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Grecia y el ilusionismo político

Publicado en Política de masas 26 de Febrero de 2015

Cuando la crisis capitalista se agudiza y la superestructura política burguesa se corroe, sucede que la clase dominante -muy consciente y organizada-, siempre está presta a inventar nuevas fórmulas para mantener en pie su dictadura de clase. A modo de refinados Houdini, cuando este modo de producción capitalista caduco y putrefacto hasta la nausea queda desnudo ante millones de trabajadores, la burguesía pone en marcha su ilusionismo político más descarado. Lo hemos visto y lo vemos en uno de los laboratorios que están poniendo a prueba este viejo ilusionismo burgués; Grecia. 

Un país donde como en tantos otros, tras largas décadas de servicio fiel a los monopolistas griegos, de traiciones infames al pueblo trabajador y de corrupción galopante, la pata izquierda de la burguesía –PASOK-, se deshizo como un azucarillo. Y así, prácticamente de la nada y como por arte de magia, surgió a la palestra SYRIZA para volver a equilibrar al sistema. Un amalgama de formaciones pequeñoburguesas que mediante un lenguaje medido al centímetro, fueron aupados al altar de la política griega. Bastó con una cara “nueva” y un discurso pretendidamente “radical” y “patriótico”, para que un pueblo masacrado olvidara movilizaciones y luchas organizadas, acudiendo mansamente y en fila india a votar por la “esperanza”. 

Bien sabemos los comunistas que aquellos que hablan de democracias en abstracto, que se lanzan a legitimar regímenes moribundos y que aspiran a “mejorar el capitalismo”, lejos de representar vanas esperanzas, no son más que vulgares oportunistas prestos a sacar de apuros a sus patronos burgueses. Porque detrás de todo el ruido desatado ante el “peligro” que suponía SYRIZA, nada más acceder al Gobierno griego ésta formación fue saludada con gran entusiasmo por la patronal griega y su cámara de comercio. Extraños “radicales”. Y es que en apenas un mes de Gobierno, SYRIZA ha pactado con aquellos con los que decía nunca pactaría, ha renunciado a elevar el miserable salario mínimo griego, ha aceptado las salvajes privatizaciones del país, ha suscrito la reforma laboral antiobrera, renunciado a la admisión de los miles de funcionarios públicos despedidos y acatado con rigor las imposiciones de la troika. Y para despejar dudas, en los últimos días ha ratificado las sanciones a Rusia y jurado fidelidad eterna a la UE y la OTAN. Extraño “patriotismo”. Todo ello, repetimos, en apenas un mes de Gobierno. 

Y es que hoy, por más que se empeñe la oligarquía europea, su margen de maniobra es muy escaso. Y la operación PASOK 2, está desenmascarándose como lo que es; un truco de ilusionismo tan burdo, que en apenas unas semanas ya está despertando a miles de griegos estafados. Basten como pequeña muestra, las palabras de Manolis Glezo, expartisano griego y eurodiputado precisamente de SYRIZA;

“Renombrar a la Troika como “instituciones”, al memorándum como “acuerdo” y a los prestamistas como “socios”, de la misma forma que llamas pescado a la carne, no cambia la situación anterior (...) algunos argumentan que para llegar a un acuerdo deben transigir. Primero; no puede haber compromiso alguno entre opresores y oprimidos, entre el esclavo y el ocupante sólo hay una solución, la libertad (...) Por mi parte PIDO DISCULPAS al pueblo griego, porque yo también tomé parte en la creación de esta ilusión”.

PODEMOS (la operación PSOE 2), que ni siquiera ha llegado al Gobierno, ya se ha curado en salud, proclamando frases tan clarificadoras como las pronunciadas por Jesús Montero;

“Hay dos culturas empresariales. Una es casta, la otra quiere contribuir al bienestar social, como la familia Botín en el Banco Santander” 

La cuestión es que cuando el ilusionismo fracasa y la frustración popular se acrecienta, la burguesía suele deshacerse con rapidez de sus ilusionistas, sacándose de la chistera opciones mucho más contundentes y brutales para mantener e incrementar sus plusvalías. Cabe recordar, que en el contexto de la Europa de entreguerras y de crisis capitalista, y tras el fracaso de los no menos ilusionistas Gobiernos socialdemócratas europeos, apareció el nazi-fascismo.

Tarea principal de los comunistas consiste no sólo en combatir los viejos trucos ilusionistas de esta clase dominante decadente y parasitaria que nos explota y oprime a diario, elevando políticamente al pueblo trabajador. Es preciso crear las estructuras organizativas necesarias para ir tejiendo un nuevo poder popular, un Frente Único del Pueblo capaz de acabar con el Estado burgués y su dictadura de clase, capaz de transformar la frustración en fuerza combativa y revolucionaria, capaz de frenar desde la base cualquier tentativa de carácter fascista. Porque si no lo hacemos nosotros, no lo hará nadie. 

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)