the Spanish state showed, before the eyes of the world, that the only thing it can offer the people, both the Catalan one and the rest of the state, is repression and denial of rights. On 2 October, the international bourgeois press echoed it and there was an outcry recognising that the Spanish state was a shame, becoming globally discredited.

The decomposition process of the regime of 1978; of these agreements between traitors – PSOE and PCE – and fascists where Francoist regime was disguised in order to perpetuate it and integrate it into the EEC; adoptees increasingly larger sizes.

October 1st has signified an important blow against the Spanish state. For two weeks the state, as reactionary as it is, didn’t hesitate to raid print shops, media, offices of the Catalan government and Catalan political parties, and, on 1 October did not mince its words to beat the Catalan people (leaving nearly one thousand injured), stealing ballot boxes and trying to prevent the development of the referendum. Something that, on the other hand, did not achieved.

The referendum did not only meant an overwhelming majority for “Yes” to independence, “Yes” to the Catalan Republic, but it was an immense expression of a people against the repression from the Spanish state, against whom it rebelled. With no doubt, it did not only involve the biggest victory of the Catalan people against the state but it showed to the Catalans, to a larger number of workers from the rest of the Spanish state, the need of combat and fight the existing state; Proof of this are the demonstrations of solidarity occurred in lots of cities outside Catalonia, in which our Party has participated.

The repression exercised by the Spanish state against the Catalan nation, whose highlight was 1 October, has lead to a strong response from the Catalan people on 2 October, demonstrating and         demanding the departure of the Guardia Civil (Spanish military police) and the National Police from Catalonia, as much as the political national strike on 3 October.

The result of the referendum, not only in numerical terms of votes, but mainly in terms of people mobilisation and fight in defence of their right to self-determination, has overwhelmed the corrupt government of Rajoy. The only thing he could, apart from repressing, has been nothing but the withdrawal from reality. 

Proof of the discredit and weakening of Rajoy’s corrupt government after October 1st has been the need of getting out the Head of State, son of Franco’s right-hand man, to try to show the strength of the state tilt at the Generalitat, against the Catalan people, and to warn or threaten, directly to Catalans but also to Basques, the left and the progressive forces of workers all over the Spanish state, that “is up to legitimate the powers of state to ensure the constitutional order”. And they will try to impose that constitutional order in the only way the bourgeois state can and knows how: by means of brute force, of violence. Better said, through a degree of violence still greater than used on 1 October.

Nothing better than these Lenin’s words, from “The State and Revolution”, to understand the monarch’s speech: “Engels elucidates the concept of the “power” which is called the state, a power which arose from society but places itself above it and alienates itself more and more from it. What does this power mainly consist of? It consists of special bodies of armed men having prisons, etc., at their command”; speech that, on the other hand, approved the repression by the State and that anticipates, not only the keeping of repression and violence by the police as well as through the courts, but it opens the door to an intervention of the army in Catalonia, intending to keep its order, the constitutional order, the monopolies order, the order of Francoist regime.

The stand of the Head of the State is the logical stand of the defence at any cost of the State. When the Head of the State, in accordance with the Executive and the stand of the governing party, as well as the rest of the monopoly bourgeoisie’s own parties like PSOE and Citizens (C’s), is not, as the opportunists say, because the Head of the State aligns with PP but because it fully aware that the survival of this consumed State, son of treason and corruption, is compromised, since all the contradictions falsely solved by the Spanish transition, in light of the present economical, political, institutional and social crisis, are coming to the light with all its strength and violence.

The self-determination referendum of 1 Octeber has put everybody in its proper place. The monopolies’ parties – PP, PSOE, C’s – rise up in defence of the State without complexes and resolutely, endorsing its violence to repress and deny the right of the Catalan nation to exercise its self-determination.

Opportunism has expressed itself in a disparate way, but always sticking up for the State. On one side there is the PCE/IU, also a builder of the Regime of 78, that has not only refused and lower the referendum of self-determination called by the Generalitat, but it empowers the State to be in charge of the right to self-determination of the Catalan nation, recognising and defending the imperialist role of the Spanish State and subordinating the rights of the Catalan nation to the reactionary Spanish State’s will. 

According to the abject Settlement of 23 September of the Federal Coordinating Committee of IU (United Left), this organisation pretends to repeat the deception of the Spanish Transition, pretends to go back to 1978, discrediting the 1 October referendum, cleaning the PSOE’s face, partner of the treason perpetrated on 1978, with which it hopes to politically haggle in a new make-up operation they call Federal Republic, of course bourgeois. It accuses the PP’s neo-liberalism as the cause of all evils when, in reality, the problem is State monopoly capitalism, being its keystone the State, whom it leaves untouched.

On the other hand, the PODEMOS/Els Comuns conglomerate coincide with theirs colleagues from PCE/IU about a referendum agreed between the Generalitat and the State. Or, in other words, that the Spanish State tutor the inherent right of self-determination of the Catalan nation. And being this its goal, they has “de facto” intended to lower the referendum describing it as a mobilisation, trying to capitalize its success not on the terms it develops, but as an endorsement to achieve an agreed referendum. That is to say, they look after number one, as good opportunists they are.

Also we must look at those who call themselves communist parties and check, not only their lack of political vision, but their misunderstanding of the science of Marxism-Leninism to approach this situation. What it leads them, even, to abjure Marxism-Leninism.

From one side we have the “new” PCPE of Astor, who makes a call to Catalan working class to look away from its political and social reality and calls it to “undertake its own independent way. To rise the workers struggle, to strengthen trade unionism and the working class’ party are indispensable conditions to defend our interests and to avoid getting involved in alien struggles”, pointing that “the only way to self-determination goes through breaking down the bourgeoisie”, equating the Spanish nationalism with the Catalan nationalism, the Spanish State with the Generalitat.

Can be there any greater unhinging and misunderstanding of the dialectic and the Marxism-Leninism?  To begin with, the day the proletariat overthrows the bourgeoisie and thus capitalism, will not demand the exercise of the right to self-determination, which is a bourgeois right, but it will impose Socialism. Moreover, the awakening of the proletariat arrives in the struggle, and the Catalan proletariat, although it’s being led by the Catalan bourgeoisie, and by the Spanish one – as a result of the decline, by the action of opportunism, of the Spanish Communist Movement and the International Communist Movement that has taken us to the crisis in which we find ourselves – is in motion, fighting against the Spanish imperialist State for freely using the exercise of a bourgeois democratic right of the Catalan nation.

According to this “new” PCPE, taking a stand in support of the right of self-determination in the current scenario is “getting caught by alien struggles” that are going to lead the working class to a “subjective insight of conflict with the State” that “will turn into frustration when this way will end in a deadlock”. And, in the view of this, we ask ourselves:  Why does the Leninist or new type party exist for? To go to he labour movement, to bring it the scientific socialism, to merge the scientific socialism with the labour movement and to lead its struggle towards the achievement of its historical mission: the taking of power and the conquest of Socialism. To go to the Catalan workers to explain them – in this struggle process for the exercise of the right of self-determination where the proletariat is facing its class enemy and is accumulating class hate against it and the Spanish State which is as well the sworn enemy of the Andalusian, Madrid, Asturian, Valencian, etc worker – which must be their goal as a class and, in this struggle process, to win them over along the way to the revolutionary struggle for socialism, to win them over to change the national struggle settled today into a class struggle for the destruction of the bourgeois state and the achievement of socialism and the dictatorship of the proletariat.

The process of the struggle against the State is making the working class gain more experience in the battle, in the struggle, and with it more capacity, if the Party is in its place, to win them over for the cause of socialism, to prevent that alleged frustration emerges as a result of the misunderstanding of the economical, political and social phenomenon lived, and with our ideology turn them into the revolutionary subject for change, and for social transformation, into builders of Socialism.

On the other hand we have the “classic” PCPE that, in this case, through the PCPC, take a stand making an appeal to the Catalan workers to go to the polls to cast their protest vote which, for them, is the null vote as the Spanish State is as harmful for the proletariat as the “future republic of Puigdemont and Mas” and call the popular sectors and the working class to organise themselves against capitalism. The real thing is that the Spanish State repress the Catalan nation, while the first one deny the second one the free exercise of its right to self-determination. In this scenario, and taking in consideration that this situation weakens the Spanish monopoly bourgeoisie and its State, which is our class enemy, the “classic” PCPE tell workers to pass the buck. This stand is not only a strategic mistake, as for the proletarian revolution is positive and necessary the weakening of the Spanish State, being the independence the environment that erodes it – not only the State but the European imperialism – the most. But the metaphysical analysis they do makes them, even, circumvent principles of Marxism-Leninism, that is not equidistant in this matter, nor pass the buck. It should be recalled Engels when he pointed that “it can no be free a people that oppress other peoples. The necessary force to repress other people will ultimately turn against itself”. Or Lenin when he pointed that “we demand freedom of self-determination, i.e., independence, i.e., freedom of secession for the oppressed nations, not because we have dreamt of splitting up the country economically, or of the ideal of small states, but, on the contrary, because we want large states and the closer unity and even fusion of nations, only on a truly democratic, truly internationalist basis, which is inconceivable without the freedom to secede”.

Both PCPEs lack in their analysis of approaching the central issue, which is the question of the State in Leninist terms. The State is the instrument of oligarchy, of monopoly bourgeoisie on the territory, to subdue and oppress the proletariat.

But when we refer to monopoly bourgeoisie we do not only refer to Spanish one, but also to the rest of the world, since imperialism goes beyond the borders of a state and the states are interlinked in supranational institutions of an imperialist nature like European Union. The conflict between Catalonia and Spain not only falls to both bourgeoisies, but it’s a hot potato that European Union also has. And this one, depending on development of the events is obliged to get involved in it. In any event, either it intervenes in one way or another, or it doesn’t intervene, this fact concerns and weakens it.

The facts and the way the State has responded prove the correctness of the decision from our Party, as well as from our sister Party in Catalonia, the PCOC,  of taking a stand in support of the Referendum, of defending it in the streets on 1 October; and that supporting a “YES” is the right thing in class terms and being faithful to Marxism-Leninism science and the only option in the current juncture, as the Resolution of  the National Committee of the PCOC on 23 September  expressed in the following terms:

(…) being the main and biggest enemy of proletariat, as well as its greatest obstacle, the Spanish state’s monopoly capitalism; being its state the most important instrument with which it counts to perpetuate its dictatorship and its criminal and exploitative regime; our Party must continue to accumulate strength among the working class to become stronger and to show our class that the only way out we have is, united with the rest of nations of the Spanish state on the basis of proletarian internationalism, the achievement of Socialism as the only way to resolve the huge problems that ravish us;  this makes us, before this juncture, take a stand for the option which damage the most to monopoly bourgeoisie for conquering our goal: the achievement of Socialism”.

The Spanish state can not allow Catalonia’s independence since this would mean its end. Not only because of what Catalonia means in economical terms, but fundamentally, because after Catalonia other struggles would multiply and other contradictions falsely closed in the process of Transition would exacerbate.

1 October has taken the make-up given by the State to the Transition away and is unmasking it as what it really is, a reactionary state. In fact, the events occurred this month not only has put in evidence the State in terms of repression, but also in terms of weakening.  It has caused as well mobilisations of the left in solidarity with the Catalan people and their right to self-determination.

The only ally the Catalan proletariat has, not only in its national emancipation, but mainly in its emancipation as social class, is the proletariat of the rest of the Spanish state. Only merging the working class of all the different parts of the state into a unique class struggle, against the bourgeoisie, regardless of its nationality, could achieved all this. And against its capitalist state that condemn us to exploitation, to unworthiness, to unemployment, and which steal and oppress us. To build together a new society exempted from exploiters, thieves, namely, bourgeois, where freedom and equality prevails among those we who create the material and spiritual wealth of this society: the working class. Conquering Socialism that will remedy all the problems the criminal bourgeoisie has been unable to respond.

DOWN WITH THE IMPERIALIST SPANISH STATE!

FOR SOCIALISM!

Madrid, 4 October 2017.

EXECUTIVE COMMITTEE OF THE SPANISH COMMUNIST WORKERS PARTY (PCOE)